FRAN REL

MARTA
Marta acababa de salir de la ducha y se estaba secando el pelo mientras pensaba en el día que tenía por delante. Y entonces recordó que ese día habían quedado los del grupo de estudio en la biblioteca, para repasar y pensó «Dani vendrá» y sintió ese hormigueo ya conocido. Y pensó «¿Qué me pongo? ¿me maquillo un poco?» pero entonces recordó lo que había pasado durante todos los días después del polvo y sobre todo, ayer, con Dani ignorándola. Lo había visto acercarse y ella se había hecho la distraída leyendo pero sin perderlo de vista, y vio como él se paró y la miró, y luego dio media vuelta… estaba claro que no tenía ningún interés en ella.

Se siguió secando el pelo con fuerza, frustrada, y pensó «pero ¿Qué quieres, tonta? follas con él y te quedas parada sin hacer casi nada, habrá pensado que además de fea, eres malísima en la cama, y con toda la razón… ah, encima te quejas durante el polvo… pues normal que no quiera nada más». Se cepilló el pelo, casi sin mirarse en el espejo, como siempre… odiaba mirarse al espejo. Pero entonces paró y se quitó la toalla para verse desnuda y pensó «¿Te crees que un chico así va a querer follarse a ‘esto’?» mientras se miraba con cara de asco. odiaba su pelo, su cara, su cuerpo… todo…

Pero entonces se acordó de como él la había mirado y sintió de nuevo ese cosquilleo entre las piernas… llevaba masturbándose casi a diario desde el polvo, seguramente llevaba más pajas en estos días que en toda su vida, pero ni un orgasmo se había acercado a cualquiera de los dos que había tenido con Dani. Y recordaba como por la mañana había estado encantador, disculpándose y mirándola de esa forma que la derretía… pero luego había pasado totalmente de ella, y era normal, no se engañaba. Lo que sabía es que hoy no se iba a masturbar, le acababa de llegar la regla.

Al final se vistió como siempre, unos vaqueros, un suéter suelto, sin maquillaje y con sus gafas. ¿Para qué arreglarse? No quería sentirse más ridícula de lo que ya se sentía, ni pensaba ir detrás de él suplicándole. Tenía que seguir adelante, ya encontraría otro Paco en su vida, porque sabía que los Dani eran para otras chicas.

DANI…..
En ese mismo momento, también salía de la ducha y también pensaba en el día que se presentaba. Ni por un momento se acordó de Marta, solo pensaba de que humor estaría su tía durante el desayuno y en el espectáculo lésbico de esa noche entre Gema y Sara.

MARISA….
Y también en ese momento, Marisa entraba en la casa y dejaba el pan en la mesa. Sabía que Dani estaba a punto de llegar a la cocina, recién duchado y afeitado como todas las mañanas. Fue al espejo y se soltó el pelo. Luego se maquilló un poco. Cuando terminó se dio un repaso rápido, mirándose bien las mallas y quitándose la chaqueta del chándal. Entonces recordó lo del día anterior… quizás tendría que cortarse un poco, quitarse el maquilllaje… lo pensó unos segundos pero no, estaba bien… solo tenía que tener cuidado de no calentarlo tanto, pero no iba a renunciar a ver como la miraba, eso no. De todos modos, hoy no llevaba el top sexy, llevaba uno normal, ajustado pero que no enseñaba nada. Se giró para verse el culo y pensó «además, me encanta como me mira el culo». Dani no lo sabía pero Marisa lo veía a través del reflejo de la ventana mientras lavaba los platos, y sabía perfectamente como le miraba el culo y la carita de vicio que ponía, no, no iba a renunciar a eso…

Al poco, Dani llegó a la cocina y se sorprendió al ver a Marisa con el pelo suelto y maquillada. Se sentó en la silla y ella le miró y dijo:
– ¿Hoy no hay beso de buenos días?

Dani se quedó sorprendido y dijo:
– Pensé que estarías molesta
– ¿Por dejarte llevar por tus hormonas juveniles?
– Sí
– Pues no, te entiendo, también tuve tu edad jaja
– Ya
– Y sabes perfectamente que no va a pasar nada ¿verdad?

Dani vio como ella le miraba atentamente y entonces dijo con una sonrisa chulilla:
– Porque tú no quieres

Marisa rió y dijo:
– Exactamente jajaja

Y se acercó y dijo:
– Bueno, pues ya que tú no me los das, te los doy yo

Y le dio dos besos y un buenos días y se puso a contarle sus cosas y a preguntarle cosas de la facultad. Cuando terminaron, Marisa se puso a lavar los platos del desayuno mientras Dani no perdía detalle de su culo, tanto que no veía la sonrisa de ella mientras lo miraba a través del reflejo de la ventana.

