FRAN REL

DANI
Después de un fin de semana agotador ayudando a mi padre en el campo, el lunes me desperté con el cuerpo entumecido y pensando en la semana que me esperaba. Lo primero que pensé fue en el sexo, con Marisa por las mañanas y, por la noche, con Gema o Marta… Gema era una incógnita, Marta era un seguro. Además, tenía que empezar a estudiar en serio con los exámenes a la vuelta de la esquina así que pasaría más tiempo con Marta.

Me levanté, me duché y fui a desayunar. Marisa me recibió con un beso en la boca que transformé rápidamente en un buen morreo y magreo correspondiente. Marisa me paró diciendo que ya estaba el desayuno, que después. Me tranquilicé a duras penas y tomamos un desayuno con Marisa todo el rato hablando de sus cosas. En cuanto terminamos, íbamos a recoger pero ya no pude aguantar más y me lancé a por ella. Acabamos en mi cama, follándola con desesperación. Y teniéndola a cuatro sobre mi cama, quise decirle de follarla por detrás pero el morbo de solo pensarlo e ir a proponérselo, hizo que me corriera.

Y estando los dos tumbados, recuperándonos del polvo, le dije:

  • Te quería follar por detrás pero estaba demasiado excitado
  • Ya lo he notado
  • ¿Tenías ganas de hacerlo por detrás?
  • mmmm
  • ¿Eso qué quiere decir?
  • Quizás
  • ¿Ahora te vas a hacer la estrecha?
  • No, jajaja, mañana podemos probar
  • ¿Y por qué no ahora?
  • ¿Ahora? ya es tarde
  • Me da igual
  • jajaja que ganas tienes
  • Sí, mucha, tienes un culo de infarto
  • jajaja miedo me das
  • ¿Por qué?
  • Con tantas ganas, no vas a tener cuidado
  • Sí, sí, lo tengo, además, seguiré los consejos que me diste
  • jajaja pero eso era para una inexperta
  • ¿No te gusta que te lo hagan así?
  • mmmm sí
  • ¿Entonces?

La miré y vi que tenía cara de vicio. Le dije:

  • Ponte el liguero y las medias como aquella noche y probamos
  • jajaja
  • Anda, estabas super sexy y seguro que a ti también te gustaba como te quedaba
  • Claro
  • Venga
  • Pero te acabas de correr
  • Con esa ropa interior, se la resucitas a un muerto jeje
  • jajaja

Y me miró indecisa. Le insistí y al final se levantó y se fue desnuda. Llegó como 10 minutos después, con la misma ropa interior que aquella noche pero sin el tanga. Dijo:

  • El tanga no lo tengo, se lo llevó alguien

Mirándome con una gran sonrisa. Estaba tremenda. Dejó un botecito en la mesa y dijo:

  • Usa mucho de esto ¿eh? y con cuidado al empezar

Me levanté y la arrinconé contra la pared, como aquella noche. Ya la tenía dura así que hice como aquella vez, la toqué solo con mi polla. Me acerqué a ella, se había echado el mismo perfume, que detallista. La piropeé al oído, bajito y lentamente, mientras ella jadeaba de vez en cuando. Al final nos besamos y le desabroché el sujetador. Luego le metí mano para encontrarme un coño totalmente mojado, Marisa estaba a 100 como yo.

Me la llevé a la cama y le comí las tetas y luego el coño. Fui a meterle un dedo por el ano y ella me dijo:

  • Usa el lubricante, es mejor, empieza con uno y luego con más

Le hice caso y acabé con ella corriéndose mientras le comía el coño y le metía tres dedos por el culo. Luego, ella tras recuperarse, empezó a mamármela pero poco tiempo porque rápidamente cogió el bote y me embadurnó la polla con mucho lubricante para luego ponerse a cuatro y decirme que hiciera lo mismo con su culo.

