ONACAT

Martes:
  • “Buenos días papá, voy a correr.” Le digo a mi padre mientras, tras besarle la mejilla salgo  por la puerta.

45 minutos después estoy de vuelta lista para ducharme.

Preparo la bolsa para las clases, y una adicional con ropa para el miércoles. 

Selecciono el top negro que quedo en tercer lugar en el ranking de Carlos y Edu. Tendré que ver  qué más  tengo para llevar sin sujetador. Pienso mientras termino mi bolsa. 

Además añado un look más normal por si finalmente no hay instituto.

En el bus voy pensativa. ¿Qué tendrá pensado Edu… el que me diga que no lleve pijama para la noche deja claro que algún juego trama. Pero que?

Se lo comente a Carlos por la noche, quería saber si estaba al tanto. No dijo ni mú. Así que… Supongo que obedeceré, y me dejaré llevar. Hasta ahora , Edu siempre ha parecido mantener el control. Así que me fio de él.

Justo bajo del bus mientras veo el coche del padre de Edu marcharse por la calle. 

  • «Bueno días Edu.”
  • “Buenos días Cris.” Nos saludamos antes del beso de buenos días, un beso como dios manda, y con un magreo de mi trasero por su parte.

Como de costumbre, Edu me observa, supongo que evaluando ya las opciones que tiene según el vestuario que he escogido.

Nos dirigimos al lateral, como de costumbre, pero veo que Edu no se detiene, nos estamos alejando un poco más, en vez de quedarnos cerca del edificio nos alejamos hasta una pequeña zona con arbustos. 

Sin palabras, levanta mi jersey  y camiseta de golpe, exponiendo mi sujetador rosa. Este tampoco dura mucho en su lugar, ya que Edu lo empuja también sobre mis pechos.

Masturbate, tienes 4 minutos, si no viene nadie antes. Me ordena, pero antes siquiera de que mi mano alcanze mi sexo, noto sus labios rodeando mi pezón. Joder…

Edu comienza a chupetear y lamer mi pezón, mientras yo, levanto la falda lo suficiente para apartar la braga y acariciar mi sexo.

Estoy de espaldas a la entrada del callejón, aunque viniera alguien, yo no lo vería.  Pienso en Ignacio, el profesor de inglés, que pensaría si nos pillara en plena faena…

Edu cambia de pezón, a estas alturas ya tengo los dos duros como piedras y las caricias en mi sexo se han copnvertido en algo más frenético.

Desconozco cuánto falta. Edu detiene sus maniobras y retrocede un poco. Mira su móvil. Se saca su polla.

  • “De rodillas.” Me ordena, yo suspiro  realmente frustrada pero obedezco, dejo de estimularme y me sitúo de rodillas ante el. En cuanto asiente, comienzo a chuparla.
  • “Puedes seguir con lo tuyo, tienes hasta que yo acabe.”

Menos mal.. pienso, “Gracias” Trato de decir mientras tengo mi boca llena con su carne. Mi mano vuelve a mi sexo, y trato de complacernos a ambos al mismo tiempo.

Al menos en esta carrera tengo las de ganar, yo controlo el ritmo. 

Conozco a Edu lo suficiente para poder ganar el tiempo necesario a fin de poder correrme yo también.

De todos modos, no estoy muy lejos tampoco, ni tenemos mucho tiempo, según creo.

Dos dedos en mi interior mientras el pulgar juguetea con mi clítoris. estoy cerca, mi otra mano está bajo los huevos de edu cumpliendo doble función, estimular, y mantener el rabo en la posición adecuada.

Le oigo jadear, yo también jadeo. pero no sé como hacerlo, dudo que pueda correrme y chuparsela al mismo tiempo, no sin aflojar el ritmo. 

Decido darle a él la ventaja. Me contengo unos segundos más, lo suficiente para notar a Edu corriéndose en mi boca antes de liberarme y correrme yo. Creo que va bien, han sido casi simultáneos, a Edu le ha gustado, y a mí también. 

Edu sonríe, acariciando mi pelo mientras paso mi lengua por su pene unas veces más a fin de dejarlo impoluto. 

Luego, se lo guarda en el pantalón.

  • “Puedes levantarte y arreglarte un poco.”

Entonces me doy cuenta del error. La zona en la que estamos no es precisamente lisa, arbustos, hierba y piedrecillas. seguramente por la excitación no me he dado mucha cuenta, pero las rodillas me duelen, y si miro, las veo todas rojas y marcadas.  Se ve claramente que he estado de rodillas. Joder…

Edu puede ver lo mismo. Se agacha, mientras coloco el resto de mi ropa, su mano acaricia mi rodilla, y luego la frota un poco.

