FRAN REL

DANI
Me desperté más o menos a la hora de siempre para ver que estaba solo, ni rastro de Marta ni de su ropa. Me incorporé y cogí el móvil, tenía mensajes de ella diciéndome que se había ido temprano porque tenía que preparar la maleta, que su padre la recogía en la facultad…

Me tumbé de nuevo pensando «lástima, hubiera estado bien un buen polvo mañanero». Me levanté y me duché para luego ir a la cocina donde esperaba mi tía. Nos saludamos con dos besos y me senté. Marisa hablaba de todo un poco y al rato me dijo:
– ¿No has dormido bien? se te nota cansado
– Es que esta noche ha estado aquí mi amiga
– Ah
– Pero tranquila, si llegas a venir a espiar, no nos hubieras pillado esta mañana, se ha ido pronto
– Oyeeee, que yo no espío, que fue sin querer
– Ya, ya
– Serás idiota
– jeje
– ¿Es la misma de la otra vez?
– Sí
– Ah, que va a ser algo serio
– Noooo, solo es sexo
– ¿Seguro?
– Sí, ella tiene novio
– Joder jajaja
– Pero están medio peleados, por él
– Y está aprovechando para alegrarse el cuerpo jajaja
– jejeje

Nos quedamos callados, comiendo y entonces le dije:
– Mira que no es mi tipo pero ayer me puso cachondísimo
– ¿Y eso?
– No sé
– Algo será
– Llevaba una lencería que me puso mucho
– ¿Sí? ¿Cómo era?
– Pues lo que más me gustó fue las medias

Marisa me miró como diciendo que fuera más claro. Le dije:
– Mi ex era de pantys, no le gustaba las medias esas que se sujetan a medio muslo, decían que le hacía un muslo feo, gordo, y que eran incómodas, así que nunca las usaba, pero a mí siempre me han gustado, y ayer Marta llevaba unas de esas medias y me moría de ganas de follarla con ellas puestas
– jajaja, que fetiche ¿no?
– jeje, supongo, me molan mucho ¿a tí te gustan?
– Sí, claro
– Ufff, tú con unas medias de esas, a cuatro patas sobre la cama tiene que ser tremendo jeje

Marisa se sonrojó y se rió. Le dije:
– Marta me puso malo, con ese culito que tiene, pero tú, puffff
– jajaja

Entonces se levantó y se puso a llevar platos al fregadero, para ponerse a lavarlos. Nos quedamos callados pero entonces preguntó:
– ¿Y ya está? ¿por unas medias estás así?
– Bueno, otra cosa que me excitó mucho fue que le dije de correrme en su cara

Marisa paró y giró la cabeza para mirarme. No hablé y al poco ella dijo:
– ¿Y te dejó?
– Sí
– jajaja
– Pero no lo hice, al final me corrí follándola pero me puso mucho que dijera que sí
– Ya veo
– ¿Tú te dejas?

Me miró unos segundos y dijo:
– Eso me lo guardo, no te voy a contar todas mis intimidades
– jeje, pero yo creo que sí, que a ti te gusta

Puso cara de ofendida y dijo:
– Que sabrás tú
– Creo que estando cachonda, haces cualquier cosa
– jajajaja
– Como esa chica ayer

Terminó y me miró medio sonriendo. Luego dijo:
– Anda, vámonos

En la facultad vi de lejos a Marta, iba con uniforme de empollona pero ya la miraba diferente. Quise acercarme y hablar con ella a solas pero no pude en todo el día. Con quien sí hablé por mensaje fue con Gema que me escribió:
– ¿A que tenía yo razón?
– ¿Sobre qué?
– Sobre Marta y su carita jeje
– Ah, jeje
– ¿Estaba sexy con la carita llena?
– No lo sé, no lo hice
– ¿No quiso???? no me lo creo… va a ser que no te atreviste, gallina
– Sí, se lo dije
– ¿Y?
– Que dijo que sí, pero al final me corrí follando
– Serás…
– jeje
– Me has decepcionado, habrá que castigarte jeje
– jajaja
– mira que no hacerme caso
– Quería pero me pudieron las ganas
– ayyyyy, que tontito
– jejeje
– Bueno, esta noche habrá que escuchar ese audio ¿no?
– Sí ¿no sales?
– No sé, ayer acabé tarde, estoy un poco cansada, quizás me quede en casa tranquila, que mañana salgo con Lily y los demás
– Ah
– Ya veré, si estoy en casa, te aviso y lo escuchamos
– Genial

Esa noche yo sí tenía planes para salir pero pensé que podía cenar en casa con la familia, luego hablaba con Gema y me hacía una paja con ella escuchando el audio y luego salía si me quedaban fuerzas.

