ALMUTAMID

Sin detenerse demasiado Mamen se quitó el tanga regalándome preciosas vistas de su culo y su pubis rasurado para tenderse en la cama. Yo me quité los calzoncillos dejando que mi polla amoratada por el reciente orgasmo y morcillona colgara para tenderme desnudo junto a ella que se había quitado las botas pero no las medias. Me gustaba follar con ella con las medias puestas y aparentemente ella sabía que a los tíos esos detalles nos encienden.

Un par de minutos de besos con mucha lengua y caricias en las que ella no perdió tiempo en acariciar mi polla para asegurarse que recobraba su dureza bastaron para estar listos de nuevo. Parecía ansiosa por ser penetrada pues en cuanto comprobó que mi churra estaba lista cogió el condón de antes y me lo puso ella misma con habilidad. Aprovechando la postura se subió a horcajadas sobre mí agarrando mi nabo que entró con mucha facilidad en su chocho caliente y húmedo.

Tras uno instantes en los que movió sus caderas para incrementar el roce de mi mástil contra su vagina me cabalgó suavemente echándose hacia adelante. A ratos ella se inclinaba un poco más y era yo el que bombeaba desde abajo ganándome sus gemidos. Me miraba mientras lo hacíamos regalándome gestos de placer entre gemiditos que cuando yo le daba un golpe de cadera con algo más de fuerza subían de tono y de volumen.

Hombres y mujeres somos tan distintos en el sexo que reaccionamos en ocasiones de manera inversa. Mientras que en los hombres un orgasmo retrasa generalmente el siguiente en muchas mujeres ocurre lo contrario, su sensibilidad crece acelerando el logro del siguiente. Y eso parecía ocurrir con Mamen, pues tras dejar durante un rato que yo le bombeara desde abajo se inclino hacia atrás abriendo mucho mis muslos dejando que viera como mi polla entraba y salía de su raja. Pocas cosas provocan más placer en un hombre que ver a su propia churra en acción. Pero no llegó así mi segundo orgasmo pese a lo que estaba disfrutando con la chica, lo que veía, oía y sentía, sino que llegó el de ella, con gemidos roncos dejándose caer totalmente sobe mí de modo que todo mi nabo llenaba su coño haciéndome sentir sus contracciones a través de la sensibilidad de mi glande y las contracciones de su cara hasta que se relajó su rostro aunque no sus muslos que se agitaban aún con leves contracciones.

-Uffff, Luis. Que bien…mucho mejor que la última vez.
-Estamos más relajados-respondí acariciando su espalda antes de buscar su boca para besarla.

Pero sabía que ella quería más y yo a esas alturas lo necesitaba, de modo que sin salirme de ella la volqué sobre la cama para que ahora ella quedara debajo en la postura del misionero. Mis pelotas estaban mojadas por la consecuencia líquida y caliente de su reciente orgasmo y cada leve movimiento mío era obsequiado por un gemidito de placer provocado por la hinchazón y sensibilidad de sus labios y suponía que de su clítoris.

-Ahora te vas enterar…-le dije acomodándome bien entre sus piernas.

Empecé un rápido mete y saca con una intensa contracción de glúteos y con los brazos flexionados mientras Mamen rodeaba mi cintura con sus piernas. No paraba de gemir. En ese momento no era consciente, pero rememorándolo más tarde caí en la cuenta de que se nos tenía que oír en todo el pasillo. Debía ser muy difícil concentrarse para estudiar escuchando a una pareja follando de aquella manera. Y eso que apenas hablábamos.

Pero yo estaba determinado a reventar a Mamen a pollazos tras haberme preguntado si me quedaba pólvora por mi rápida primera corrida. Ahora era ella la que empapaba mi cama con un flujo muy líquido casi constante que manaba de su chocho mientras mi churra no dejaba de percutir. El ritmo era tan intenso que mi orgasmo empezó a ser previsible. Ella parecía abandonada a su placer que yo ya no sabía si era un orgasmo, una sucesión de ellos o un quejido permanente con los ojos cerrados. Pero no dejaba de estremecerse y temblar entre gemidos y más cuando coloqué sus piernas sobre mis hombros para que mis penetraciones fuesen más profundas y el roce de mi glande entrando y saliendo más prolongado.