  • “Debería desaparecer  pronto.. “ Dice satisfecho. Yo no estoy tan satisfecha, pero tampoco podemos hacer más. Nos quedamos allí, apartados, hasta que escuchamos el timbre, incluso entonces, esperamos, dejamos que pase el grueso de gente antes de movernos.

Cuando llegamos a clase somos los últimos en entrar, y yo espero que mis rodillas hayan vuelto a la normalidad.

Durante la mañana, nos enteramos de que el instituto apoyará la huelga, por lo que permanecerá cerrado. Nos invitan  a asistir a las manifestaciones en caso de que también la apoyemos.

Sinceramente, no me he enterado demasiado del tema como para tener una opinión formada al respecto. 

Además, esas cosas son lentas, y sean los cambios que sean, yo habré acabado mis estudios para cuando se apliquen.

Me quedo con la idea de que tendremos un día de fiesta entre semana.

A la hora del almuerzo, como de costumbre, voy al bar con Edu. El tipo ya nos conoce, así que en cuanto entremos, comienza a preparar el café para él, y el mini con un zumo para mí.

En cuanto nos sentamos tengo su mano entre mis piernas alcanzando mi sexo.

  • “Quiero que vayas al lavabo y te corras otra vez, tienes 5 minutos, y debes hacerlo con las bragas puestas, ¿entiendes?” 

Asiento. “Si, Edu.” respondo y me levanto para dirigirme al lavabo, allí, me meto en uno de los cubículos, y me preparo. 

Lo bueno de ese local es que los baños están bastante limpios. Supongo que porque el ratio hombre mujer no está nada igualado. 

Me vale, un par de kleenex sobre la tapa, y sigo las ordenes. al principio sobre la braga, luego, la aparto lo justo para introducir uno de mis dedos en mi interior. Al rato, un segundo lo acompaña.

Minutos después, algo ruborizada, salgo, mi almuerzo me espera. Edu me mira y comprueba su reloj.

  • “Todo bien?”
  • “Según lo ordenado.” Respondo entendiendo claramente su pregunta.

No sé a qué ha venido eso. No me quejaré… Tengo el tiempo justo para acabar mi almuerzo antes de continuar.

Después de clase vamos con los chicos a casa de Edu. Enseguida se hace obvio que los demás también conocen el sitio, o que lo conocen mejor que yo.

Al entrar en el cuarto de Edu, me quito los zapatos, veo que Edu también lo hace, pero ni Alex ni Marc.

Edu propone ir al salón y merendar algo mientras planificamos la tarde/noche. 

Alex enseguida quiere revisar y escoger las fotos, lo cual, me excita y aterra a partes iguales. Edu propone hacerlo más tarde, según dice, si empezamos ahora con eso no haremos nada más en todo el día.

Acompaño a Edu a la cocina mientras los otros dos sacan sus equipos y se preparan.

Es una cocina de esas abiertas, así que nos separa una especie de barra de bar.

  • “Cris, busca por ahí abajo a  ver si encuentras un bote de mayonesa.”  

Eso dice Edu, pero se ha abierto los pantalones y liberado su polla. Me agacho.

  • “Voy..” Digo, al tiempo que comienzo a chuparla.

Es complicado. Edu no para, y, durante los primeros minutos realmente intenta preparar el almuerzo lo que me tiene a mi de rodillas, persiguiendolo por la cocina. finalmente desiste, se para, y me deja hacer. 

De todos modos es raro, comerte una polla a pocos metros de gente que ni sospecha lo que está pasando, Oigo a Edu charlar sobre el trabajo con ellos, y hasta yo, he de sacarme la polla de la boca y responder un par de veces que me preguntan algo.

Un rato  después, he encontrado la mayonesa, me he lavado las manos, y estamos preparando unos bocadillos.

Nos ponemos a trabajar. A mí me había encargado el diseño, pero solo he podido pensar en ello, de todos modos, Edu tiene una pizarra, y con ella, puedo explicarles básicamente mis ideas.

Parece que les gustan, y pronto pasamos a aspectos más técnicos. Me doy cuenta de que estoy a un mundo de ellos. De todos modos, si pregunto, se detienen y me explican lo que sea que no entiendo.

El siguiente par de horas no es excitante, al menos no en  el sentido habitual para mí, pero admito que es interesante.

