FRAN REL

El viernes llamé a Javi, se me había ocurrido algo. Tras los saludos le dije
– Mañana, con Sonia ¿alguna petición?
– No sé tío, tú haz que se lo pase bien, luego se tira varios días follando muy bien
– Ya pero ¿Qué te pondría que le hiciera?
– No sé, algo de lo que haces con Gema
– Con Gema hago de todo, sé más específico
– No sé, es que cualquier cosa que se me ocurre, sé que Sonia no quiere
– ¿Le follo el culo?
– Jajajaja, claro jajaja
– voy a hacer que me la chupe de rodillas
– jajaja ¿Sonia de rodillas? jajaja
– Ya veremos
– Sería genial, pero te va a putear si lo intentas
– ¿Te gustaría ver como me la follo?
– sí, pero ella no quiere
– ¿Se lo has dicho?
– Sí, se negó en redondo

Claro, con el novio no se dejaría hacer tantas cosas. Seguí
– Sonia la chupa muy bien, casi tanto como Gema
– Eso es ahora, antes no la chupaba así
– ¿No? joder tío, te estoy domesticando a tu novia jajaja
– jajaja
– La chupa de lujo, que ganas le pone
– ¿Sí?
– Sí, es una buena zorra, y cuando se pone encima, como le bailan esas tetazas
– Sí, es todo un espectáculo ¿eh?
– Ya te digo, que buena está la muy zorra
– Sí, jeje
– Y cuando se pone a 4 patas, que culo tiene, ese culo me lo tengo que follar
– jaja, de eso te olvidas

La conversación era muy machista, estaba intentando que se picara pero no había forma. Le dije
– Tío, llevo un rato intentado que te piques, llamando zorra a tu novia y tú riéndote ¿lo ves normal?
– Bueno, es que es contigo, con otro me cabreo
– Conmigo, el que se folla a tu novia… de verdad que sois raros de cojones
– jaja
– ¿Y qué piensas hacer mañana noche mientras me follo a tu novia?
– Pues tenía pensando intentar quedar con alguna, no puedo desaprovechar una noche libre
– Que cabrón eres… ¿no se lo has dicho a Gema?
– No, ¿querrá quedar?
– No sé, no le he preguntado… mmmm, se me ocurre una cosa, pero me la vas a deber muy grande
– ¿el qué?
– Espera, voy a llamarla, ahora te digo

Llamé a Gema y le conté mi idea. Ella me dijo que de acuerdo. Volví a llamar a Javi
– Hecho
– ¿Quiere quedar mañana?
– Sí, y le he dicho que se lleve a una amiga
– ¿Un trío?
– sí
– Joder, gracias tío
– pero antes tienes que prometerme una cosa
– ¿El qué?
– Quiero que grabes el audio de tu siguiente polvo donde folles con Sonia, quiero escucharla mientras te cuenta como follamos
– mmm, ufff, no sé, se puede dar cuenta
– déjate de historias, pones el móvil a grabar y apagas la pantalla, no se enterará
– Bueno, vale
– Espera, no he terminado, que el favor que te hago es grande, primero una cubana, ahora un trío
– A ver
– quiero que mientras te follas a Sonia a 4 patas, le des una palmada en el culo
– ¡¡Que dices!!!!
– Claro
– No tío, eso joderá el polvo, se cabreará y me matará
– no exageres
– no, de verdad, no puedo
– Bueno, llamo a Gema
– No, no, espera

Estuvimos un rato así, el tío estaba acojonado por una palmada… no conseguí que se comprometiera, al final le dije
– Bueno, nenaza, pues ya pensaré otra cosa, pero me la debes
– sí, sí, cualquier cosa, pero eso no, no puedo

Y colgué… que tío tan cobarde. Se iba a enterar… llamé de nuevo a Gema y estuvimos un rato trazando planes, y Gema descojonada y entusiasmada.

Luego me puse a buscar un buen hotel para el polvo con Sonia. No quería llevarla a un hotelucho de folleteo, quería algo bueno. Al final conseguí una buena habitación.

El sábado estaba hasta nervioso y eso que sabía lo que me esperaba. Fui a recoger a Sonia cerca de su casa. Ella no quiso que la recogiera en su casa, por si la veían. La vi esperando de pie, en el sitio pactado. Me recreé unos segundos mirándola. Estaba muy guapa, con tacones, medias y una chaquetita hasta medio muslo. Llevaba un bolso de viaje. Aparqué y fui a su encuentro. La quise besar pero ella se apartó diciendo que lo mismo la veía alguien.

