AKUARIES

18.

Al medio día, cuando acabaron las clases, todavía estaban sentados en el aula, Carlos hacía días que se sentaba al lado de Lucía.

-Si te has cambiado de sitio y todo.- Se cachondeaba Isa de Carlos.

-Tuve que hacerlo, Lucía estaba muy mal, no sabía que te pasaba y se preocupaba mucho, suerte que me tenía a mí para consolarla.

-¡Oye chaval! Que tú a mí no me has consolado de nada.- Se hacía la enfadada Lucía. Isa reía.

-Es broma, es broma, que carácter por Dios, va, os invito, vamos a tomar algo.- Les propuso Carlos.

-Gracias, pero tenemos que irnos, Isa tiene muchas cosas que hacer todavía.- Se excusaba Lucía.

-Isa, no te voy a pedir que folles conmigo por invitarte a una cerveza.- Le decía de cachondeo Carlos a Isa. Lucía lo miraba con mala leche.

-Tiene razón Lucía, cálmate un poco, vamos a tomarnos algo antes de irnos, va porfa.- Le pedía Isa a su amiga.

-Vale, pero nos vamos pronto, tenemos que hablar de algunas cosas.- Respondió Lucía.

Isa se abrazó a su amiga dándole las gracias por aceptar, cuando se separó, Carlos se acercaba a Lucía con los brazos abiertos, para abrazarla, Lucía le miró a los ojos con mala hostia, Carlos bajó los brazos de golpe.

-Vale, vale, entendido.

Caminaban en dirección a la cafetería, ni rastro en toda la mañana, ni en clase, ni en ningún sitio del grupo de Daniel.

-No sé porque tenemos que tomarnos algo.- Se quejaba Lucía a Isa, sin que se enterara Carlos.

-Lucía por favor ¿No te has dado cuenta que este chico está loco por ti? Seguro que sí, ya me explicarás que te pasa con él.

-No me pasa nada.- Isa le miró la cara con una mueca.

-Bueno, algo pasa, pero no sé…- Isa seguía mirándola, esta vez pestañeando con cierta velocidad.

-Para ya anda, vamos a tomarnos esa cerveza coño.- Se quejaba Lucía. Isa se reía agarrándose al brazo de Lucía.

Los tres chicos se sentaron en la cafetería, Carlos muy amablemente había ido a buscar tres cervezas. Brindaron los tres antes del primer trago.

-Me alegro de cómo ha ido todo, esta mañana estaba preocupado, tenía ganas de veros para contaros como estaban las cosas, cuando os he visto he salido corriendo para avisaros.

-Gracias Carlos, así me he podido preparar.- Le agradecía Isa.

-Que pedazos de cabrones.- Apuntaba Lucía.

-Bueno, lo importante es que Isa ya está aquí, y está bien, asunto arreglado, me alegro por ti Isa.- Le decía Carlos.

-Todavía no lo tiene todo arreglado.

Dijo Lucía mirando a Isa, se refería al asunto de Manolo, Isa se entristeció.

-¿Se puede saber qué pasa?- Preguntaba prudente Carlos.

-No sé si a ti te interesa mucho.- Le contestaba Lucía.

-Creo que se merece saberlo, nos ha ayudado Lucía, no seas tan dura con él mujer.

-Está bien, lo siento Carlos, sé que estoy un poco borde contigo, supongo que son los nervios de hoy, es verdad Isa, Carlos me ha ayudado mucho estos días.

-Solo te he escuchado y te he acompañado, para que no te sintieras sola.

-Que encanto de niño.- Opinaba Isa.

-Es que Isa tiene que hacer las paces con su ex novio, por eso no ha acabado todavía.- Le decía a Carlos Lucía.

Isa se entristeció, Lucía le agarró una mano rápidamente.

-Saldrá bien, ya lo verás.- Intentaba animarla Lucía.

-Isa, con los cojones, bueno, ovarios, que has demostrado tener esta mañana, no tendrás ningún problema.- La animaba Carlos.

-No será tan fácil, con ese imbécil me he podido soltar porque me importa una mierda, pero con Manolo, a Manolo le quiero con locura, sé que la he cagado, y mucho. Ahora me he dado cuenta de lo que tenía, ahora mismo le quiero más que nunca. La pena es que me parece que es demasiado tarde, no va a querer saber nada de mí, y lo peor es que me lo merezco, por eso tengo tanto miedo de verme con él.

-Tienes que hacerlo Isa, tienes que dar la cara, si él no quiere saber nada de ti, intenta quedar como amigos, si puede ser, si no puede ser, al menos habrás dado la cara.- Intentaba convencerla Lucía.

