FRAN REL

Ya estaba en la recta final de los puñeteros exámenes. Y cuando lo ves tan cerca, más te cuesta concentrarte, al menos eso me pasaba a mí.

Gema me regalaba casi a diario la vista, bailando en su habitación, desnudándose para cambiarse de ropa… a mí todo me la ponía dura. Encima, una noche me regaló espectáculo bollero con Lily, las dos sabiendo que yo miraba y me pajeaba mientras ellas follaban. Lily no se cortó nada, enseñando todo y colocándose delante del espejo que anteriormente habían colocado debidamente para que yo viera todo. Me deleitaron con un montón de posturas, incluido 69 y uso de consolador. Encima, Gema me llamó y dejó la llamada mientras follaban, por lo que esa vez tuve imagen y sonido y fue espectacular.

Lily era una mujer del tipo de Sonia, algo mayor que Gema pero muy atractiva y sensual, pero no tenía ese algo de Sonia que la hace tan seductora. El cuerpo de Lily era genial, unas preciosas tetas bastante grandes, un buen culo, y en general, con más curvas que las otras chicas que le había visto a Gema, pero sin llegar a estar rellenita, solo que era de curvas generosas.

Cuando terminaron, Lily dijo que la próxima vez sería un trío conmigo. Yo flipaba pero Gema no decía nada. Me enteré que Lily tampoco era 100% lesbi, era también bisexual.

Lily no se quedó, se fue al rato. Gema y yo hablamos durante un rato:
– Gema, que pasada las cosas que hacéis
– jajaja ¿Te ha gustado Lily?
– Claro pero tú, pufff, eres perfecta
– Lo sé jajaja
– Estoy alucinando
– jajaja y esta vez ¿cuántas?
– Puffff, muchas, me duele todo
– jajaja
– Esta vez no me pidas más, que estoy seco
– noooo, Lily también me deja seca, es buenísima en la cama, ya la has visto
– Sí, se te notaba muy cachonda
– muuuucho, por ella y por ti
– ¿Por mí?
– Claro nene, da mucho morbo saber que miras y te masturbas por nosotras
– mmm
– Cuando he participado en orgías, me gustan que me miren pero nunca había hecho algo así
– Ya, yo tampoco
– Eso lo sé jajaja
– jeje
– Dime, sinceramente, de las chicas con las que me has visto estar ¿a cuál te follarías?
– A ti
– jajajaja, no seas tonto
– Es verdad
– Lo sé, pero quitándome a mí ¿a cuál?
– P

ufffff

, pues el trío con Lily
– jajaja, eso lo haremos, pero primero lo tenemos que hacer nosotros a solas
– Ah
– Venga, mójate, ¿a cuál???
– mmmm creo que a Lily
– ¿Sí? curioso
– ¿Por qué?
– Pensaba que te daría más morbo con Sara
– Ya, pero Lily está tremenda
– jajaja, sí, tienes razón… y ahora más difícil
– Pufff, a ver
– De Lily, Sonia y tu tía ¿a cuál te follarías primero?
– jajaja, esa no es nada difícil
– jajaja
– A Sonia, claro
– ¿Sí?
– Pufff, tiene algo… no sé, pero es puro sexo mmmm no sé explicarme, es super sensual y seductora sin hacer nada especial
– Te entiendo, opino igual… el otro día cuando me besó, me entró de todo por el cuerpo
– jajaja, fue super sexy
– Y encima, luego te toco el paquete y me encuentro con «eso»
– ¿Te gustó?
– Claro nene jajaja, ¿a quién no? jajaja
– jajaja
– Pero tenías razón, te lo he puesto muy fácil, ahora la difícil, entre tu tía y Lily
– puffff, que mala eres
– jajajaja
– Pues a mi tía
– ¿Sí???
– Sí, me da mucho morbo ¿soy raro?
– Noooo, también me gusta, me la follaría sin pensármelo
– Sé que me dobla la edad pero me pone como me mira, como me habla, como tontea…
– Y su culo jajaja
– Claro, no sé, y como se mueve en la cama, que he visto poquísimo pero en la cama tiene que ser bestial
– jajaja, me muero por ver ese video
– jejeje, pues ya mismo tienen su noche de pareja
– Genial

