QWERQ

Verónica la mira con la boca levemente abierta, sin saber qué contestar a eso. Hasta que no se le ocurre responder otra cosa que preguntándole lo que acaba de decir.

—¿Cómo que la verdad?

—Sino no habrá servido de nada que yo lo haya hecho.

—¿Có-cómo? —Contesta nerviosa.

—¿Qué quieres? ¿qué me ponga en evidencia otra vez con el pakistaní de la tienda?

—A-Alejandra…

—Te estoy pidiendo… Que… Que si te lo pregunta… Que seguro que lo hará… le digas que sí, que he bajado así… ¿de acuerdo?

—¿Con la minifalda?

—No… Con la minifalda… Y con la blusa blanca… desabrochada… y sin sujetadores…

—Dios… Esto no puede estar pasando… —Levanta la mirada y observa a su amiga. Levemente se da cuenta que sus pezones se marcan a través de la blusa blanca.

—Si lo haces… Yo me libraré de quedar en evidencia delante del pakistaní… Evitaré que me putee de nuevo…

—No… no permitas que haga contigo eso… No… No… ¡No lo permitas! —dice alzando la voz. Le coge la mano que tiene apoyada en su propia pierna y le sale de dentro darle un abrazo.

—Alejandra… te.. te voy a ayudar a salir de esto… ¿Vale?

—Gracias… —contesta recibiendo el abrazo. Embriagándose del olor de Verónica, mientras nota sus pechos en contacto con los suyos.

—So… Somos amigas… Alejandra…

—Sí… —le contesta abrazándola ella también.

—Saldremos de esto juntas… —Nota como Verónica le da un beso en la mejilla.

De golpe se ha creado una atmósfera rara… toda la conversación… todo es tan inusual… terminando en ese abrazo…

—Déjame a mi con mi suciedad… No te manches con ello… por favor… No más…

—Alejandra… no puedo dejarte sola en esto… —Le dice cerca del oído, abrazándose aún.

—Eres una cría Verónica… Tú no puedes lidiar con esto… —Le acaricia levemente la cabeza.

—Confía en mí… No pienso dejarte sola…

—Tienes que hacerlo….

—Ese viejo es muy peligroso…

—Si… si sigues… Caerás en sus manos.. Como he hecho yo… Aunque ahora no lo creas posible… Tienes que alejarte de él…

—Pero tú… tú eres importante para mi… —Y le abraza más fuerte.

—Tú y yo siempre estaremos cerca.. pero lejos de esto.. tú al menos…

—No pienso permitir que caigas mas en sus garras…

—Aunque… No lo quiera… Ya lo estoy…

—No dejaré que vaya más allá…

—Te quiero verónica…

—Te… Te quiero Alejandra…

Y de repente, el móvil de Verónica rompe todo el clima formado. Dejan de abrazarse y mira hacia la mesa donde no para de sonar el teléfono, disipándose la atmósfera creada. Verónica se pone a hablar mientras ella se recompone. Atusa su blusa y su corta falda vaquera. Cuando lo hace, nota que sus pezones se marcan mas de lo habitual…

Cuando acaba de hablar con Raúl, vuelve a hablarle.

—Dios… Raúl está al llegar… Será… será mejor que te vayas… No quiero que te vea así.

—Tranquila… Ya me voy… Verónica… amor…—Y le da un beso en la mejilla. —Gracias por todo.

—Me tienes aquí para lo que necesites amiga.

Y sale de casa mientras se pone la gabardina y sube las escaleras pensando en todo lo que está ocurriendo.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s