FRAN REL

El lunes, cuando llegué al trabajo, Sonia aún no había llegado. Al rato escuché un taconeo y supe que era ella. Alcé la cabeza y la vi entrar, seria y altiva como siempre. Me miró pero no hizo ningún gesto.

A media mañana recibí un mensaje suyo «¿Almorzamos hoy? tenemos que hablar» y pensé «ya estamos, me la quiere liar». Pero le dije que sí, mejor aguantar el chaparrón rápido.

A la hora de comer salimos juntos pero tras salir del edificio me llamaron por trabajo y le dije a ella que se adelantara. Estuve hablando 5 minutos y luego fui al restaurante. Al entrar la vi sentada. Me acerqué y noté una cosa, tenía la camisa desabrochada y algo abierta, enseñando canalillo… se había acordado de mi orden.

Me senté y ella fue al grano
– Lo del sábado…
– ¿Sí?
– Lo de obedecerte, ya te imaginarás que tengo mis límites
– como cual?
– Pues que no pienso ponerle más cuernos a mi novio, solo contigo, nada de terceros
– Ah
– Ni chico ni chica ¿eh?
– A Javi seguro que le gustaría
– Sí, seguro, pero no, bastante tengo ya contigo…
– Pues te pierdes experiencias nuevas
– lo sé pero es que me siento mal, una cosa es contigo pero con más… no puedo ¿vale?
– Vale
– Gracias
– ¿Y ya está?
– Bueno, y nada de cosas raras en el trabajo
– Eso está claro
– Bien
– ¿Y lo de los insultos, golpes, sexo anal…?
– mmmm eso te lo dejo tu criterio

Me quedé sorprendido asimilando lo que me había dicho. Entonces le pregunté
– ¿No estás enfadada por lo del sábado?
– ¿Por qué iba a estarlo?
– Bueno, hice que tu novio se corriera sobre tu cara y te follara el culo
– Ah, eso…

Se quedó callada nerviosa, para luego inclinarse hacía mí para acercarse y decirme bajito
– Ya sabes que no me gusta
– Ya jeje
– No, en serio, no me gusta pero contigo sí
– Eso está claro

Al inclinarse, dejaba ver bien su escote y me puse malo. Ella se percató pero no hizo nada por evitarlo. Siguió
– Y ver como nos tenías a los dos dominados, a tu merced, como humillabas constantemente a Javi, como me humillabas a mí… uffff

Se me queda mirando con ojos de vicio, recordando
– y luego los dos follándome a la vez… sentir vuestras corridas casi a la vez… una pasada

Y sonrió y se echó para atrás. ¡¡¡Estaba contenta!!! me sorprendió
– Te lo pasaste bien ¿no?
– Vaya pregunta ¿te crees que fingí todo eso o qué?
– No, pero pensé que ya con la cabeza fría…
– Con la cabeza fría seguía conmocionada y Javi también, no paraba de preguntarme cosas
– Te preguntaría si te desvirgó él o yo ¿no?
– Bueno, no así pero sí me preguntó si tú me lo hiciste primero, y qué hicimos cuando se fue
– ¿Y qué le dijiste?
– Que le iría contando poco a poco en nuestros juegos
– jajaja
– No sé si le dejaré creerlo o no, lo tengo que pensar
– jajaja
– Javi quiere repetir el sábado que viene
– Ya
– Pero no sé, creo que esto hay que dosificarlo, de vez en cuando…
– Pero estás cachonda
– Claro, me has abandonado durante más de dos meses, cabrón

y estuvimos comentando cosas de los polvos, de Javi… Noté a Sonia contenta de haber metido en esto al novio, como que así se sentía menos culpable.

Luego hablamos de trabajo y me enteré que íbamos a volver a trabajar juntos, y ella por encima mía… iba a ser curioso y seguro que me iba a cabrear muchas veces, pero como de tonta no tiene ni un pelo, pues tampoco es que me preocupara, la tía es apasionada follando y en el trabajo, es así.

Esa semana no pasó nada más. A Gema le conté todo, claro, e incluso follamos un par de veces porque se calentó bastante.

El sábado me invitaron a cenar a su casa. Llegué con la típica botella de vino y un postre. Sonia iba con una falda corta, tacones y una blusa escotada, guapa y sexy a rabiar. Me saludó con un beso cortito pero muy húmedo, con lengua. Javi elegante y atractivo como siempre.

Cenamos tranquilos, bebiendo bastante vino y con ellos dos contando sin parar cosas de su boda, su viaje… se les veía ilusionados y a Sonia nerviosa porque quedaban 5-6 meses.

Luego pusieron música y nos pusimos a bailar y a besar y manosear a Sonia, que se iba calentando por momentos. Al final Sonia nos llevó a su habitación.

