SHNEY

» He bajado sollozando hasta los negros subterráneos…»

( Entre el nicho y la cesárea-Schwenke y Nilo)

Me ha sucedido estas últimas semanas que te encuentro en todos lados agazapada, mirándome de manera furtiva. Tal vez crees que no me he dado cuenta de que estás ahí, allá y acá siguiendo mis pasos, esperando. Simplemente esperando porque sabes que tal vez, tal vez, con todo el  tiempo y cancha a tu favor puedas anotarte otro tanto.

Te adivino en los escaparates, en las paredes y en cada molécula de aire que me envuelve en este invierno interminable; en el espejo indiferente que me devuelve la mirada del tipo que soy o quien creo ser: » like black holes in the sky» como cantan los Floyd.

Maldita puta. No me pierdes el rastro a pesar que creí con fervorosa humildad me habías olvidado; que con lo que te llevaste habría sido suficiente; que me ibas a dejar algo de sueños y algunas migajas de paz. No ha sido así. Sin embargo, ¿quieres más? Tal vez este lapso contigo ausente haya sido sólo una especie de respiro antes de tu intento definitivo por sumergirme en el muladar de tus atenciones.

Está bien… pero ahora… Aquí, ahora y para siempre jamás y por los siglos de los siglos amén, he desechado al golem que creaste. Te lo doy firmado, maldito forúnculo purulento.

Me agarraste desprevenido, maldita, confiado en el temple del metal con que creí estar hecho. Está bien, me equivoqué. Me vine guardabajo de la peana donde mis triunfos efímeros y vanos me habían aupado. Sus vaharadas embriagadoras fueron bálsamo para mis carencias y falencias. Ya, ¿ y qué?

Con zalemas, agasajos de vidrio, plumas y canto de cirzonte disimulaste tu verdadera naturaleza y la naturaleza de tus designios. Puedes vanagloriarte con que ganaste, zorra, y sonreír para tus adentros sin alegría ni razón; como hiena empalagada a la vista de la carroña dejada por los leones. Pero salí del infierno en que sepultaste mi tiempo y la alegría de quienes aún me aman. Sí, a pesar tuyo

Salí otro: mejor e invencible

Y como el otro que soy y como hacíamos cuando niños en mi barrio, lanzo un escupitajo al suelo, lo piso y te desafío.

No me rendiré y éstos son los términos de mi declaración de guerra: sin armisticio posible, tratados, mediadores sicotrópicos, compasión ni límites.

©Pangolín Insomne 2022.-

https://pangolininsomne.com/

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