DANI……….
Se separaron como siempre y Dani pensó «ufff, menos mal que se lo ha tomado bien, pero parece que lo tiene claro, que solo está tonteando, tengo que hablar con Gema a ver que hacer» y se fue a la facultad.

En la facultad vio de lejos a Marta. Iba como siempre, de empollona, con su pelo recogido, sus gafas, unos vaqueros azules claro y un jersey ancho, que le tapaba medio culo. Estaba de espalda a él, escuchando a su amiga Charo y a otras. Dani se fijó en su culo, se veía redondido, pequeño pero bien puesto… pensó «joder, me la he follado y ni le he visto el culo ni casi se lo he tocado, no sé ni como lo tiene, hay que joderse». Se acercó a ellas y las saludó. Marta lo miró pero no dijo nada, tan silenciosa como siempre. Charo comentó lo de quedar en la biblioteca, Dani ni se acordaba. Les dijo que sí, que se pasaría, y se despidió. En el rato que había estado con ellas, Marta no había abierto la boca. Dani pensó «ni me dirige la palabra».

DANI
Llegué a la biblioteca y allí estaban ya Marta, Charo y otros dos chicos del grupo. Me senté con ellos. Charo y Marta ya estaban explicando cosas a los otros dos. Las escuché para darme de nuevo cuenta que ambas estaban a años luz del resto de nosotros, porque se desesperaban con nuestras cabezas duras. Ellas eran más inteligentes y rápidas pensando, de eso no había duda. Estuvimos una hora larga con las explicaciones. Entonces los dos chicos se fueron y me quedé con ellas.

Al poco, Charo dijo de irse, teníamos que hacer un trabajo y ellas dos lo hacían juntas. Se iban a casa de Marta y les pedí ir, para hacerlo yo también a la vez y poderles preguntar. Esto no era nada raro, ya lo habíamos hecho antes. Yo llevaba mi portátil y me dijeron que sin problema. Las llevé en mi coche, detrás Marta callada y Charo a mi lado sin parar de hablar.

Estuvimos una hora trabajando, ellas acabaron antes, como siempre y yo seguía con mis cálculos con las dos ayudándome. Entonces Charo dijo que se iba. Le dije que me esperara 5 minutos y la llevaba, pero dijo que iba allí al lado y se fue, dejándome con Marta a solas. Las compañeras de piso de Marta no habían llegado así que no había nadie más. Intenté terminar rápido con la idea de disculparme de nuevo y decirle de salir algún día. Marta estaba a mi lado, ayudándome…

MARTA….
Llevaba toda la tarde nerviosa perdida. Charo me lo había dicho porque estaba cometiendo errores tontos todo el rato, por falta de concentración. Lo que ella no sabía era la causa, y la causa la tenía al lado mío, a escasos centímetros. Lo podía oler, sentir… y era inaguantable. Llevaba 10 minutos pensando en como entrarle pero no me atrevía, me sentía ridícula. Lo que tenía claro es que no iba a humillarse de nuevo como en el bar, pero no sabía que hacer. Entonces Dani dijo:
– Bueno, ya está, terminado… apago y me voy, que no veas la tarde que te hemos dado los ceporros y tendrás ganas de descansar

Vi como Dani cerraba la tapa de su portátil y me entró pánico y dije rápidamente:
– Dani, la otra noche me lo pasé muy bien

Dani me miró sorprendido, sin decir nada. Me entró más pánico y empecé a hablar a trompicones, sin pensar y sin poder parar:
– Si quieres otro día… bueno, quedar ehhh para… si alguna vez te apetece o no tienes a nadie… yo… me llamas y yo… me gustaría ser tu folla amiga…

La cara de Dani era un poema… lo estaba flipando, seguro que estaba pensando «la fea esta que dice!!». Y yo seguía sin poder callarme:
– Pero solo para follar, sin compromisos, si te apetece… follar o lo que sea… bueno, follar claro… cuando tú quieras…

Dios, no me podía callar… entonces Dani dijo:
– ¿Te lo pasaste bien?
– Sí mucho
– Pero si te hice daño y fue todo… muy rápido
– No, no, eso fue solo un poquito, pero estuvo muy bien
– Que yo normalmente no soy tan rápido, que seguro que ni te enteraste
– Me corrí dos veces

