Último viaje

ARCADIO M. El cierzo enloquecía aquella melena canosa, otrora, negra azabache que quitaba el sentido. Recordaba que siempre le decían que ese mismo viento, incansable con los años, era bueno para el cutis, que ahora se marchitaba debajo de aquella piel arrugada, cual si fuese flor deshidratada. Quizás la flaqueza de sus manos ponían en … Sigue leyendo Último viaje