Lo que ocurrió fue muy parecido a la otra vez pero sin echar a Javi, no hubo latigazos ni golpes. Los humillé mucho a ambos, como les gusta. Volví a dejar a Javi sentado desnudo mientras nos veía a Sonia y a mí follar como locos.

Cuando vi que ya me iba a correr, paré de follar con Sonia. Le dije que fuera donde Javi y se la chupara. Sonia fue aunque le costó algo dejarme. Me quedé tumbado dándoles órdenes. Le decía a Javi
– Ponle la mano en la cabeza y empuja para que te la coma entera

Esta vez Javi obedecía más rápido. Sonia se dejaba hacer. O a Sonia le decía
– Hazle una cubana
– chúpale los huevos…

Los dejé disfrutar unos minutos y luego le dije a Javi que se pusiera de pie y a Sonia que se la chupara estando de rodillas. Le dije a Sonia que mirara a su novio. Me imaginaba lo humillada y denigrada que se sentiría ante esa postura y sumisión a su novio pero no dejó de chupársela. Entonces le dije a Javi
– Córrete en su cara

Javi no tardó ni 5 segundos, la dejó con la cara llena de su leche. Entonces le dije a Sonia que viniera y se pusiera encima. Me empezó a follar y se corrió al minuto, de lo cachonda que estaba. Verla con la cara llena de leche, sus tetas botando y sus gemidos, hizo que casi me corriera pero aguanté. Cuando ella terminó de correrse, me levanté y la hice ponerse de rodillas y recibió un segundo baño en la cara. Luego ella siguió chupando, sacando las últimas gotas.

Miré a Javi y le dije
– Ven, bésala

Sonia me miró sorprendida pero Javi se acercó y le dio un buen morreo. Entonces le dije
– Lámele la cara y bésala

Javi le lamió la cara, recogiendo nuestra leche mezclada y luego besando a Sonia. Vi que a Javi se le había puesto dura, no hacía ni 3 minutos que se había corrido y la volvía a tener dura. Y vi como me miraba Sonia mientras le besaba, tenía ojos de vicio, estaba caliente, le había puesto mucho la situación. Le dije a Javi
– Fóllatela

Sonia, que seguía de rodillas, se levantó y se tumbó boca arriba en la cama. Javi se puso encima y comenzó un rápido folleteo, sin parar de besarla y lamerla. Los dos se corrieron en unos segundos, menudo calentón les había entrado.

Le dije a Javi que trajera una toalla. Entonces Sonia me miró y me dijo
– madre mía, que guarrada, que ideas tienes
– pero te has puesto cachonda
– mucho

Descansamos un buen rato, bebiendo y riéndonos de chorradas. Luego empezamos un segundo polvo donde esta vez dejé a Javi participar. Sonia se estuvo alternando entre uno y otro para chupárnosla, y luego nos alternamos Javi y yo en follarla.

Al rato cogí el lubricante y le dije a Sonia que se pusiera a 4 patas, y a Javi que se pusiera enfrente de ella y mirara. La penetré por el culo, despacio, para que Javi viera la cara de su novia siendo sodomizada. Empecé un fuerte folleteo del culo de Sonia, con ella jadeando y gimiendo fuerte, sin control. Le dije que se tocara. Sonia tenía la cabeza agachada. Le tiré del pelo para que levantara la cabeza y le dije
F: mira a tu novio, que vea tu cara de vicio mientras te follo el culo

Sonia lo miró y Javi flipaba. Entonces le dije a Javi
F: no te vas a follar este culo ¿sabes por qué?
J: n…n… no
F: porque es mío ¿verdad Sonia?

Sonia estaba ya como ida, a punto del orgasmo. Le tiré del pelo
F: ¿De quién es este culo? (dándole una palmada)
S: tuyo
F: ¿Tu novio te lo puede follar?
S: nooo (jadeando y gimiendo a tope)
F: porque te gusta como mi polla te lo folla ¿verdad?
S: siiiii

Entonces ocurrieron dos cosas, Javi se había empezado a masturbar y se corrió sobre la cama y Sonia segundos después, con una gran grito. Yo les seguí corriéndome dentro del culo de Sonia.

Sonia se tumbó boca abajo en la cama, temblando y con espasmos, había sido de los fuertes, de los que la dejaba KO. Fui al baño y me limpie. Volví con una toalla y entre Javi y yo limpiamos a Sonia y la pusimos en el centro de la cama, estaba dormida.

Javi flipaba, no entendía como la había podido follar así de fuerte y ella correrse así. Yo me tumbé al lado de Sonia y al poco me quedé dormido escuchando al flipado de Javi diciendo cosas como que le diera permiso para follarla por detrás.

Al día siguiente nos despertamos y desayunamos. Los dos estaban de buen humor. Me fui con un buen beso de Sonia de despedida y un apretón de manos de Javi.