La miré unos segundos, con sus medias y ofreciéndome su culo, era super excitante. Le eché bastante y se lo extendí con los dedos por dentro. Entonces llegó el momento. Puse mi polla en su ano, estaba totalmente excitado y nervioso. Apreté y entró sorprendentemente fácil, sin dificultad. Marisa jadeó y dijo “despacio, despacio”. Le hice caso, moviéndome poco a poco hasta tener media polla dentro. Ella dijo:

  • diosss, que gorda la tienes
  • ¿Te gusta?
  • Siiii
  • Que zorra eres
  • Síiii
  • ¿Me muevo?
  • Sí, cabrón, fóllame

Y comencé a moverme despacio con Marisa jadeando y gimiendo fuerte. Empezamos un folleteo intenso, Marisa diciendo que le iba a romper el culo pero que no parara y yo insultándola. Noté como con su mano se tocaba, masturbándose sin parar y entonces gritó que se iba a correr y ya no aguanté más y me corrí dentro de su culo con ella gritando y con espasmos.

Me tumbé a su lado y Marisa se quedó echada boca abajo, respirando contra la almohada. Luego me miró sonriendo y dijo:

  • Ufff
  • ¿Te ha gustado?
  • ¿Tú qué crees?
  • ¿Te ha dolido?
  • Claro pero es parte de lo excitante

Luego me dijo que me lavara bien y se fue a ducharse. Hice lo que me había dicho y luego me asomé a su cuarto de baño para decirle que me iba. Ella se despidió y me fui feliz y contento, mi primer culo y había sido genial.

MARISA….
“Este niño me va a matar” pensé mientras terminaba de secarme. Aún tenía las piernas flojas, hoy no iba al gimnasio, no estaba ahora para eso. Lo había tenido que guiar mucho durante el sexo anal pero había sido aplicado y había ido de maravilla, “pero con esa polla, uffff, Antonio la tiene grande pero este crío… Siempre me ha gustado el sexo anal, y casi siempre me corro pero ya ni me acuerdo cuando tuve un orgasmo así de intenso, y mira que Antonio me sabe follar bien… será por el morbo, no sé…”.

DANI….
En la facultad vi a Marta. Iba normal, con vaqueros y jersey ancho, pero sin gafas y el pelo suelto, como últimamente le gustaba llevarlo y que le sentaba mucho mejor. Tras las clases, dijimos de juntarnos el grupo de estudio en la biblioteca. Pensé en quedarme con ellos y luego seguir con ella ya en mi casa, los dos solos. Era un buen plan pero entonces me llamó Gema:

  • Hola tontín
  • Hola Gema
  • Tu tía ha faltado hoy
  • Sí, jeje
  • Por tu culpa, claro
  • Puede ser
  • jajaja, que malo eres
  • ¿Qué tal el fin de semana?
  • Ufff, agotador, muchos días sin vernos Lily y yo y no hemos parado jaja
  • ¿También con otros?
  • No, solas, había muchas ganas jajaja
  • Ah
  • ¿Y tú?
  • Agotador también pero trabajando
  • Ohhhh, que hombrecito de bien jeje
  • jeje, las obligaciones
  • Lily dice que quedemos los tres el próximo finde, vas a poder ¿no?
  • Claro, no me lo pierdo por nada del mundo
  • jajajaja oye, me paso luego por tu casa y hablamos ¿vale?
  • ¿Sólo hablar?
  • jajaja eso depende de como te portes y lo que me cuentes jajaja
  • Te va a molar lo que te tengo que contar de esta mañana con Marisa
  • ¿Sí? genial, pues me pasó ¿Pizza?
  • Sí, la pido yo
  • ok, hasta luego tontín
  • Hasta luego

Y con esto, se acabaron mis planes de estudiar y estar con Marta. Menos mal que aún no le había dicho nada. Estuve un rato más con ellos y luego me fui a casa. Al llegar, me fijé que el botecito de lubricante seguía en mi mesa y pensé “¿Querría Gema…?” a ver si había suerte.