Llegué a casa y me duché. Me iba a vestir pero pensé que si hablaba con Gema, me la pondría dura, pondría los gayumbos chorreando y me tendría que cambiar así que me puse solo una camiseta y el chándal, a lo comando. Si al final Gema no se presentaba, me vestía rápido y me iba, y si tenía ganas de escuchar el audio y masturbarnos, me ahorraba ensuciar unos calzoncillos jeje.

Entonces, llamaron a mi puerta. Abrí extrañado porque nadie me visitaba nunca. En la puerta me encontré a Gema, con sus mallas de deporte y su chaqueta deportiva. Me dio dos besos y entró como si ya hubiera estado allí muchas veces. Me dijo:
– Así que este es tu oscuro lugar de espionaje jajaja
– jeje
– Pues está bien (mirando alrededor)

Entonces me empezó a contar que estaba muy cansada, que no iba a salir, que podíamos comer algo juntos… Yo estaba sorprendido. Gema, mientras hablaba, iba inspeccionando mi casa. Abrió el cuarto de baño, entró, lo revisó, luego se sentó en la cama para probarla, luego mirando por la ventana a su ventana, y abrió la puerta que comunica con mis tíos. Le expliqué que era la casa de mis tíos. Me preguntó:
– ¿Qué pensabas cenar?
– Pues iba a ir con mis tíos
– Ah, pues vamos, seguro que Marisa me invita

Y cruzó la puerta entrando en la casa de mis tíos y saludando a mi tía. Pronto las dos estaban de cháchara. Mi tío salió, Gema le dio dos besos y vi la expresión de mi tío, mirando a Gema con ojos de salido. Gema seguía hablando, de pie, dando la espalda a mi tío que no dejaba de mirar el culo perfecto de Gema en esas mallas que dejaban poco a la imaginación. Gema se fue con mi tía y los niños a la cocina y mi tío me dijo:
– Joder, como has espabilado, chaval
– No, si no es…
– Tiene que ser tremenda en la cama ¿eh? enhorabuena chaval
– Pero es que no…
– Joder, que buena está tu chica, si quieres hacemos un intercambio jajaja

Y siguió mi tío un buen rato sin dejarme decirle que yo con Gema nada de nada. Al rato me fui a la cocina con Gema mientras mi tía acostaba a los niños y nos pusimos a preparar algo, mi tía la había invitado a cenar. Cenamos los cuatro. Gema se quitó la chaqueta mostrando un top deportivo con el vientre al aire y un poco de escote que nos tuvo mareados a mi tío y a mí. Mientras, ella y mi tía no paraban de hablar. Cuando terminamos mi tía preguntó:
– ¿Vais a salir?
– No, que va, estoy destrozada, ayer me acosté a las 5 o por ahí y hoy me voy a la cama temprano, que mañana sí quiero salir
– Ah, pues energía no te falta
– ya, ya, jaja, pero ahora, no sé, ¿vemos alguna peli Dani? o podemos escuchar algo ¿no? (mirándome maliciosamente)

Dije que yo sí iba a salir, que se viniera pero ella dijo que no, que se iba ya. Se despidió de mis tíos y salió por la puerta de la casa de mis tíos, dejándome extrañado, había sido como un huracán, un sin parar de hablar, de reír, de excitación para mí, y de repente, se va y se quedó todo como vacío.

Entonces sonó mi móvil, mensaje de Gema: «Estoy en tu puerta esperando». Me quedé aún más sorprendido. Me fui a mi casa y abrí la puerta, y en efecto, allí estaba. Entró y se sentó en la cama. La miré extrañado y dijo:
– No quería que tu tía se pensara que me quedaba para follar, que lo mismo si piensa eso, pues se echa para atrás, y los dos queremos que te la folles

Se quitó los zapatos y se tumbó en mi cama. Yo estaba alucinando ¿íbamos a follar o qué pasaba? entonces, como si me leyera los pensamientos dijo:
– No vamos a follar, que te veo la cara
– ¿Qué?
– Se te nota jajaja
– No, yo no…
– Primero te follarás a tu tía, y luego ya veremos tú y yo, pero lo primero es Marisa, no me ha gustado tu tío, no por lo gordo, es que mira sucio.
– ¿Qué?
– Tu tía se merece echar un buen polvo antes de que sea tarde, ahora está muy buena así que la ayudaremos ¿verdad tontín?