Seguimos hablando varios minutos más pero pronto cortamos. Vi como apagaba su luz y me quedé pensando… un trío con esas dos ¿en serio? pero primero conmigo, a solas… jodeerrrr, pero ¿por qué no follamos ya? está claro que le gusto… pufff, me tiene malo… pero no debo atosigarla, me lo ha advertido muchas veces, ten paciencia Dani, paciencia…

Y llegó el sábado de la noche en pareja de mis tíos. El día antes Gema se fue de fin de semana con Lily pero me dejó el encargo del video. Yo pensaba que si con el audio habíamos dado ese paso de masturbarnos juntos, con el video ya follaríamos así que estaba nervioso y ansioso. Hice pruebas con el móvil de grabar sin sonido, a oscuras… me lo preparé.

Como la última vez, mi tía vino a decir que se iban y que tenía comida preparada. De nuevo iba muy arreglada, maquillada, peinada y con un bonito vestido ajustado, marcándole el culo y con algo de escote. Estaba para follarla toda la noche. La piropeé, ella se rio pero contenta, y se fueron.

Cené y me fui a estudiar, atento a cuando llegaran. A eso de las 2 los escuché llegar y al rato me dirigí a su habitación, quedándome fuera, escuchando. Empecé a grabar el video aunque no me asomé, ahora era solo para el audio. Se escuchaba claramente a Marisa chupando y gimiendo. Esperé a que se pusieran a follar y entonces me asomé para ver a Marisa encima, cabalgando la polla de mi tía a buen ritmo, con grandes gemidos y jadeos. Solo distinguía su silueta pero puse el móvil en posición y me oculté, dejando el móvil grabando. Tras unos segundos, me aparté quedándome en el pasillo pero algo alejado de la puerta, aún grabando pero solo por el audio, de video solo había grabado un minuto o dos. Los dos estuvieron varios minutos más con su folleteo de insultos de él hacia ella, y ella gimiendo y pidiendo más.

Entonces él le dijo que le quería romper el culo. Eso lo quería grabar con video así que me preparé. Escuché como se movían y como de repente, ella decía:
– Mierda, no compré lubricante
– Joder Marisa
– Espera, voy a coger crema

Y de repente, apareció mi tía en el pasillo, encendiendo la luz. Pegó un grito del susto que se llevó al verme allí. Mi tío dijo:
– ¿Qué ha pasado?

Mi tía me miraba, con la mano en el pecho pero no por cubrirse sino por el susto. Me acojoné totalmente. Pero entonces dijo:
– Nada, que casi me caigo
– Joder, vaya susto me has dado
– Ya
– Venga, ve a por la crema, que estoy deseando romperte ese culito

Marisa me miró, colorada. Empezó a andar y pasó a mi lado, sin cubrirse ni nada, solo mirándome seria. Entro en el cuarto de baño y luego salió con algo en la mano. Se dirigió hacia el dormitorio y pude ver bien su culo. Antes de entrar, me miró y me hizo un gesto de que me fuera. Apagó la luz, entró y cerró la puerta.

Yo seguía de piedra, no había movido ni un músculo en toda la escena. Al poco escuché ruido de movimiento y seguidamente a mi tía gimiendo y mi tío insultando, pero era un sonido apagado por la puerta cerrada.

Al fin reaccioné y me fui. Me metí en la cama acongojado y acojonado, menuda cagada… a ver como salía de esto… al menos ella no se había ido de la lengua con mi tío.