Gema llegó un rato después, recién duchada, el pelo aún húmedo, nada de maquillaje pero guapísima. Iba con leggins y una chaqueta que, al quitársela, descubría una camiseta blanca ajustada donde claramente se veía que no llevaba sujetador y se le marcaban los pezones. Me tuvo malo toda la cena con esa visión además de las cosas que me contó de su finde con Lily. Luego le conté yo los dos polvos con Marisa y le dije:

  • ¿Te gustaría a ti probar? (señalando el bote)

Gema lo cogió y sopesándolo, dijo:

  • Depende
  • ¿De qué?
  • De lo cachonda que me pongas
  • Ah
  • Aunque ya lo estoy bastante
  • jeje
  • ¿Me lo vas a hacer igual?
  • ¿Quieres igual?
  • Sí… aunque a mí me lo tienes que comer
  • Ya, ya, igual que a Marisa
  • No, digo el culo, a mí me vuelve loca la lengua ahí detrás

Y nos enrollamos. Y pronto nos desnudamos y empecé a besarla y lamerla por todo el cuerpo. Intenté reproducirlo como con Marisa porque Gema no paraba de preguntar si era así o no. Gema acabó corriéndose como Marisa, con mi lengua en su clítoris y tres dedos detrás. Después, ella me hizo una buena mamada, como ella sabe hacerlas, con mucho contacto visual, mucha saliva y mucha pasión. Luego follamos un rato en varias posturas y, estando a cuatro, fue ella la que dijo de hacerlo por detrás. Fui a por el lubricante pero dijo:

  • Antes me lo comes bien

Y estando a cuatro, le lamí el ano pero Gema no quería solo eso… pidió más, que metiera la lengua, que la masturbara mientras tanto. Al rato dijo:

  • Venga, ahora

Rápidamente me eché una gran cantidad de lubricante en la polla y en su culo. Y apreté y entró también sin problema. Fui con cuidado pero Gema exigió que la follara bien. No tardó casi nada en correrse, de lo caliente que estaba por todo lo anterior.

Entonces me dijo que me tumbara boca arriba y ella se puso encima pero se la metió por detrás, y comenzó una cabalgada rápida con su culo. La visión de ella encima, gimiendo y su coño abierto y rojo, no pude resistirlo y me corrí dentro de su culo. Pero Gema no estaba satisfecha y tras cabalgar un poco más, se levantó y se sentó en mi cara para que le comiera el coño, apretando y tirándome del pelo mientras gemía fuerte, hasta que se corrió.

Cuando terminó su orgasmo, se quitó de encima y se rio diciéndome:

  • estás empapado con tu leche

Era verdad, mientras se lo comía, mi leche se había ido resbalando por mi barbilla y cuello desde su culo.

Me fui y me duché. Al volver a mi habitación, Gema ya estaba vestida y decía que se iba. Me dio un morreo intenso y me dijo:

  • Mañana, quiero que hagas una cosa
  • ¿Qué?
  • o más bien que no hagas, quiero que no te folles a Marisa
  • ¿Qué??? ¿Por qué?
  • Quiero que te la chupe y te corras, pero no te la folles
  • Pero quiero follármela, y por detrás
  • No, mañana le toca aguantarse, la calientas, la tocas, la besas, pero mañana solo te la va a chupar

La miré sin comprender. Y solo dije:

  • Pero, me corro ¿no?
  • Claro, ya te lo he dicho
  • pero ¿qué buscas con eso?
  • que ella sepa quien manda
  • ¿Tú?
  • jajaja claro, pero digo entre vosotros, tiene que darse cuenta que quien manda eres tú
  • bueno, vale
  • Me voy tontín, hasta mañana

Y se fue dejándome un poco perplejo.

GEMA…
Me di cuenta que mientras andaba, iba sonriendo, había sido un buen polvo. Dani la tiene gruesa y se nota muchísimo por detrás, “pero a mí me gustan así”. Mañana iba a dejar a Marisa con las ganas, quizás un día o dos, que se vaya dando cuenta que ella va a hacer lo que Dani diga… “o más bien lo que yo diga… va a ser divertido” sonriendo aún más.