Ese domingo Gema estaba fuera y me quedé en casa descansando después del maratón con la parejita. Por la tarde, me escribió Javi
– Tío, que pasada lo de esta noche
– Ya
– no sabes la cara de vicio de Sonia mientras le dabas por el culo
– Me la imagino por como se corrió
– No, de verdad, era la hostia, le estabas destrozando el culo y ella extasiada
– jaja
– Joder es que lo pienso, Sonia dejándose follar por el culo y de esa forma, alucino
– ya te veo
– Y me acuerdo de su cara, sus tetas bamboleándose por tus embestidas… ya llevo dos pajas hoy
– Pues dile a Sonia de follar, hombre
– Que va, está ahí trabajando, que dice que mañana tiene una presentación

Era cierto, tenía una presentación y como es tan perfeccionista, estaría dejándolo todo perfecto.
– Pues dile que se tome un descanso y te la follas, eso relaja
– Parece que no la conoces…
– jajaja
– dice que tiene para toda la tarde
– me lo creo
– Estoy tan cachondo que estoy pensando en quedar con Carmen
– Tío, no me jodas
– o con Gema ¿está ahí? ¿y si me acerco y hacemos un trío?
– no, no está, pero ¿que coño haces pensando esas cosas con el pedazo de tía que tienes ahí al lado?
– Ya, ya, pero no quiere
– Pues te esperas a la noche, joder, hazte otra paja
– jajaja, no sé, ya veré, ahora le escribiré a Carmen ¿te apuntarías?
– No, jajaja, le has cogido gusto a los tríos
– jajaja

Al rato me llamó Sonia para unas cosas del trabajo y la presentación. Estuvimos un rato hablando de eso y cuando ya iba a colgar le pregunté
– ¿Y Javi?
– No sé, me dijo que estaba harto de estar aquí metido y se ha ido a dar una vuelta con unos amigos

El cabrón estaría con Carmen. Le dije
– Ya ¿Y tú no sales?
– No, tengo que terminar esto
– Pero sal y te despejas un poco
– Además, aún estoy cansada de lo de esta noche, me dejasteis molida
– Estoy igual
– Javi sigue alucinando
– Esta noche te pedirá guerra
– Ufff, no sé yo, de verdad que me duele todo
– Pues no le dejes por detrás
– Nooo, eso seguro, además, mi culo ya tiene dueño ¿no? jajaja

Estaba de buen humor.
– Yo se lo presto si tú tienes ganas
– Para nada, eso solo contigo jaja

Y estuvimos bromeando un rato y luego colgó. Por la noche llegó Gema, había pasado el fin de semana con una amiga. Cuando se duchó se sentó conmigo a hablar. Le conté el trío con la parejita y esa noche la pasamos juntos, Gema se seguía calentando con Sonia.

La semana empezó con mucho trabajo y una bronca con Sonia por trabajo, me lió una buena por un fallo, pero fue a solas, eso lo había aprendido, a no echar broncas en público. En el trabajo era otra, todo carácter y mala leche.

Pasaron unos días y entonces ocurrió algo. Estaba preparándome la cena cuando veo que me llama Sonia. Lo cogí extrañado por la hora que era y me acojoné cuando la escuché, llorando, diciéndome si la podía recoger. ¿Qué había pasado? pues que el cántaro va tanto a la fuente… Pues sí, Sonia pilló a Javi, como casi todos ya habíais imaginado.

La recogí, estaba como nunca la había visto. Sonia es una persona que no le gusta reflejar sus nervios ni sentimientos en público, y verla llorar de esa forma me hizo un nudo en el estómago. La llevé a casa y allí, Gema y yo la intentamos tranquilizar y nos enteramos más o menos de lo que había pasado, que había descubierto que Javi le ponía los cuernos. Entre Sonia llorando con un ataque de nervios y Javi llamándome, me tenían loco.

A Sonia le dimos un par de tranquilizantes y la llevamos a mi cama a dormir. Llamé a Javi y lo puteé bien. Él estaba también fatal, quería venir para hablar con Sonia pero le dije que mejor al día siguiente, que no estaba en condiciones… tuve que ir con él porque también estaba con ataque de nervios. Gema se quedó a vigilar a Sonia y yo fui a por Javi.

Lo que me contó me dio ganas de darle dos tortas ¿Cómo se enteró Sonia de todo? pues por una estupidez, por un cargo a la tarjeta de hacía 2-3 semanas, el muy gilipollas pagó el hotel con la tarjeta de su cuenta conjunta, se equivocó de tarjeta. Y Sonia, repasando gastos (era su cuenta para la boda), vio el cargo, le preguntó pensando que era un error o se la habían clonado o algo de ese tipo pero él no supo disimular, y confesó tras apretarle un poco Sonia.

