¡Dispara!

SUSANA R. GARRIDO I —¡Dispara! —Murmuré en un tono glaciar tan leve que sólo yo podía oírme—. ¡Dispara, imbécil! Los restos de fotografías hechas añicos se pegaban a las plantas de mis pies: pronto estarían cubiertas de sangre, al igual que la tela blanca y ese estúpido diván que coloqué en la esquina siguiendo las … Sigue leyendo ¡Dispara!