Nos fuimos al coche y cuando entró, me besó en serio, largo y ansioso beso con mucha lengua. Le metí mano entre los muslos y subí un dedo, comprobando que llevaba bragas. Al poco se separó y se quitó la chaqueta. Llevaba una camiseta blanca muy escotada y varias tallas más pequeñas. El sujetador que llevaba tenía que ser de esos que suben las tetas porque parecían a punto de explotar. Además, se le notaban claramente los pezones a través de la camiseta. Y llevaba una minifalda que, al sentarse, dejaba ver gran parte de encaje de sus medias. Le dije
– Guau, menuda pinta de putita me traes
– ¿No te gusta?
– Ya te digo

Y nos volvimos a besar, con ella metiéndome mano, y yo a ella. Nos separamos al rato y Sonia suspiró. Le dije
– Estás muy cachonda
– Claro, bueno, arranca, a ver donde me llevas
– Tienes ganas de llegar y que nos pongamos a follar ¿eh?

Sonia me miró con una medio sonrisa y me dijo
– ¿Tú que crees?

Arranqué y de camino le dije
– ¿Te ha visto Javi con tu conjunto de ropa interior?
– Sí
– ¿Y?
– Se le salían los ojos
– jajaja
– Como a ti cuando me veas
– jajajaja, que segura estás
– Sí
– ¿Te ha dicho de follar?
– No
– Que tonto
– Sabe que hoy no le toca

Lo decía tan normal, hoy no le toca a mi novio follarme… Llegamos al hotel 15 minutos después. Ninguno lo conocíamos y nos sorprendió, eran como casitas. Sonia salió con su chaqueta puesta. Fui a por la llave y luego nos metimos en la casita. Nos quedamos asombrados, era grande, una cama enorme y un cuarto de baño también muy grande con una gran bañera jacuzzi. Era un hotel para parejitas, no era una habitación de 40€ para un polvete, me había costado una pasta. Además, había pedido champán, algo de comer…

Estuvimos curioseando un poco pero luego me senté en un sofá y le dije a Sonia que se desnudara lentamente. Sonia me miró, a unos 3 metros. Se quitó la chaqueta y se quedó mirándome. La pude ver bien, con esa camiseta que parecía que le iba a explotar por la presión de sus tetas, y una minifalda muy pequeña y ajustada, que dejaba ver parte del encaje de sus medias. Le dije que se girara. Sonia se giró para mostrarme el culo que le hacía la minifalda. Estaba tremendísima, se me puso dura solo verla así. Le dije que se quitara la camiseta. Sonia se giró para darme la espalda y la quitó por la cabeza. La tiró a su lado y se arregló el pelo. Luego se giró hacia mí. Llevaba un sujetador de esos que dejan al aire el pecho, que solo sujetan por debajo. Con razón marcaba tanto el pezón, es que no llevaba nada jeje. Me puso muy malo.

Sonia me miraba, sin sonreír, atenta. Le dije que se quitara la minifalda. Se desabrochó una cremallera y la empujó hacia abajo. En efecto, llevaba un liguero sujetando las medias. Se giró para enseñarme el culo. Llevaba un tanga negro y muy transparente. Luego me miró esperando mis órdenes. Me levanté y fui a por ella. Le dije
– estás impresionante, menuda pinta de zorrón tienes, como me pones

Y la besé con un ímpetu bestial. La toqué, la besé, la lamí… me desnudé sin parar de besarla, no podía parar… Entonces la llevé a la cama y la tumbé y la seguí besando, lamiendo y chupando. Le quité el tanga, que lo tenía por encima del liguero y le comí el coño, que estaba muy mojado. Se lo comí metiéndole dos dedos y dos dedos por detrás hasta que se corrió en menos de 2 minutos, yo estaba caliente pero ella no me iba a la zaga. Después de correrse, volví a besarla y la puse a 4 patas y la follé con ganas, noté que iba a durar poco pero no podía parar.

Me fijé que Sonia miraba hacia un espejo, había muchos, pero ella me miraba a través del espejo, gimiendo con cada embestida mía. Le vi la cara de vicio, como se le movían las tetas con mis embestidas. De pronto ella se tensó anticipando un nuevo orgasmo suyo y ya no aguanté más y descargué dentro de ella. Sonia se corrió en ese momento dando un grito.