Si yo hubiera tenido interés en Sonia como pareja, hubiera sido mi momento, pero para mí era una folla amiga, nada más. Me gustaba estar con ella, en la cama y fuera de ella, pero nada más. Así que después de hablarlo con Gema, decidimos que había que ayudar a Javi. Bueno, eso fue cosa de Gema, a mí me parecía que se lo tenía merecido.

Hablamos con Javi, le preguntamos si él quería volver con Sonia y él decía que sí, que los cuernos eran solo sexo, que a Sonia la quería de verdad y esas cosas.

Vaya días que pasamos. Sonia estuvo unos días zombie, sin hacer nada, sin ir al trabajo ni nada, solo en la cama, llorando y sin entender los cuernos de Javi. Me decía que ella se lo había confesado todo, que si seguíamos follando era porque él quería… cosas del estilo para justificarse pero que eran solo una parte de la verdad porque Javi querría pero ella más.

En el trabajo la cubrí todo lo que pude y, días má tarde volvió al trabajo aún muy afectada. Tuve que ir a su casa a por su ropa. Sonia dormía conmigo pero sin sexo, no estaba para nada. Tras volver al trabajo, esa noche me pidió sexo pero fue horrible, ella sin ganas. Me dijo que no estaba de ánimo pero que eso la reconfortaría. Fue el peor sexo con Sonia.

Javi la llamaba o escribía constantemente, ella lo bloqueó, no quería saber nada de él, así que yo tenía que aguantar los lloros de Javi. Pasaron unos días más, con Gema y yo diciéndole a Sonia que le diera otra oportunidad, que solo había sido un desliz (la engañamos diciéndole que solo había sido una vez y se lo creyó) pero Sonia era muy orgullosa, no quería saber nada. Javi quería ir a verla al trabajo, a mi casa, a llorarle y suplicarle, le dije que no, que la iba a cabrear más si le montaba un número en el trabajo. Al final vino a mi casa llorando literalmente, el chaval estaba fatal. Sonia le gritó y se encerró en mi cuarto. Me tuve que llevar al pobre hecho un flan.

Así estuvimos casi dos semanas. Entonces ella se cogió unos días y se fue sola a meditar sobre su futuro.

Pasados unos días me llamó Sonia. Después de saludarnos y preguntarnos como estábamos me dice
– Ayer hice una tontería
– ¿el qué?
– eché un polvo por venganza
– ¿sí?
– me emborraché un poco y salí a buscar a un tío al que follarme, para joder a Javi
– Ya me follas a mí
– No es lo mismo, tú eres consentido, eso no le jode
– ya, y claro, no tuviste problema en encontrar a un candadito
– No, un montón de babosos, cogí al que me pareció más atractivo
– ¿y fue bien?
– El sexo sí, la venganza no
– ¿Te corriste?
– sí, el chico sabía follar y estaba bien ahí abajo, pero esta mañana me sentí tonta y estúpida
– ¿Por echar un polvo?
– Por ser tan zorra, incluso me estuve pensando buscarme a dos o tres, para luego contarle y joderlo más
– jajaja
– No te rías, que menuda gilipollez
– ¿Solo te lo tiraste una vez?
– sí, terminamos y le dije que se fuera, no tenía ganas de tenerlo a mi lado
– jajaja, que borde eres
– ya lo sabes
– ¿Y le pediste algo «especial»?
– ¿»especial»?
– pegarte, insultarte…
– Ah, no, eso solo a ti
– Bueno, conmigo, la primera noche ya me lo pediste
– Pero es diferente, a ti te conocía, sabía como eres, y me gustabas más
– ah, gracias, no lo sabía
– Sí, vamos, menudo secreto
– Y ahora estás mal de ánimo?
– Un poco, pensaba que me iba a sentir mejor, el sexo de venganza es una mierda
– jajaja
– Estaba pensando ¿por qué no te vienes y me follas en condiciones? que con la mierda esta de Javi, llevamos semanas sin echar un buen polvo
– No estabas para eso
– Ahora sí
– Pues vente ya, aquí podemos
– No, ahí me da corte con Gema, que ya sabes lo que quiero

Era sábado y no tenía planes así que fui a donde estaba. Y sí, la tía tenía ganas de follar fuerte, fue una noche repleta de placer y dolor. Pero antes nos fuimos a cenar y le planteé una cosa
– Oye, ahora que no estás con Javi, lo de un trío…
– Estoy en pausa, no lo he dejado
– Ya, ya
– Y ya hemos hecho un trío, con Javi
– Estaba pensando con Gema
– ¿Gema? es mi amiga
– Y yo soy tu amigo y aquí estoy
– No es lo mismo
– Pues a Gema le molas desde que te vio la primera vez
– ¿Sí?
– Ya te digo
– Sé que ha tenido alguna novia
– Sí, le va todo jeje
– ya pero no, ahora somos amigas
– ¿Y con otra chica?
– mmmm
– ¿Lo has hecho alguna vez?
– No
– ¿Y tienes curiosidad?
– mmmm, alguna vez lo he pensado pero me gustan los hombres
– No es un no rotundo de los tuyos
– Tienes razón, ahora no hay cuernos, y soy tu zorrita obediente, así que tú mandas