Ya no había marcha atrás. El cosquilleo previo en las pelotas, el latigazo en la médula, y sentir los conductos seminíferos llenarse indicaban que me iba a correr y que lo iba a sentir incluso más que con la mamada inesperada. De hecho el diafragma empezó a contraérseme dificultándome la respiración cuando el primer chorro comenzó a llenar el condón. Las contracciones eran tan fuertes que se me cerraban los ojos. Quise detenerme mientras me vaciaba dentro de la chica pero al hacerlo la oí decir debajo de mí:

-No pares, no pares…

Como pude golpeé de nuevo mis caderas contra sus nalgas terminando de soltar el contenido de mis testículos hasta que sentí un fuerte estremecimiento en Mamen hecha una bola bajo mi peso con sus rodillas en sus hombros y su culo y chocho en pompa a mi disposición. Era su tercer orgasmo. Se corría con fuertes sacudidas que sentía en mi polla hipersensible con las contracciones de su útero. Era increíble como la sentía contraer sus piernas a la vez que su respiración se agitaba.

Fueron unos segundos. Pero de tal intensidad tras más de media hora sin parar de follar en distintas posturas que cuando sentí que sus contracciones se detenían me dejé caer a su lado saliéndome de ella, que lanzó un gemido ronco al sentirse vacía del trozo de carne que llevaba tanto tiempo clavándose en sus entrañas.

-Ummmmmm, joder, Luis, pero que bien…sabía que contigo no me equivocaba.

Yo satisfecho y orgulloso no fui capaz de contestar. En vez de henchidos de triunfo parecíamos derrotados , dos cuerpos jóvenes sudorosos y agotados por una intensa lucha cuerpo a cuerpo respiraban profundamente de forma desacompasada intentando devolver el pulso y la agitación del cuerpo a sus niveles normales.

Mamen se volvió a besarme y acariciarme el pecho sin haber recuperado aun su respiración normalizada. Yo pasé mi brazo bajo su cuello para que se echara sobre mi cuerpo y recuperarnos abrazados pero me di cuenta de que tenía el condón aún puesto.

-Vaya, se me olvidaba quitarme la goma.

Me lo quité con cuidado. Estaba muy lleno. El semen manchaba mi polla pero me daba pereza limpiármela ahora. Prefería quedarme tumbado recibiendo los cariñitos de Mamen pues en cuanto anudé y tiré el condón en parábola a la papelera volvió a echarse sobre mi hombro deseosa de contacto físico.

Yo seguía en silencio mientras la chica acariciaba mi pecho y hablaba:

-Intuía que eras bueno, pero no tanto. Hacía mucho que no me corría tres veces tan seguidas. Y además no fumas, jijiji…

Yo estaba algo perdido. Tras el subidón del sexo y el orgasmo había caído en una depresión que de golpe me provocaba un bajón inesperado. Quería echar un polvo y, joder, había echado uno de los buenos. Y Mamen estaba buenísima. Tetas medianas en su sitio, delgada, culito duro, y encima contenta. ¿Qué me pasaba? Mientras intentaba adivinarlo mi amante continuaba hablando:

-…porque he estado con cada tío que echaban uno rápido y encima después te tragabas todo el humo. Y alguno era estudiante como tú…

Ya sabía la causa de mi bajón. Eran el lugar y la persona. No por ser Mamen, que era encantadora. Sino porque no era otra persona. Estaba muy bien echar un polvo pero quería volver a sentir lo que era hacer el amor. Y era una sensación que empezaba a olvidar. La había sentido con Viqui, mi primera vez de verdad, y con Marta, pero con ninguna como con Claudia.

Mamen seguía hablando y acariciando mi cuerpo, ahora su dedo dibujaba mis abdominales:

-…si es que tienes tableta, jodío. La verdad es que es una pena que te vayas. Menos mal que hemos quedado hoy.

Saliendo de mis pensamientos le respondí girándome de lado para ponerme frente a frente a ella y poder verla:

-Ahora me toca a mí. Estaría feo que me llevara yo todos los halagos.
-No importa, no tienes que conquistarme.
-Pero tengo que ser justo. Tú me alabas y ahora tienes que saber las virtudes que veo en ti.

Mamen sonrió orgullosa mirándome a los ojos y yo empecé mi alabanza:

-No voy a hablar de la cara tan bonita que tienes porque la ves todos los días en el espejo. Hoy tocan tus valores ocultos. Tienes unos pechos muy bonitos.
-¿No te parecen caídos?