Dani se quedó mirándome con cara de sorpresa total. Y yo que no podía parar de hablar:
– Fue todo muy intenso, nunca me había pasado, estaba alucinando
– ¿Lo dices en serio?
– Sí, mucho, y quiero repetir, es decir, si tú quieres… que ya me imagino que no, que no vas a querer volver a hacerlo con una tía como yo, pero si alguna vez quieres algo fácil… ay, no, que no digo que soy fácil, digo que contigo sí, ¿entiendes? que si quieres algo sin compromiso, solo sexo, yo puedo…

Entonces Dani me puso un dedo en la boca, sonriendo y dijo:
– Estás de los nervios
– Sí
– ¿Por qué dices «con una tía como yo»?
– je, pues con una fea
– ¿Fea? que tontería… me vale si dices «una tía inteligente que tú» pero eso de fea no me vale
– Anda ya

Entonces Dani alargó la mano y me soltó el pelo y dijo:
– Así estás mucho mejor, te pega mucho más tener el pelo suelto

Me puse más roja aún y me derretía por dentro. Entonces dijo:
– Yo estaba muy molesto conmigo mismo, pensaba que había estado fatal, uno de mis peores polvo pero por mi parte, no por la tuya, te había hecho daño, había terminado super rápido… pero tuve también un orgasmo intensísimo, tanto que ni me di cuenta del tuyo jajaja
– ¿Sí?
– Sí, y bueno, algo tendrás para ponerme así ¿no? porque esa noche estaba super excitado
– Que tontería
– Estaba avergonzado y ni me atrevía a preguntarte, y ahora pensaba decirte de quedar algún día, con la esperanza de repetir jeje

Y ya no aguanté más y me lancé encima suya, a besarlo, a comérmelo. Me senté a horcajadas sobre él y noté su erección mientras nos enrollábamos. Noté como su mano se colaba dentro de mi suéter y acariciaba mis pechos. Luego se coló dentro de la camiseta y por debajo del sujetador, y me derretí con sus dedos jugando con mis pezones. Me sentía muy incómoda por mi complejo con mis pechos, pero me encantaba lo que estaba haciendo con sus dedos.

Entonces él dijo de ir a mi cuarto y le dije que sí pero de repente me acordé, la regla:
– Nooo, no puedo
– ¿Qué?
– Tengo la regla

Dani puso cara de perplejidad y luego dijo:
– A mí no me importa
– A mí sí, me muero solo de pensarlo
– Pero si no pasa nada
– Sí pasa, lo siento, no puedo
– Vale, lo entiendo, no pasa nada

Y me dio más ganas aún de follármelo, por su comprensión y por no seguir insistiendo a pesar de que notaba claramente su erección debajo mía. Lo volví a besar y luego le dije:
– Pero te hago una mamada
– ¿Y yo a ti?
– Nada
– Pero no voy a disfrutar yo solo, me da cosa
– También lo disfruto yo
– Sí, seguro jeje
– Por favor, me muero de ganas

Dani me miraba con cara de incredulidad. Y yo no podía parar:
– Sí, el otro día me quedé con las ganas, hoy no, por favor

Me escuchaba y no me lo podía creer, le estaba suplicando para hacerle una mamada!!! pero ¿Qué me pasaba? Le desabroché el cinturón y el pantalón y le metí la mano dentro. Él dijo:
– De verdad Marta, puedo aguantar hasta que no tengas la regla
– Pero yo no, por favorrrr

Me levanté y me puse de rodillas delante de su silla, y tiré del pantalón y luego del calzoncillo, dejando su enorme polla frente a mí. La miré, totalmente erecta, y me entró un cosquilleo enorme por dentro, era más grande de lo que pensaba y me encantaba. No entendía que me pasaba pero estaba que no me controlaba. La lamí desde la base hasta la punta, varias veces y luego me la metí en la boca y me salió de dentro un gemido de placer que no pude controlar. Comencé una mamada lenta pero sin pausa. Esta polla daba mucho más juego que la de mi novio, muchísimo más… y le lamí las bolas, y me las metí en la boca… algo que me daba asco con mi novio por los pelos, y ahora me deleitaba dándome totalmente igual los pelos. Y miraba a Dani, su cara de placer… placer que le estaba dando yo… y no quería parar, y lamía, y chupaba… y aumenté el ritmo de mi mamada, acariciándole las bolas con una mano y con la otra el tronco… esa era otra gran diferencia con la de mi novio , aquí me sobraba espacio para la mano mientras seguía chupando, con la de mi novio casi no podía mover la mano mientras se la chupaba. Dani dijo que parara, que iba a correrse pero yo lo quería todo para mí, no pensaba parar y seguí más rápido, y más rápido hasta que explotó llenándome la boca…