Ver cómo se organizan y poco a poco toma forma. Prueban, corrigen errores y vuelven a probar. 

Antes de cenar, ya tenemos una aplicación, que, aunque no es bonita, ya es bastante funcional.

Pedimos pizzas, es entonces cuando me enteré que el padre de Edu, al parecer ha quedado con amigos. Me hace gracia, mi padre no sale nunca con amigos. Me pregunto cómo será una quedada de un grupo de padres.

Trabajamos hasta que llegan las pizzas, y hacemos una pausa para comerlas. Es entonces que Edu propone revisar las fotos. Según él,  ya tenemos la plantilla de lo que sería un perfil, así que podemos ver qué fotografías se adaptan.

Alex conecta su portátil al televisor, y me doy cuenta de que vamos a ver las fotografías en las que salgo semidesnuda en un tamaño más que considerable.

Durante una hora revisamos las fotografías, una vez editadas, son una pasada. Las luces les dan un toque super profesional. Me resulta difícil pensar que yo soy esa chica.

Necesitamos otro par de horas para escoger 10 fotos. 

Del primer cambio, al que llamamos inocente, solo cogimos dos, luego, del lado malote, 3, las 5 últimas, son del cambio al que llamamos Sumi.

Realmente, si creara un perfil para buscar Amo, no puedo negar que la elección sería muy apropiada, pero para mostrarlas en clase…

De todos modos, he dejado que Edu lleve la voz  cantante. 

A mí me queda la tarea de rellenar el perfil con texto, tendrè que crear algo ficticio, pero me pregunto cuanta realidad se colarà en ese texto.

Decidimos parar de trabajar. Son las 22h. Edu saca unos colchones inflables que tiene en un armario, y los chicos comienzan a inflarlos. Luego me hace señas para que le siga.

Vamos a otro dormitorio. bien pensado, no entiendo porque quieren compartir dormitorio si en la casa, al menos hay un par libres.

Edu cierra la puerta tras de sí.

  • “Desnúdate.” Me ordena.

Algo intranquila obedezco, y procedo a quitarme prenda tras prenda. Cuando llego a mis bragas Edu extiende su mano. Entiendo la señal, y se las entrego.

Edu acerca mi prenda a su nariz y aspira.

Yo permanezco desnuda ante él.

  • “Ponte eso.” Me ordena, señalando algo en una bolsa, cuando lo miro, veo que es un camisón bastante explícito que llevé a la sesión de fotografía, pero que no se llegó a utilizar.

Me lo pongo, y Edu me mira de  nuevo. 

  • “Date la vuelta.” Me ordena, y yo obedezco.
  • “Agáchate un poco.” Lo hago.

Le oigo suspirar.

  • “En la bolsa hay unas bragas que trajiste. puedes ponertelas.” 

Joder.. menos mal… se como me queda ese camisón, las bragas, se verán sí o sí. De modo que sin ellas…

  • “Tranquila, les diré que no te avisé de lo de quedarnos a dormir, y que lo que llevas son cosas que llevamos para la sesión.” Me dice al fin, mientras abre la puerta.

Veo  que guarda las bragas que he llevado todo el día en su bolsillo. No puedo evitar sonreír al saber que  tiene sus fetiches. Inmediatamente supongo que las bragas desaparecidas el otro día en mi cuarto de baño también están en su poder.

Está bien tener coartada, que no piensen que he llevado ese camisón a drede para la noche. Pero… no tengo claro hasta qué punto colará…

Añado a mi vestuario las bragas, la cual resulta ser una braga brasileña que, pese a exponer media nalga, admito que podría ser mucho peor. Luego voy al baño, mientras me preparo mentalmente.

Frente a la puerta del cuarto de Edu llamo a la puerta, he oido voces, y me pregunto si se han cambiado ya. lo habrán hecho juntos? No tengo muy claro ese tipo de costumbres masculinas. ¿Se cambian juntos?, ¿Se las enseñan y las miden?

Dentro de mi escasa experiencia ni Carlos ni Edu parecen tener escrúpulos a la hora de sacarla… pero desconozco si es lo normal.

  • “Pasa..” Escucho a Edu.

Abro la puerta, para mi decepción están todos en pijama, de pronto noto esos 3 pares de ojos clavados en mi.

