FRAN REL

DANI
Por la mañana llegué a la cocina para encontrarme a Marisa preparando el desayuno. Me acerqué y le di dos besos junto a un buenos días.

Nos sentamos y ella sacó rápidamente el tema:
– Dani, que siento mucho haberos visto, de verdad que no fue mi intención
– Te creo
– Es que te quería despertar y…
– ¿Y te gustó lo que viste?

Marisa miró para otro lado y dijo:
– Déjate de tonterías
– Mi amiga se lo pasó bien

MARISA…
«ya te digo, vi su orgasmo» pero dije:
– Eso lo sabrá ella
– cierto jeje

Nos quedamos callados y Dani dijo:
– Esta es la chica que te comenté que le dolió la primera vez ¿te acuerdas?
– Sí
– Pues ya está acostumbrada, ya no se queja de eso
– Me alegro por los dos
– La verdad es que en la cama está muy bien, bastante mejor que mi ex
– ¿Por qué?
– Lo primero es que la chupa genial
– ¿Sí?
– Sí, te lo aseguro jeje
– Vale, te creo
– Y luego, que al final no es nada silenciosa, demuestra muy bien como se lo pasa, y se mueve muy bien
– Pues que bien, que me alegro, pero que siento mucho haberos visto

Me estaba hartando de escuchar lo bien que se lo pasaban en la cama…
– A mí no me molestó

Nos quedamos callados y entonces dijo:
– Pero sé sincera ¿te puso?
– Anda ya
– Venga, Marisa, yo fui totalmente sincero respecto a ti
– Fue solo la impresión de veros
– Y ¿nada de excitación?

Me callé mirándolo. Al final dije:
– No, lo siento pero no
– ya sé que no somos tan espectaculares como tú jeje
– No es eso

Seguimos comiendo y entonces le dije:
– Este sábado salimos tu tío y yo
– Anda, que vais a tener sábado sabadete
– Sí, espero
– Bien, no os molestaré, puedes estar tranquila

Y le dije:
– Si quieres escuchar, no me molesta

Dani me miró con cara de asombrado… no me creía lo que le acababa de decirle. Entonces dijo:
– ¿Dejarás la puerta abierta?
– ¿Cómo?
– La otra vez la cerraste
– Ah, no sé

Y me levanté nerviosa. Entonces dijo:
– ¿Y por qué no te molesta? pillaste un buen mosqueo la otra vez
– Supongo que me siento culpable por veros
– ¿Y me quieres compensar?
– Sí, algo así
– Se me ocurren mejores formas jeje
– jajaja, eso seguro, pero no
– Bueno, pues gracias por avisar
– De nada

DANI……
El fin de semana prometía estar interesante pero se me fastidió completamente. Al final, mi tío se encontraba mal y anularon la salida. Yo sí salí pero sin nada de suerte, no conseguí que ninguna chica me hiciera caso. Volví a casa medio borracho y nervioso. Al final, ni ligue, ni espectáculo de mi tía, ni Gema ni Marta así que me contenté con una paja.

La semana comenzó como siempre, tonteando con mi tía, en la facultad sin hablar mucho con Marta y en casa hablando con Gema a distancia. El miércoles me quedé a solas con Marta y me dijo:
– Si quieres, luego puedo ir a tu casa para estudiar
– No, me voy a quedar un rato en la biblioteca
– Digo estudiar y lo otro, si quieres

Me quedé mirándola sonriendo, estaba colorada, se le subía el rubor muy pronto en cuanto hablaba algo de sexo. Le dije:
– Es que he quedado con unos amigos para ir al cine, ya tienen las entradas
– Ah, bueno, pero si quieres, luego te pasas por mi casa… si tienes ganas

No veas si tenía ganas de un polvo, pero yo tenía otros planes:
– No podré, terminaré tarde
– No me importa, pienso quedarme estudiando hasta tarde
– Ya pero es que no creo que pueda

MARTA….
«Pero cállate ya, no ves que no quiere echarte un polvo» pensó Marta, pero no se podía callar, tenía muchas ganas y volvió a hablar:
– Bueno, sea la hora que sea, si tienes ganas, me escribes sin problema
– No, de verdad, pero mañana voy a salir, vente
– ¿Salir?
– Sí, a tomar algo y movernos un rato
– ¿Bailar?
– Sí, o algo parecido, soy muy patoso jeje
– Ufff, yo más
– Pero vente, voy a estar con unos amigos, luego nos vamos a mi casa si quieres
– Ah, vale

Nos quedamos callados y entonces me preguntó:
– ¿Me has perdonado ya?