Escribí a Gema y le conté lo que había pasado, pero entonces recordé que donde había ido, a la montaña, no tenían cobertura. Me costó mucho dormirme, nervioso y con ganas de pegarme una buena por gilipollas, menuda cagada…

El domingo me levanté con un nudo en el estómago y me fui de mi habitación, a estudiar con amigos, no quería estar en la casa. Llegué por la noche sin noticias de Gema, ni veía luz en su habitación aunque era de esperar, había recordado que me dijo que volvía el lunes y estaba jodido de verdad, necesitaba hablar con ella pero no leía mis mensajes.

Seguí estudiando pero me costaba concentrarme. Acabé durmiéndome con un libro en la mano.

Y llegó el lunes, lo que más temía, desayunar con mi tía. Me duché y salí más o menos a la hora de siempre. Mi tía me estaba esperando, sentada, seria. Me esperaba una buena.

Estuvo un buen rato echándome la bronca, que si había violado su intimidad, la de mi tío, su confianza, la de mi tío… que no tenía vergüenza… intenté decir algo pero no me dejó, su enfado era monumental, nunca la había visto así. Me dijo que había preferido no contarle a mi tío, que me hubiera echado inmediatamente, contado a mis padres…

Tras la bronca, se levantó y se fue, dando un portazo. Esa mañana no habría desayuno. Estaba hundido, avergonzado, pero al menos mi tío no sabía nada ni lo iba a saber. Otra cosa es que con mi tía se había acabado el buen rollito que teníamos. Me quedé sentado un rato pensando en mi mala suerte. Entonces mi teléfono sonó con un mensaje. Lo miré, era Gema y solo decía:
– ohhhhh, mierdaaaaa

Le escribí rápidamente:
– ¿Estás en tu habitación?
– No, nene, estoy en el gym, a punto de empezar una clase
– ¿No podemos hablar?
– No puedo nene, pero no te preocupes, ya veremos como arreglarlo
– Esto no tiene arreglo, mi tía me ha echado una bronca enorme
– La estoy viendo, se la nota enfadada
– Sí
– Bueno, esta noche hablamos, tú céntrate en tus estudios, solo te queda un examen, deja esto aparcado
– Ya, eso es fácil de decir
– Lo sé, pero déjame ver como está tu tía y luego hablamos ¿vale?
– Vale
– Te he echado de menos, tontín, te dejo dos días y mira la que montas jajaja

Esto me hizo sonreír, no la broma sino lo de echarme de menos. Entonces dijo:
– Voy a empezar la clase, luego hablamos, muchos besos tontín

Ese día no almorcé ni cené con mis tíos, la vergüenza me podía. Por la noche al fin hablé con Gema:
– Estuve hablando con Marisa
– ¿Y?
– Sí, estaba enfadada pero no tanto, bromeamos
– ¿Te lo contó?
– No, me dijo que estaba enfadada contigo pero sin explicaciones
– Ya
– pero me puse a bromear sobre ti, sobre tu culito, y esas cosas, y ella riéndose, que sí, que tienes un buen culo
– ¿Sí? ¿en serio?
– Sí, claro, y ahora explícame exactamente como reaccionó ella

Le expliqué el grito cuando me vio en el pasillo, como me miró y como me hizo gestos de irme… y Gema:
– Pero, ella ¿no se cubrió en ningún momento?
– No, supongo que estaba igual de sorprendida que yo
– ¿Tú que llevabas?
– ¿Cómo?
– Puesto, ¿un vaquero? ¿el pijama?
– Sí, el pijama
– Y supongo que estarías empalmado cuando apareció ¿no?
– Ehhh, sí
– ¿Te miró el paquete?
– pues no sé
– ¿Te miraba solo a la cara?
– Pues no lo sé, la verdad es que estaba tan sorprendido que… mmmm, espera, ahora que lo pienso , sí, miró hacia abajo cuando pasó a mi lado
– jajaja, eso está bien, se fijó en tu erección
– ¿Eso está bien?
– Claro, si estás desnuda y un tío no se empalma, mala cosa jajaja
– jeje
– Y más importante, cuando se fue a meter en su habitación ¿te lo miró otra vez?
– Creo que sí
– ¿Y seguías empalmado?
– Sí, joe, estaba desnuda y le estaba viendo el culo, no podía evitarlo
– jajaja, pues genial
– Genial dices…
– Sí, verás, aunque está enfadada, y con motivos, creo que a la vez se siente halagada
– Pufff, no la escuchaste esta mañana
– Ya, pero es que tiene motivos para echarte la bronca, pero piensa, se puso a follar solo entrar ¿no?
– Sí
– Pues estoy segura que hasta estaba más cachonda por toda la escenita, jajaja
– No creo
– La escuchaste ¿no?
– Sí
– ¿Y?
– Parecía disfrutar pero lo mismo estaba disimulando para mi tío
– Mira, vamos a hacer una cosa
– ¿El qué?
– Tú escúchame y hazme caso, mañana cuando la veas en el desayuno haz lo siguiente…