Había hecho muchos planes para el primer polvo, pensaba hacerla sufrir, le había dicho que la tenía que castigar pero no me esperaba ponerme tan cachondo solo con verla en ropa interior. Empezaba fuerte la noche.

Sonia se tumbó boca abajo respirando contra la cama y yo me tumbé a su lado. Estaba destrozado, un polvo de 5 minutos y me había dejado muerto por la gran excitación que había sentido. Al rato, se tumbó hacia arriba y le dije
– madre mía, como me has puesto de cachondo

Sonia me miró con una media sonrisa y dijo
– Ya, y dices que puedes sustituirme por otra zorra fácilmente?
– jajaja, por otra sí, tan buena como tú ya es más difícil

Sonia sonrió. Le dije
– Pero vamos, que tus ganas no eran pocas
– por eso estoy aquí
– jajaja
– ¿Quieres que te la chupe o necesitas descansar?
– ¿Tienes más ganas?
– Siempre
– Que zorra eres
– sí

Pero le dije que no, que mejor nos dábamos un baño y así me recuperaba, estaba muerto, dudaba que por mucho que fuera buena chupándola, se me levantara en ese momento.

Sonia se quitó el sujetador, los zapatos, el liguero y las medias. La miré y era super sensual, se me empezó a animar la cosa… la tía me ponía malo. Fuimos al baño y mientras yo llenaba la bañera y echaba gel y sales que había por allí, Sonia se recogía el pelo ante el espejo, con los brazos en alto. Yo la miraba y la tía era espectacular, culazo, tetazas, atractiva al 100%. Luego se metió en la bañera mientras yo iba a por el champán. La vi metida con la espuma alrededor, estaba supersexy.

Me metí y me puse junto a ella. Abrí una botella y bebimos un rato sin decirnos nada. Le pregunté
– ¿Has follado alguna vez en una bañera así?
– No
– ¿No te gusta? ¿es de puta?
– No es eso, es que no se ha dado la ocasión
– En casa que tenéis ¿plato de ducha o bañera?
– Las dos cosas, pero es una bañera pequeña, no como esta
– ¿Y en la ducha has follado?
– Sí
– vaya incluso haces alguna diablura de vez en cuando jeje
– Hace tiempo que no follamos ahí
– Javi tiene una buena polla ¿no?
– Sí
– Como la mía, me dijiste
– mmmm
– Responde
– No, es más delgada
– ¿Y de grande?
– Creo que sí
– ¿Y te gusta chupársela?
– Sí
– ¿Te la has metido entera en la boca?
– No
– ¿No puedes?
– No he probado
– Pues la próxima vez que te lo folles, lo pruebas
– mmmm
– Obedece
– Sí, vale

Mientras hablábamos, Sonia me había cogido la polla y movía su mano. Le dije
– Tienes ganas de que te vuelva a follar ¿eh?
– sí
– Antes nos acabamos la botella
– mmmm
– Se te está subiendo el champán ¿no?
– un poco

Lo notaba porque estaba más suelta, en el sexo siempre estaba seria, sin sonreír casi nada. Ahora estaba tonteando, sonriendo un poco… Le llené de nuevo la copa y empecé a jugar con sus pezones. Sonia gimió pero sin dejar de mover su mano. Se me había puesto dura pero aún quería jugar más. Le dije que se terminara la copa y se la bebió del tirón, entendiendo que venía ahora. Le dije
– Enséñame ese culo que me voy a follar ahora

Sonia se incorporó y se puso a 4 patas dentro de la bañera. Se echó agua sobre el culo para quitarse la espuma y luego se separó una nalga, para enseñármelo bien. Le dije
– Tienes ganas de que te lo folle, eh?
– Sí
– Pero antes me la vas a chupar

Me senté en el borde de la bañera. Sonia se acercó y comenzó una mamada intensa. Al rato intentaba ella sola comerse toda la polla, ahogándose y tosiendo, pero intentándolo una y otra vez. Luego, se puso a hacerme una cubana… iba aprendiendo, era hora de otra lección nueva. Me levanté y le dije
– Chúpame los huevos

Sonia, de rodillas, comenzó a lamer y chuparme los huevos, primero uno, luego el otro… la dejé un rato y luego le dije
– Ahora el culo

Sonia me miró sorprendida. Le dije
– Ponte detrás y me comes el culo

Nos movimos y Sonia se puso detrás mía. Me separó las nalgas y lamió mi ano. La dejé lamer un ratillo y luego le dije que metiera la lengua. Le dije que me cogiera la polla y me comenzó a masturbar mientras me lamía y metía la lengua. Eso es algo que me gusta que me hagan pero que lo pido poco porque me siento incómodo, las posiciones para que me lo hagan suelen ser incómodas psicológicamente hablando, me siento como vulnerable, poco varonil. Gema lo hace de vicio pero le dejo pocas veces.

