LLUN ROC

Consecuencias del incidente

¡Hola, prima! ¿Qué tal?

Bueno, pues como te decía ayer, después de agarrarle los huevos a ese capullo en la fiesta, la cosa no quedó ahí…

Unos días después saqué a Roco a pasear y me lo encontré. Iba solo, debía venir de entrenar porque iba con ropa de fútbol. Me fijé que al principio me evitaba mirar y a mí me dio la risa, pero se ve que luego el muy idiota se lo pensó mejor vino a por mí. Se ve que se había quedad con ganas de más… me empezó a decir que quién me había creído, que yo no era nadie o no sé qué, la verdad es que se le veía muy enfadado, pero yo no tenía miedo, y menos yendo con Roco. Papá le tiene muy bien enseñado para defendernos, como a todos los que usan en el trabajo. Así que yo seguí andando como si nada sin hacerle ni caso, pero él hizo la mayor gilipollez que pudo hacer, me agarró del hombro para que me girara a mirarle y me levantó la mano como si me fuera a pegar. ¡Roco no tardó ni un segundo en lanzarse directo a por sus huevos! Jajjajajjaa No debió apretar mucho porque está enseñado a hacer daño a nadie nunca, pero si el tío se acojonó solamente con que una cría más pequeña se los agarrase un poco, ¡tú imagínate notar sus pelotillas entre los dientes de una fiera así! xDDD

Aquí sí que gritó, sí… soltó un gritito agudo como de niña y le empezaron a caer lágrimas y a temblar xDDDD Al verle en una situación tan patética yo ahí ya me vine muy arriba y le dije que se pirase ya mismo si quería conservar la polla. Y nada, en cuanto tiré un poco de la correa, Roco le saltó y él se fue como si le hubiesen puesto un cohete en el culo. Menudo payaso, un poco más y se mea encima jaja

Bueno, bueno, pero es que todavía queda lo último… y es que cuando yo ya pensé que me iba a dar ya seguro más problemas… ¡van y se presentan al día siguiente sus padres en mi casa con él! Mis padres ya habían vuelto del puente y se quedaron todo preocupados, porque los otros llegaron muy serios y dijeron que tenían que hablar de una cosa que había pasado conmigo. Mi padre me hizo bajar y nos juntamos todos en el salón. Yo me le quedé mirando muy sorprendida, la verdad es que no esperaba que les contase nada a sus padres… pero él estaba todo incómodo, evitando mirar a nadie. Los padres dicen que su hijo estaba muy enfadado porque nuestro perro le había atacado el día anterior y que quería denunciarnos a la policía, pero que ellos había pensado que siendo vecinos y siendo poli mi padre, que lo mejor era aclararlo todo antes. Papá se extrañó muchísimo y puso cara rara desde el principio, dijo que el perro está muy bien entrenado, les explicó que es uno de los perros policía que usan ellos, pero que a este le adoptamos desde muy pronto y que no ataca nunca a nadie a menos que sea para defender. Ellos insistían en que sí, que su hijo había vuelto el día anterior muy asustado de la calle, porque Roco se le había lanzado y le había mordido, y que además hizo acusaciones muy graves contra mí que había que aclarar antes tomar medidas. Ahí ya mis padres se pusieron muy serios y preguntaron qué acusaciones eran esas.

Ellos dijeron que durante el finde había tenido yo problemas con su hijo y que después le había lanzado al perro para que le atacase. Ahí ya mi madre se asustó muchísimo, pero a mi padre le sonó raro y siguió haciendo más preguntas. Dijo que si eso era verdad, que lo primero era hacer un parte de lesiones, que con un ataque de un perro de ese tamaño alguna marca le habría quedado. Los padres de él estuvieron de acuerdo y dijeron que eso era justo lo primero que le dijeron a su hijo, pero que no les había querido enseñar la mordedura. Ahí papá estuvo fino y les dijo que les agradecía mucho que hubieran querido hablar esto en persona antes de hacer nada, pero que a él sí le gustaría ver las marcas porque le sonaba todo muy raro y si no pensaría que se lo estaba inventando. ¡No te imaginas cómo estaba disfrutando yo con esa situación, prima! El capullo estaba que no sabía ni dónde meterse y tenía yo muchas ganas de ver por dónde salía xD