-En eso tiene razón Lucía, si no das la cara, vivirás siempre con esa duda, sé fuerte Isa, todos cometemos errores, todos…

-¡Joder Carlos! Hablas como mi padre.

-Es que es muy clásico este chico.- Se cachondeaba Lucía.

Los tres rieron, se acabaron las cervezas, Isa se despidió de Carlos con  un abrazo, Lucía mirándole a los ojos y un triste ‘Nos vemos’. Caminaban las dos amigas en busca de la parada del autobús.

-‘Nos vemos’ En serio Lucía, ni un par de besos en la cara, nada.

-Ya te he dicho que no quiero nada con él, no quiero que se haga ilusiones, ya está.- Se excusaba Lucía.

-Lucía, mírame.- La paraba Isa en medio de la acera. – Se nota de lejos, pero de muy lejos, que estás enamorada de Carlos ¡No me jodas Lucía! ¿Qué coño te pasa?

Lucía pensaba antes de contestar, apretó los labios y le contestó.

-Que no quiero que me pase igual que a ti, Carlos es como Daniel, son ricos, tienen lo que quieren, nosotras somos diferentes, que pinto yo en la vida de alguien como Carlos, nada.

-Escúchame tú- Señalaba Isa con el dedo índice el pecho de Lucía.- Sabes perfectamente, igual que yo.- Se señalaba con el mismo dedo a ella misma.- Que Carlos no es como Daniel.- Le enseñaba el dedo, moviéndolo de un lado al otro negando.

-¿Quieres parar de mover ese dedo tieso coño? Me estás poniendo nerviosa.

-¿Dedo tieso? Una polla tiesa es lo que te hace falta a ti, la de Carlos para ser exactos.

-¡Isa joder!- Grito en medio de la calle Lucía

-Carlos no tiene nada que ver con Daniel, es mil veces más educado, comprensivo, amable y cariñoso que ese gnomo mental.

Lucía no pudo contestarle, se quedó pensativa mirando a su amiga. Cuando reaccionó, rodeó con su brazo el de Isa.

-No lo tengo claro Isa, venga, vámonos a tu casa, tu madre nos ha preparado la comida, tenemos que preparar tú encuentro con Manolo.

Siguieron caminando en silencio.

Por la tarde, Lucía acompañó a Isa, hasta dejarla muy cerca de donde estaba el taller que trabajaba Manolo. Después caminó un rato para llegar al Bar Tere, sabía que allí estaría su padre. Lo vio sentado en la barra, tomándose una cerveza y hablando con Tere.

-Mira quien entra por la puerta.- Avisó Tere a Pablo.

-Hola ¿Cómo estáis?- Saludo Lucía.

-Bien, aquí charlando un rato.- Contestó su padre.

-Y tú ¿Cómo estás?- Le preguntaba Tere.

-Supongo que mi padre te ha puesto al día, ya ves, intentando que Isa vuelva a la vida normal…-Miró su reloj- …queda poco para que se vea con Manolo.

-A ver si así se alegra un poco ese chico, cuando viene al bar hace una carita el pobre.- Comentaba Tere.

-Ya veremos, ya veremos, no lo veo nada claro.- Decía preocupada Lucía.

-Cambiando de tema, hace días que no te dedicas mucho al proyecto.- Avisaba Pablo a su hija.

-Sí, sí, ya lo sé, es que esto de Isa, buf, me ha desestabilizado bastante mi vida. Estaba pensando en ir a casa, ducharme y dedicarme un rato a él.

-Me parece muy bien, me quedaré un rato más con Tere, así podrás hacerlo tranquilamente, llevaré algo para cenar de aquí ¿Te parece bien?

-Me parece perfecto, Tere, que no se olvide los calamares a la romana, ya sabes cómo me gustan.

-Tranquila cariño, hoy cenarás de lujo.- Contestaba Tere.

Lucía se despidió con un beso de su padre y otro a Tere que le tiró al aire, por estar Tere detrás de la barra. Llegó a su casa, entró en su habitación, dio varias vueltas, como si no supiera que hacer, pensaba en Isa, miró el reloj, en este momento ya se deben de haber visto pensó. Se estiró en la cama boca arriba, pensó en Carlos, pensó en lo que le había dicho Isa, sabía que su amiga tenía razón, Carlos era todo lo que le había dicho, aunque ella no le dejara ser muy cariñoso, cuando veía que intentaba serlo le cortaba el rollo.