Incorporé a Sonia y le dije
– Nunca habías comido un culo ¿no?
– No
– Pero te gusta cuando yo lo he hecho ¿no?
– sí

Nos besamos y le comí un rato las tetas mientras la masturbaba. Luego comenzamos a follar en diferentes posturas dentro de la bañera. No es que fueran posturas muy cómodas pero era excitante verla mojada y jadeando. Además, la bebida se le notaba y estaba mucho más activa que las otras veces, moviéndose ella sola, chupando cuando cambiábamos de postura, besándome mucho, y sobre todo gimiendo y jadeando constantemente. Sonia se corrió mientras me follaba estando encima mía y yo en una postura algo incómoda.

Tras ese orgasmo, se tranquilizó un poco pero entonces le dije que se pusiera de nuevo a 4 patas y entonces le comí el culo mientras la masturbaba. Pronto volvió a estar cachonda total y entonces paré. Fui a buscar el lubricante que iba en el neceser que ella había dejado ahí cerca. Sonia esperaba impaciente, la notaba nerviosa, mirándome y sonriendo, algo que nunca había hecho antes, pero era sonrisa de vicio.

Me volví a colocar detrás de ella y se la metí poco a poco. Empecé a moverme despacio pero de pronto, fue ella la que empezó a mover el culo hacia delante y atrás rápidamente, tocándose el coño y corriéndose dando gritos de una forma bestial. Se salió y se tumbó en la bañera temblando y con los ojos cerrados. Me dejó sorprendido, casi se había autofollado el culo. Entonces abrió los ojos y se incorporó para hacerme una mamada rápida. Cuando vio que me iba a correr, paró y me dijo
– Córrete en mi cara

Abriendo la boca y sacando la lengua. El corridón que le eché encima fue de los grandes, le llegó a la frente, cara, boca,… en cuanto vio que terminé, me la cogió y chupó con ganas, exprimiendo todo lo que quedaba.

No había sido un polvo como los anteriores donde ella escogía el papel de sumisa, en esta ocasión empezó con ese papel pero al final, ella cogió el mando, estaba desconocida.

Se levantó y me miró con la cara llena de mi leche. Entonces pensé en volver a coger yo las riendas y le dije
– ¿Sabes que es una lluvia dorada?
– no (con cara extrañada)

Y le señalé el bidé. Ella no se enteraba y entonces le dije
– Quiero orinarte encima

La cara de Sonia cambió a sorpresa total. Pensé que ahora ya me iba a decir que de eso nada, pero se me quedó mirando y dijo
– pero ¿dónde?
– donde sea
– ¿en las tetas?
– sí
– ¿En la cara?
– o en la boca

Sonia me miró seria. Entonces se arrodilló y me miró. Me quedé pasmado. Cogí y la levanté
– Te estaba vacilando

Y la besé. No me molestó que Gema le hiciera eso a Javi, pero no se lo iba a hacer yo a Sonia, eso no me gustaba. Sonia sabía a mi semen pero no me importó. Luego nos duchamos para limpiarnos después de tanto folleteo y volvimos a la cama.

No fuimos a la habitación a comer. Sonia se puso su camiseta y el tanga, yo mi me quedé con una toalla. Comimos sin hablar mucho, viendo la tele. Yo estaba reventado, muchas emociones pero le dije de salir a dar una vuelta. Sonia se negaba, por si nos veían, pero al final consintió en salir un ratillo. Nos vestimos de nuevo. Me quedé embobado mirando como se ponía las medias, el liguero, el tanga por encima del liguero y la minifalda. Me resulta muy erótico ver a una mujer ponerse unas medias. Luego se quitó la camiseta y se puso el sujetador, para luego volver a ponerse la camiseta.

Por último, se puso los tacones y se fue al baño a peinarse y pintarse un poco. La estuve mirando todo el rato porque me parecía muy sensual. La verdad es que llevaba una pinta de zorrón increíble, con esos taconazos, el escotazo, y la minifalda enseñando el encaje de las medias, estaba buenísima. Se me puso de nuevo dura y estuve a punto de decirle de quedarnos pero ella ahora quería salir.