DANI….
No podía aguantar más… madre mía que morbazo ver a Marta chupármela de esa forma, y la chupaba bien, me tenía sorprendido. Entonces le avisé que parara, que me iba a correr pero ella aumentó el ritmo, estaba claro que quería que me corriese en su boca y así hice. Ella paró aguantando mis lechazos en su boca, vi como algo salía de la comisura de su boca, pero poco… entonces se retiró con la boca cerrada. Me pareció que se lo iba a tragar pero al final levantó una mano y cogió uno de los vasos de cristal donde habíamos bebido agua y echó toda la leche dentro. Luego dejó el vaso y me sonrió. Y en ese momento hizo algo que me mató. Miró mi polla y vio que tenía algo de leche en la punta. Cogió mi polla y apretó un poco para que saliera lo último y lo lamió, dejándome la punta de la polla limpia. Luego se relamió y sonrió.
– Madre mía Marta, ha sido increíble
– ¿Sí?
– Ha sido… uffff ¿De verdad no quieres que te haga algo?
– No, me lo he pasado muy bien

Entonces ella se levantó y cogió otro vaso de agua (distinto al que tenía mi leche) y bebió agua, mirándome. Me levanté y me guardé la polla. La abracé por detrás y le di un beso en el cuello. Le dije si salíamos a tomar algo, para recuperarme e invitarla. Ella se rio y dijo que no podía, que estaban a punto de llegar sus compañeras y había quedado en ayudarlas a estudiar.

Recogí mis cosas y me fui. En la puerta me despedí con un buen morreo y le cogí el culo, lo tenía bien puesto, me gustó. Salí de allí con una sonrisa tonta en la cara.

MARTA….
Cerré la puerta y me deslicé hasta el suelo, madre mía, que pasada. Le hubiera gustado salir con él pero es que le temblaba todo. Seguía super excitada… jamás había hecho una mamada así, con tantas ganas y ardor. Si su novio lo supiera… y encima había estado a un pelo de hacer algo que su novio siempre le había pedido, tragarse el semen, pero ella siempre se había negado. Y hoy, no lo había hecho por miedo a que él pensara que era una guarra, no por otra cosa porque era lo que le apetecía… dios, quería tragármelo jajaja, increíble.

Me levanté y me fui al salón a recoger. Estaba mareada, no se podía creer que Dani tuviera ganas de ella, pero las tenía, ya no le cabía duda, sabía que se la habría follado hasta con la regla. Le dolía la puta regla pero casi nada porque lo que sentía sobre todo era la excitación… tenía que tener chorreando la compresa pero por lo cachonda que seguía. Miró el vaso con el semen… era solo un poco, en el culillo del vaso, algo se había tragado, no pudo evitarlo ya que salió con fuerza. Fue a tirarlo pero entonces pensó en algo, algo guarro. Recogió todo pero se llevó el vaso a su cuarto. Allí se quitó el vaquero, las bragas y la compresa. Se tumbó en la cama y empezó a tocarse el clítoris, pensando, recordando. Y no tardó en estar a tono y entonces metió dos dedos en el vaso y luego se los llevó a la boca, chupándolos y notó una descarga por su cuerpo. Siguió chupando sus dedos y tocándose el clítoris y notó que se iba a correr. Se incorporó un poco y se bebió el contenido del vaso, dejándolo en su boca. Siguió tocándose el clítoris y cuando ya le iba a llegar, se tragó todo, llegando a un orgasmo bestial.

Se quedó tumbada un buen rato, mareada y sin poder dejar de temblar… ahora sí había sido un orgasmo parecido al que tuvo con él la otra noche… ¿Qué le pasaba? ella no hacía esas cosas…

DANI……
Llegué a mi casa con unas ganas tremendas de hablar con Gema, a ver si se lo podía contar antes de que se fuera con Sara, pero no la vio en su habitación. Me senté y rememoré lo que había ocurrido en casa de Marta, menuda pasada. Mi ex me la chupaba bastante y bien, no tenía quejas. Y las dos chicas con las que había estado hacía poco también se les daba bien, pero Marta se había tirado un buen rato chupando y lamiendo, sin olvidar los huevos. Y luego, ese gesto final limpiándole la punta con la lengua, sin dejar ni una gota, pufff, eso le había encantado. Y la chica parecía tan modosita, menuda fiera estaba hecha.

