FRAN REL

Al día siguiente me levanté de buen humor. Javi se levantó el primero y se fue a su casa a vestirse para el trabajo, iba también contento. Gema desayunó conmigo y estaba flipada por la noche anterior. Lo cierto es que los dos flipábamos con el sumiso de Javi, se dejaba hacer de todo y encima, le ponía cachondo.

Pero el día fue un desastre, problemas por todos lados, nervios, pesimismo. El plan era volver a repetir trío aprovechando que era la última noche de Sonia fuera, pero llegué a casa para seguir trabajando. Comí con Gema y Javi pero pendiente de los correos y mensajes, todo el equipo de trabajo estábamos con un estrés enorme. Me llamó Sonia nerviosa y casi gritando por nuevos fallos que había encontrado. Cuando colgué con mala cara, Javi, para relajar el ambiente, dijo
J: Con lo que le gusta gritar, y luego follando, es totalmente silenciosa jaja

A estas alturas, la confianza de Javi con nosotros era total, no se guardaba nada. Javi siguió
J: si te la follaras, ya verías

Gema sabía perfectamente lo del permiso de Javi, se lo habíamos contado los dos. Yo con Gema no tenía ni un secreto, y Javi lo sabía
F: pues tío, a Gema bien que la haces gritar
G: jajaja
J: por eso creo que no soy yo, que es ella que no es capaz de relajarse
F: pues se lo comes bien, que eso les encanta a todas
G: pero si él lo come muy bien
J: el problema es que Sonia nunca me deja llegar hasta su orgasmo cuando se lo como, en cuanto nota que le va a llegar, quiere follar para terminar a la vez y follando
F: tío, pues la atas y que no tenga más remedio
G: síii, eso mola mucho
J: ¿Te crees que Sonia es de las que se deja atar? ni hablar
F: pues la coges del cuello y la obligas a follar como tú quieres, que lo haces bien, mira Gema, que se la escucha en todo el bloque
G: jajaja, que cabrón, pero es verdad, a mí me follas muy bien, cari
J: pero es que contigo es muy diferente, Gema
F: que lo mismo lo que necesita es que seas un poco cabrón en la cama
J: no, de verdad, es que no sabes como es… por eso te la tienes que follar, a ver si de verdad eres capaz de hacerle esas cosas

Gema y yo nos reíamos, Javi se creía que era por como describía a Sonia, pero nosotros nos reíamos porque sabíamos como es la otra Sonia
F: mira, la pones a 4 patas y le das unos azotes bien dados, que vea quien manda
J: dios jajaja, y salgo en camilla jajaja
F: te sorprenderías (Gema descojonada)
J: pufff
F: mira Gema, a ella le gusta eso de vez en cuando
G: eh, que solo lo he probado contigo
J: ¿En serio? os estáis quedando conmigo
F: quizás debas entrenar con ella, para luego hacérselo a Sonia
G: jajaja, podemos probar
J: pufff, es que a mí no me van esas cosas
F: todo es probar, yo pensaba lo mismo
G: y ahora se le da genial

Seguimos un poco más entre risas pero entonces me volvieron a llamar y los dejé, me fui a seguir trabajando.

Gema me insistió mucho en que me relajara y me fuera con ellos pero no podía, les dije que se divirtieran juntos. Me encerré en mi dormitorio y los dejé en el de Gema. A las 1 de la noche seguía currando mientras escuchaba a estos dos dale que te pego desde hacía dos horas, eran incansables. Gema apareció una vez para que me fuera con ellos, no le gustaba que yo estuviera liado y ellos follando. Incluso se ofreció a una mamada «rápida pero relajante» jaja, pero yo estaba hasta arriba.