En ese momento mirándonos de lado la gravedad hacía que efectivamente cayeran ligeramente hacia su izquierda, pero con naturalidad alargué mi mano sosteniendo el que quedaba más arriba haciendo que la chica se estremeciera.

-¿Caídos?- pregunté retóricamente- Tienes unos pechos muy bonitos. No te cuento la hora deliciosa que he pasado acariciándolos en el cine.
-Mi madre dice que los tengo caídos tan joven por culpa del topless y usar sujetados anchos.
-Tu madre no sabe lo que nos gusta a los tíos…
-Jajajaja

Seguí bajando mi mano por su cintura dibujando el contorno de sus caderas mientras me observaba complacida. Llegué hasta el elástico que sostenía sus medias hasta medio muslo y volví hacia la cadera pero con descaro mi mano se fue a su nalga apretándola mientras le decía:

-Pues dile a tu madre que el culo tampoco lo tienes caído. Ya lo pude comprobar la otra vez que quedamos.

Aprovechando que yo sobaba su culo ella alargó la mano hacia el mío apretando sus dedos en mi nalga.

-No te he dicho- añadió- que tú tienes un culillo más que apañado, jajaja. La mayoría de los tíos no tienen culo, pero tú lo tienes pequeñito pero respingón y duro.
-Menos mal que no se nota la celulitis- respondí haciéndola reír mientras me daba catecitos y pellizcos.
-Pues también me gusta esto…-comenté pasando mi dedos por su pubis rasurado que en ese momento era un triángulo de piel enmarcado por sus muslos.
-Que te quemas…jajajaja- respondió al sentir mi dedo mientras su mirada se dirigió a mi polla que en ese momento por la postura caía de lado relajada aunque no encogida. Entonces debió ver mi huevo aún algo oscurecido con los tonos azulados y verdosos de los restos del hematoma y preguntó- ¿qué te ha pasado?

Al comprobar que su mirada se dirigía a mis pelotas respondí con natualidad:

-Un mal balonazo jugando al fútbol.
-Guau. Te dolería mucho.-respondió acariciando con su dedo mi testículo.
-Bastante, pero ya está curado.
-Lo he comprobado, jajajaja- contestó sosteniendo mis dos testículos con su mano.
-Ahora te vas a quemar tú- dije haciendo círculos con mi dedo en su pubis- aunque no me has dicho nada de mi polla- rematé dejándome caer para ponerme boca arriba haciendo que la chica soltara mis bolas- eso será que te parece pequeña…
-Jajajajaja, que idiotas sois los tíos. Obsesionados con el tamaño. A mí eso me da igual. He visto pollas más gordas y no han hecho que me corra como tú con la tuya. Además- añadió echándose encima de mí para acercar su cara a la mía- esas tan grandes no me caben enteras en la boca y la tuya sí…

¿Me estaba provocando? Yo sabía que no. De hecho cuando me la comió la primera vez ya comprobé como era capaz de tragar bastante profundo y creo recordar que aquella otra vez en la residencia se zampó mi polla hasta los huevos, o hasta la bola, que diría un taurino. Era capaz y sí, me estaba provocando. Así que volviendo mi cara para mirarla a los ojos con su carita pegada a la mía le dije:

-No estoy seguro de eso, vas a tener que demostrarlo.

Una sonrisa de autocomplacencia surgió en su cara y yo le planté un beso rápido en los labios retándola. Pensé que diría algo pero gateando de espaldas colocó su cara a la altura de mi polla semirrelajada sobre mi muslo. Seguía con la sonrisa en su cara. Pero esta vez parecía decirme con ella: “Te crees que no te la voy a comer”. Pero me la comió. Pues con una de sus manos la agarró para que se sostuviera erguida y sin miramientos se le metió en la boca.

Con la matraca de toda la tarde seguía muy sensible y en cuanto sintió el calor y la humedad de su boca empezó a crecer y endurecerse. Mamen puso una cara rara, aunque creo que no fue por el cambio de tamaño de mi churra sino por la mezcla de sabor a látex y semen seco que debía tener. Aún así con un extraño gesto abriendo la boca siguió engullendo hasta que sus labios llegaron a mi pubis. Podía sentir mi glande apretado contra su laringe y se le saltaron las lágrimas. Aguantó así unos segundos hasta que abrió la boca levantando la cabeza para dejar mi polla babeada caer sobre mi vientre.