Me quedé pendiente de la habitación de Gema pero no vi nada de movimiento ¿Qué había pasado?

DANI
Al día siguiente no tenía ningún mensaje de Gema. Me fui con mi tía. Me jodía lo de Gema pero estaba contento, aún me duraba la alegría de la mamada de Marta. Y mi tía notó mi alegría y me interrogó y al final le conté lo de la mamada. Ella se rio y se alegró.

Marisa pensó «Zorrita con suerte… si yo lo hubiera cogido, sí que hubiera flipado de verdad».

Sonó mi móvil y lo miré, un mensaje de Gema «esta noche te cuento» y ya está. Me quedé intrigado y pensando. Luego Marisa dijo de irnos y nos fuimos. Me fui a la facultad.

Marisa lo vio alejarse, hoy no la había mirado «la zorrita lo tiene tonto». No le quiso dar más importancia pero estaba molesta aunque no lo admitiría.

MARTA….
Esa mañana, Marta se había pasado un rato decidiendo que ponerse. Tenía ganas de ponerse algo diferente, por Dani y por ella, se sentía bien consigo misma, pero se probó un par de faldas y al final se deprimió viendo sus cortas piernas que eran palillos. A quien iba a engañar…no tenía curvas ni piernas bonitas. Se puso unos vaqueros como siempre y un jersey ancho. Salió de casa y cuando se abrió el ascensor, se vio en el espejo y observó a una chica insulsa, con gafas, pelo recogido, y con ropa que no solo no resaltaba nada de ella sino que ocultaba todo haciendo que pareciera andrógina. Volvió a entrar en la casa y, casi media hora más tarde, salió de nuevo, esta vez sin gafas (se había puesto sus lentillas), con algo de maquillaje (poco pero se le notaba), una camiseta ajustada, una chaquetita y una falda amplia hasta las rodillas pensando «si a un tío como Dani se la pongo dura, algo bueno tendré». Al salir por la puerta del portal estuvo a punto de volver, hacía algo de fresco y con las prisas, no se había puesto ni medias ni pantys, pero ya llegaba tarde con tanta tontería… siguió andando.

Cuando ya estaba cerca de la facultad, se acordó de algo. Se paró y se soltó el pelo. Si no llega a seguir con la regla, esa noche se hubiera quedado por si Dani quisiera algo, pero seguía con la regla y mañana tenía que estar en casa con sus padres, se había comprometido, así que esa tarde la recogería su padre. De lejos vio a Charo, Dani y otros más y se acercó.

En cuanto me vio, Charo dijo:
– halaaa, que guapa te has puesto hoy ¿qué celebras?

Dani me miró sonriendo y me puse colorada. Encima dijo:
– Es verdad, vienes muy guapa, Marta

Ya no estaba colorada, estaba como un tomate. Entonces Dani dijo:
– Al fin viernes ¿vais a salir?

Todos se pusieron a contar sus planes. Charo dijo que se iba a ver a su novio y entonces Dani dijo:
– ¿Y tú Marta?

Contesté con un hilo de voz:
– Tengo que ir a mi casa
– ¿Y eso?
– Mi hermana se casa dentro de poco y tenemos cosas que preparar…

Dani me miró pero no dijo nada más. Nos metimos en clase. Después de esa clase me fui a la biblioteca a estudiar. Al rato llegó Dani y se sentó a mi lado. Me dijo:
– Es verdad que hoy estás muy guapa
– Anda ya
– Y sexy jeje

De nuevo me puse colorada… menuda mierda, que fácil me sonrojaba… Me preguntó si no me podía quedar el fin de semana, le dije que no, imposible. Me preguntó por la regla, le dije que seguía con ella, pero dijo que me quedara esa noche y me fuera al día siguiente. Estuve tentada pero mi padre venía a recogerme… y entonces dijo:
– Pues no eres tan fácil como me dijiste ayer

Me quedé de piedra y él empezó a reírse… estaba de broma. Me eché sobre la mesa tapándome la cabeza:
– No puedo creer que dijera eso
– jajaja
– a saber que pensarás de mí
– Pienso que estabas super nerviosa y no sabías ni lo que decías
– Ya te digo
– Entonces ¿no iba en serio lo de ser mi folla amiga? (lo dijo acercándose mucho a mi oído, me entró un escalofrío)
– Sí, eso sí

Entonces puso una mano en mi rodilla y la subió un poco, acariciándome la pierna… me entró un calor por todo el cuerpo que no podía aguantar. El siguió hablando:
– Lo de ayer, ufff, que pasada
– No sé que me entró para comportarme así jeje
– Se te da muy bien
– ¿Sí? no sé
– Tu novio es un tío con suerte