DANI
Al día siguiente, desayunando con Marisa, no podía parar de pensar en como no me la iba a follar. Marisa estaba insinuante, caliente, con ganas, se le notaba muchísimo. Estuvo hablando del polvo del día anterior, del sexo anal, que, según ella, no estuvo mal pero que no era algo para todos los días, solo para ocasiones. Le dije:

  • Pero te corriste

Marisa me miró sonriente y con cara de viciosilla y dijo:

  • Ya te he dicho que no estuvo mal
  • ¿no estuvo mal? pues no veas como gritabas
  • Ya sabes que soy muy gritona
  • Pero con lo bien que te lo pasaste, querrás repetir ¿no?
  • Me lo paso bien de otras formas

Y todo el rato mirándome provocativamente, con ganas de rollo. Terminamos de desayunar y ella se levantó. La miré y me acerqué a ella por detrás, cogiéndole el culo. Le dije:

  • Pues yo tengo más ganas de este culo
  • jeje
  • Tienes un culo increíble
  • ¿Sí? ¿Te gusta?
  • Sí, joder, ayer estabas tremenda con las medias, como me pusiste, eres muy zorra

Y le lamí y chupé el cuello mientras le tocaba las tetas y el culo, y ella gemía pegando su culo a mi paquete. Estuve así unos minutos y luego bajé mi mano para meterla dentro de las mallas y sus bragas, tocándole un coño mojado y caliente. Yo ya estaba totalmente cachondo y quería follármela, a la mierda con Gema, no iba a hacerle caso. Le dije a Marisa:

  • Quiero follarte este culo
  • No, hoy no
  • No, me follas normal

Pensé en lo que Gema me dijo “tiene que ver quien manda” ¿La follaba a lo bruto? No, eso no. Pero tenía que castigarla por no hacerme caso. Me separé de ella y me saqué la polla, totalmente dura. Le dije que me la chupara. Marisa se giró y me miró, sonriendo. Se puso de cuclillas y comenzó una mamada lenta, pero yo estaba muy cachondo y le dije que fuera más rápido. Entonces caí que ella aún no había probado mi leche y le dije:

  • Chupa rápido, quiero que pruebes mi leche

Marisa me miraba y aumentó el ritmo de la mamada. No tardé mucho en correrme en su boca y no dejé que se sacara mi polla de su boca hasta que terminé los espasmos de mi orgasmo. Marisa me miró, con la boca cerrada y le dije que se lo tragara. Me miró unos segundos y entonces abrió la boca para enseñármela vacía.

La ayudé a incorporarse y luego me la guardé diciéndole:

  • Ha sido genial, me tengo que ir ya

La cara de asombro de Marisa fue un poema. Dijo:

  • Oye ¿Y yo?
  • Me has dicho que no quieres que te folle
  • El culo, pero sí que me folles
  • No, si me pones pegas, no te follo, o todo o nada

Marisa me miraba sorprendida. Y luego dijo:

  • Está bien
  • Está bien ¿qué?
  • Que sí, por detrás también

Me acerqué, le di un piquito en los labios y le dije:

  • Genial, así me gusta, pero ya mañana, hoy castigada
  • ¿Qué???
  • Adiós
  • No me puedes dejar así

La miré sonriendo. Ella dijo:

  • No seas cabrón, por favor

Y me fui.

MARISA…
No se lo podía creer, tenía un calentón total y se iba dejándola así. Estaba estupefacta pero cachonda… “mierda, me ha puesto aún más cachonda que me deje así… bueno, no, no que me deje así, sino que haya actuado así”. Claro que quería que me follara por detrás, lo estaba deseando desde que me había levantado esa mañana pero tampoco quería parecer una zorra ansiosa, por eso le había dicho eso de no follar hoy por detrás pero esperaba que durante el polvo, él quisiera y entonces le dejaría, pero no, se había enfadado y… “ufff, tengo que hacer algo”.

Me dirigí a su cuarto y me desnudé. Me eché en su cama para tocarme hasta correrme “joder… que fuerte” mientras me tranquilizaba. Me quedé en su cama, tumbada, respirando,… y empecé a tocarme de nuevo… y me llegó otro orgasmo. Y aún así, no estaba satisfecha. Me levanté y me vestí “necesito hacer algo” y me fui al gimnasio, a ver si así me relajaba.