A las dos decidimos cortar, el tema ya estaba bastante decente para que Sonia lo presentara por la mañana. Les dije a los del equipo que se fueran a dormir, cada uno estaba en su casa trabajando y Sonia en su hotel, también trabajando. Me quedé hablando a solas con Sonia. Estaba destrozado por la tensión sin parar desde las 9 de la mañana. Sonia tampoco había parado de currar. Le dije de irnos ya a dormir pero me dijo que tenía que terminar unas cosas y al final me quedé con ella hasta las 4, más que nada por no dejarla sola. Como es tan exigente y perfeccionista, le daba mil vueltas a las cosas. Cuando ya quedó satisfecha con la presentación, descansamos. Estábamos hablando por skype desde los portátiles, pero sin la cámara puesta, ella compartía su ordenador para que yo viera su presentación para el cliente y me dijo
– Estoy tan nerviosa, que ya no voy a dormir
– Pues hazte una paja, eso relaja
– jaja, no gracias
– ¿También es de fulana?
– No, es de solterona o insatisfecha
– ¿De solterona?
– Claro, tengo novio, si necesito eso, pues le pido un polvo, siempre está dispuesto
– Normal, con lo buena que estás…
– Gracias jaja
– ¿En serio nunca te masturbas?
– Totalmente en serio
– ¿Nunca lo has hecho?
– Sí, pero cuando no tenía novio
– ¿Cuándo fue la última vez?
– Puffff, pues con 16 o 17
– muchos años sin tocarte
– jaja, tengo quien me toque
– Sí, no te van a faltar voluntarios

Nos quedamos callados, ella preguntó
– ¿Te vas a acostar ya?
– Bueno, llevo acostado desde las 2, pero con el portátil
– ¿Y Gema? ¿está contigo en la cama? (con voz angustiada, un poco acojonada por lo que acababa de decir)

jeje, si ella supiera donde estaba y lo que había hecho
– No, se ha quedado a dormir en su antiguo cuarto, aquí no habría podido dormir conmigo despierto y hablando
– joder, que susto, pensé que me podía haber escuchado
– que va, tengo el volumen bajito, das muchos gritos cuando estás nerviosa
– jaja que cabrón
– es verdad, me has gritado en el trabajo y follando, lo sé bien
– que dices!!! yo no grito follando
– No, anda que no… al menos, conmigo sí
– bueno, bueno, eso lo dices tú, por cierto, mmm no me contaste ¿al final lo hiciste con ella?
– ¿Hacer? (haciéndome el tonto)
– Ya sabes, lo de los azotes
– Ah, ¿no decías que no te interesaba?
– Siento curiosidad
– Pues sí, se lo hice
– Ah ¿y?
– Bien, le gustó
– ¿y?
– ¿Quieres detalles?
– alguno
– ¿Cómo qué?
– Pues no sé, los que quieras contarme
– Pregunta
– No sé, dime tú
– Por ejemplo, ¿la azotaste en el culo como a mí?
– que cabrón, pero sí, por ejemplo
– Sí, lo hice
– Ah, ¿y protestó?
– No
– mmm
– Se puso cachonda como tú
– Ya
– Y se corrió varias veces, como tú
– mmmm
– ¿Es mentira?
– ¿que me corrí varias veces?
– sí
– tuve muchos orgasmos, estaba sorprendida
– ¿Y te pusiste cachonda con los azotes?
– Ya lo sabes
– ¿No lo reconoces?
– ¿hace falta?
– Gema pedía más
– ¿La azotaste más que a mí?
– Sí ¿te da envidia?
– ahora mismo para nada
– ¿Seguro?
– jajaja ¿Sabes? en lo de mis orgasmos, tenías razón

Menudo cambio de tema me dio jeje
– ¿Sí?
– Sí, con Javi es diferente
– ¿Por?
– Pues no sé… él no es de echar varios polvos seguidos como tú

Aquí me reí en silencio, más de 2 horas había estado el tío follándose a Gema, y seguro que se habría corrido 3 o 4 veces.
– ¿Ah no?
– o quizás sea yo que tampoco hago mucho por seguir, no sé, creo que es cosa de los dos
– vamos, que te corres una vez y ya está
– sí, cuando lo hago
– ¿No te corres siempre?
– Nooo, que va jajaja
– ¿Te ríes?
– Es que creo que te crees que siempre me corro a lo grande como contigo
– Claro
– Noooo jaja

