Adiós soledad, condena de mi alma

ARCADIO M. Moría en soledad y nadie se enteraba. Detrás de esa fachada de fanfarrón descuidado, aunque a veces no lo parecía, había un hombre. Un hombre que se había enamorado de una doncella a la que había convencido de asentar en una familia. Quizás los hijos, criados en el espejo de esa rudeza de … Sigue leyendo Adiós soledad, condena de mi alma