FRAN REL

Al día siguiente tuve un día de perros en la oficina y llegué tarde a casa. En cuanto llegué, vi a una Lucía muy nerviosa que me dijo:
– ¿Dónde estabas? te he escrito y llamado un montón de veces

Me preocupé al verla así y le dije:
– ¿Qué ha pasado?
– Nada, nada, es solo que me ha pasado una cosa

Miré el móvil, lo tenía en silencio porque había estado de reuniones y vi que tenía montón de llamadas y mensajes. Vi que había de Lucía, Sonia y Javi, me preocupé:
– ¿Pero qué pasa?
– Que hoy me han llamado ¿y sabe quién era?
– ¿Quién?
– Sonia
– ¿Sonia?
– La hermana de Sara

Me temí lo peor, a ver que neura le había dado ahora. Me hice el tonto:
– Ah, que raro ¿no?
– Sí, y más raro lo que me ha dicho, siéntate que te vas a caer de culo cuando te lo cuente

Me senté y la miré. Lucía tomó aire y me dijo:
– Te lo cuento directamente
– Vale
– Me ha propuesto un intercambio de pareja con ellos

Me quedé pasmado, pensando «la madre que la parió con la impaciencia». Ante Lucía no tuve que disimular, estaba pasmado de verdad
– ¿Ves? así me quedé yo
– Pero ¿en serio?
– Sí, sí, como lo oyes, está como una puta cabra
– Pero ¿yo con ella?
– Y yo con Javi
– Madre mía
– Que locura ¿eh? pero es que me ha contado que ellos hacen juegos con terceros pero que estaban pensando en probar esto y habían pensado en nosotros porque les caemos bien y a ella le gustas y a Javi le gusto yo
– jajaja
– Sí, tú ríete, yo no sabía ni que decir, que mal rato
– jajaja
– Y la tía tan tranquila, como si me estuviera pidiendo quedar para ir al cine
– ¿Y eso de terceros?
– Vas a flipar, que se montan tríos con desconocidos
– jajajaja (haciéndome el loco)
– Coño, deja de reírte, que a mí no me hace ni puta gracia
– ¿Y qué le has dicho?
– Nada, si no podía ni hablar, que dice que nos lo pensemos, que te iba a llamar a ti para contártelo ¿no lo ha hecho?

Cogí el móvil y le dije que sí, que tenía llamada de ella pero no la había escuchado. Y Lucía dando vueltas nerviosa perdida. La cabrona de Sonia había soltado la bomba sin haberme dado tiempo a preparar el terreno con Lucía. Ahora no sabía que decir. Lucía me miró y me dijo:
– ¿Qué piensas?
– ¿Sobre aceptarlo?
– ¿Lo aceptarías?
– Mira, déjame hablarlo con ella, a ver que le pasa
– ¿Te lo vas a pensar? (mirándome con incredulidad)
– No digo eso, solo que hoy he tenido un día asqueroso en la oficina y no tengo ni la cabeza ni el cuerpo para esto, no la voy a llamar ahora
– Pero ¿aceptarías?

La vi tan nerviosa que no tuve más remedio que decir:
– No, pero son unos amigos, no quiero tener una bronca con ellos, déjame que lo hable mañana, con más tranquilidad
– Vale, vale, porque a mí no me hace ni puta gracia
– Ufff, vaya día
– Lo siento, es que me ha puesto muy nerviosa
– Ya veo, me voy a duchar para despejarme ¿vale?
– Vale, vale

Y me fui al dormitorio y rápidamente me puse a leer los mensajes. Sonia me había llamado varias veces, ningún mensaje, pero Javi sí. Lo leí:
– Tío, no he podido evitar que Sonia llamara a Lucía, lo siento

Y luego, más tarde me escribía:
– Lucía está de los nervios, me ha llamado muy nerviosa porque cree que Sonia te va a llamar y te va a contar su tonteo conmigo. La he calmado, le he dicho que Sonia no sabe nada, que no te va a contar nada, pero está de los nervios esperando saber que te ha dicho

Entonces Lucía no estaba nerviosa por la propuesta de Sonia sino por pensar que me iba a cabrear por ocultarme el tonteo con Javi.

Después de cenar, ya en la cama, Lucía volvió a sacar el tema:
– Que locura de propuesta, de verdad que me ha dejado alucinada
– Bueno, a ti te gusta Javi

Lucía se puso tensa:
– ¿Quién dice eso?
– Tú, decías que es un pibón
– Ah, pero eso era de broma
– ¿No está bueno?
– Sí, bueno, supongo que sí
– Entonces no lo verías mal
– ¿El intercambio? que dices, yo estoy muy contenta con esto (señalándome)
– Ya, pero Javi está más bueno
– ¿Intentas convencerme porque te quieres follar a Sonia?
– jajaja, tiene su morbo ¿no?
– ¿Follarte a una ex compañera de trabajo buenorra?
– Claro
– Esa tía está un poco fatal de la cabeza ¿eh?
– Como estáis todas jajaja
– Idiota