Papá se dio cuenta de que el chico estaba todo incómodo y todo nervioso, así que le preguntó que dónde le había mordido el perro… sus padres contestaron que les había dicho que en la pierna y que aunque no lo había visto, sí que notaron que el día anterior llegó cojeando un poco, así que le empezaron a decir que se subiera un poco el pantalón para enseñarlo… yo ahí me tuve que aguantar la risa y te juro que no podía más xDDDDDD

El chico miraba hacia el suelo y se hacía el loco, y ahí ya papá se convenció del todo de que estaba mintiendo y se lo dijo claramente. Roco jamás mordería a nadie en la pierna porque sí y menos aún alguien de la familia podría ordenarle atacar sin motivo porque no estaba entrenado para eso. Les explicó que para lo que sí estaba entrenado era para atacar algunos puntos concretos no vitales, siempre sin llegar a hacer daño y solo en caso de que alguien de la familia estuviera en peligro, así que me preguntó a mí delante de todos si ese chico se había metido conmigo, y yo le dije la verdad, que me agarró y amenazó con pegarme y que entonces Roco me salvó lanzándosele a los huevos. Papá se echó a reír y dijo que eso ya le encajaba más, que aun así tenían derecho a denunciar si querían y que él mismo les acompañaba a la comisaría. Que seguramente no habría ningún tipo de lesión porque Roco está entrenado solo para asustar en esos casos sin llegar a clavar los dientes, pero que aun así habría que hacer un parte de lesiones y que en comisaría acababa de entrar a trabajar de perito médico una chica joven muy simpática que lo haría encantada.

Matías se puso muy rojo al escuchar aquello, se pasaba la mano por la boca y seguía mirando hacia otro lado. Mi padre siguió hablando y dijo que de todas formas les desaconsejaba meterse en denuncias porque al fin y al cabo él había empezado y que por intentar agredir a una menor podía meterse en muchos problemas. ¡No te imaginas qué cara se le quedó! Yo creo que se le pusieron los huevos por corbata xDDDD

Sus padres se quedaron muy sorprendidos también y empezaron a decirle que cómo no había dicho nada, que si le hizo mucho daño, que igual deberían ir a que le viera un médico. Y su madre les dijo a mis padres que cómo podemos llevar un animal así por ahí, que es un peligro y que su hijo se podría haber quedado estéril.  A mí padre otras cosas no, pero que le toquen a Roco lo lleva muy mal, así que se puso todo serio y le dijo “señora, estéril no, podría haberle arrancado los huevos a su hijo perfectamente, pero no lo hizo porque está muy bien entrenado”. A mí ahí ya se me escapó la risa pero a mi madre no le hizo ninguna gracia, se puso de pie y empezó a decir que nos calmásemos todos. Matías era el que peor lo estaba pasando, se veía que estaba totalmente avergonzado y deseando irse, ¡pero yo estaba pasándomelo pipa!

Sus padres siguieron defendiéndole y empezaron a tomar contra mí. Decían que su hijo solamente había ido a pedirme explicaciones por lo que había pasado el fin de semana y que me porté como una delincuente. Mis padres con el tema del perro habían pasado antes eso por alto cuando lo habían comentado, pero ahí me preguntaron que qué pasó el fin de semana.