Y Gema me explicó un absurdo plan que me negué en redondo a hacer pero al final lo acepté. Total, peor no podía ir.

MARISA….
Dejé el pan en la mesa pensando que seguramente Dani no se atrevería a venir tras la bronca de ayer. Por una parte lo entendía, estaba en la edad de dejarse llevar por las hormonas, pero por otro lado, eso de andar espiando… le tenía que dejar muy claro que eso no.

mmm la verdad es que, aunque nunca se lo diría, una vez recuperada del susto inicial, le había puesto un poquito que la viera desnuda y ver su erección, que se le notaba claramente. «Y Gema tenía razón, no todos los días la mira así un chico tan guapo y joven, en fin, que se fije en una vieja como yo es muy halagador», lo reconocía sonriendo. Ahora tenía que ver como no echar a perder la relación, que estos ratitos con él por la mañana la animaban mucho, sentiría muchísimo perderlos y no ver esa carita y ese culito todas las mañanas.

«Está tardando, si no viene, iré a buscarlo» y me giré para empezar a sacar las cosas del desayuno. Entonces escuché ruido y me volví para quedarme de piedra. Dani estaba entrando en la cocina totalmente desnudo. Me quedé sin habla, mirándolo y él dijo:
– Marisa, que siento mucho lo del otro día, sé que hice mal, y sé que te tienes que sentir incómoda porque te he visto desnuda, así que he pensado que si tú me ves a mí, pues los dos estaremos en igualdad de incomodidad ¿no?

No podía hablar, el niño estaba tremendo, lo miró y no pudo evitar mirar el resto del cuerpo, un cuerpo bien formado, sin grasa y unas piernas fuertes y grandes, al igual que sus brazos… y su polla, dios mío, pero si la tenía solo morcillona y ya se notaba enorme… esto es de genes, le pasa como a su tío. Entonces se dio cuenta que había dicho algo y estaba esperando. Me aclaré un poco la voz y le dije:
– Mira que eres tonto, anda, ve y vístete
– Pero ¿me perdonas? ¿puedo seguir desayunando contigo?
– Ehh, qué?
– que no quiero perder estos desayunos, tu compañía, pídeme lo que sea para que podamos seguir como siempre

«lo que sea dice el niño, si supieras lo que estoy pensando ahora» pero le dije:
– Claro que no vamos a perder estos desayunos, vístete y vente, ya está ahí el pan

Entonces él se me acercó, me dio un beso en la mejilla y se volvió para irse. Se me subieron todos los calores a la cara. Le miré ese culito que tiene mientras se iba, y esa espalda… dios, está para comérselo… cuando desapareció de mi vista, no podía moverme, madre de dios. Me toqué la mejilla, totalmente colorada. Me eché agua para refrescarme y tranquilizarme.