Entre lágrimas me sonrió con el orgullo de no haberse achantado mientras yo aplaudía. Pero empecé a negar con la cabeza y Mamen sentada sobre sus piernas me miró extrañada.

-Ahora tenemos un problema…-dije.
-¿Qué pasa?-preguntó algo alarmada.

Con la mirada indiqué mi churra de nuevo dura y Mamen preguntó:

-¿Te he hecho daño?
-Para nada. El problema es que voy a tener que follarte otra vez para bajar esto…
-Jajajajajaja- rio echándose sobre mí para besarme mientras agarraba mi nabo pajeándome suavemente- A mí también me han entrado ganillas…
-¿Sólo ganillas?
-Me he mojado otra vez…

Me levanté de la cama para coger un condón y me quedé de pie delante para ponérmelo mientras Mamen me observaba, pero se incorporó quitándomelo de la mano.

-Me gusta ponerlo yo…me excita…-explicó con cara de malota acariciando mi nabo con el glande totalmente amoratado por tanta actividad.

Pero en vez de desenrollar el capuchón de látex alrededor de mi polla empezó a pasarse el glande por los labios lanzando gemiditos muy leves hasta metérselo en la boca con fuertes succiones mientras agarraba mis pelotas. Además entreabrió las piernas acariciándose ella misma. Parecía estar preparándose para recibirme. Me estaba poniendo cardiaco y eso que ya llevaba dos corridas.

Terminó al fin de ponerme el condón y se quedó mirándome con cara de inocencia esperando qué hacía yo. Ya había confianza suficiente así que la hice ponerse a cuatro patas sobre la cama y yo me coloqué detrás. Efectivamente estaba empapada pues mi polla entró deslizándose con facilidad en su coño mientras la chica arqueaba la espalda. Sin miramientos empecé a bombear. Tras medir la posición y acariciar su espalda y sus tetas acomodándome dentro de ella la cogí por los hombros y empecé a darle caña.

Mamen no se esperaba que empezara de fuerte y empezó a gemir abriendo mucho la boca y subiendo el tono poco a poco mientras mis caderas no dejaban de chocar contra su culazo. Cuando llevábamos un rato sorprendida de mi aguante físico y sexual empezó a hablar quizá demasiado alto:

-Hijo de puta…
-¿Qué te pasa?- pregunté sin dejar de taladrarla.
-Me vas a reventar cabrón…
-Si quieres paro…
-Ni se te ocurra, ay, ay, ay….

Parecía hasta haber perdido la cabeza con sus comentarios que no hacían más que levantarme más el ánimo porque otra cosa estaba ya más que levantada.

-Qué polla tienes cabrón…

Yo guardaba silencio concentrado en no perder comba.

-Me encanta tu polla…dame, dame, ay, ay, ay…

¿A qué hombre no le llena de orgullo que una mujer lo alabe mientras se muere de gusto cn los pollazos que recibe? En ese momento toda mi tensión, toda mi fuerza, todos mis músculos y mi mente estaban concentrados en taladrar el culo de Mamen sintiendo como mi churra entraba y salía a buen ritmo de su chocho.

No sé si fruto del placer o del cansancio, la chica perdió la fuerza en los brazos pegando su cabeza a la almohada. Ahora sus gemidos y frases se ahogaban en ella. Pero yo estaba imparable. Ella giró la cara para que pudiera oír lo que decía:

-Por favor, arghhhhh, para, me vas a reventar de gusto…

Tras aquello empezó a temblar. Yo clavé hasta el fondo mi nabo sintiendo como el cuello de su útero literalmente rebotaba contra mi glande por sus contracciones mientras que Mamen lanzaba un ahogado lamento muy prolongado apagándose gradualmente. Cuando sus contracciones se fueron apagando saqué la polla de su coño y me senté en el filo de la cama acariciándole la espalda. Ella seguía con el culo en pompa a mi disposición, abandonada a su placer y aparentemente olvidándose de mí. Pero no fue así. Mamen tragó saliva y giró la cara regalándome una sonrisa que se mezclaba con algo parecido a una mueca de dolor cada vez que le venía de nuevo una contracción de su útero.

-Uffff, hijo de puta. Eres una máquina de follar…
¿Te ha gustado?
-¿Gustado? Joder. No me siento las piernas, ay, ay….espera, 

ufffff

f- vació de nuevo los pulmones- arghhhhh, Luis. Uffff. Tidavía dura….