  • “No tenía otra cosa…” Digo a modo de excusa, mientras supongo que tengo la cara roja como un tomate.
  • “Si, perdón por no decírtelo, Cris, espero que tus  padres no hayan puesto pegas…”
  • “N.. No.. nada ,está bien.”
  • “¿Habíamos pensado en jugar a la play, pero somos más de lo normal, así que, podríamos pensar en algo diferente?” Dice Edu, está claro que tiene algo en mente.
  • “Si.. si claro, lo que sea…” Digo, e inmediatamente me arrepiento. ¿Demasiado sumisa?

Jugamos un Mario Kart los 4, luego hacemos lo de verdad o prueba según hayamos quedado. 

El primero al segundo, el segundo al tercero y el tercero al cuarto.

No puedo evitar sonreír un poco, Edu ahí ha trabajado un poco a mi favor. El Mario Kart es, en todo caso, el único juego en el que  me puedo defender. 

Yo acepto, pero los chicos parece que piensan que hay demasiada prueba entre partida y partida, al final, se llega al compromiso de que el primero retará al segundo y el tercero al cuarto. Eso es todo.

Me viene a la mente lo que me dijo Edu de guardar las preguntas para hoy. Bien, es mi momento, sólo he de acabar 1a o tercera.

No vamos bien, quizás necesito rodaje, primera partida. Alex, Edu, Yo, y por último Marc, y estoy convencida de que a él lo he ganado porque miraba más mis pies y piernas que la pantalla.

Estoy nerviosa… joder, no tengo ni idea de a que nivel juegan estos. Son un poco frikis, así que espero que no vayan muy lejos, pero.. Edu también me parecía friki, y luego mira los juegos que se gastan.

Edu elige verdad, yo tengo bastante claro que según vea las preguntas me tiraré más al reto sin dudar. No quiero ser yo quien desvele nada.

  • “Aún eres virgen?” Pregunta Alex sin piedad. Joder…

Me doy cuenta de todo lo que implica la pregunta.

1o. Edu era virgen antes de conocerme, por lo tanto, aún lo es, aunque con más experiencia.

2o. Alex quiere saber de modo implícito hasta dónde hemos llegado Edu y yo. Ergo, sabe que hay algo. Ok, no hay que ser un genio, pero…

Edu asiente sin dudarlo. 

  • ”Si.” Responde, y mi mente deriva a mi último polvo con Carlos, cuando me pregunto si me gustaría que Edu me follara…

Es mi turno…

  • “Marc, verdad o reto.” Le pregunto, sinceramente sin tener nada claro lo que prefiero.

Marc es buen tipo, majo, tímido, pero por que sé tiene sus fantasías.. No es feo, pero está lejos de ser guapo, quizás cuando se le vayan los granos, y si se cuida un poco…

  • “Reto” Decide, lo cual no me lo pone fácil… Además, noto en su mirada una mezcla de miedo y excitación.

Hasta donde llego.. será mucho o  poco… Vega Cris piensa, algo con gracia, pero que no joda a nadie, que no te haga parecer ni puritana ni puta, y que permita al juego continuar…

  • “Mantén un cubito de hielo en tus calzoncillos hasta el siguiente turno.” Digo al fin.

Las reacciones son más o menos las que esperaba. Alex y Edu se ríen, Marc, se queja un poco, pero en el fondo se le ve aliviado.

Al menos el hielo no ayuda a Marc, y en la siguiente ronda, quedamos Alex, Yo, Edu y Marc.

Me da miedo pensar lo que puede preguntar Alex. He visto lo que le ha preguntado a su amigo Edu. Así que, tengo claro lo que elegiré. Todos me miran, me doy cuenta de que sobre un colchón, de aire, en el suelo, y sentada a lo indio, mis bragas quedan muy al aire.

  • “Reto.” Respondo.

Lo noto desconcertado,supongo que no se lo esperaba.   Veo que se lo piensa, y mis nervios aumentan.

  • “Mantén un cubito de hielo en tus bragas hasta el siguiente turno.” Me reta.

Un poco decepcionante… copiar otros retos.. de todos modos nadie se queja, así que voy a la cocina y cuando vuelvo, ante su atenta mirada dejo caer un cubito en mis bragas.

Quizás a Marc no le ha motivado, pero a mí sí… El frío, la sensación de notar la tela humedecerse, probablemente hacerse más transparente, me hace querer ganar.

Pero aún falta.

  • “Marc, ¿verdad o reto?” Pregunta Edu, deduzco que el cubito  de hielo de marc ya ha desaparecido, así que no tiene sentido que lo saque. Marc mira alrededor pensativo.
  • “Verdad.” Responde después de unos segundos.

Edu es quien duda esta vez.