Buscamos un sitio que ninguno de los dos frecuentáramos y encontramos un bareto que parecía estar bien. Entramos y pedimos algo de beber y luego nos pusimos a bailar. Sonia era el centro de las miradas, destacaba muchísimo. Además, cuando nos empezamos a morrear y acariciar, los pezones se le pusieron duros y se notaban una barbaridad. Estuvimos un par de horas y ya cuando el calentón de ambos era insoportable, nos volvimos al hotel.

Fue entrar enrollándonos y desnudándonos. La tumbé en la cama, le quité el tanga y me puse encima para directamente follarla casi sin preliminares, iba con una calentón enorme otra vez. Y cuando llevaba un par de minutos de folleteo intenso, de repente Sonia dice:
– Espera, espera

Yo seguí a lo mío, pero Sonia dijo
– Fran, PARA!!

Me quedé de piedra, Sonia dijo
– Salte, joder, salte

Me quité de encima extrañado, no creía haber hecho nada raro. Sonia se incorporó y se sentó en la cama, jadeando, mirando al suelo. Le dije
– ¿Qué he hecho?
– Ese es el tema, que no has hecho nada
– ¿Cómo?
– Que para follar así, follo con mi novio, que lo hace igual de bien
– No te entiendo
– Que estás muy blandito, joder
– Pero te lo estás pasando bien
– Sí, pero como si follara con Javi… quedo contigo para algo más
– Pero…
– Ni pero ni nada, Fran, que hoy llevamos 3 polvos y ni insultos ni pegarme ni nada…
– no sé…
– Joder, que en la bañera he sido yo la que se ha movido, te la he chupado a lo bestia y tú ahí quieto callado, y luego el polvo, coño, que me parecía que estaba follando con Javi…
– A ver Sonia…
– Y luego, me follas el culo y ahí con cuidadito, como si fuera la primera vez… joder, que me he tenido yo que mover
– era por no hacerte daño
– Con esa polla, siempre haces daño si la metes por detrás
– Por eso
– Pero eso es lo que busco, que me folles como las otras veces, quiero que me folle un tío, no follármelo yo a él, como con Javi
– Ya
– ¿Y la humillación? vale, lo de comerte el culo bien, y luego te sacas de no sé qué perversión esa guarrada de la lluvia y encima, ni te atreves ¿que me estabas vacilando? ¿eres tonto o qué?

Estaba sorprendido, estaba mosqueada en serio. Sonia siguió
– Y salgo contigo con esa pinta de zorrón y ni me lo dices, ahí embobado y ya está

Se quedó callada, sin mirarme. Luego siguió
– Si quedo contigo es para todo eso ¿te enteras? para cabrearme por lo que me haces y excitarme de esa forma que me deja muerta…

Otro ratillo callada y luego me mira y me dice
– Bueno, entonces ¿te insulto para que te enfades a ver si actúas como un tío o quieres seguir follando como Javi?

La cogí del cuello y la levanté, empujándola contra la pared
– Serás puta loca ¿Quieres que te folle un tío? te vas a enterar

Sonia me miraba desafiante. Ya no llevaba ni camiseta ni minifalda ni el tanga. Le dije
– ¿Te pone cachonda que te trate como a una puta, zorra?

Sonia miraba, sin decir nada más. Le apreté un poco el cuello y ella jadeó.
– Dí zorra ¿te pone cachonda ser mi puta?
– Sí

La empujé a la cama y le dije
– Enséñame ese culo de zorra

Sonia apoyó las manos en la cama y sacó un poco el culo. Me mató esa imagen con los tacones, las medias, el liguero… y ella dándome su culo. Me puse detrás y le di una fuerte palmada. Sonia jadeó. Le di otra, y luego otra. Entonces Sonia me miró y dijo
– Con el cinturón

La tía estaba cañera. Lo cogí y le di un golpe.
– ¿Te gusta, puta?
– Sí
– ¿Quieres más?
– Sí

Le di otro. Sonia gimió. Yo ya iba a parar pero entonces ella dijo
– más fuerte, por favor

Le di otro, más fuerte. Sonia gritó y esta vez se incorporó, le tuvo que picar de verdad. Le vi la cara por un espejo que había enfrente, era de dolor con los ojos cerrados y las manos apretadas. Me acerqué y la acaricié. Ella se volvió a poner en la misma posición y dijo
– Más fuerte, por favor

La cogí y la giré hacia mí, se le habían saltado las lágrimas. Se las limpie y la besé. Luego me aparté y le di un tortazo en una teta.
– Tú no mandas, zorra, te pegaré si quiero, no porque tú quieras ¿te enteras?

