LUCES Y SOMBRAS

Me seguía

Me perseguía

Me vigilaba

No dejaba libertad

Ni a mi cuerpo

Ni a mi alma

Me mantenía obsesionado

Sabía dónde estaba en cada instante

En cada momento

Esa sombra perversa pegada a mi cuerpo

Cuando llegaba

Allí estaba

Tras su ventana

Me vigilaba

Veía su silueta

Su sombra

Espiándome

Bajo la oscuridad de su casa

¿¿Cómo podía ser??

… Ya no estaba

Sería mi mente la inventaba

La que me engañaba

Tal vez

Después de tantos años de terror

De pánico y miedo

Mi cabeza me jugaba malas pasadas

Esta cabeza mía

Un día explotaría

De tanto imaginar

De obsesión como tenía

De ese miedo que no se iba

Anclado en mi alma

Entré en casa

Necesitaba una copa

Algo fuerte

Que borrase su imagen de mi cabeza

Después de la primera

Vino la segunda y la tercera

Sin saber cómo

Sin darme cuenta

Me había quedado dormida

La botella vacía

Y un tremendo dolor de cabeza

Llamaron a la puerta

Miré la hora

Sería mi madre

Que me traía la cena

Abrí la puerta

El corazón casi se me sale por la garganta

De un grito apagado por la fuerza de mis manos

Quieto…

Con la mirada fija en la figura de la puerta

Me desplomé al verla

Enfrente

Cara a cara

Sin nadie que nos separara

Noté su aliento mientras despertaba

Me había tumbado en mi cama

Asustado

No sabía si gritar

Llorar

No podía ser ella

Su cuerpo ya no estaba

Sería su sombra

Su alma

Me tocó

Lo noté

… Era ella

Mi corazón al galope palpitaba

La respiración entrecortada

La vista con las primeras lágrimas se me nublaba

Recostado en la cama

Contemplaba su silueta

Revisaba cómo me miraba

Mientras pensaba…

  • ¿Cómo?

Lo único que conseguí preguntar

  • Aquí me ves… No te pude llamar. No me permitieron hacerlo hasta acabar de examinarme, de interrogarme y quedarse satisfechos.
  • Creía que no volvería a verte… me dijeron que te cogieron, que te habían encarcelado de por vida, que no tenías posibilidad de regresar. Que no volverías…

No podía ser ella

No podía ser verdad

No sabía que hacer

No…

Me abrazó

Sentí ese calor

Esa sensación de plenitud

Que tanto había echado de menos

Que tanto había perseguido

Que tanto había añorado y deseado

Que había creído…

Comenzó a tocarme

Acariciándome con manos firmes

Con ritmo suave

Tanto tiempo esperando

Deseando

Que no sabía ni como tocarla

Ni si debía hacerlo

Sentí como iba recorriendo todo mi cuerpo desnudo

Besándome

Acariciándome

Tanta fue la intensidad que sentía

Que note como fluía entre mis piernas mis deseos

Ella

Se tomó su tiempo

Necesitaba verme

Contemplarme

Estudiarme

Volver a conocerme de memoria

Para complacerme

Para complacerse

Me hizo penetrarla suavemente

Como nunca antes

Como si fuera otra mujer

Como si algo o alguien la controlase

Se apartó

Me miró

La miré…

No podía ser

No tenía…

Llorando

De rodillas

A mi lado

Me contó todo lo sucedido

Cómo la habían torturado

Cómo la habían mutilado

Cómo…

Nos dormimos

Agotados

Cuando desperté

No había nadie a mi lado

Desconcertado

Recorrí la casa

Miré y revisé por cada habitación

Cada rincón

Cada…

Nada

Ni nadie

Solo una tremenda resaca

Dos botellas vacías

Un cenicero lleno

Y otro con un solo cigarrillo recién apagado…

Qué había pasado…

Que había sucedido…

Que era todo esto…

Preguntas…

… Sin respuestas

Un comentario sobre “Acosado

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