Me reí por dentro… mi novio… ya quisiera él que me comportara así con él. Entonces me acordé de una cosa y me volví a tapar la cabeza con los brazos:
– dios, me acabo de acordar… no me puedo creer que te lo suplicara
– jajaja
– Pensarás que estoy desesperada
– No es eso, pienso que

Se pegó a mi oído y me dijo:
– La chupas de muerte

Dani subió la mano por mi pierna, llegando a medio muslo, pero acariciando el interior… tenía las piernas algo abiertas pero no abiertas del todo, estaba en una postura normal sentada, pero me entraron unas ganas terribles de abrir mis piernas del todo, pero me contuve. Dijo:
– A mí no me importa que tengas la regla
– ¿Para qué?
– Para follar o hacerte algo, no es justo que tú te quedaras a dos velas

Recordé la paja en mi cama, el sabor de su leche… me puse aún más colorada recordando la guarrería que hice… le dije:
– Pero a mí no me gusta
– ¿Por qué te duele?
– No, sí, bueno, algo me duele, pero es porque… es asqueroso
– Pero a mí no me importa
– A mí sí, mucho

Entonces me moví nerviosa y sin querer, le rocé el pantalón y noté su erección. Puse la mano en su paquete y dije:
– ¿Y esto?
– Pues lo normal, estoy metiéndole mano a una tía buena
– jajaja, anda ya

Entonces metió un poco más la mano, estaba casi al alcance de mis bragas. Le dije muy flojito:
– Para por favor, la gente se va a dar cuenta
– No se ve
– Pero mi cara sí
– ¿Y van a ver que estás cachonda?
– Sí

Y entonces Dani me mordió el lóbulo y lo lamió. Me dio un latigazo de placer por todo el cuerpo y me incorporé, nerviosa perdida. Dani me miró con sorpresa y le dije que esperara. Volví al poco y le dije:
– Sal dentro de un minuto

DANI….
Me quedé sorprendido y esperé, sobre todo para que se me bajara la erección y pensando «No entiendo como me pone tanto Marta… la pierna la tiene super suave y viene guapa pero es que no es mi tipo». Luego me levanté y al salir de la biblioteca vi a Marta esperándome. Me acerqué y ella me dijo que la siguiera. Subimos por unas escaleras y llegamos a un pasillo. Se metió por allí y la seguí. No conocía aquella zona. Ella se paró frente a una puerta y la abrió con una llave. Entramos y encendió las luces. Dijo:
– La chica de la biblioteca me deja subir aquí a buscar información

Era una especie de almacén con un par de mesas y muchas estanterías. Entonces Marta se enganchó a mi cuello y tirándome para abajo, me acercó a ella y me besó metiéndome la lengua. Nos enrollamos y la llevé a una de las mesas donde la senté para besarnos más cómodos debido a la diferencia de estatura. Entonces ella paró y mirándome sonriente, me cogió el paquete y dijo:
– Ya sabes lo que quiero
– ¿Follar?
– No tonto, ya te he dicho que tengo la regla
– ¿Otra mamada?
– Sí
– Pero ¿y tú?
– Yo con eso voy bien
– Pero…
– ¿Me vas a hacer que suplique otra vez?

Poniéndome cara de tristeza divertida. Le dije:
– ¿Suplicarías de nuevo?

Ella me miraba ansiosa, sin parar de mover su mano sobre mi pantalón. Le iba a decir que no me parecía justo y entonces dijo:
– Sí, por favor, déjame hacerte una mamada, por favor

Aquello ya fue super morboso, entre como lo dijo, suplicando y su cara de ansiedad, solo pude afirmar con la cabeza. Entonces ella se bajó de la mesa y se puso de rodillas delante mía, quitándome el cinturón y luego bajándome todo para sacar mi polla erecta. Y volvió a repetir la mamada del día anterior, con igual intensidad y maña. Y mientras me la chupaba, ella no paraba de hacer ruiditos de placer, gemidos y jadeos, y eso me ponía aún más. Me corrí de nuevo en su boca pero esta vez, ella se lo tragó. Luego se levanto, algo avergonzada y colorada y dijo:
– Es que…

