Ayudando a una amiga (4)

QUISPIAM Al día siguiente me desperté tarde, muy tarde. El silencio era lo único que se oía en el piso a diferencia de la pasada noche cuando sus gemidos se hicieron notar hasta bien entrada la madrugada. Miré los móviles y me encontré multitud de mensajes y llamadas perdidas, todas del mismo destinatario. Que se … Sigue leyendo Ayudando a una amiga (4)