Vaya, esto abría un interesante abanico de posibilidades. Le dije
– Puedes llamar a tu amigo de ayer y te follamos entre los dos
– Ni me acuerdo de su nombre y no tengo su teléfono
– jajaja, te dejó muy impactada
– nada
– pero tenía una buena polla ¿no?
– como las vuestras, estaba bien
– ¿Se la chupaste?
– Sí, pero con condón
– jajaja
– ¿No querrás que me folle a un desconocido a pelo?
– jajaja
– No sirvo para ir follando con cualquiera, tras correrme me dio un bajón tremendo
– pues yo follo muy variado y no me pasa
– yo soy de tener pareja, tú no
– ¿Y qué vas a hacer con Javi?
– Lo perdonaré, solo por esta vez, pero aún no se lo voy a decir, quiero que sufra más
– jajaja, que malvada
– me ha jodido mucho, no me esperaba eso de él

Que poco lo conocía, era increíble. Ella siguió
– Encima, se acuesta con una guarra justo cuando mejor sexo tenemos
– ¿No me echas la culpa?
– ¿De qué?
– Pues que al follar conmigo, él quiso probar fuera
– No, se lo dejé muy claro, follaba contigo porque él quería, pero yo no quería cuernos, lo sabía muy bien
– Un fallo lo tiene cualquiera (seguíamos con la historia de que solo había sido una vez)
– Sí, yo la primera contigo, pero se lo confesé (ya, pero no todo, le confesó lo que quiso, lo de nuestra primera noche y el polvo en el coche no)
– ya
– Y él no tenía ninguna atención
– Porque lo acojonas
– Pufff
– sí, es así, ya sabes como es

Bueno, ya había decidido volver con él y hacer borrón y cuenta nueva, entonces caí en una cosa
– ¿Le vas a decir de cortar conmigo?
– Lo he estado pensando
– ¿Y?
– Sería lo lógico
– Ya ¿y qué has pensado?
– no lo tengo claro, creo que tú no has tenido nada que ver (en eso tenía razón, antes de acostarse conmigo, ya le ponía cuernos, con Gema y otras más antes)
– ya
– pero tampoco veo bien esto, aunque él dé el consentimiento
– ya, raro es
– pero lo que sí tengo claro es lo que quiero esta noche, mañana tengo que estar destrozada así que esta noche a ver si te esmeras especialmente

Y en efecto, fue una noche dura pero llena de placeres, que no voy a detallar porque es repetirme.

A la mañana siguiente volvimos en mi coche, Sonia estaba callada y pensativa. Al rato me dice
– ¿Puedo quedarme esta semana en tu casa?
– claro
– no quiero contarle aún nada a Javi, quiero que tenga claro lo que me ha hecho y lo que significa
– ya lo sabe
– no, más, quiero que sufra más, el enfado me dura y me durará mucho
– ¿Vas a seguir adelante con la boda?
– Sí, claro, lo sigo queriendo, y él a mí, de eso no tengo dudas

La tía, por un lado enfadada y con gran sentimiento, y por otro lado, pragmática.

La semana empezó mejor, esta vez Sonia estaba más centrada en el trabajo y desbloqueó a Javi, para gran alegría de él. Empezaron a hablar un poco, pero Sonia con muy mala leche y Javi arrastrándose. Le dije a Javi que tuviera paciencia, que le tocaba aguantar, y que no hiciera tonterías. Me contestó que él no tenía ánimo para acostarse con otras en esos momentos.

En cuando a Sonia y a mí, por las noches echábamos un polvete normal, ella siempre empezaba queriendo no hacer ruido por corte con Gema pero al final se emocionaba y se le olvidaba. En cuanto a Gema, me dijo que alguna paja había caído mientras la escuchaba. Como ya hacía calor, Sonia se ponía en casa un pantalón corto y una camiseta de tirantes, y a Gema se le iban los ojos a sus tetas, muy descaradamente.

Una noche, después de follar, yo seguía con ganas y le dije a Sonia de jugar más. Ella me miró mientras sacaba algunas cosas de nuestros juegos sados, la pulsera, la bola para la boca, un par de consoladores, el spankers… entonces ella dijo
– Eso no, que hace mucho ruido
– Me tienes que obedecer
– pero es que nos va a escuchar Gema
– pues que escuche, se hace pajas escuchándote
– ¿sí?
– me lo ha dicho
– será a los dos
– No, tú le pones, a mí me tiene muy visto

Sonia estaba desnuda después del polvo así que le puse las pulseras enganchadas a la cabecera, quedando con las manos juntas pero atadas a la cabecera. Le puse la bola de la boca y le até una pierna a una esquina y la otra a al esquina contraria. Entonces empecé a jugar con sus tetas, besándolas, chupándoselas, tirando de sus pezones,… les puse unas pinzas y tiré de ellas… Sonia gemía con la boca tapada por la bola, retorciéndose del gusto por el maltrato y placer en sus tetas.