  • “¿Cuándo te ha hecho la última paja?” Pregunta al final. Veo como Marc se sonroja inmediatamente. Joder… Marc lo mira, pero sobre todo me mira a mí, lo cual, creo que hace que el cúbito se derrita aún más rápido.
  • “Por la mañana..” dice en un tono casi inaudible, pero suficiente. 

Nadie comenta nada, Marc parece incapaz de mirarme. Sea como sea, nos toca competir otra vez.

Esta vez, Alex y yo repetimos  en primera y segunda posición, Marc ha remontado lo justo para ponerse por encima de Edu. Las cosas  se ponen mal para él, mientras yo creo que en una o dos partidas más,. quizás podría ponerme en cabeza.

  • “¿Verdad o Reto?”, Pregunta Alex. 
  • “Reto.” Respondo. no me atrevo con las verdades, hay demasiadas cosas que ocultar.

El cubito casi ha desaparecido en mi entrepierna, pero aún noto lo que seguramente es una mancha de humedad en mi braguita.

Entiendo las dudas de Alex, no me tiene confianza, me pregunto cómo serían las cosas si Edu fuera el que me reta. Pienso en decir algo para tranquilizarlo, pero me da miedo, las cosas se podrían girar en mi contra.

  • “Tienes que besar a alguien de tu elección durante 10 segundos.”

Bueno, ahí estamos… la cosa se anima. Un beso, lo fácil sería besar a Edu. Seguro que es lo que espera Alex, pero dudo que sea lo que espera Edu.

Así que… Alex o Marc… Me decido por este último, creo que necesita un pequeño empujón. Está a mi derecha, así que solo he de moverme un poco.

Me acerco a él. Y por un momento creo que va a huir. Pongo mi mano en su nuca, y pego mi cara a la suya.

Veo como cierra los ojos. Uno mis labios a los suyos, su boca está cerrada, así que he de hacer un poco de presión hasta que finalmente la abre.

Alex ha comenzado a contar, y pronto Edu le acompaña. Intento no ser agresiva, pero besar es besar, mi lengua se introduce un poco buscando la suya. Aún noto sus labios rígidos, pero poco a poco…

  • “ 10!” Escucho a Alex. Me separo. Marc sigue con sus ojos cerrados, no se mueve. ‘Lo he roto.. ` Pienso, pero entonces abre los ojos finalmente.
  • “Joder, si lo se…”Escucho murmurar a a Alex, pero nunca termina la frase.

Tardamos un minuto en recomponerse todos, y entonces.

  • “¿Verdad o reto? Le pregunta Marc a Edu. 
  • “Verdad” Responde este. Me doy cuenta  de que, aunque yo evite la verdad, si Edu se expone, estamos los dos jodidos.
  • “Tu y Cristina sois novios?” Pregunta al fin. Y juro que casi me sale un suspiro de descanso. Podría haber hecho un montón de preguntas, simplemente preguntar que hay entre tu y Cris, pero no, por suerte, la pregunta tiene una respuesta rápida.
  • “No.” Responde Edu. Alex y Marc lo miran, luego me miran a mí. 
  • “No, es cierto.” Respondo confirmando aunque no sería necesario.

Se lo crean o no tenemos otra ronda. 

Esta vez, finalmente gano una partida. Alex detrás mío, tercero Edu y último Marc.

Yo llevo la iniciativa en esta ronda.

  • “Alex, verdad o Reto.”
  • “ Reto” Responde, joder… no se como voy a sacarles información… Quizás subiendo un poco el nivel, se asustan.
  • “Te quedas sin los pantalones del pijama hasta que vuelvas a ganar una ronda.”

Veo que se sonroja inmediatamente, noto que de pronto todos se cubren la entrepierna en solidaridad. Alex mira a los demás pidiendo ayuda, Marc y Edu se callan.

  • “Joder..” Lo oigo murmurar, pero se quita los pantalones sin siquiera levantarse del suelo y se tapa tanto como puede.

‘No es para tanto’, pienso‘, yo les estoy enseñando las bragas desde el principio.’

Es el turno de Marc, quien pide reto. Lo entiendo, hasta ahora, la pregunta que le ha hecho Edu ha sido la peor de todas, también és el que más a menudo está pringando.

  • “Tienes que besarle el pie a alguien de esta sala  durante 30 segundos.”

‘Edu, eres un cabrón..’ Pienso para mis adentros. Veo que Marc se pone colorado como un tomate. 

Si no vamos errados, y de acuerdo a alguna que otra pista, Edu acaba  de concederle  una de sus mayores fantasías, la única duda es… A quien escogerà. 