La madre de Matías, sin dejarme hablar, dijo que me presenté en su pidiendo que bajaran la música y que me presenté allí con amenazas y pegué a su hijo. Aquello sí que no lo esperaba, no pensé se hubiera atrevido a contar eso a sus padres, además, ¿cómo que le pegué? Mi madre se indignó muchísimo, me empezó a regañar y a decir que como eso fuese verdad no sé qué y no sé cuál, pero papá le pidió que se calmase y quiso que contaran ellos antes su versión.  La madre de Matías empezó a insistirle para que lo contase él, pero no paraba de pasarse la mano por la cara y mirar a otro lado, así que empezó ella.

Dijo que él tenía todo el derecho del mundo a organizar fiestas con sus amigos y que seguro que no estaban molestando mucho porque nadie más se quejó, pero que yo me presenté allí como una loca pidiendo que quitasen la música, seguramente porque tenía envidia, y empecé a amenazarles. Mi padre la interrumpió ahí preguntando que cómo era eso de que les amenazó.  

La madre insistió a Matías para que lo contara él, pero siguió haciéndose el loco, así que ella se puso muy seria y les dijo a mis padres que yo me planté allí y dije que o bajaban la música o les cortaría el cuello a todos.

Mi madre dio un bote al escuchar eso y se enfadó muchísimo. Empezó con que si no podía creerse que hubiera hecho algo así, que si me iban a castigar, que si no sé qué… Papá en cambio se quedó muy callado mirando a Matías, que seguía muy nervioso. Su madre seguía insistiéndole en plan “Venga, Mati, díselo, fue eso lo que pasó, ¿verdad?” Él dudó un poco, ni nos estaba mirando, pero al final dijo que sí. jjajajaja, ¿te lo puedes creer? Fue penoso… Y nada, mi madre casi se echa a llorar, siguió con lo mismo, que si estaba muy avergonzada, que si tal y cual…

Yo ya no aguanté más con tanta chorrada, prima. Mira, así te lo digo, si me iba a caer encima una bronca, por lo menos que fuese por lo que hice de verdad y no por lo que ese gilipollas se había inventado para proteger su dignidad o lo que sea, así que me puse de pie y le grité que era un mentiroso, que yo no amenacé a todos sino solo a él, y que lo que dije fue que le cortaría los huevos.

Matías se puso blanco, mi madre estaba más histérica todavía y los padres se escandalizaron y empezaron a hablar con él, que si eso era verdad, que por qué no lo había dicho, en ese plan. Cuando me volví a sentar me pareció que papá se estaba aguantando la risa… eso me dio ánimos.

La madre de Matías parecía muy satisfecha ella porque al final había conseguido lo que quería, que yo quedase como la mala. Así que siguió toda digna diciendo que eso no era lo peor, y que después de decirle a su hijo “esa barbaridad” (sí, eso dijo, ya ves tú…), él me dijo que me fuera de su casa y que yo le di una bofetada en la cara delante de todo el mundo. Ojalá le hubiera llegado a pegar, sí, pero no en la cara precisamente…

Mi madre se puso de pie y me dijo que no sabía yo lo que me esperaba, que qué vergüenza de hija, que si tanto dinero en colegios y tal, que si era una delincuente… A Matías le vi puro pánico en los ojos, sabía que yo acabaría diciendo lo que de verdad pasó, igual que con el perro o con la amenaza de sus huevos… Mi padre fue el único que mantuvo la calma, estaba como muy pensativo… le preguntó a Matías directamente si eso que decía su madre de que yo le había pegado era verdad. Por primera vez desde que empezó todo aquello, Matías me miró fijamente. Me sostuvo la mirada un rato, como si me estuviera suplicando que no lo contara. Estaba totalmente acojonado de que sus padres se enterasen de esa parte, que era para él debía ser la más vergonzosa… yo no casi ni aguantarme la sonrisa. Le tenía cogido por los huevos para que no se enterase nadie más de que le había cogido por los huevos. Es gracioso, ¿no?

