DERIVIA

A la mañana siguiente, cuando despierto, Ana está mirándome.

-Buenos días.– su voz y su sonrisa…
-Buenos días.

Se sube encima de mí, y con habilidad me cabalga lentamente, me abraza y siento sus latidos. Todo pasa despacio, me besa suave, siento su cuerpo contra el mío, sus tetas en mi pecho. Sus manos agarran mis manos, nuestros dedos se entrelazan.

-¿Te puedes correr?– me pregunta

Es demasiado lento, y después de las corridas de ayer me cuesta hasta estar duro…

-correte tu.- la respondo.

Me besa nuevamente y me dice que quiere que me corra con ella. Pero no puedo. Se lo digo, entonces para. Se tumba a mi lado, puedo sentir su frustración.

-Hazlo para mí, tócate.

Me sonríe, sé que lo necesita, comienzo yo recorriendo su cuerpo desnudo con los dedos, su piel se eriza y siente un escalofrío cuando toco su clítoris.

-Quiero ver cómo te haces una paja.- la digo.

Me sonríe y se gira va a coger su succionador, pero la sujeto. –con las manos.– la pido.

Lo hace y yo como un voyeur la observo mientras se masturba, presto atención a sus reacciones. Tiene los ojos cerrados y su boca se mueve mientras una mano aprieta sus tetas y la otra acaricia su sexo. Su respiración se agita, su espalda se arquea, la susurró al oído lo guapa que está, lo cerda que es…

Un ligero gesto de felicidad aparece en su cara, abre los ojos y me mira, se tapa la cara avergonzada.

-qué guarra soy ¿verdad?
-si
-Oye…- 
me da un golpe en el hombro y los dos reímos.

por cierto, ayer te pasaste con los azotes…- se gira y mostrándome sus nalgas, me dice que sí me parece normal. Veo las marcas que he dejado, a lo que la respondo

Ayer no pareció que te disgustara
-te dije que pararas
-lo hice…
-Ya, bueno, ya lo sabes, la próxima vez controlate un poquito.

Le doy un beso y parece pasárselo un poco el enfado.

-¿Por qué te enfadas ahora?
-No me enfado, pero me he visto en el espejo, y el lunes en el vestuario me verán el culo… ¿Qué van a pensar mis amigas?
-que has sido mala
-¿Yo?-
 respondió haciéndose la sorprendida
-si, que te follabas a uno por el culo y no me lo contaste.

Se ríe, –sabes que no.- me dice y luego me pregunta. -¿Fue por eso? Ahí que tonto eres.– me dice cariñosa.- ¿Qué quieres saber?

Quería saber qué relación había tenido con Emilio, quería que me contará sus secretos…

veras nunca te lo he contado por respeto a Emilio.- ¿Por respeto a Emilio? Pensé- si te lo cuento no debes contárselo a nadie…

-¿A quién se lo voy a contar? Aparte, ¿no decías que es un gilipollas?
-A veces lo es, como todos los sois pero aunque lo sea, no puedes contarlo.
-vale, te lo prometo.

Mientras continuamos en la cama recostados, apoyando la espalda sobre el cabecero de la cama, Ana comienza a contarme la historia, de cómo conoció a Emilio en el trabajo, que la ayudó mucho

no llegamos a ser novios, quizá algo más que folla amigos, pero nunca nos presentamos como novios.- me explico Ana.- bueno prométeme que no vas a decir lo que te voy a contar.
Ya lo he hecho.– estaba impaciente por oír lo que tenía que contarme
Bueno otra vez….– Ana insistia
Lo prometo
-Mira la vida de Emilio es complicada…
– duda, se para me mira y por fin continua.- A él no le gustaba ni yo, ni ninguna mujer, Emilio es gay.