Sospecho que no es gay, pero… nunca se puede estar segura, incluso que lo fuera, quizás me escoge a mí como coartada… 

Marc me mira como pidiendo permiso. Aquí, o me siento en algún sitio?

Puedes sentarte sobre mi cama. Ofrece Edu galantemente.  Me siento sobre la misma ajustando un poco el camisón para no enseñar más de la cuenta. Cruzo las piernas, y mantengo mi pie derecho un poco elevado.

Marc se acerca de rodillas. Sus manos se aproximan a mi pie, pero me mira, de nuevo pidiendo permiso. Asiento levemente con la cabeza.

Una mano en mi talón, y la otra bajo mi empeine, lo siguiente que noto son sus labios.

Edu comienza a contar hacia atrás desde 15.  Marc da pequeños besos aquí y allá, todos cortos, algo menos de medio segundo.

  • “3,2,1 y… ¡Ya!” 

Cuando la cuenta acaba Marc suelta mi pie, en su cara veo una risita nerviosa, y por el modo en que sus manos van directas a su entrepierna, estoy segura de que lleva una erección.

Hay silencio.

  • “Voy un momento al baño, vale?” Digo  al tiempo que me levanto.

Una pausa irá bien, creo  yo. 

Me siento en la taza, y aprovecho para comprobar el estado de mis bragas, el  hielo ha hecho estragos, pero no ha causado toda la humedad, de todos modos, me sirve como excusa.

Cuando regreso, está todo listo para la siguiente partida.

Alex está desconcertado, supongo que por no llevar pantalones, Edu en cambio, está que se sale. Esta vez gana el, yo  quedo segunda, Marc tercero, y cuarto Alex.

Miro a Edu con temor.

  • “Reto” respondo antes de que me pregunte.

Edu me mira unos segundos.

  • “Te doy  a elegir.”
  • “Eso no es j..” Comienza Alex, pero Edu le hace un gesto para que tenga paciencia.
  • “Primera: Te quitas  el camisón hasta el siguiente turno, segunda, te quitas las bragas hasta  que vuelvas a ganar o tercera, dejas que cada uno de nosotros te ponga sobre sus rodillas y te de 10 azotes en el culo.”

Joder… Hay silencio absoluto, cualquier  queja se ha acallado inmediatamente. 

Edu ha subido el nivel del juego de golpe. 

Sinceramente, los azotes suenan excitantes, y si hubiera dicho solo uno de ellos, seguramente habría optado, pero… someterte voluntariamente a pasar por todos sus regazos, parecería raro…

Luego.. entre el camisón un turno, y las bragas hasta volver a ganar… Si llevara sujetador, no habría problema…

Deslizo las manos bajo mi camisón y tiro de mis bragas hasta sacarlas del todo, luego, las dejo caer junto a los pantalones de Alex.

Trato de ser más pudorosa, esta vez cruzo mejor las piernas y dejo el mando ahí entre ellas a modo de cobertura.

  • “Verdad o reto.” Pregunta Marc. 
  • “Verdad.” Responde Alex, aún sin pantalones de pijama.
  • “¿La tienes dura ahora mismo?” Pregunta Marc, obviamente miro al paquete de Alex, quien cubre tanto como puede la zona en cuestión.
  • “¿Si, Joder…Igual que tu hace unos minutos!” Le Oigo responder. 
  • “ ¡Ei!” Comienza a protestar Marc. 
  • “Vale, ya.. siguiente ronda.” Interrumpe Edu.

Yo  no veo claro si es bueno seguir con el juego. Siento que los ánimos se van caldeando, y no en el sentido en que debieran. De todos modos, Edu quiere otra ronda, y no serè quien diga que no.

En la siguiente estoy distraída, así que gana Alex, luego Edu, Marc, y finalmente yo.

Alex contento recupera sus pantalones quedando en el suelo tan solo mis bragas.

  • “Verdad o Reto”, ofrece Alex.
  • “Reto” Responde Edu, yo, me alegro. Alex se queda pensativo. 
  • “Te pondrás las bragas de Cris en la cabeza hasta que las recupere.”

Se me escapa una risilla, reconozco que la idea es divertida. Edu los mira, recibe mis bragas y se las pone por sombrero.  Todos nos reímos ante la vista durante unos segundos.

  • “Verdad o Reto.” Me pregunta Marc. Estoy casi en bolas. No quiero responder preguntas, pero tengo serias dudas respecto a otra prueba.