DANI…
En la facultad estuve un rato con Marta a solas, hablamos de esto y aquello, de las asignaturas y no mucho más. Le iba a decir de quedar pero ¿Y si Gema quería quedar? “Joe, que mierda, tengo ganas de quedar con Marta pero Gema… joe, es que prefiero a Gema, está claro”. Al final no le dije nada, ni ella a mí.

En casa, esa noche esperando a Gema, me moría de impaciencia. Entonces vi llegar a Gema. Se desnudó y se fue a la ducha para volver media hora más tarde, desnudándose y poniéndose ropa cómoda. Entonces me llamó:

  • Hola tontín
  • Hola Gema
  • ¿Disfrutando de las vistas?
  • Eso siempre
  • jajaja
  • ¿Vienes?
  • mmm depende
  • ¿De qué?
  • ¿Me has hecho caso?
  • ¿Seguro?
  • Venga, cuéntame

Y le conté todo. Entonces ella me miró por la ventana y me dijo:

  • No me has hecho caso
  • Sí, no he follado con Marisa
  • No has follado porque te cabreaste, no por hacerme caso
  • Pero el resultado es lo que cuenta
  • No nene, ahora te voy a tener que castigar
  • Nooo, otra vez no
  • Sí nene, por desobediente
  • Gema, anda ya
  • Escucha mmmmm mañana no vas a follar con Marisa
  • ¿Qué? pero si le dije que mañana sí
  • Pues va a ser que no
  • Pero ¿Qué le digo?
  • Lo mismo que te estoy yo diciendo, que está castigada, pero ni follas ni te la chupa ni nada
  • Gema!!!
  • Y tampoco conmigo o con Marta, mañana castigado
  • Pero ¿Qué dices??!!!
  • Lo que oyes, castigado, y ahora tampoco, el castigo empieza ya
  • Pero si Marisa al final fue sumisa, lo que tú querías ¿no?
  • Sí, pero de rebote… me tienes que hacer caso, ya te lo he dicho
  • Joe, pero ¿Por qué no podemos tú y yo follar? o con Marta
  • Porque es tu castigo
  • ¿Y si me lo salto?
  • Atente a las consecuencias

Todo esto lo decía con una sonrisa pero miedo me daban esas consecuencias. Nos quedamos callados un rato y luego dije:

  • Está bien
  • Así me gusta, y a Marisa le dices que va a ser tu zorrita
  • Eso ya se lo he dicho
  • No, se lo vas a decir sin follar, que quieres que sea tu zorrita y te obedezca
  • Pufff, pero es que yo no sé…
  • Sí, tú sí sabes, y lo vas a hacer
  • Pufff, bueno, vale, lo intentaré
  • Así me gusta nene

Y entonces se puso a charlar de otras cosas mientras iba de un lado a otro de su habitación recogiendo ropa. Luego se despidió diciendo que iba a comer algo y cortamos. Me dejó entre enfadado y temeroso.

También me fui yo a cenar con mis tíos. Ayudé a preparar algo, quedándome a solas con Marisa que me miraba de vez en cuando pero sin decir nada. Se palpaba tensión. Al rato se me acercó y me dijo flojito:

  • ¿Me paso esta noche?

Me quedé de piedra, sí que tenía ganas. Y entonces me acordé del castigo de Gema. Pensé que Gema no tenía forma de enterarse si me follaba esa noche a Marisa pero “¿Y sí me lo notaba? Pufff que putada”. Le dije a Marisa:

  • He quedado para estudiar
  • ¿Estudiar?
  • Sí, estudiar

Marisa me miró, parecía que no se lo creía. Al final lo dejó pasar.

MARISA…
“Mierda… seguro que ha quedado con su amiguita”. Nada, se tendría que aguantar hasta mañana… si es que aparecía en el desayuno. Le preguntó:

  • Pero mañana ¿desayunas o no?
  • Sí, claro
  • Ah

“Bueno, algo es algo, tendré que esperar a mañana”.

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