Después de un momento, bajó la mirada y dijo que no, que eso no era verdad, que después de decirle eso, me di la vuelta y me fui. Sus padres se escandalizaron y mi madre suspiró aliviada. Su madre empezó a insistirle, que por qué había dicho eso, que si era verdad no tuviera miedo de admitirlo y tal, que qué vergüenza… Pero Matías no la hacía ni caso, volvió a mirarme otra vez, todavía tenso, pero un poco aliviado, confiaba en que al haber retirado él eso, yo ya no contaría nada.

Mi padre intentó zanjar la situación, diciendo que ya estaba todo claro. Que yo estaba nerviosa porque tenía un examen y que seguramente por eso dije aquello. Que estuvo feo pero que era una expresión que se usa a veces y que tampoco es tan grave. Que él no debió luego meterse conmigo por la calle y que por eso el perro salió a defenderme, pero que Matías solo se llevó un susto y ya está. Los padres de él no parecían muy convencidos así que quisieron insistir una vez más, me preguntaron si efectivamente después de decirle eso a su hijo, me fui de la fiesta sin más.

Matías ya estaba algo más tranquilo al ver que aquello prácticamente se había zanjado… ¿y sabes qué, prima? Que eso me dio un poco de rabia. No quería que él se saliese con la suya, aunque eso me perjudicara a mí también. Así que después de pensarlo un momento, le contesté a su madre que sí, que me fui de la fiesta sin más, pero que antes de eso él me intentó echar a empujones así que yo le agarré de los huevos.

¡Imagínate la que se lio entonces, prima! Pero solo por ver la cara del capullo de Matías mereció la pena. Fue totalmente como si le hubiese pegado una patada en los cojones xDDDDDDDDD ¡Te lo juro, es que no podía ni creérselo! Mientras, sus padres enfandadísimos conmigo, mi madre ya directamente llorando y diciéndome de todo… que si iba a estar castigada ya toda la vida y no sé qué cosas más… papá intentó quitarle un poco de hierro. Me dio la impresión de que hasta se estaba aguantando un poco la risa… decía que eran cosas de críos, que todo el mundo se peleaba alguna vez a esas edades… pero eso enfadó todavía más a la madre de Matías, que no paraba de lamentarse y de decir que pobrecito su hijo, que qué vergüenza para él que una chica más pequeña le hiciera eso. Qué señora más pesada, de verdad te lo digo, prima… pues si tanta vergüenza le da que una chica le haga eso a su hijo, que se los corte y así ya nadie podrá agarrárselos xD

Cuando se pusieron ya de pie para irse, a Matías casi le temblaban las piernas. Mi padre, que seguía intentando quitarle importancia a todo eso, le dijo a Matías que qué alto era, pero él ni contestó ni le miró, y también les dijo a sus padres que podían estar orgullosos de su hijo, que era todo un machote. ¡Se estaba cachondeando en su cara! Jajajjaja

Ellos se despidieron muy rápidamente y se fueron… y mi madre, pues ya te imaginas, para qué te voy a contar nada. De entrada, me pasé todo el día siguiente castigada en la habitación y sin móvil. Yo la verdad es que lo pasé mal, me estuve arrepintiendo después porque no merecía la pena quedarme castigada solo por mi orgullo, y podría haber salido mejor de aquella situación. Mi padre me subió la comida y la cena… tengo el mejor padre del mundo, prima. Como me vio de bajón se puso a hablar conmigo y me dijo que estaba muy orgulloso de mí y de que supiera cómo defenderme y poner a la gente en su sitio, pero que no se lo dijese a mamá. Y antes de salir por la puerta se volvió y me dijo “Y si te sientes mal por si le hiciste daño en los huevos a ese chico, no te preocupes, tampoco parece que tuviera muchos” xDDDDDDDDDDDD ¡Me reí mucho con aquello!

En fin, ya te dejo, prima. La próxima vez te hablaré de mi amiga Carol y de lo que le pasó con un chico en clase.

¡Hasta otra!

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