Pero ¿qué le había entrado a ésta con lo de follarme a Marisa? Entonces se quitó de nuevo la chaqueta y se sentó en la cama y me dijo:
– Vente, siéntate y vamos a escuchar a Martita

Me senté y ella se pegó a mí. Noté sus tetazas contra mi brazo y se me empezó a poner dura. Entonces me di cuenta que, al no llevar gayumbos, se me iba a notar la erección de una forma exagerada. Me puse nervioso y Gema dijo:
– Ponlo y ve contando

Puse el audio. Al principio se escuchaba poco, besos y jadeos entrecortados. Luego cada vez más jadeos, pero todo flojo. Gema escuchaba sonriendo mientras yo le explicaba. Cuando llegamos a la parte donde ella suplicaba que terminara de masturbarla, Gema estaba emocionada. Cuando escuchó el grito de Marta pidiendo que le comiera el coño y sus orgasmos posteriores le encantó y empezó a meterme mano en el paquete. A esas alturas, entre Gema tan pegada y el audio, la tenía totalmente dura. Gema metió la mano dentro de mi pantalón y me miró divertida al ver que no llevaba ropa interior. Empezó a pajearme despacio.

Se rio con Marta y como me insultaba por haberla «obligado» a recibir sexo oral. Luego, cuando escuchó a Marta como me la mamaba con esos ruidos de atragantamiento, se emocionó y empezó a pajearme más rápido. Yo estaba en serias dificultades para no correrme tan rápido pero Gema sabía lo que hacía, frenando y cambiando de ritmo para que no me corriera. Luego ya vino el polvo con Marta, y Gema pasaba su mano por mi glande para recoger el liquidillo y ayudarse con él para que resbalara mejor su mano. Paró en el momento justo en el que ya no aguantaba más y Marta se corría en el audio.

Gema se rio diciendo que había estado super bien el polvo, que le había encantado Marta y mis ocurrencias. Entonces le conté el siguiente polvo con Marta, como le había vuelto a comer el coño y el culo, y como ella se corría agarrándome la cabeza. Le dije que era el primer culo que probaba y Gema se reía de mi novatez. Nos quedamos callados, yo aún con la polla tiesa pero Gema ya no me la tocaba.

Gema me miró con cara de salida y me dijo:
– Vamos a escucharlo de nuevo, pero esta vez….

Y se puso a desnudarme. Tras quitarme la camiseta y los pantalones, se quedó mirándome, con una sonrisa de picarona. Entonces ella se quitó el top y el sujetador, y se sentó a mi lado. Otra vez me quedé sin saber que hacer «¿Al final vamos a follar?». Tenía la polla durísima viendo las tetas de Gema… mis últimos polvos habían sido con Marta que de tetas andaba escasísima y ahora, de repente, Gema… puffff, estaba excitadísimo.

Cogió mi móvil y volvió a poner el audio pero más avanzado, cuando ya se empezaba a escuchar claramente a Marta. Le dijo:
– ¿Vamos a follar?
– No, ya te lo he dicho
– ¿Entonces? ¿otra paja?
– Algo así

Y cogió mi cabeza y me la llevó a sus tetas. Enseguida me puse a lamer y sus pezones mientras de fondo, Marta gemía y gemía. Que gustazo probar las tetazas de Gema, estaba en la gloria chupándoselas y apretándoselas. Entonces escuchamos como Marta se corría. Tras acabar de escucharse sus jadeos, Gema se incorporó. Pensé que se iba a desnudar pero lo que hizo fue coger el móvil y echarlo hacia adelante, hasta la mamada de Marta. Entonces Gema se puso de rodillas en el suelo entre mis piernas y me cogió la polla. Pensé que me la iba a mamar pero se limitó a mover la mano y mirarme. Con la otra mano me acariciaba los huevos lentamente.