DANI…….
Entré en mi habitación, muerto de vergüenza. Había hecho todo lo que Gema me había dicho, a pie puntillas. Desde luego su tía se había quedado impresionada, normal al ver a un tío en bolas, pero no sabía si el resultado sería bueno o no, lo mismo ahora le echaba otra bronca aunque… me había mirado claramente, joe, hasta se me había empezado a poner dura viendo como me miraba…

Me vestí y volví a la cocina. Mi tía estaba nerviosa y hablaba sin parar, que como se me había ocurrido, que locura, que esas cosas no se hacen… pero todo el rato riendo nerviosamente. Y nos pusimos a bromear y a hablar y me di cuenta que todo volvía a ser como antes, ella había olvidado lo del sábado.

Cuando me fui a la universidad, Gema me escribió:
– ¿Qué tal ha ido?
– Bien, creo que bien
– Estoy viendo a tu tía y está de muy buen humor
– ¿Sí?
– Sí, nada que ver con la cara que traía ayer
– Ah, pues creo que has acertado y tenías razón
– Claro que sí nene, yo siempre tengo razón jajaja
– jeje, que modesta
– Bueno, te dejo, que empiezo la clase, por la noche hablamos y me lo cuentas todo con detalle
– Vale

Por la noche me escribió para que le contara todo. Así hice y terminé diciendo:
– Yo creo que ha funcionado, que me ha perdonado
– Claro nene, estuve hablando con tu tía
– ¿Y?
– Le dije que se la veía muy contenta a diferencia de ayer. Me contó que ayer estaba enfadada contigo pero que hoy le has hecho un regalo para disculparte y le ha gustado mucho
– jajaja
– Le he preguntado por el regalo y me dice «es una tontería, pero es el detalle que ha tenido, eso es lo que importa» y le brillaban los ojos jajaja
– jajaja
– Y ahora cuenta ya con detalle ¿Te miró mucho el paquete?
– Sí, bastante, me puse nervioso y empecé a empalmarme
– jajaja, mejor jajaja
– Y bueno, lo de acercarme y darle el beso, me costó no empalmarme del todo pero a ella creo que le gustó jajaja
– Eso ha sido el remate, te lo digo yo
– jajajaja
– o no, espera, no, el remate ha sido verte el culo, jajaja
– Anda ya
– Sí, jajaja, para ser tío, tienes un buen culo jajaja

Y estuvimos un rato bromeando y entonces me preguntó por el video. Le digo que sí, que algo grabé y se lo pasé. Al rato me escribe que casi no se ve nada, pero que el audio le había encantado, y que a mi tía claramente le había puesto que la viera desnuda, se notaba en la forma de gemir y gritar tan pronto. Entonces me dice:
– Cuando el otro día dijiste que te gustaría follártela ¿era en serio?
– Claro, y ahora más que la he visto desnuda jajaja
– Pues te voy a ayudar a conseguirla
– Ya, claro, jajaja
– No, en serio, la tienes al alcance de tu mano, si te la quieres follar, con un par de cosillas que te voy a decir, lo consigues
– Que tontería
– Ella quiere más sexo, está claro
– ¿Eso te ha dicho?
– No así, pero lo de una noche al mes se le queda corto, por ella follaría más, te lo digo yo, así que si te la quieres follar, te ayudo, a ella le hacemos un favor y a ti también
– Pero ¿me lo dices en serio?
– Sí
– ¿Quieres que me folle a mi tía???
– Sí, me da morbo
– No me lo puedo creer, estás muy loca
– Síiiii jajaja

Lo estaba diciendo en serio… me quedé pensando unos minutos. Marisa me gustaba, eso estaba claro, pero era la mujer de mi tío… bueno, la pareja… y él le ponía los cuernos… y ella quería más sexo y él se lo daba a otra… Luego puse:
– Vale
– Genial jeje, va a ser divertido, te voy a enseñar a seducirla hasta que ella caiga en tus brazos jijiji
– No sé yo…
– Tú escucha, lo que tienes que hacer a partir de ahora es…

Y se puso a explicarme como tenía que actuar con mi tía ¿Me acababa de meter en un buen follón? seguramente.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s