Entonces la cogí y la senté en la mesa. La besé notando un poco el sabor de mi semen. Esto ya me había pasado con mi ex, lo de besarla tras una mamada así que sabía reconocerlo. Y mientras la besaba, le acariciaba las piernas y metí la mano por dentro hasta llegar a sus bragas. Entonces ella se separó y dijo:
– No, por favor, es asqueroso
– Solo por encima de las bragas
– No puedo, me muero solo de pensarlo
– Solo por encima, a ver si te llega así
– No, es que…

Y la besé, y besé y la acaricié… ella siguió protestando un poco pero al final se dejó tocar. Pero era bastante rollo porque le notaba la compresa, seguro que ella notaba poco. Entonces cogí y le subí la camiseta. Ella protestó:
– No, eso no
– ¿Por qué?
– No
– Quiere comértelas mientras te toco
– No
– ¿No te gusta?
– Claro pero aquí no

MARTA….
Estaba supernerviosa. Por un lado sentía una excitación terrible, quería que él la tocara, le chupara los pezones, pero por otro lado no quería que le viera los pechos… le avergonzaba mucho su tamaño. Al final le dejó meter la mano por dentro y jugar con sus pezones cerró los ojos disfrutando de sus dedos y luego, no supo como, Dani le había subido la camiseta y le comía un pezón…

DANI….
Al fin le veía las tetas. Era lo que se esperaba, unas tetas pequeñas pero eran bonitas, dos bultitos pero no eran puntiagudos como se esperaba, eran redonditos y con unos pezones grandes. Se los comió con ganas mientras ella gemía flojo y estaba con sus piernas abiertas y la camiseta y el sujetador por encima de los pechos. Entonces ella cogió su mano de abajo y la movió dentro de sus bragas y dijo:
– Solo aquí

Poniéndole el dedo en su clítoris que estaba húmedo.

MARTA….
Ya no pudo aguantar más, necesitaba que él la tocara. Se lo pidió y en cuanto él empezó a masajearle el clítoris, notó como le llegaba el orgasmo. Lo intentó retener pero al final estalló mientras él seguía chupándole un pezón y con su dedo en su clítoris. Se tumbó en la mesa, mareada y el paró de tocarla.

DANI….
La miró tumbada boca arriba, mostrando sus pequeñas tetas con los dos pezones duros y erguidos, y sus piernas abiertas. Notó como se le volvía a poner dura y se inclinó sobre ella para besarla.

MARTA….
Notó como Dani se inclinaba y le besaba los labios pero no podía ni reaccionar. Luego notó como él la besaba en el cuello y entonces volvió a notar lo que había alrededor. Y notó la erección de él y le dijo:
– ¿Otra vez se te has puesto así?
– Es que me pone verte así, estás super sexy

Y ella notó como le atravesaba otro relámpago por el cuerpo. Acababa de tener un orgasmo y el cuerpo le pedía más. Y, sin saber como, dijo:
– ¿Tienes un condón?
– Sí
– Póntelo

La miró sorprendido pero rápidamente se bajó de nuevo el pantalón y sacó uno de la cartera. Marta se levantó y se quitó las bragas y se apoyó contra la mesa, dándole las espalda a él. Y pensó «Pero ¿Qué estoy haciendo?»

Y entonces notó como él le agarraba de las caderas y le subía la falda.

DANI….
«joe, que buen culo tiene». Era pequeño pero redondito. Le puso la polla en su rajita y se la metió despacio mientras ella jadeaba. Fue despacio pero pronto se le olvidó todo y empezó a follarla con fuerza.

MARTA….
«dios, que gusto» mientras notaba la polla de Dani dentro de ella. Dani aumentó el ritmo y ella notó como le llegaba un nuevo orgasmo, tan seguido del otro… Pensó «no, no, espera, no te corras aún, aún no, un poco más, espera a que él se corra» pero no aguantó y se corrió de nuevo, un orgasmo aún más fuerte que el anterior mientras agarraba con fuerza los bordes de la mesa. Entonces él paró, había notado su orgasmo.

DANI….
La miré «¿se ha corrido? creo que sí» y paré. Entonces ella se giró y se puso boca arriba en la mesa, abriendo sus piernas, mostrándome un coño húmedo e hinchado, con una espesa mata de pelo negro. Y se quitó la camiseta y el sujetador, quedándose solo con la falda arremangada a la cintura. Me puso como una moto verla así, y mirarla y ver la cara de vicio que tenía. Me puse entre sus piernas y la penetré, follándola rápido mientras ella gemía y gritaba. Me dio apuro, si pasaba alguien por allí la escucharía pero ya no podía parar.

