El tónico familiar (15)

ALIENHADO Me levanté de la silla, la agarré por la cintura y le di una buena ración de lengua cruda, con cuidado de no despeinarla o arrugarle el pulcro vestido. Me moría de ganas de pasear con ella por el centro comercial, notando como sus curvas atraían las miradas y sabiendo que era el único … Sigue leyendo El tónico familiar (15)