Entonces le tocó a su coño, jugué con los dedos y luego cogí un consolador pequeño, le puse lubricante y se lo metí por detrás, y con el grande hice lo mismo pero en su coño. Ese tenía vibración y la activé. Todo esto ya se lo había hecho anteriormente y le había gustado mucho así que sabía que estaría muy cachonda. La masturbé en el clítoris y pronto se corrió. Apagué el consolador. Me levanté desnudo y salí de la habitación, con Sonia aún recuperándose del orgasmo.

Fui a la habitación de Gema que leía en su cama. Le dije
– ¿Estás escuchando?
– Algo
– ¿Estás cachonda?
– Sí
– Ven

Y la llevé a mi cuarto. La cara de Gema al ver a Sonia desnuda y atada fue de vicio total. La cara de Sonia fue de asombro y acojone. Gema llevaba solo unas bragas y una camiseta corta. Le dije
– Calla y mira
– pero como no…

Le di una palmada en el culo. Gema gritó sorprendida y con cara divertida
– Pero no entiendo ¿vamos a follar?

Le volví a dar otra palmada, más fuerte. Ella protestó
– Oyeeee, esa ha dolido
– Y más te va a doler si no obedeces

Entonces Gema miró alrededor y vio el spanker y como estaba Sonia, atacada, con dos consoladores dentro de ella, la bola… Gema me miró con cara de vicio total y se desnudó rápidamente. Luego me miró. Le dije
– Ves que buena está Sonia
– está buenísima
– ¿Te la quieres follar?
– Sí
– Ponte ahí (señalando la parte de los pies de la cama)

Gema se puso, mirando con vicio a Sonia. Le saqué el consolador del coño a Sonia y le dije a Gema
– Mira que preciosidad de coño
– síii
– No sabes la maravilla que es follárselo, es perfecto

Sonia no hacía nada por taparse con las piernas, las mantenía bien abiertas. Entonces, con los dedos, le abrí los labios para mostrarle mejor el interior a Gema.
– es perfecto, siempre muy mojado, listo para follárselo, mira

Metí dos dedos y los saqué totalmente mojados. Se los enseñé a Gema
– y como huele, y sabe a coño de lujo, prueba

Le acerqué los dedos a Gema que chupó con deleite sin parar de mirar a Sonia.
– ¿A qué sabe?
– A gloria, riquísimo
– y mira que tetas, perfectas también
– ¿Puedo tocarlas?
– No, aún no
– Frannnnnnn (gimoteando)
– Espera, mira bien que pezones, están durísimos (quitando las pinzas y tirando de ellos mientras Sonia gemía pero sin dejar de mirar a Gema)

Me acerqué a Sonia y dije tocándole la cara
– Y esta boca, no sabes como besa, es ardiente y húmeda
– Síiii
– Y como la chupa, es una maestra chupando pollas ¿lo será también comiendo coños?
– seguro que sí

Gema temblaba ansiosa por echarse sobre Sonia. Me puse detrás de Gema, cogiéndole las tetas desde atrás y le dije
– Menudo espectáculo tengo en la cama ¿eh? es una mujer perfecta
– síii

Le toqué el coño a Gema mientras Sonia nos miraba. Lo tenía mojado, estaba también muy cachonda. Cogí el consolador y se lo volví a meter a Sonia, activándolo. Ella jadeó. Volví con Gema y ahora le tocó a ella, le dije a Sonia
– Mira que cuerpazo tiene Gema, ni un gramo de grasa
– mira que culo tiene, de piedra
– mira que tetas, pequeñas pero preciosas ¿verdad?
– mira que cara y que boca, son puro vicio

Sonia gemía con el consolador y mis palabras. Le dije a Gema
– Ponte encima de ella, a 4 patas, pero no se te ocurra tocarla
– Pero Frannn…
– Obedece

Gema se puso sobre Sonia, a 4 patas, mirándola de cerca. Cogí el spanker y le di en el culo a Gema, que gritó. Le di varias veces, y ella gritaba muy cerca de Sonia, las dos mirándose a escasos centímetros. Entonces me acerqué a ellas y las miré de cerca, Gema con una cara de vicio total y Sonia roja y sudorosa. Le quité la bola y ella respiró y gimió despacio, sin dejar de mirar a Gema. Las dos respiraban casi pegadas y entonces Gema ya no aguantó más y la besó, y Sonia le correspondió y las dos se liaron en un morreo impresionante.