No sabía que hacer, Gema me miraba mientras me acariciaba lentamente, una masturbación lenta. De pronto dijo:
– Ya sé cual va a ser tu castigo

Me quedé mirándola sin comprenderla. Ella continuó al verme perplejo:
– Por no obedecerme
– ¿Qué?
– No te corriste en la cara de Martita
– Ah, pero es que…
– No, nada de excusas, si te mando algo, obedeces, y como castigo, hoy no te la voy a chupar

Me quedé de piedra ¿en serio? Le dije:
– Pero…
– No, nada de excusas.. y que sepas que me jode, ganas no me faltan
– Joder, Gema, déjate de historias

Entonces cogió y me lamió desde los huevos hasta la punta, lentamente. Luego dijo:
– Esto te pierdes
– Gema…

Ahora cogió y me mordió la polla por un lado, dejándola entre sus dientes pero sin apretar. La soltó y dijo:
– Ya sabes lo que hay

Mientras, se reía para luego pasar su lengua donde habían estado sus dientes. Entonces, de fondo, se escuchó como Marta se atragantaba y Gema me preguntó:
– ¿Hasta dónde se la metía?

Le indiqué con el dedo y ella dijo:
– Seguro que yo me la meto entera pero no lo vas a saber, por no obedecerme

Entonces se puso mi polla en su cara y dijo:
– ¿Vas a obedecerme a partir de ahora?
– Sí
– ¿Seguro?
– Sí
– Mándale ahora una foto de tu polla
– ¿Quéee?
– Venga, obedece
– Pero es que ella está en su casa
– ¿Y?
– No sé…
– Obedece

La miré y cogí el teléfono. Gema se apartó y me hice una foto de mi polla. Le di a compartir y entonces Gema me dijo:
– Escribe….

MARTA…..
Estaba viendo la tele en el salón de casa cuando sonó mi teléfono. Lo cogí para ver que era un mensaje de Dani. Me extrañó y al verlo me puse colorada y me levanté. Era una foto de su polla, totalmente dura. Ponía:
– Estoy recordando lo sexy que ibas ayer
– Estás loco!!!
– No, cachondo

Marta estaba en el pasillo, su madre la llamó pero ella no paraba de mirar la foto. Entonces escribió:
– Y me quieres poner a mí igual ¿no?
– jaja me gustó mucho el polvo de ayer
– Y a mí
– ¿Quieres que borre la foto?
– Nooooo, me gusta aunque estés loco jeje
– ¿Te has puesto cachonda?

Marta miraba la foto, claro que estaba cachonda, pero se resistía a contárselo. Al final escribió:
– Me gusta lo que veo en esa foto jeje
– ¿Y qué me harías?
– De todo jeje
– ¿Me la chuparías?
– Claro
– ¿Hasta correrme?
– Sí
– ¿Dónde me correría?
– Donde quisieras
– ¿En tu boca y te lo tragarías?

Joder, ya lo había hecho y le había encantado… lo recordó y notó un cosquilleo en su coño, se estaba poniendo cachonda de verdad. Escribió:
– Sí, todo
– ¿Y dónde más podría correrme?

Marta dudó pero al final escribió:
– En mi cara
– ¿Sí?
– Sí
– ¿Te gustaba cuando tu novio se corría así?
– Nunca le dejé
– ¿Y a mí sí?
– Sí

Notó humedad en sus bragas, ¿De verdad la ponía cachonda esa guarrada? eso parecía. Él escribió:
– Me encanta que seas así de zorrita conmigo

Marta miró el mensaje y pensó «joder, me acaba de llamar zorra y me gusta, no me lo puedo creer». Escribió:
– Y más que puedo ser
– jajaja, eso me gusta

No se podía creer lo cachonda que la había puesto en un momento, había pasado de estar casi dormida en el salón con su familia a ahora tener las bragas mojadas. Le escribió
– Te tengo que dejar, me llaman
– Vale, buenas noches
– Buenas noches

Marta se quedó pensando que había sido todo muy raro… entonces escuchó como la llamaba de nuevo la madre y apagó el móvil, pero lo volvió a encender y miró la foto… dijo en voz alta «voy al baño, ahora voy» y se fue con una urgente necesidad manual…