Sonia no se lo esperaba para nada y me miró con sorpresa y dolor. Le di en la otra teta
– ¿Te enteras?
– sí

Le toqué el coño, mojado, estaba cachonda. La miré, los ojos eran de vicio. La giré y le cogí las manos, para atárselas a la espalda con el cinturón, entonces ella dijo
– Espera, he traído una cosa para eso

Fue hasta su bolso. La miré mientras buscaba dentro. Estaba magnífica, que ganas tenía de volvérmela a follar pero antes sufriría un poco, tal como había pedido. Volvió hacia mí con un trapo en la mano. Me lo dio y mientras se giraba y ponía las manos tras la espalda, me dijo
– Prueba con eso si quieres, así no se cae tan fácilmente

Me había dado como un pañuelo negro alargado muy suave. Le até las manos con eso y la verdad es que era mejor, no se caía como ella decía. La puse de nuevo contra la pared, su espalda pegada a la pared. Le acaricié los pechos y luego le cogí un pezón y tiré de él. Sonia no dijo nada, tiré más fuerte y entonces jadeó y arrugó la boca. Le dije
– que tetas tienes, zorra, te gusta ir casi enseñándolas a todos en el bar ¿eh?

Tiré del otro pezón, seguí diciéndole
– Y te gusta ir marcando tus pezones, que todo el mundo vea lo cachonda que vas vestida de putita ¿eh?

Estuve un rato diciéndole insultos y tirando y pellizcando sus pezones. Luego bajé la mano a su coño, estaba muy mojado, estaba aún más cachonda. Le metí dos dedos y empecé a masturbarla mientras le comía las tetas, el cuello y la boca. No tardó casi nada en correrse, menudo calentón llevaba.

La empujé hacia abajo y le dije que me la chupara. Sonia se aplicó al momento, con una buena mamada. Como no podía usar las manos, la ayudé con la mano en su cabeza a tragarse más y más, mientras la insultaba. Los ruidos de chupar y atragantarse eran fuertes, cuando le quitaba la mano de la cabeza, ella se apartaba tosiendo y recuperando el aire, pero no le dejaba mucho tiempo y volvía a apretarle la cabeza. Luego la dejé libertad y se puso a hacerme una mamada normal, con más tranquilidad. Luego fue a por mis huevos e hizo intento de ir a mi culo pero la cogí del pelo y la subí. Sonia gritó por el tirón. Le dije
– zorra ¿quieres comerme el culo?
– Sí
– Aún no, putita, primero otra cosa

Le quité el sujetador y la empujé a la cama. La puse boca arriba. Fui a por el lubricante y se lo apliqué entre las tetas. Me senté encima de ella y me hice una cubana con sus tetas. La insultaba mientras apretaba sus tetas contra mi polla, y ella aprisionada y con las manos atadas a la espalda. Luego le metí la polla en la boca, después los huevos y por último le puse el culo. Sonia lamía todo, con ansia.

Luego la arrastré por la cama para que, siguiendo tumbada, sacarle la cabeza por el borde de la cama. Me bajé de la cama y me puse a follarle la boca. Veía como mi polla entraba en su garganta y ella hacía ruidos de chupar y atragantarse. Me moví rápido dentro de su boca, follándosela, y mientras le cogí las tetas y se las acariciaba, y luego el coño, que seguía muy mojado. La masturbé mientras no paraba de moverme dentro de su boca. Con una mano le metía dos dedos y con la otra le pellizcaba un pezón. Estuve así un par de minutos, sin dejar de follarle la boca hasta que se corrió, esta vez fue de los grandes por como gemía y se removía en la cama, con un orgasmo bestial. Me salí de su boca y la dejé descansar un rato. Le limpie la cara con la sábana, la tenía llena de sus babas y algo de lágrimas.

Me tumbé a su lado y la dejé descansar. Luego empecé a acariciarla y besarla suavemente pero pronto pasamos a comernos las bocas con ansia. La puse como a 4 patas en la cama pero con las manos aún atadas a la espalda y la follé. Estuvimos un buen rato de folleteo en muchas posturas. Luego la desaté para poder cambiar. No sé cuantas veces se corrió, Sonia estaba totalmente ida, gritaba y jadeaba como en una porno, pero con una cara de vicio total.