Nos quedamos callados y entonces dijo:
– ¿Sigues cansado?
– ¿Por?
– Tengo ganas de follar, aún estoy de los nervios y follar me tranquilizará (sonriendo)
– Pues no sé, estoy muy cansado
– Pues tú relájate, hago yo todo el trabajo

Y me la empezó a mamar y luego se puso encima a follarme, pero rápido, se notaba con ganas de correrse pronto. Y mientras daba botes encima mía le dije:
– Que fuerte lo de los tríos ¿no?
– Sí, alucinante
– No parecen de esos
– A que no

Y siguió follándome, fuerte, y entonces me dijo:
– Y no solo tríos, también ha follado con 3 tíos a la vez
– ¿Sí?
– Eso dice (Y aquí empezó a gemir, cercana al orgasmo)
– ¿Y se la follaban a la vez?
– Seguro
– ¿Por detrás?
– Sí, y por el coño, y por la boca, los tres a la vez
– Joder
– Y con tías
– ¿Tríos con tías?
– Síiiiii es una zorraaaaaa

Lucía daba botes encima mía, con las tetas bailando y entonces se corrió con gritos y jadeos… Yo también me corrí y Lucía se echó sobre mí. Luego se tumbó a mi lado, diciendo: «hala, ya puedo dormir» riéndose.

Por la mañana, antes de irme al trabajo, Lucía me dijo:
– Cuando hables con Sonia, llámame
– ¿Para qué?
– Quiero saber lo que diga la loca esa
– Nada, solo voy a tranquilizar a todos, solo eso
– Bueno, tú me llamas, que esa está muy loca, así me quedo tranquila

Seguía sin fiarse. En cuanto salí por la puerta llamé a Sonia y le eché la bronca. Ella decía que íbamos muy lentos, que Lucía era una zorra, que estaba deseando follarse a Javi y había que darle el empujón definitivo. Le dije:
– Pues lo mismo te has cargado la posibilidad del intercambio, ayer estaba de los nervios
– No, esa quiere follárselo, sé lo que digo
– Sí, lo sé, pero le acojona que yo me cabree con ella y la deje
– Pues se lo dices, que tú no tienes problema
– Mira que te dije que no hicieras nada
– Ya
– Te voy a castigar por esto, Sonia, que lo sepas
– Bien
– Y no te va a gustar, nada de unos azotes
– mmmm
– Y obedecerás y te joderás con el castigo
– Lo he hecho por nosotros
– Y yo te dije que no hicieras nada, ahora atente a las consecuencias

Y colgué. Al poco me escribió:
– Lo siento, me pudo la impaciencia
– Lo sé, pero el castigo no te lo quito, ya te lo diré

En verdad no sabía qué castigo ponerle, me lo había inventado mientras hablábamos porque estaba mosqueado. Llamé a Lucía diciéndole que le había dicho a Sonia que había sido todo muy raro, que no nos planteábamos eso… Lucía respiró aliviada cuando vio que yo no sabía nada de sus líos digitales con Javi.

Para empeorar la cosa, esa tarde, Javi me escribió, que Lucía le había llamado, que estaba angustiada y que había pensado que mejor dejaban de hablar, que todo había ido muy lejos y ella no estaba dispuesta a ponerme los cuernos, y que se sentía mal por hasta donde había llegado con él… a tomar por saco todas las maquinaciones. Le dije que se tranquilizara, que dejáramos unos días y ya veríamos.

Esa noche, Lucía estaba más tranquila, había tomado una decisión y no quiso hablar de «la loca esa» ni de nada relacionado. Solo le dedicó algo de tiempo a decir que era una zorra, que mira que hacer tríos o acostarse con tres tíos a la vez, que hay que ser muy zorra. Le dije:
– Bueno, un trío tampoco está mal ¿no? dos tíos para ti sola
– Que dices!!! yo no quiero a dos tíos en la cama y mucho menos a una tía, que asco

Sonia había conseguido todo lo contrario, que Lucía estuviera totalmente en contra de nada fuera de lo normal.

Dejamos pasar unos días. Lucía tuvo un examen importante y se quedó mucho más tranquila. Aquella noche, mientras follábamos, decidí dar un nuevo paso. Estaba encima de ella, follándola despacio en un misionero. Ella me abrazaba y acariciaba la espalda, gimiendo con mis penetraciones lentas cuando dije de repente:
– Esta tarde me ha llamado Javi

Noté como daba un respingo y se quedaba quieta, tensa. Solo dijo:
– ¿Qué?
– Que me ha llamado Javi
– ¿Para qué?
– Más o menos para disculparse por lo de Sonia
– Chiss, calla, me descentras
– Me ha dicho que lo entendiera, que querer acostarse contigo es lo más normal del mundo
– mmm
– Que, además de estar muy buena, eres muy inteligente

Lucía me puso una mano en la boca y dijo:
– Calla y sigue así

Me callé y seguí follándola despacio, besándonos y ella agarrándome el culo y la espalda. Al rato dije:
– ¿Sabes que durante unos meses fui al gimnasio con él?
– mmmm
– El cabrón tiene cuerpazo, todo marcado
– mmm
– Y lo vi desnudo