No pude evitar pensar que me estaba engañando, en la época en la que estamos y sigue en el armario…

Emilio es el dueño de la empresa en la que trabajábamos, bueno en aquel tiempo era su padre, yo le caí en gracia o más bien, vio en mí, esa chica que le ayudaría a guardar las apariencias. Un poco de tonteo, unas quedadas…

No entiendo lo que me cuenta pero ella sigue explicando

La familia de Emilio es muy pero que muy tradicional, él es el tercer hijo y su padre es duque o Conde, todas sus amistades son muy especiales. Claro cuando quedábamos el me las presentaba, yo me sentía especial, a mi me gustaba mucho y no sabía porque nunca terminaba diciéndoselo, así que yo cada vez tenía más ganas y se lo hacía saber con menos disimulo.- La historia que Ana me contaba me parecía surrealista, pero ¿Porque me iba a engañar o inventarse algo así?…

– quería más y una noche de borrachera- siguió contándome Ana.- acabamos en su piso. Yo ni siquiera imaginaba que fuera gay, no lo supe hasta unos meses después. Aquella noche follamos, fue la primera vez que lo hice con él, estuvo bastante bien, quizá el mejor polvo hasta entonces… por lo que me pille más de él me hacía sentir especial y era lo que yo necesitaba, pero las veces sucesivas, yo me sentía frustrada, a él le costaba ponerse a tono, yo le preguntaba si es que hacía algo mal o yo no le gustaba, él me decía que no que yo era estupenda pero si lo hacíamos después de alguna fiesta en la que estábamos un poco borrachos no había problema, entonces pensé que sería normal… un chico educado, que solo si se emborrachaba era capaz de descontrolarse…

Ana continuaba pero no entraba en muchos detalles

Entonces una noche de fiesta en su piso, habíamos bebido mucho, un amigo suyo se iba a quedar a dormir, me dijo que fueron compañeros en la universidad y que ahora trabajaba en Londres, yo no le conocía, Álvaro se llamaba, era gay no lo escondía.

– ¿te follaste a los dos? – No pude evitar interrumpirla. Al oírme Ana río, se tapó la cara con la sábana y tras unos segundos de silencio, respondió.

si, pero no como te piensas.

En ese momento me excite, me imaginé a Ana de joven disfrutando con dos hombres y sentía curiosidad porque continuara y saber cómo fue.

-¿Cómo fue?- le pregunté.

Recuerdo bien cuando Álvaro me dijo que Emilio era muy guapo, como Emilio sonreía y yo me sentía afortunada. Me decía que yo también era muy guapa y me dio un pico, yo no le di importancia, tampoco cuando se lo dio a Emilio. Todo fue como un juego, yo estaba deseosa de Emilio, Álvaro me pregunto entre risas que si Emilio me daba lo que yo merecía…Ahora lo pienso… que tonta fui ¿Verdad? – reflexiona Ana, para luego seguir contándome.

– sabes nena, me dijo Álvaro, yo sé de pollas, y este hombre tiene una buena polla, ¿No te ha contado nunca? – Ana me contó lo que Álvaro le dijo.
Emilio, no le has contado nunca porque se que tienes un buen ¿rabaco?, le preguntó Álvaro a Emilio, aunque la pregunta, no era para Emilio, si no para crearme a mí la necesidad de saber…
-Alvaro bromeaba sobre la polla de Emilio y lo grande que era decía cosas como; esa polla no entra entera en la boca ¿A ti te cabe?.

Ana siguió contándome.

Yo inocente y ya cachonda me reía y decía que no. Entonces entre risas Álvaro me dijo que a él tampoco. Yo, no sabía si era de verdad lo que decía, o me estaban gastando una broma, pero me excitaba imaginarme a los dos en un momento tan íntimo y que me contasen algo así, me hacía sentir única, me hacía pensar que tenían plena confianza en mí y una cosa llevó a la otra.

-¿Pero qué hicisteis?

Álvaro y yo nos centramos en Emilio. Verás, yo quería demostrar que era toda una mujer, ¿Si me follaron los dos? No, solo Emilio, ¿si se la chupe a los dos? Si… Para mi fue excitante, en ese momento me sentía poderosa, creía que los dos estaban cachondos por mi. Yo veía todo tan natural…– hablaba pensando contando sus recuerdos, en muchas ocasiones sin decirlo por sus gestos sabía que pensaba «que inocente fui».
– Esa fue la primera vez que chupe un culo y ni siquiera fue el de mi chico.- dijo Ana riendose.-Era más… boba creí que les estaba poniendo cachondos por ser una auténtica guarra. Pero a la mañana siguiente me di cuenta que no era así, que yo era la invitada y no Alvaro.