Acabamos mientras le daba duro por el culo, a 4 patas y ella tocándose y gritando. Como se había quejado de «blandito», se lo follé sin cuidado, rápido y fuerte. De pronto, ella se quedó callada y quieta, y explotó en un gran orgasmo… fueron épicos los gritos que dio y yo descargué sobre su espalda y culo porque ella, con sus espasmos, se salió y se echó sobre la cama.

Se quedó tumbada sobre una cama totalmente deshecha y una Sonia destrozada, sin poder moverse. Me tumbé a su lado y la abracé. Ella me agarró una mano y se quedó así, temblando. Sonia estaba destrozada pero yo también, esta vez me dormí casi al momento.

Al día siguiente nos despertamos más tarde de las 10… primero escuché a Sonia despertarse y levantarse, quejándose. Fue al cuarto de baño y me vio despierto. Me miró sin decir nada y se metió en el baño pero 5 segundos después salió y me dijo
– Buenos días, follas como un campeón y la tienes muy grande
– ¿qué?
– como dices que después de follar te desprecio, pues eso, que luego te ofendes

La cabrona tan temprano, ya me estaba dando caña, pero no lo decía seria, estaba medio sonriendo
– Te has levantado sarcástica
– Me he levantado destrozada, me duele todo, me voy a duchar

Me quedé acostado escuchando la ducha. Al rato salió cubriéndose con una toalla, limpiándose los dientes. Se puso a buscar en su bolso y sacó ropa. Se quitó la toalla y la vi desnuda mientras terminaba de sacar ropa. Se me puso dura. Me levanté y me acerqué a ella, que al verme con la polla dura me miró con una ceja levantada y me dijo
– No, con lo de ayer tengo bastante por una temporada
– Venga, uno rápido
– No, es tardísimo, Javi estará esperando para venir a recogerme

Y no hubo forma de convencerla así que me fui a la ducha. Al rato ella entró en ropa interior, unas bragas y sujetador distintos a los de la noche, más normales pero se me puso de nuevo dura porque se puso a pintarse y cepillarse el pelo y era muy erótico verla así. Me dijo
– Javi no me contesta, a ver donde se ha metido ahora

Yo sabía donde había estado. Pensé que sería mejor que se despertara pronto porque si no, iba a tener que responder a muchas preguntas. Salí de la ducha, me sequé y me vestí y Sonia seguía delante del espejo. Me puse detrás de ella a peinarme y me dijo
– No se nota ningún morado ¿verdad?

Le miré el culo y le dije que no
– Menos mal que es raro que me salgan, pero ayer me diste bien
– Lo pediste
– Sí

Siguió peinándose y al rato dijo
– El culo me duele, te tomaste en serio lo de no ser blandito
– A ver Sonia, no me marees, me pediste caña
– Lo sé, pero ya te he dicho que no tienes una polla para follar culos
– Pero si tuviste un orgasmo bestial
– Ya
– Entonces la próxima vez más despacio ¿no?
– No he dicho eso
– Ufff, Sonia, no hay quien te entienda
– Solo digo que me duele, no que no me gustara
– Lo dicho, ahora te gusta que te den por el culo
– No he dicho eso tampoco, no me gusta
– Pero ¿qué dices? (riéndome)
– No me gusta, pero anoche estaba en otra sintonía

Que tía más rara… Luego fue a la habitación y se puso unos vaqueros y una blusa. Llamó otra vez a Javi y tampoco se lo cogió. Me preocupé. Dijo
– Joder, Javi sigue sin cogérmelo… estará con los amigos en el pádel
– ¿Te llevo a tu casa?
– No, quiero que me recoja, no llegar sola con un bolso de viaje y sin él, vamos a desayunar

Y salimos a buscar una cafetería. Nos sentamos en la terraza de una. Sonia con sus gafas de sol, no tenía hambre y solo se pidió café. Yo pedí un buen desayuno, tenía que recuperar fuerzas. Mientras esperábamos, le escribí a Gema a ver que pasaba. Me respondió:
– Javi aún está en la cama
– Joder, despiértalo y que se vaya a su casa a ponerse ropa de deporte y luego que venga a recoger a Sonia, y que le diga que estaba jugando al pádel
– No, que está en la cama follando con Carmen