Otra vez callados, ella volvió a hablar
– Y tienes razón, me ponía que me azotaras, no lo entiendo pero era así
– Tampoco lo entiendo
– No sé… es algo que jamás voy a repetir, lo tengo claro, pero en ese momento, me ponía mucho
– ¿No lo vas a hacer con Javi?
– Nooooooo, jamás
– ¿Por qué?
– Porque él no me pone de esa forma, y ya te digo que jamás dejaré que un tío me vuelva a pegar y humillar de esa forma, ni Javi ni nadie
– Pero te pone recordarlo
– Un poco, pero a la vez, me da asco y me repugna, es contradictorio, lo sé

Por la conversación, me había empalmado, escuchándola y recordando… entonces tuve una idea, me saqué la polla y me hice una foto. Se la mandé a Sonia
– Te he mandado una cosa a ver si te ayuda a dormir
– A ver

La escuché moverse para coger el móvil y dijo
– Pero que guarro eres
– ¿La reconoces?
– Pues claro ¿Y con esto voy a dormir?
– quizás te anime a hacerte esa paja relajante que tanto necesitas para dormir jeje
– jajaja, eres un pervertido
– ¿No sirve?
– mmmm quizás

Otra vez callados, entonces dijo
– ¿Te la haces conmigo?
– ¿sí?
– Pero sin cámara, solo escuchándonos
– Mejor con cámara
– no
– pues vaya putada
– ¿No quieres?
– Sí, claro, pero se pierde mucha excitación ¿no?
– Ya veremos
– bueno, dime ¿qué llevas puesto?
– Una camiseta blanca de dormir y bragas blancas
– mmmm, ¿bien pegadita?
– sí
– puufff, con las tetas que tienes, te debe quedar genial ¿se te marcan los pezones?
– Ahora sí… ¿Y tú que tienes puesto?
– Pues parecido, camiseta y pantalón corto de pijama
– Vale

La escuché moverse y luego silencio. Le pregunté
– ¿Qué haces?
– Me he echado y estoy mirando tu foto mientras me acarició por encima de las bragas
– Uff, genial
– ¿Qué haces tú?
– La tengo en la mano, y estoy recordando tu cuerpo
– ¿La mueves rápido o lento?
– Lento
– ¿Y qué recuerdas?
– Recuerdo cuando entramos en mi habitación y te desnudé, y te quedaste en ropa interior, me dejaste sin respiración, que cuerpazo tienes
– mmm

Y nos fuimos contando momentos del primer polvo, cada uno algo distinto… Me desnudé del todo y activé mi cámara. Escuché como ella jadeó al verme. Luego escuché ruidos de ella moviéndose. Le pregunté
– ¿Que has hecho?
– Me he desnudado
– ¿Te sigues tocando?
– Sí
– ¿Te metes dedos?
– Aún no, acarició mi clítoris y mis pezones
– joder Sonia, no voy a durar mucho
– Cuéntame que me harías si estuvieras aquí

Y le conté como la besaría, le comería las tetas, le lamería su clítoris… ella gemía y jadeaba. Entonces dijo
– No pares de mover la mano, me pone mucho

Y volví a escuchar ruido, entonces vi que se quitaba el negro de la pantalla y se veía algo moviéndose. Luego se terminó de mover para ver a Sonia tumbada, de perfil, se le veían perfectamente un pecho y la mano entre sus piernas. No se veía su cara
– Joder, Sonia, estás tremenda
– Cuéntame como me follarías
– ¿Te has metido ya dedos?
– Ahora cuando empieces a contar

Le expliqué como la penetraría, lo que le haría. Vi como ella metía más su mano y con la otra como se acariciaba los pezones, tirándose de ellos. Al poco, ella gemía alto, sin parar de mover su mano dentro de sus piernas…

Yo ya estaba a punto de explotar, esperando como podía a que ella se corriera, cuando de pronto, ella volvió a mover su portátil, esta vez se veía su cara y su pecho, mirando al portátil donde se me vería masturbándome. En ese momento, empezó a correrse, con su cuerpo sacudiéndose y ella gritando, nada silenciosa… yo la seguí inmediatamente. Ella me miraba y yo a ella, a través de las pantallas.

Se quedó mirando al techo, respirando. Al rato, se incorporó, sonriendo y me dijo
– Buenas noches

Cerrando la conexión. Tenía la cama empapada de mi corrida pero me dio igual, estaba feliz y caí dormido rápidamente.

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