Miro a Edu en busca de soporte, pero este, ha estirado las bragas hacia abajo de modo que ahora son medio máscara.

Estoy muy nerviosa, la verdad. Elegiría verdad, pero el hecho de que Marc parezca saber algo del tema dominación/sumisión, me inquieta. Ha visto mi collar, y con un poco de atención sabrá que siempre lo llevo encima.

De todos modos, veo que a estas alturas, dada mi precaria situación en cuanto a vestuario,  elegir otra cosa que no sea verdad, sería muy raro.

  • “Verdad.”  Me decido finalmente. Mirando sus caras, Alex, claramente decepcionado, Edu… Él sigue haciendo el payaso con mis bragas, y Marc, Marc me mira, sus ojos clavados en mi collar.

Lo sabe, o sea..sabe algo, pero ¿preguntarà?

  • “¿Alguna vez te masturbas?” Pregunta al fin, casi se me escapa una risilla, de verdad, que inocente me parece de golpe. Lo miro, y quiero darle algo más que un sí o un no.
  • “Claro, tan a menudo como puedo.” Respondo mientras le miro fijamente. Él se sonroja como un tomate, y veo que Alex también.

Me cuesta pensar que Edu era igual, quizás nunca lo fue… de pronto siento curiosidad, ¿Tanto lo hemos cambiado Carlos y yo? o simplemente llevaba una máscara con sus amigos.

Durante la siguiente partida Edu, con mis bragas en la cabeza queda tercero. Esta vez, sorprendentemente Marc queda en segundo lugar, Alex es primero, y yo último lugar de nuevo.

Obviamente el llevar tan solo un camisón que no cubre mucho no me ayuda a concentrarme.

  • “Verdad o reto”, Pregunta Alex.

Marc duda… lo entiendo. Yo no tengo nada clara mi propia elección, aunque en cierta medida me tranquiliza que sea Edu.

  • “Tienes que quitarte los calzoncillos sin levantarte de donde  estas.”

Inmediatamente Edu abre los ojos, Marc está a punto de quejarse, pero creo que ve que no servirá de nada, yo, tengo curiosidad, sinceramente, así que voy a mirar.

Marc y yo estamos al lado, más o menos con la Cama de Edu a nuestra espalda. Marc busca a su alrededor algo con que cubrirse, pronto entiende que no va a ser tan fácil.

Tiene que quitarse los pantalones, y así lo hace, dejando a la vista unos slip bastante poco eróticos, luego, trata de usar su propio pantalón para cubrirse, pero es inevitable, pronto se ve carne.

Yo trato de no parecer muy curiosa, pero obviamente miro. Veo un poco cuando se quita los calzoncillos, pero cuando más veo es justo cuando se enfunda el pantalón, ahí es inevitable, y se lo veo.

A ver, no diré que fuera muy grande, ni pequeño, tampoco bonito o feo. Simplemente era un pene, y me hizo gracia verlo, al igual que a ellos les debió hacer gracia verme el conejo durante casi todo el juego.

Completamente ruborizado Marc acaba, sus slip sobre su regazo. Edu me mira.

  • “¿Bueno Cris, qué será?” Me mira Edu, aún con mis bragas en su cabeza.
  • “Reto..” Decido. Si pierdo el camisón, pues lo pierdo.. al fin y al cabo… son solo un par de tetas, y desde hace rato ya que mis pezones tratan de perforar la tela.
  • “Quiero que te chupes el dedo gordo del pie durante 20 segundos.”
  • ‘¿Solo eso?’ es mi primer pensamiento, entonces lo veo… van a ser 20 segundos en que mi sexo estara a la vista de todos, sin posibilidad alguna de cubrirme.

Creo que no soy la única con ese pensamiento inicial, creo que Alex va a protestar, hasta que comienzo a levantar la pierna.

Se hace el silencio, en mi mente, mi sexo abierto y expuesto, imagen obscena, al tiempo que alcanzo el pulgar de mi pie y comienzo a chuupetearlo.

Tan solo Edu cuenta, si miro, los otros dos tienen sus ojos clavados en mi entrepierna.

  • “12..11…10”

Ademas 20 segundos, no es poco, joder… Sigo en la pose, mis labios en mi pulgar. He ido descalza al baño pienso… bueno… Nunca he sido muy maniática con lo que entra en mi boca.

  • “4,3,2..” Se me ve todo…
  • “1,0… Tiempo!”

Cuando bajo el pie. Edu aplaude, ya puede hacerlo el muy cabrón…

Es entonces cuando escuchamos ruidos fuera.