Carmen era la otra chica del trío. Me puse nervioso. Le escribí
– Coño, pues que termine, dale prisas
– Ya se lo he dicho
– ¿Y tú no estás con ellos?
– Que va, me he levantado con resacón, me va a estallar la cabeza, estoy en tu cama
– Pues dale más prisa, y avísame cuando se vaya
– Valeeee

Sonia me miraba. Dijo
– Es de mala educación ponerse a escribir en el móvil cuando estás con otra persona
– Ya, perdona, mis padres…

Trajeron mi desayuno y lo devoré. Sonia volvió a llamar a Javi sin respuesta. Empezaba a cabrearse. Y Gema no me decía nada. Entonces Sonia dijo
– Pues me llevas a mi casa, y otro día me das el bolso
– No, bueno, espérate un poco, aquí se está bien
– No, tengo ganas de echarme en mi cama, que me sigue doliendo todo el cuerpo y estoy cansada
– ¿Por los golpes?
– No, el sexo en general contigo es agotador (sonriendo)
– Eres muy cañera
– Y esos orgasmos son… mucha tensión
– ¿Cuántas veces te corriste?
– No lo sé, unas cuantas

Entonces Gema me escribió que ya se iba Javi a su casa. Tenía que aguantar a Sonia un rato más. Le dije
– Sé un poco más concreta
– Pufff, no los cuento… muchos… no follas mal (con una media sonrisa socarrona)
– Como Javi ¿no? (dije sarcásticamente)
– No exactamente (sonriendo)
– Estoy seguro que Javi no te hace gritar como yo, aún cuando dices que en los dos primeros polvos fui como él
– Tú que sabrás
– ¿Qué le vas a contar a Javi de anoche?
– Poca cosa, no sé
– Algo nuevo le tendrás que contar, si no, va a perder interés
– No creo
– Sí, al final todo aburre si no cambias algo
– Puede ser
– Recuerda lo que te ordené
– ¿El qué?
– De comérsela entera
– Ah, sí
– Lo harás ¿no?
– Sí
– Y deja que acabe en tu boca
– No, eso no
– ¿Por qué? si cualquier niñatilla hace eso
– No soy cualquiera
– ¿Tienes una idea de lo que va a disfrutarlo?
– mmmm
– Hazme caso, va a flipar
– Ya flipa
– jajaja, que humilde
– ya ves

Sonia sonrió, y entonces dijo
– Por cierto, estás enfermo ¿eh? menudas ideas tienes
– ¿Por qué?
– Esta noche te has lucido a probar cosas nuevas pero lo de la lluvia.. vaya mente sucia que tienes
– jajaja, bueno, era parte del juego
– Vaya ideas… eres un pervertido
– Pero te ibas a dejar

Y me miró con asco. Entonces se levantó y dijo
– Venga, llévame
– No, espera, voy a pedirme algo más, que sigo con hambre (estaba ganando tiempo para Javi)

Sonia puso mala cara pero se volvió a sentar. Dijo
– Desde luego, anoche quemaste energía, está claro

Entonces se me ocurrió preguntarle por el trabajo, sabía que ella había empezado en un nuevo equipo y no estaba contenta. Fue lo mejor, se tiró media hora puteando a la gente. Entonces, al fin la llamó Javi. Sonia lo cogió y le dijo
– Nene ¿dónde andas? llevo una hora llamándote

Escuchaba como él se disculpaba rastreramente. Sonia escuchando hasta que se hartó y le dijo que viniera a recogerla. Javi llegó 15 minutos después. Me saludó con una gran sonrisa, se notaba que había triunfado esa noche… ya me enteraría al volver a casa.

Los acompañé a su coche y me despedí de ellos, con un apretón de manos con Javi y, sorprendentemente, con dos besos de Sonia y un «nos vemos mañana». Que suavecita estaba comparándolo con la vez anterior que ni me miraba.

Los vi irse en el coche y me quedé pensando «vaya dos». Ella follando a lo bestia conmigo y luego, tan normal y fría… ¡¡¡que le había pegado latigazos y reventado el culo hacía unas horas!!! y ahí como si nada. Él, dejando a su novia follar con otro, follándose a otras dos mientras tanto, y luego recogiéndola y saludándome como si nada. Y los dos tan tranquilos, y él incluso preguntándole a ella si se lo había pasado bien… vaya dos.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s