Entonces la cogí y la incorporé, abrazándola y cogiéndola. Ella sentada en el borde de la mesa, recibía mi polla gritando con una cara de vicio total. La besé para intentar que se callara. Me rodeó con sus piernas y me echó los brazos alrededor del cuello, entonces la incorporé y la follé cogida en el aire. Luego la llevé contra la pared y la follé así hasta correrme. Ella se abrazó a mí gritando contra mi hombro y luego se quedó como un trapo en mis brazos, inerte. La volví a llevar a la mesa y se desplomó allí, quedándose de lado. Le bajé la falda y le di su camiseta para cubrirla.

Me quité el condón y luego me vestí. La miré, no se había movido nada. Me puse sobre ella y le pregunté si la ayudaba. Me dijo:
– Ve saliendo, ahora voy
– ¿Seguro?
– Sí
– No sé ¿te he hecho daño?
– No, cómprame una coca cola o algo, por favor, ahora voy

MARTA….
Escuché como Dani salía.
«Dios ¿Qué había pasado? Me he desnudado y exhibido delante de él, me he abierto de piernas!!! y encima, me ha follado con la regla!!! no, ha sido peor, he querido que me follara con la regla… diosssss. Y luego ¿Qué ha sido eso??? no ha sido un orgasmo, ha sido… yo que sé… no paraba de sentir… joder… pero que pasada!!! «

Me levanté y casi me caigo del mareo. Busqué el sujetador y me lo puse, y luego la camiseta… «¿Dónde están mis bragas? ah, ahí… joder la compresa… madre mía… esta la tiro, tengo que ponerme otra. Joder, vaya bragas que llevo, de vieja… lo que habrá pensado al verlas… bueno, como si eso importara después de este espectáculo que he montado, menuda zorra estoy hecha… diossss, no puedo ni andar, tengo un pinzamiento aquí en el estómago… y me duele la garganta ¿he gritado? creo que sí… no sé, sí, ¡¡he gritado!! ¡¡aquí en la facultad!! que vergüenza!!!»

Miré como estaba la mesa. Busqué el condón pero no lo vi, Dani se lo habría llevado… «dios ¿Cómo estaría el condón? ¿con sangre? ayyyy, que asco». Cerré tras revisar que no se veía nada raro en la habitación. Luego bajé medio mareada. Fui a mi mesa donde estaba Dani mirándome preocupado. Cogí la lata y bebí un buen trago… despacio tonta, a ver si ahora encima eructas…

Cogí mi bolso y le dije a Dani que esperara. Me fui al baño y me miré al espejo, que pintas…. Me puse otra compresa y me peiné y lavé la cara. Luego volví a la biblioteca devolviendo la llave. Me senté junto a Dani.

DANI….
La vi sentarse y parecía más recuperada. Le pregunté:
– ¿Estás bien?
– Sí
– ¿De verdad que no te he hecho daño? no he sido nada cuidadoso, lo siento, la emoción…
– No, bien, bien, no, eso bien
– Lo siento, de verdad, me ha podido la excitación
– Deja de decir eso ¿Piensas que me lo he pasado mal?
– No, creo que no, pero no sé si he sido…
– No, has sido lo que necesitaba

Y sonrió y me tranquilicé. La había visto con mala cara pero ahora no, sonreía bien y se empezó a reír y dijo bajito:
– Madre mía niño ha sido una pasada, estoy flipando jajaja
– ¿Sí? joe, para mí también, eres increíble
– ¿Yo? jajaja
– Claro

Nos callamos y entonces le dije:
– ¿Vamos a comer algo? estoy muerto de hambre

Ella se rio. Y le dije:
– Aunque tú ya has comido algo

Ella se quedó extrañada y luego se echó sobre la mesa cubriéndose la cabeza:
– No seas malo
– jajaja
– Que no sabía donde echarlo
– jajaja
– Te juro de verdad que yo no hago esas cosas
– ¿Qué cosas?
– No soy tan guarra, si no quería ni que me vieras desnuda porque me avergüenzo de mi cuerpo
– ¿Sí? pues a mí me has puesto muy bruto jeje
– ayyy, que vergüenza
– Por cierto, me encantan tus pechos, preciosos
– No hables
– Y tu culito
– Ayyyy (cubriéndose los oídos)

Me reí y cuando se destapó los oídos me acerqué y le dije flojito:
– Y lo otro lo tienes precioso

Y me miró con cara de flipada y se puso a reír. Entonces dijo:
– Anda, vamos a comer
– ¿Otra vez quieres?
– No seas malo!!!!

Y nos fuimos riendo. Menudo polvazo con la tímida.

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