A partir de ahí ya todo transcurrió muy rápido. Desaté las manos y pies de Sonia, las dos no pararon de besarse y tocarse. Gema llevaba el mando y no es que se comiera a Sonia, la devoró, primero la boca, la cara, el cuello, las tetas… luego le quitó los consoladores, lamió con ansia su coño, su culo… llevó a Sonia a dos orgasmos casi seguidos. Luego Sonia también le comió las tetas y el coño a Gema pero de otra forma, se notaba que no tenía tanta práctica. De todas formas, también llevó a Gema a un gran orgasmo.

Las dos se habían olvidado totalmente de mí durante los 10-15 minutos de polvo, y ahora, tendidas y rendidas, me miraron. Gema sonriente de lado a lado. Sonia seria. Entonces me tumbé entre ellas y me tocó a mí besar y lamer, y ser besado y lamido por las dos… la mamada a dúo fue una bestialidad, las dos compitiendo a ver cual la chupaba mejor o eso me parecía a mí y luego el folleteo con las dos… acabamos rendidos y nos quedamos los tres en la cama.

Por la mañana había que trabajar y nos levantamos quejosos de sueño y cansancio, pero contentos, hasta Sonia tenía una sonrisa. En el coche camino al trabajo, Sonia me dijo
– Eres un cabrón, te dije que no quería hacerlo con Gema
– Pues no te vi muy enfadada
– Encima mostrarme de esa forma… que cabrón
– Estabas super sexy, Gema mojó las bragas en cuanto te vio
– Ya, pero es humillante
– Y por eso te pusiste tan cachonda

Sonia me miró y sonriendo
– Tienes una mente muy pervertida, que lo sepas, me quería morir al verla entrar
– Pero a ti te gusta que te ponga en esas situaciones de humillación
– Puffff
– Te moló ver la cara de Gema recibiendo los golpes ¿eh?
– mmmmm, lo dicho, estás enfermo (sonriendo)
– jajaja, tu cara era de vicio
– pues claro, ¿cómo quieres que esté en esa situación?
– Gema besa bien ¿eh?
– Sí
– y sabe comer un coño
– Ya te digo (y se rió con ganas)
– Y a ti también se te da bien, se corrió mientras se lo comías
– ya (meneando la cabeza como diciendo «no me puedo creer lo que hice»)
– Te ha gustado tu primera experiencia lésbica ¿eh?

Sonia me miraba sonriendo pero sin contestar.
– ¿Se lo vas a contar a Javi?
– No creo, esto no cuenta como cuernos y no tengo que darle explicaciones, ahora mismo no somos pareja
– Pues te aseguro que a él no le molestaría nada lo de Gema, al revés
– Ya, entonces con más razón, que se joda (sonriendo ampliamente)

Ese día estuvo de muy buen humor.

¿Y Gema que decía? pues estaba flipando. Cuando aquella noche la llevé a mi cuarto no esperaba encontrarse a Sonia atada de esa forma y el sexo con ella le pareció muy intenso y magnífico. Le expliqué que no creía que se volviera a dar y que una vez volviera con él, lo mismo hasta cortaba conmigo, y no digamos ya, seguir follando con otros.

Aquel día, un viernes, Sonia habló con Javi y, más o menos hicieron las paces. Ella volvió con él esa tarde, para volver a vivir juntos. El lunes, almorcé con Sonia. Le pregunté
– Bueno ¿qué tal con Javi?
– Bien, lo tengo castigado durmiendo en el sofá
– ¿Sí? jajaja
– No se me va a olvidar tan fácilmente
– ¿No habéis follado?
– No, está castigado
– jajaja, que cabrona estás hecha
– que se joda
– ¿Y cuánto tiempo lo vas a tener así?
– Pufff, hasta que se me pase el cabreo
– A ver Sonia, sabes que está arrepentido y jodido, no te pases
– Ya, ya, pero es que me pongo enferma al pensarlo
– no seas rencorosa, si ya lo has perdonado
– Al menos una semana va a estar durmiendo en el sofá

Que tía, anda que si llega a saber la verdad… Entonces me dijo
– Y no hemos hablado aún de ti
– ¿De dejarme?
– Sí
– ¿Te lo has pensado ya bien?
– No, tengo que hablarlo con Javi
– A él no le va a importar
– Ya veremos… vente esta noche y lo hablamos los tres

La noté sería. A mí no me hacía gracia meterme en esos temas de pareja pero al final fui. La cena estuvo bien, hablando de tonterías. Javi de buen humor, parecía otro tras las semanas jodidas que había pasado. Ellos seguían hablando de su boda como si nada hubiera pasado. Entonces, en el postre, Sonia sacó el tema:
– Javi, tenemos que hablar de lo de Fran ¿qué hacemos con él?
– ¿hacemos?
– ¿Quieres que siga follando con él o cortamos eso?