Cuando se quiso dar cuenta, tenía una mano metida por dentro del pantalón tejano y las braguitas, se estaba acariciando el chichi, lo sentía mojado ¿Cómo me puedo mojar de esta manera pensando en él? Se preguntaba Lucía, sin querer responderse, ya sabía de sobras por qué. Se desabrochó el pantalón, se lo bajó con las braguitas a los tobillos, separó las rodillas y pudo tocarse el coño bien tocado. Cerró los ojos, se imaginaba encima de Carlos, cabalgándolo, follándoselo, sintiendo su polla dentro de ella, él le acariciaba el culo, las caderas, las tetas, le pasaba un dedo por encima de los pezones, poniéndoselos durísimo. Se corrió fuerte, dando varios culazos encima de la polla de Carlos, luego se bajó de él, le agarró la polla y se la metió en la boca, chupando, subiendo y bajando los labios de la punta a la base, metiéndosela entera en la boca y sacándosela, Carlos movía el cuerpo del gusto, ella lo pajeaba, se la chupaba y succionaba, él cada vez se movía más, hasta que se corrió en su boca, Lucía movía la lengua, como si saboreara el semen de Carlos, una buena corrida, se tragó parte del semen y otra parte le caía por los labios. Se volvió a correr ella, cerró las piernas y sin quitar los dedos del coño, se puso de lado en la cama, se había corrido dos veces con una paja, pensando en él. Tal vez su amiga no iba desencaminada, tal vez tendría que darle una oportunidad a Carlos. Con solo pensar en darle una oportunidad, sus dedos le apretaron el chichi, un latigazo de gusto le atravesó el cuerpo dándole un espasmo.

Isa, cuando la dejó Lucía, se fue acercando caminando lentamente al taller, esperó en la acera de enfrente, medio escondida, no quería que Manolo la viera. Miró la hora en el móvil varias veces nerviosa, hasta que lo vio salir, Manolo se paró en la puerta del taller, hablando con un par de compañeros, ella, aprovechó para moverse por detrás de unos coches y atravesar la calle, desde allí lo veía mejor, Lucía tenía razón, Manolo no hacía buena cara, hablaba con aquellos chicos sin sonreír, serio, como si todo le diera igual, los chicos se despidieron y Manolo caminó por la acera. Isa se mordió los labios, para envalentonarse, salió de detrás de una furgoneta y se paró a unos metros de Manolo. Él caminaba con la cabeza baja, vio que había alguien parado en la acera, levantó la cabeza, cuando vio que era Isa se le subieron las cejas, ni un gesto de alegría, se quedó quieto, por un momento se miraron los dos. Isa pensaba que no reaccionó como a ella le hubiera gustado, tal vez sonriendo o cambiando algo la cara poniéndola más alegre, esperaba alguna señal de alegría, pero no, Manolo seguía serio, mirándola, el único cambio fue levantar las cejas y ya las había vuelto a bajar.

-¿Qué quieres Isa?- Preguntó con una voz fría Manolo.

Ella le miraba con cara de cordero degollao, respiró profundamente un par de veces antes de hablar, para no estallar llorando básicamente.

-Aquí, bueno, fue unos metros más para allí, fue donde te dije que rompía contigo…

-Para decirme eso, no hacía falta que te presentaras aquí.- Le decía Manolo en un tono duro.

-Perdón Manolo, perdón, vengo a disculparme, a decirte que soy una imbécil, que contigo cometí un gran error.- Isa había intentado evitarlo, pero en ese momento le caían unos lagrimones por la cara.

-Vale, estás perdonada.- Manolo seguía con el tono duro, caminó intentado pasar por el lado de Isa para irse.

Isa le agarró un brazo para que parara.

-Espera, espera por favor.- Manolo muy serio, miró la mano con la que le había agarrado el brazo, Isa la apartó, entendió que no quería que lo tocara.

-Hablemos.- Insistía Isa.

-Hablar de qué, yo no tengo nada que decirte.

-Pero yo sí, Manolo por favor.- Isa, ya lloraba sin parar. El bueno de Manolo, estando como estaba, muy enfadado con ella, se le removió el corazón, intentó no cambiar el tono de voz.

-Está bien, habla.

-Este no es un buen sitio, aquí en medio la calle, vamos a tomar algo.- Le decía Isa secándose las lágrimas.

-¿Quieres ir al Bar Tere? Está cerca.

-No, no, qué vergüenza entrar así, llorando, mejor una terraza en el centro.

-Mira Isa, esto es una pérdida de tiempo…

-Por favor, por favor, necesito hablar contigo.

-¿Necesitas? Y de mis ‘necesidades’ ¿Te has preocupado tú en algún momento?- Isa volvía a llorar a destajo.

-Necesitamos hablar los dos, tú tampoco puedes ir con esa cara toda la vida por mi culpa.- Le razonaba Isa.

Manolo respiró profundamente, mirando algún lugar indeterminado de la calle.

-Está bien, sube al coche.

Unos cinco metros de donde estaban ellos, tenía Manolo el coche aparcado.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s