GINÉS CARRASCOSO

Yo…

no miro, levanté mi muralla.

Aprendí a escucharme 

mientras hablan,

a navegar en el oleaje,

en la tormenta de sus alaridos.

Aprendí…a refugiarme

en la quietud de tus abrazos.

Ellos,

Andan temerosos, de encontrarse

en la rabia del engaño.

En el dolor de una mentira que acecha,

que ataca por sorpresa, arrasando…

Destruyendo los balcones engalanados,

el carmín de los cristales y las cartas de amor.

No,

No mires, tal vez te encuentres promesas errantes.

Tal vez, un abismo de almas reflejadas.

Sin remedio, sin escapatoria, te condenarás

a buscarte entre las heridas del cristal.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s