Escuchaba a Ana y parecía que podía verla con Emilio y con Álvaro, la imaginé con la polla de los dos en la boca, entre las piernas de los dos a Emilio follándosela…

A la mañana siguiente, hablé con Emilio, le pregunté, pero él me dijo que Álvaro solo era un amigo. Nuestra relación cambió, yo supe lo que le gustaba, recordaba su cara mientras Álvaro le follaba. No era la que ponía conmigo… Me empecé a fijar en como miraba a otros hombres. Veras yo estaba súper pillada, continuamos un tiempo yo era su tapadera y a mi me valía, él tenía sus desahogos a escondidas, yo lo sabía pero hacía como que no, yo intentaba darle lo que necesitaba, pero no era lo mismo, estuvimos unos tres meses así…Un día él me pidió perdón. Se desahogó conmigo, me contó todo, ¿Sabes lo duro que tiene que ser vivir como él? Ya le has visto…

Ya, muy duro, pero que vaya diciendo esas cosas de ti, no me parece bien…

Bueno yo se lo permitía, Emilio necesitaba eso y él me daba otras cosas. Fue un buen amigo en momentos difíciles para mí, me escuchaba y me dio eso que yo necesitaba, es verdad que él también sacó provecho, pero qué más da que algunos que ni me conoce pensaran que me ha dado por el culo… si en aquella época no me importaba ahora menos
-Vaya un gilipollas teniendo ese secreto… y va de caballero
-Cariño, me has dicho que no lo contaría
s

No estaba de acuerdo en no frenar o no haberle frenado los pies a Emilio. No me parece nada bien que hable así de Ana y menos después de tanto tiempo…

En su momento Emilio necesitaba eso de mí, y no me importaba. Ahora no me gusta te soy sincera, pero qué más da, ya no nos movemos en los mismos círculos. Es gilipollas por eso, se confunde y es un bocazas, pero es buena persona no me apetece llamarle o ir a verle para eso…

Miro a Ana, no me gusta su decisión, pero es suya y como ha dicho la respetare.

Bueno, pero al final…
-No cariño, no me dio nunca por el culo.
-No me lo creo…- 
la respondo
-¿A ver si te pone pensar que me dio por el culo- Se ríe, levanta las sábanas y mira mi polla.- o eso parece

Sin parar de reir, en el oído susurrando me dice.

-¿De verdad quieres saberlo?
mmm.-
 sentir su mano acariciando mi capullo, pasando los dedos lentamente por el.-
Aquella noche fui muy puta.- me acaricia los huevos y continúa.- Sabes como me pongo cuando estoy cachonda…

Oír a Ana me excitaba más y a ella ver qué me excitaba también la agradaba.

Te gusta saber que les comí la polla a los dos ehhh, que tienes una mujer que es una puta…

Comienza a comerme la polla… siento sus dientes rozar mi capullo, y me pone cachondo que me mire cuando lo hace. Vuelve a besarme en la boca y siento el sabor de mi miembro cuando lo hace.

Quieres que te lo cuente ¿Verdad?
-mmm, sí cuéntamelo.
-mientras se la comía a Álvaro, sentí como Emilio me chupaba el culo y eso me puso muy cachonda.

Ana vuelve a coger mi polla con su mano y me masturba lentamente…

Yo estaba a cuatro patas y seguí comiéndole la polla a Álvaro, entonces noté la polla de Emilio sobre mi culo, le pedí que no lo hiciera, la polla de Emilio es enorme, muy larga y gorda y sabía que me iba a doler. Pero Álvaro me dijo que me iba a gustar, que me relajara… que Emilio tenía experiencia…

Estaba muy cachondo oyendo lo que Ana me decía, no paraba de subir y bajar su mano por mi polla.

Te pone cachondo imaginar que me dio por el culo, ¿Eh? Imaginarme cómo una puta abierta a cuatro patas gritando, con la polla de otro en el culo…
-Joder que cabrona eres… vas a hacer que me corra.

Entonces, Ana para, me suelta la polla y me dice:

Pues no gilipollas, ya te dicho que no me dio por el culo.- se levantó de la cama, dejándome con la polla tremendamente dura y entró al baño.

No pude evitar sentirme como un gilipollas por dudar de ella, pero estaba cachondisimo, me había puesto muy cachondo oírla, así que fui detrás de ella al baño.

-¿Qué quieres?
-Cari, mírame ¿Me vas a dejar así?
-Es que me molesta que desconfíes de mi. Ya verás como la próxima…

No dejo que termines, me pongo delante de ella y la besó, ella me devuelve el beso, siento que mi polla dura, choca con su tripa, pero rápido me la coge con la mano y termina lo que había empezado.

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