Yo acariciaba su espalda y su culo mientras Mamen disfrutaba o sufría, pues por las contracciones de su cara no estaba seguro de sus sensaciones, aun del orgasmo. Estaba orgulloso de mí mismo pero no había conseguido quitarme esa sensación de vacío que había sentido durante nuestro descanso.

Mamen al fin se giró quedando de lado sobre la cama con las piernas recogidas hecha un ovillo mirándome, ahora ya sí con una sonrisa. Su respiración aun era agitada pero ya menos profunda.

-¿Y tú qué?- me preguntó.
-Yo estoy bien.
-Tienes que correrte.
-No pasa nada. Ya me he corrido dos veces.
-Pero no te vas a quedar así. Aquí se divierten dos y yo estoy de lujo. Ven…levántate.

Me puse de pie mientras la chica se sentaba en la cama riéndose:

-Jijijiji…me siguen temblando las piernas- dijo mientras me quitaba el condón.- ya sé como hacer que te corras…

Presionando mis nalgas me hizo colocarme más cerca de ella que agarró mi polla pajeándome y con una mirada retadora se metió mi polla en la boca. La forma de mamar y succionar de esta chica era espectacular y su capacidad para tragarse mi nabo entero mientras me agarraba las pelotas. Desde luego lo iba a conseguir y no iba a tardar demasiado.
-Pufff, no conozco a nadie que la coma como tú- reconocí mientras Mamen engullía churra.

Orgullosa separó su cara para sonreírme y pajearme con brío. Yo ya sentía el cosquilleo en las pelotas agilizado por como ella las sostenía y presionaba entre los dedos de su otra mano. Fue entonces cuando me preguntó:

-¿Dónde quieres correrte?

Yo iba a decirle que en la boca pero no me atreví. Pero ella insistió mientras m besaba el vientre pajeándome:

-Venga machote, que hoy estoy fácil y me tienes muy contenta. Elige…

Pensé en echárselo en la cara como había visto más de una vez en vídeos porno pero me parecía algo excesivo, casi humillante. Sólo me salió decirle:

-Abre la boca…

Mamen me dio dos chupadas profundas y tras besarme el glande abrió la boca dispuesta a recibir mi corrida. Yo sustituí su mano por la mía y en unas cuantas acudidas salieron os primeros chorros con bastante fuerza al ser poco espesos. Uno impactó contra su barbilla. Ella reculó para recibir el resto dentro y viendo que no lo conseguía atrapó con sus labios mi churra dejando que los últimos lefazos salieran disparados directamente a su garganta. Sorbiendo para que no se escapara nada y limpiándome después con su lengua. Yo también me quedé con las piernas flojas tras la descarga prolongándose el cosquilleo en las pelotas y dentro de mi nabo mientras la chica limpiaba mi corrida, que se tragó satisfecha relamiéndose. Formaba parte de su ritual para complacerme. Después la ayudé a limpiarse el pecho pues le había salpicado de los primeros chorros y el cuello.

Era tarde y la ayudé a vestirse. Cuando salimos del dormitorio bajaban compañeros ya a cenar que nos observaban sabedores de lo que acabábamos de hacer. Salimos a la calle casi corriendo con una risa tonta. La acompañé a su casa y ya en su portal le dije:

-Ha sido un enorme placer conocerte Mamen. Literalmente.
-Lo mismo digo, Luis. Me da pena que te vayas y a la vez prefiero que lo hagas.
-Explícame eso.
-Es una pena haber descubierto tan tarde lo bien que follas.
-Gracias. Es recíproco- respondí a su halago.
-Pero prefiero que te vayas. Tan educado, tan sensible, capaz de ver una película así conmigo y después irnos a follar como lo hemos hecho hoy, jajajaja. Si todavía me tiemblan las piernas. No, mejor vete, me da miedo enamorarme…
-Es muy bonito lo que acabas de decir.
-Me gusta ser sincera y directa.

Le di un abrazo y nos despedimos con un beso en la boca.

-Te llamaré…-dije queriendo quedar bien con ella.
-No, Luis. No lo hagas. No hay mejor recuerdo que la tarde que hemos pasado.

Le di otro abrazo y regresé con cierta melancolía a la residencia dándome prosa para poder cenar.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s