Le miré extrañada y dijo:
– Por comértelo

Noté como me volvía a poner colorada y dije:
– Ah, eso… no pasa nada
– Pero te gustó ¿no?
– Disfrutas poniéndome colorada ¿no?
– jajaja bueno, entonces ya me dejarás hacértelo siempre que quiera ¿no?
– noooo, no seas malo
– Pues sí, lo seré
– ¿No te vale con (me acerqué a su oído y le dije muy flojito) follarme?
– claro que me vale, pero lo quiero todo

Puse los ojos en blanco mirando hacia arriba. Me había alucinado lo que sentí cuando me lo había comido pero no quería que lo volviera a hacer, por vergüenza o que me parecía mal, no lo sabía, pero no podía evitarlo. Me acerqué de nuevo a su oído y le dije:
– A mí me sobra con que me folles, de verdad que no necesito lo otro
– Pero si te corriste enseguida

«no, me corrí dos veces seguidas» pensé pero dije:
– Claro, porque ya me habías dejado a punto antes
– Pues te lo pienso volver a hacer
– Ayyy, Daniiiii, por favor
– A ver ¿Qué dirías si te prohibo que me la chupes?
– jajaja, ya, claro
– No, en serio ¿Qué dirías?
– Que tú verías
– Te daría igual ¿no?

Me quedé mirándole sin contestar. Él siguió:
– Porque eso de que me la chupes y te toques a la vez es porque no te gusta y no disfrutas ¿no?

Me quedé de piedra «¿Me vió? diosssss, que vergüenza… la puñetera manía de hacerlo con luz» aunque tenía que reconocer que le gustaba verlo mientras lo hacían, le ponía muchísimo ver su cara y su cuerpo. Le dijo otra vez al oído:
– Estaba muy caliente, no me di cuenta
– Estabas disfrutando del sexo oral, y eso mismo me lo quieres quitar a mí

Que cabrón… me reí y él dijo:
– Así que ya sabes, te relajas y me dejas hacer
– Ayyyyyy (relajarme dice… con él… ya, claro)
– Marta, lo digo en serio, me dejas hacer ¿vale?
– Pero es que…

Se me quedó mirando serio y al final dije bajando la cabeza:
– Vale
– Genial, si es que así vas a disfrutar más

«¿Más aún? lo dudo» pero nada, no sé que me pasaba con él pero es que o le suplicaba o le dejaba hacer lo que quisiera… Entonces Dani dijo:
– Por cierto, tu postura favorita ¿es encima?
– ¿Encima? ¿por qué?
– Tuviste un gran orgasmo estando encima ¿no?
– Ah, mmm no, bueno, sí, uno grande pero es porque venía de antes todo…
– Ya
– Pero no es mi favorita, es más, es la que menos
– ¿En serio?
– Sí, bueno, ya sabes, se me ve más y eso me incomoda
– Anda ya Marta, tienes tela con tus complejos
– Sí, lo sé, pero no me gusta estar tan expuesta, prefiero otras
– ¿Debajo?
– mmmmm

Me acerqué de nuevo a su oído y le dije:
– A cuatro me gustó mucho
– ¿Sí? jeje, a mí también… ¿así es como lo haces con tu novio?

«¿Mi novio? si Dani supiera el sexo que yo tenía antes…» pensé mientras me reía tristemente por dentro. Le dije:
– El sexo con él es diferente al que tengo contigo (me quedaba un poco de amor propio, no le iba a decir el sexo tan malo que había tenido hasta entonces)
– ¿Mejor o peor?
– Diferente

Me miró sonriendo, no lo engañaba… Entonces dijo:
– bueno, me voy, que he quedado, mañana te aviso para recogerte ¿Vale?
– mmmm, vale… estaré estudiando hasta las dos o las tres, por si quieres…
– No, no me esperes, hasta mañana

Y se fue, dejándome cachonda otra vez… y otra vez me masturbaría esa noche…que patética era, no sabía cuantas veces le había dicho que quería sexo y ni había caído que lo mismo él salía al cine con alguna chica… «dios, que tonta eres, seguro que ya tiene planes para echar un polvo con otra y yo insistiéndole». Y luego pensó «¿Y qué me pongo mañana? si no tengo nada para ponerme de noche, mierda, mierda, tengo que ir a comprar…»

DANI
Entre Gema y él tenían la noche planificada. Él recogería a Marta y luego iría al bar donde había quedado con Gema y sus amigos. Primero comerían algo, luego saldrían de bares y por último, polvo con Marta… era un buen plan.