DANI….
Gema sonreía, me había ido dictando más o menos lo que escribir. Dijo:
– Así me gusta, que obedezcas
– Estás loca
– Esta noche Martita se lo va a pasar bien con su mano, está loquita por ti jiji
– jeje

De fondo se escuchaba a una Marta desatada, gritando mientras me cabalgaba. Gema seguía entre mis piernas, sin soltar mi polla ni su lenta paja. Pero ahora se incorporó un poco y se puso la polla entre sus tetas. Echó saliva sobre mi polla y luego lamió mi glande suavemente salivando más, para luego empezar una cubana lenta. Marta estaba a punto en el audio y Gema aumentó el ritmo de la cubana. Me corrí cuando Marta gritaba en su orgasmo, con Gema sonriendo mientras mi semen le llegaba al cuello, barbilla, tetas…

Se levantó y me dijo:
– Cómo me has puesto jajaja

Y era verdad, estaba bañada de cuello hasta tetas, y caía al suelo. Se fue al baño y desde allí me dijo:
– Me voy a duchar

Al poco salió sonriente envuelta en una toalla. Se la quitó quedándose completamente desnuda y dándome a mi un pasmo. Dijo:
– Ahora me toca a mí comprobar eso que haces y no le gusta a Martita

Me quedé mirándola sin comprender y ella se señaló abajo. Me levanté y me fui a arrodillar pero ella me dijo:
– A ver, no me lo vas a comer sin que nos hayamos morreado antes

Y nos liamos en un beso largo y húmedo. Al fin la besaba y la tenía en mis brazos. Le agarré ese culo de piedra que tiene y la devoré. Y se me puso de nuevo dura. Luego ella se fue a la cama y comencé a comérselo vorazmente. Gema me frenó y me fue indicando como le gustaba. Luego me fui a su culo y también se lo comí, lamiéndole el ano repetidamente. Entonces ella me dijo:
– Recuerda los consejos de tu tía

Y empecé con un dedo en su culito mientras le comía su precioso coñito. Al final se corrió con dos dedos detrás y uno delante mientras le lamía el clítoris.

Al terminar, ella dijo:
– Vale, empezaste regular pero has acabado bien. Al final serás un buen come chochitos jeje
– ¿Me vas a enseñar?
– Soy una experta jajaja

Yo estaba totalmente empalmado y ella lo vio. Sonrió y me dijo que me tumbara. Luego cogió mi móvil y volvió a poner el polvo con Marta, cuando ella me cabalgaba. Entonces Gema se puso encima mía, con mi polla delante de su coño. Gema empezó a moverse adelante y atrás, pero con mi polla fuera, ella restregando sus piernas por encima de las mías pero cada vez avanzaba más y más. Marta gritaba y Gema ya estaba sentada sobre mi polla, restregando su coño por ella, pero sin metérsela. Me tenía loco, si me movía un poco, se la podía meter sin problema, notaba su coño mojado frotándose sobre mi polla pero Gema me miraba con vicio, no sabía si atreverme o no. Gema comenzó también a gemir, miré y vi como restregaba su clítoris sobre mi polla que estaba pegada a mi cuerpo con ella encima. Marta gritaba y Gema también se puso a gritar que se iba a correr. Y de repente el que se corrió fui yo y Gema y Marta al poco. Me puse hasta arriba de mi propia leche, llegándome al pecho. Gema se quedó erguida terminando sus últimos espasmos del orgasmo y luego se tumbó a mi lado.

Nos quedamos tumbados recuperándonos un buen rato y luego me fui a ducharme. Cuando salí, Gema ya estaba vestida. Le dije que se quedara pero dijo que no, que se iba a dormir. Me dio un pequeño morreo y se fue. Al poco la vi por la ventana. Se desnudó, se puso un pijama y me lanzó un beso para luego apagar la luz. Que ¿polvo? más extraño pero bestial acababa de tener.

GEMA….
Se acostó en su cama y pensó en lo mucho que le había costado no follarse a Dani, lo estaba deseando pero también sabía que si se lo follaba, sería difícil convencerlo de follarse a su tía, que se acabaría gran parte del juego y ese juego la ponía aún más cachonda. Pero se sentía orgullosa de su control, que solo ella sabía lo mucho que le había costado no comerse esa bonita polla… pero tenía que dejar bien claro quien mandaba… ahora estaba totalmente dominado, lo sabía. Y cerró los ojos sonriendo.

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