Ciento treinta

MANGER Dirigió su vista hacia el desconocido andén y acabó ruborizado: todos estaban desnudos, sin una mala maleta. Unos blancos, otros negros, algunos entreverados, muchos matices en tez, pero todos muy humanos en su propia desnudez. Dos piernas, una sola cabeza con dos brazos y dos pies; ellos con el colgajo, ellas contentas sin él. … Sigue leyendo Ciento treinta