La azafata

No pudimos desnudarnos bien, porque ella me empujó sobre la cama y se tiró con sus tetas en mi polla. ¡Cómo me pone eso! De vez en cuando, me la toca, la lleva a su boca, la moja. - Leila, pero estás de humor, ¡no es broma! Ella es una azafata. - Bueno, ¿sabes lo … Sigue leyendo La azafata