Marta entró en mi coche y lo primero que vi es que llevaba pantys de rejillas pequeñas. No se había quitado el abrigo así que no sabía como era la falda. Se había maquillado, con lentillas, el pelo suelto… estaba guapa.

Llegamos al bar donde había quedado con Gema y los demás pero ellos aún no habían llegado. Nos sentamos y Marta se quitó el abrigo. Iba bien pero nada especialmente provocador. Falda vaquera hasta medio muslo, botas cortas de tacón grueso, y blusa holgada. Pero al sentarse se le subió un poco la falda y vi que no llevaba pantys sino medias ya que se le veía el encaje que sostenía las medias al muslo. Eso me puso bastante. Pero justo en ese momento llegaron Gema y sus amigos.

MARTA…….
Entonces llegaron los amigos de Dani y me quedé asombrada, eran casi todas chicas y todas guapas e impresionantes. Enseguida noté que yo allí no encajaba nada, todas guapas, con cuerpazos, simpáticas… una era especialmente atractiva, Gema, y se notaba que se llevaba muy bien con Dani, todo el rato bromeando y riendo con él, y tocándose mucho. Eso sí, la chica no me ignoraba, al revés, no paraba de hablarme y hacerme partícipe pero yo no encajaba allí, me estaba arrepintiendo cada vez más de estar allí.

Luego dijeron de irnos a otro sitio. Yo quería irme a casa pero no me dejaron y casi que me arrastraron al otro sitio. Allí se pusieron todos a beber y bailar y yo, como siempre, me quedé mirando. Y vi algo que tuve claro en cuanto conocí a esa chica, entre Dani y ella había algo, estaba clarísimo. Dani la miraba con adoración. No me quejaba ni sentía celos, era normal, la chica era guapísima y simpatiquísima, pero yo no sabía que hacía yo allí. Los vi bailando, como se tocaban, como se miraban… en fin… «y ayer noche yo diciéndole a Dani de follar… claro, idiota, va a follar contigo teniendo a esa chica… dios, que tonta eres».

DANI….
Mientras bailábamos, Gema se me pegó y me dijo:
– Me gusta Marta
– ¿Sí?
– Sí, es poquita cosa pero ahora entiendo que te excite tanto
– ¿Verdad? pero no sé que tiene de especial
– Pues es atractiva, no sabe vestir pero está bien
– ¿Te la follarías?
– jajaja, claro, pero esa solo tiene ojos para ti jajaja
– Ya, no la veo con otra chica
– Quien sabe, pero sí, creo que le van solo las pollas jejeje

Entonces se me pegó totalmente y me dijo al oído:
– Mañana vamos a escuchar esa grabación
– Ya verás, fue la bomba
– mmm, me está entrando mucho morbo

Y se puso a tocarme el paquete disimuladamente pero con fuerza mientras me decía en el oído:
– Y me lo tienes que explicar todo, con detalle
– Claro
– Y esta noche cuando te la folles, quiero que hagas una cosa
– ¿El qué?
– Que te corras en su cara
– Anda ya
– Sí, y mañana me lo explicas con detalle
– Pero Marta no va a querer
– Sí, va a querer
– Que no, pero si casi no me deja comérselo o verla desnuda, es super cortada
– Tú propónselo, te sorprenderá
– Tú lo flipas
– Te digo una cosa, esa chica jamás ha recibido en la cara
– Seguro
– Espera, espera, déjame terminar
– Vale, vale, continúa
– jamás ha recibido pero a ti te va a dejar y eso la va a poner hasta cachonda
– Que vaaaa, te digo que es muy cortada
– Hazme caso
– Vale, total, se negará y ya está
– Ya veremos, mucho me tengo que equivocar si no es así

Y entonces se separó y se fue con otros amigos, dejándome empalmado y con dolor de huevos en medio de la pista porque la cabrona no había dejado de meterme mano y pegarse. Me tranquilicé y luego miré alrededor buscando a Marta. La vi sentada en una mesa. Me acerqué a ella y le dije:
– Vente, vamos a bailar
– No, yo no sé
– Venga, si yo tampoco
– No, me voy a ir
– No, bailemos un poco y luego nos vamos
– No, tú te quedas, me voy sola
– ¿Qué? ¿Por qué?
– Tengo que estudiar
– Anda ya Marta
– A ver Dani, que no quiero estorbar, ya otro día quedamos nosotros