  • “Mi padre..” Dice Edu, al tiempo que se quita las bragas de su cabeza y me las tira. 
  • “Voy a saludar.” Dice.

Nos quedamos los tres. Yo con mis bragas en la mano.

  • “Creo que se acabó…” Dice Alex.

Cuando vuelve Edu parece más serio, pese a todo, aún jugamos un par de partidas más al Mario Kart, pero ya sin retos ni nada. 

Yo me he puesto las bragas, más por apariencias que por necesidad, de todos modos, mi nivel de juego mejora con ellas.

Nos estiramos en los colchones, y ellos, más relajados comienzan a charlar de sus cosas, yo me callo y escucho, veo que es un buen modo de conocerlos mejor.

Edu me cede su cama, de modo que dormirá con los otros dos en el suelo, comprendo el gesto, pero no lo veo necesario.

Poco a poco noto que se quedan  dormidos. O eso creo, yo tengo sed, y me quiero lavar los dientes, de modo que salgo descalza y en silencio.

Primero voy al baño, meadita, cepillado de dientes y lista, luego, antes de ir a la cocina decido hacer una locura más.

En el cuarto de baño me quito el camisón y las bragas. 

Estoy en una casa que  no es la mía, se que en la casa están Edu y su padre, además de Marc y Alex. 

Respiro hondo, y escucho a través de la puerta, no se oye nada. Abro la puerta, y con las dos prendas en mi mano, voy silenciosamente a la cocina.

Casi me muero cuando se enciende una luz automáticamente. Dejo la ropa en la encimera y miro a mi alrededor, y estoy sola. Cojo un vaso, abro la nevera y lo lleno de agua fresca.

No quiero liarla caminando con un vaso a oscuras y desnuda, así que me apoyo en la barra de la cocina con mi vaso de agua. 

Tan solo una suave luz ilumina la barra de la cocina en la que estoy apoyada. A mi lado, mis dos únicas prendas de ropa. 

Estoy disfrutando de la excitación, cuando oigo ruidos.Edu, pienso inmediatamente, suponiendo que me ha escuchado salir y me ha seguido.

Por la cabeza se me pasa el quedarme así, tal y como estoy, pero… fríamente, son pocas las probabilidades de  que de las 4 opciones, justo sea Edu.

Los pasos se acercan, rápidamente me pongo el camisón y las bragas antes de que quien quiera que sea, llegue a la cocina.

Mi corazón aún late fuerte cuando se acerca lo suficiente y reconozco al padre de Edu.

Sus ojos se clavan en mi, parece sorprendido, yo lo observo a él, veo que tan solo lleva unos boxers y zapatillas.

  • “Cristina, ¿verdad? Perdón, creía que solo estaban los chicos en casa.” Dice a modo de excusa, supongo que por su atuendo.
  • “No pasa nada, solo he bajado a por un poco de agua.”
  • “Si, yo también… algo en la cena era demasiado fuerte.”

Se me queda mirando. Me muevo hacia la nevera y saco la jarra de agua fresca. 

Me doy cuenta de que le estoy dando la espalda mientras me agacho, no se cuanto puede ver, pero no me doy prisa. Luego, con la jarra, cojo un vaso y lo lleno, dejando la jarra cerca.

  • “Gracias.” Me dice mientras coge el vaso.

Nos miramos el uno al otro unos segundos. Sus ojos recorren mi escasa indumentaria.

  • “Lo siento, la verdad, nunca he sido muy de llevar pijamas.” Digo a modo de excusa. Es  mentira, más o menos, pero no puedo reconocer el motivo por el que llevo tan poca cosa.
  • “Si.. yo tampoco…” Responde señalando que el mismo no lleva mucho más.

En silencio termino mi vaso de agua.

  • “¿Más agua?” Le ofrezco sujetando la jarra.
  • “No, gracias” Responde, por lo que vuelvo a la nevera a depositar la jarra en la misma. Luego, cierro la puerta y dejo mi vaso en el fregadero.

Bueno, me voy a la cama, buenas noches Señor Martínez. Le digo al tiempo que le beso la mejilla.

  • “Rober… Puedes llamarme Rober. Buenas noches, Cristina.” Me responde al tiempo que me devuelve el beso también.

De vuelta, me meto en la cama tan silenciosamente como me es posible. Quiero masturbarme, sería excitante hacerlo allí, pero no lo hago. Ni tengo permiso, ni me parece bonito. Así que me aguanto.

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