Javi me miraba un poco asombrado y angustiado, sin saber que decir
– Ya sabes que yo no quiero que te folles a otras, si piensas que es injusto que yo folle con él y tú no con otras, dímelo, sé sincero
– No, es decir, no sé… no…
– Joder Javi, no es tan difícil ¿te jode que folle con otro y tú no poder follarte a otras?
– No
– ¿Quieres que siga follándome?
– Sí
– ¿Y si quiero follar con otros? ¿me dejarías?
– Bueno, no sé…
– Si mañana me traigo a dos chicos ¿me dejarías que me follaran?
– no sé…
– ¿No sé? joder Javi, la pregunta es clara

Javi me miraba angustiado. Al final dijo
– Si me dejas mirar, sí
– joder

Sonia me miraba incrédula. Dijo
– ¿Te da igual que desconocidos se follen a tu futura mujer?
– No, igual no me da
– ¿Entonces?
– Me cabrea pero a la vez me pone
– Diosss

Mirándome sin poder creérselo. Entonces dijo
– Pues no me voy a follar a otros, solo a Fran
– Vale, si puedo mirar me parece bien
– No, hoy me lo follo pero tú no miras, estás castigado
– pero…
– Ni peros ni ostias, que me has puesto aún de más mala leche

Javi me miró de nuevo, abatido. Sonia dijo
– Recoge esto y pon el lavavajillas, Fran y yo nos vamos al cuarto

Sonia se levantó y se fue al dormitorio. Miré a Javi y luego me fui tras ella. Al entrar al dormitorio, fui a cerrar la puerta pero ella dijo
– No, déjala abierta, que escuche

Nos besamos, desnudamos y cuando ya estábamos en la cama tumbados y morreándonos, Sonia dijo
– Espera, espera
– ¿Qué?
– No me siento bien haciéndole esto a Javi
– ¿Quieres decirle que venga?
– Sí, para mirar ¿puedo?
– de acuerdo

Sonia fue a por Javi y lo trajo. Le dijo que se sentara a mirar y volvió a la cama. Nos volvimos a morrear y luego me la chupó, poniéndose ella para que Javi la viera bien. Luego hicimos un 69 y empezamos a follar, en bastantes posturas, siempre intentando que Javi la viera bien. Nos corrimos con ella encima mía, dándome la espalda para mirar a Javi.

Javi estaba desnudo, con la polla tiesa, mirándonos. Vi que se había corrido pero seguía con la polla dura. Sonia se tumbó boca arriba, recuperándose del polvo y entonces le dije a Javi
– Ven y cómeselo

Sonia dijo
– No

La miré y dije
– Sí
– está castigado
– Me da igual, venga, Javi, cómeselo

Javi se acercó y empezó a lamerle el coño que aún tenía mi leche saliendo. Sonia lo sabía y eso la calentó. Entonces, mientras Javi se lo comía, le dije
– ¿Sabes que me he follado ese coño varias veces mientras estábais enfadados?

Javi me miró pero sin dejar de comérselo. Sonia gemía. Entonces dije
– Pero no he sido el único en disfrutar de ese coño

Sonia se sobresaltó y dijo
– No

La ignoré y seguí, mientras Javi me miraba sin parar de lamerlo
– Sonia se folló a un desconocido por venganza

Sonia dijo un claro
– Serás cabrón (jadeando)

Pero no se movió. Javi me miraba y no paraba
– Se vistió como una zorra y salió a ligarse a uno, para follárselo como venganza ¿qué te parece?

Sonia gemía y Javi no paraba de mirarme y lamer
– Técnicamente no son cuernos, estábais peleados pero ya que ella quiere sinceridad, debes saberlo ¿no?

Noté como Sonia estaba a punto de correrse
– Pero no solo se folló a ese tío, ¿sabes a quién más se folló? a Gema

Sonia se corrió en ese momento, a lo bestia, gritando y retorciéndose. Javi estaba a mil y se incorporó y la besó por todos lados, se morrearon y comenzó a follarla, poniéndose encima. Me levanté y me fui al baño. Al volver, Sonia estaba a 4 patas con Javi follándola por el coño. Entendí que a Javi le pusiera verla follando, la tía era un pibón con esas tetazas moviéndose con las embestidas de Javi.

Me acerqué a ella. Sonia me vio y se movió un poco para meterse mi polla semi erecta en su boca, empezando una buena mamada mientras el novio la follaba. Al rato le dije a Javi de cambiar, y me puse yo detrás y él delante.

Después le dije a Javi que se tumbara y Sonia se puso encima. Yo me puse lubricante y se la metí por detrás, en una doble penetración donde Sonia gritó y se corrió a lo bestia mientras Javi y yo también nos corríamos dentro de ella.

Sonia se tumbó al lado de Javi y lo abrazó, quedándose dormida al poco. Yo me vestí y Javi se quedó allí sonriéndome. Había conseguido juntar de nuevo a la parejita.

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