Y se levantó. Le dije:
– ¿Estorbar?
– Sí, a ti y a Gema
– Ah, jajaja
– Que lo entiendo, no estoy enfadada, pero tampoco quiero estorbar, que soy realista
– Entiendes ¿el qué?
– Que pases la noche con ella
– No voy a pasar la noche con ella
– Dani, de verdad, que no pasa nada

Se me acercó y me dijo:
– Sigo siendo tu folla amiga, otro día quedamos, cuando tú quieras

La abracé por la cintura, la atraje a mí y le dije al oído:
– Pues esta noche

Y la besé.

MARTA….
Y mientras me besaba caí en la cuenta, Gema le había dado plantón y yo era el segundo plato. Debería enfadarme pero me alegraba, sabía perfectamente que contra una Gema no podía competir, pero allí había más chicas y a la que le estaba metiendo la lengua y tocándole el culo era a mí. Cierto era que conmigo lo tenía fácil pero me daba igual. Entonces paró y me dijo al oído:
– Que ganas tengo de tenerte en mi cama a cuatro y follarte con esas medias

Me entró por el cuerpo como una onda eléctrica que me estremeció al imaginarme así. Le dije:
– Pues vámonos

Me llevó contra una pared para volver a besarme con mucha lengua y entonces metió la mano dentro de mi blusa y dijo:
– No llevas sujetador

Me puse colorada. Me había comprado un conjunto de lencería a juego con las medias y había decidido no ponerme sujetador. Entonces él pellizcó y jugó con uno de mis pezones y lancé un gemido. Notaba que estaba mojando las bragas, había pasado de la depresión a la excitación en segundos. Me estaba metiendo mano delante de todo el mundo pero me daba igual. Me dijo:
– ¿Tienes ganas de chupármela?
– Sí
– ¿Tienes ganas de tragarte mi leche?
– Síiii (mientras gemía por como me besaba el cuello mientras seguía con mis pezones)
– Pero hoy no
– Síii, por favor
– No, hoy me voy a correr en tu cara

Jadeé por un nuevo pellizco y me besó de nuevo. Luego me volvió a decir:
– ¿Te gustaría?
– Síiii (cualquier cosa mientras no parara)

Y entonces dijo:
– Vámonos

Nos fuimos sin despedirnos de nadie. En su coche se la quise chupar pero no me dejó, dijo que en la casa. El viaje consiguió que volviera a pensar normal, no entendía como me calentaba de esa forma. Pensé en lo que le había dicho, correrse en mi cara y me dije «vale, lo probaré si quiere». Total, otra cosa que siempre pensó en no dejarse hacer y que dejaría a Dani.

Al llegar a su casa se metió en el baño con urgencia, los nervios le habían dado muchas ganas de orinar. Tras terminar se miró al espejo. Esa tarde, su plan era salir del baño solo con la lencería puesta pero ahora ya no le parecía buena idea. Se quitó la blusa y la falda. La lencería era una camiseta negra transparente, que como no llevaba sujetador, dejaba ver sus pechos («pechos, jaja, que risa» pensó amargamente). Luego las bragas eran un culotte ajustado, que pensaba que le hacían buen culo pero claro, tras ver a Gema y su fantástico culo en esas mallas negras, pufff, menuda mierda tengo yo. Y para rematar, las medias a juego con la camiseta transparente y el culotte negro. Se miró y se desesperó, menudas pintas tenía. Empezó a bajarse las medias y pensaba quitarse la camiseta y ponerse la blusa y la falda y que él la desnudara, pero entonces recordó «me quiere follar con las medias puestas, mierda» y se volvió a subir las medias. Se miró una vez más con asco y al final dijo «es que soy tonta, no sé en qué pensaba al comprar esto». Apagó la luz y salió.