Me callé y la miré, Lucía tenía los ojos cerrados, disfrutando. Como no seguía hablando, ella me miró. Le pregunté:
– ¿Cómo te imaginas que la tiene?
– ¿Qué?
– La polla
– No sé
– ¿No lo has pensado?
– No

Mentirosa jeje. Seguimos follando y al rato ella dice:
– ¿Y cómo la tiene?
– La tiene bien, más o menos como yo, más delgada pero bien, seguro que Sonia disfruta mucho de ella

Lucía no dijo nada pero noté como cambiaba algo, se tensó un poquito y me miraba. Continué:
– ¿Te acuerdas que te dije que tenía un amigo que se recuperaba muy rápido tras correrse?
– Sí
– Pues es él
– mmmm
– el cabrón es capaz de correrse y seguir teniéndola dura

Entonces Lucía no pudo evitarlo y soltó un gemido. Luego dijo:
– Ve más rápido

Aumenté el ritmo de la penetración. Lucía jadeó y empezó a gemir. Le dije:
– Me contó que muchas veces se corre y no se le baja nada, sigue follando

Los jadeos de Lucía eran más fuertes. Continué:
– Sonia tiene que alucinar con él, seguro que se corre muchas veces mientras Javi se la folla ¿no crees?
– Síiii, seguro
– Porque con esa polla y ese cuerpo, seguro que la pone siempre cachonda
– Síiii
– Y seguro que la llena de leche y la sigue follando

Y entonces se corrió, con un grito intenso y clavándome los dedos en la espalda. Me corrí poco después, con sus últimos jadeos.

A la mañana siguiente, Lucía me dijo:
– Oye ¿a qué vino lo de ayer?
– ¿El qué?
– Hablarme de Javi
– Nada, que me acordé
– Pero ¿Tú a qué estabas? ¿pensando cualquier cosa mientras me follas o qué?
– No sé, a ti te puso ¿no?
– No, me puso como me follabas, no hablarme de ese

Me fui sin replicarle pero pensando «ya, ya, seguro». Por la tarde, recibí un mensaje de Javi:
– Hoy me ha escrito Lucía, tal como me dijiste
– jeje, sí, estaba seguro
– Te mando pantallazos

Y empecé a leer:
L: ¿Por qué llamaste ayer a Fran?
J: pues para ver como os encontráis
L: ¿Y le dices que me quieres follar porque estoy muy buena? joder Javi
J: bueno, es la verdad
L: córtate un poco ¿no?
J: No se lo tomó a mal
L: ya ¿Pues sabes cuándo me contó vuestra conversación?
J: no
L: mientras me follaba
J: ¿Sí?
L: fue subrrealista, no me lo creía
J: jajaja
L: pero espera, que no es solo eso
J: ¿qué más?
L: que se pone a decir que te ha visto desnudo en el gimnasio y estás bueno, con cuerpazo y buena polla
J: jajaja
L: Y no me estaba contando nada nuevo para mí jaja
J: la polla no me la has visto
L: pero sabía que era grande, acuérdate jajaja
J: jaja
L: y para rematar, va y me dice que te puedes correr y seguir follando, me habló de tu superpoder jaja
J: sí, se lo conté un día
L: diosss, como me puso de cachonda que me hablara de ti jajaja

Que mentirosa, y a mí me había puteado diciendo que no le ponía jaja.

J: ¿te corristes pensando en mí?
L: me corrí por él, por ti, por lo morboso… uffff, un gran orgasmo
J: genial ¿no?
L: no sé ¿a qué juega?
J: querría darle algo de picante a la situación
L: ¿Crees que quiere convencerme de lo del intercambio?
J: no sé ¿tú quieres?
L: puffff
J: sé sincera
L: a ver, acostarme contigo sí, claro, si estuviera soltera y tú también
J: ¿y así no?
L. pufff, es que es una locura
J: pero si todos queremos, está bien ¿no?
L: no sé… lo que no quiero es echar a perder mi relación con Fran, y menos por un polvo con un tío casado
J: pero no tiene por qué echarse a perder
L: ya, claro, ahora le digo que quiero el intercambio, él acepta y luego se cabrea porque soy una guarra… no, gracias
J: pero sí él te dice que quiere, entonces ¿tú qué le dirías?
L: pufff, no sé…
J: venga, dilo
L: no sé, que entiendo que el calentón que nos dé a todos es fuerte, pero luego, cuando estemos los dos solos en casa después del intercambio ¿qué? eso es lo que temo
J: entonces quieres pero no te atreves ¿no?
L: no, no he dicho eso, digo que le veo muchos problemas tras el momento, yo lo veo una locura y, sinceramente, no, no quiero, no me gustan ni los tríos, ni los intercambios ni ninguna de esas perversiones vuestras

Leí esto y es más o menos lo que yo también pensaba ¿Qué pasaría tras el intercambio?

Javi estaba desanimado. Le escribí para que no le dijera nada de esto a Sonia, que bastante la había liado ya. Que tenía que pensar en todo esto, pero que si Lucía no quería, no quería y ya está, nada de presionarla. Accedió aunque yo sabía que como Sonia le insistiera un poco, se iría de la lengua, estaba totalmente dominado por ella.

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