Dani ya estaba en la cama, solo con los bóxer negros, esperando. Cuando me vio salir puso cara de sorpresa. Le dije:
– Por favor, apaga hoy la luz
– ¿Por qué?
– Estoy ridícula, no sé en qué pensaba…
– Estás super sexy
– ya, claro
– Gírate
– No seas tonto

Y fui para la cama pero él dijo:
– No, quédate ahí y gírate

Mire para el techo con desesperación pero me giré, queriendo pasar el trance rápido. Entonces él dijo:
– Joder, que culito tienes Marta

Me giré extrañada por su tono y lo vi mirándome excitado, y se notaba claramente su erección. Me quedé sorprendida. Dani se levantó y vino a mí. Alargué la mano y le cogí el paquete, estaba totalmente duro, no me lo podía creer. Él hablaba de que estaba muy sexy, que lo ponía mucho pero yo estaba flipando. Entonces empezó a besarme y tocarme como un loco. Me dejé llevar con los besos y de repente noté la pared detrás mía. Luego él fue bajando mientras me besaba por el cuerpo, los pezones por encima de la camiseta, el ombligo y luego lamiendo sobre mis bragas. Me puse muy nerviosa y le pedí que lo dejara, tirando de él hacia arriba pero no había forma. Me lamió los muslos por encima de las medias, por la zona interna… empecé a ponerme más y más cachonda… quería que se levantara y a la vez que no lo dejara.

Lo miré desde arriba, tenía cara de excitación lamiendo mi cuerpo y entonces me calenté del todo, ya no quería que parara. De repente me giró, poniéndome contra la pared y siguió lamiendo mis nalgas, besándolas y mordisqueándolas. Entonces me bajó el culotte y siguió con mis nalgas hasta que de pronto noté su lengua en mi agujerito trasero. Me quería morir de vergüenza pero a la vez que no parara… estaba loco haciendo eso pero me gustaba. Me lo lamió mientras me acariciaba con un dedo el clítoris. Estuve a punto de correrme pero entonces paró y me volvió a girar. Ahora empezó a lamerme el clítoris y a meterme un dedo. Me puso una pierna encima de una silla para que me abriera más. Notaba su lengua, sus dedos, mi orgasmo a punto de llegar. Le apreté la cabeza, que no parara esta vez. Y exploté con un grito que me salió de dentro. No dejé que se apartara, que siguiera comiendo y me vino un segundo orgasmo, menos fuerte pero más largo. Y cuando acabó, le solté la cabeza. Él se incorporó y me besó suavemente mientras yo me recuperaba.

Le toqué el paquete, la seguía teniendo dura. Entonces me separé de él y me arrodillé, pero él dijo:
– No, ahora no
– Sí, me toca a mí
– No, quiero follarte
– Pero te la quiero chupar, y que te corras en mi cara

No podía creerme lo que salía de mi boca, pero era la verdad, lo quería, deseaba sentir su leche en mi cara, que locura… pero él dijo:
– Eso luego, ahora te quiero follar con esas medias, no aguanto más

Lo miré desde abajo, me moría de ganas por chupársela pero también porque me follara. Dani dijo:
– Ponte a cuatro en la cama

Me levanté y me puse sobre la cama, en la postura del perrito pero de perfil a él, y lo miré esperando. Él dijo:
– No, así no, enséñame el culo

Me moví para darle la espalda y mi culo. Entonces él se quitó el bóxer y se puso un condón.

DANI….
No entendía como podía estar tan excitado. Fue verla con esa lencería y ponerme como una moto. Pero luego, el sexo oral que le había hecho, como ella gemía y gritaba, como se había corrido de una forma tan larga… Si me la llega a chupar me hubiera corrido en nada, y quería follarla. Encima, ahora la veía sobre mi cama, dándome su culo y me tenía malísimo. Sabía que iba a durar poco pero me la tenía que follar rápido.

Me coloqué detrás de ella y apreté mi polla en su coño. Entró sin ningún problema, estaba muy mojada. La cogí de las caderas y comencé a follarla rápido hasta que me corrí pocos segundos después.

MARTA…
Joder, menuda forma de follarme, rápido y rudo, me había encantado a pesar de no correrme porque había sido rápido, pero me daba igual, ya me había corrido antes. Estaba flipada con como de cachondo se había puesto Dani. Me quedé tumbada boca abajo, recuperándome y él se tumbó a mi lado. Al poco noté que se había quedado dormido. Me levanté y me fui al baño. Me quité las lentillas, las medias y la camiseta transparente. Luego salí, Dani seguía durmiendo. Lo vi desnudo y me entró ganas de más sexo pero no lo iba a despertar. Me puse mis bragas, luego su camiseta, apagué las luces y me acosté a su lado, muy satisfecha.

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