SUSURRO

Marcos

En la oficina era todo una fiesta, habían ganado todos los concursos, excepto, Rusia, China, y EEUU, pero el resto del mundo era de ellas, hacía seis meses que Lorena regreso de Rabat, en ese tiempo apenas nos veíamos los jueves después de que tomaran las copas, llegaba sobre las ocho de la noche, charlábamos un rato mientras ella cenaba algo rápido, después se iba a su habitación, se duchaba y pasaba al despacho, era los únicos momentos que teníamos para nosotros, la que hablaba era ella, me contaba cómo iba los trabajos para los concursos, conforme se  acercaba la fecha, más nerviosa se ponía, apenas comía, dormía muy poco, había días que no volvía a casa, se los pasaba en la oficina, habían alquilado las otras tres plantas y contratado más personal, como si hubieran ganado el concurso, las tres se dejaron las cejas en los trabajos y al final tanto trabajo tuvo su recompensa, eran la principal consultoría externa de la multinacional, las botellas de champan desaparecían con una velocidad increíble, todo era alegría, pero Lorena tenía una espina clavada, Estados Unidos, estaba convencida de que presentaron la mejor oferta, pero se la dieron a una consultora americana, lo mismo que en Rusia, y China, todas consultorías nacionales, estaban brindando las tres socias, cuando sonó el teléfono de Lorena.

  • Es Paolo, voy a mi despacho a cogerlo.
  • Hola Paolo, que tal estas.
  • Bien, me imagino que estaréis de fiesta, habéis ganado todo lo que se podía ganar.
  • Como lo que se podía ganar.
  • Si algunos concursos son un paripé, es cuestión de política, las consultorías de China. Estados Unidos y Rusia, ya estaban adjudicadas antes de los concursos, tienen que ser consultorías nacionales, tal como te digo es cuestión política, y ya sabes con los políticos conviene llevarse bien.
  • Pues me queda pena del de Estados Unidos, tenía puesta muchas esperanzas.
  • Te diré que la vuestra era la mejor oferta, pero ya te dije, política.
  • Bueno que le vamos a hacer.
  • Te llamo porque tenéis que venir las tres a Londres para firmar todos los contratos, os parece bien dentro de dos semanas.
  • Perfecto, no hay problema, dentro de dos semanas no vemos.
  • Pues ya no te molesto más, felicidades de nuevo.
  • Gracias.

Cuando salió Lorena del despacho, su cara era de felicidad, estaba exultante.

  • Chicos hemos ganado lo que se podía ganar, lo que no ganamos estaba asignado antes de los concursos, enhorabuena a todos, hoy es viernes tomaros el día libre, que solo se queden los imprescindibles, poneros de acuerdo para cubrir los despachos necesarios, el resto está invitado a una discoteca que conocemos, iremos todos a disfrutar de lo ganado, todo corre por cuenta del despacho, nos vemos sobre las diez de la noche.

Todos gritaron de alegría los corchos de las botellas de champan saltaban por los aires, todos brindaban por lo conseguido, Lorena, Claudia y Luisa, entraron en el despacho de Lorena.

  • Claudia, llama a  la discoteca y dile que iremos unos cien hoy por la noche, que se aprovisione bien de champan y bebidas, hoy rompemos con la pana.
  • Vale ahora mismo los llamo, pero es mejor que se lo digas a tu marido.
  • A Jorge, por qué.
  • Porque el dueño es Roberto, su mejor amigo.
  • Y tu como lo sabes.
  • No te acuerdas que nos lo presento en una fiesta, hace como dos años.
  • A si es verdad.
  • Pues la semana pasada después de tomar las copas en el  pub, Claudia y yo decidimos ir a tomar la última en la disco y de paso ver si caía algún guaperas, al cabo de un rato mientras estábamos en la barra se acercó el camarero y nos dijo que todas las copas que tomáramos a partir de ese día, eran gratis, cortesía de la casa, nos quedamos flipada, preguntamos quien no invitaba y nos dijo que el jefe, en esto aparece Roberto con dos gin tonic, y nos los da, nos dio dos besos a cada una y nos contó que hacía poco que le compro el local a su antiguo dueño y que ahora era el propietario, estuvimos hablando como una hora, y nos dijo que nos pasáramos cuando quisiéramos que si necesitábamos algo que lo pidieran sin ningún problema que el jefe de la sala, tenía orden de atendernos en todo lo que deseáramos, por eso te digo que hables con Jorge.
  • Pues lo hare.

Estaba hablando con uno de los informáticos sobre un programa que me interesaba comprar para mi ordenador, cuando vi a Lorena que me hacía señales de que me acercara a ella, me despedí del chico y fui a su encuentro.

  • Entra un momento en el despacho, quiero hablar contigo.

Entramos en el despacho, me senté al lado de Claudia y Luisa.

  • Tú dirás.
  • O sea que Rober compro la discoteca donde fuimos después de la cena con Lucas.
  • Si, hace unas semana, por.
  • Es que queremos hacer la fiesta allí, tu podías llamar a Rober y pedirle que se aprovisione bien de champan y alcohol.
  • Si claro, ahora le llamo.

Cogí mi móvil marque el número de Rober.

  • Hola Rober.
  • Hola Jorge.
  • Rober quiero pedirte un favor, no sé si será mucho pedir, además es con tan poco tiempo que no se si podras.
  • Tú habla, después decido.
  • Veras, es que Lorena quiere hacer una fiesta con los empleados, pues han ganado la mayoría de los concursos de los que te hable, y la querían hacer en el Coliseum, es posible, que te aprovisiones de champan y alcohol como si no hubiera un mañana.
  • Voy a hacer algo más, dime cuantos seríais.
  • Lorena cuantos serian.
  • Unos cien.
  • Ya oíste unos cien.
  • Bien pues daré orden que dejen ciento cincuenta plazas libres que controlen el aforo, y así no tendréis problemas para entrar, sobre qué hora.
  • Sobre las diez.
  • Pues perfecto ahora llamo y no te preocupes que bebidas van a sobrar.
  • Jorge dile que todas las consumiciones las paga la empresa, que nos haga una factura.
  • Dile a Lorena que por eso no se preocupe, que lo solucionamos fácilmente, hago una estimación y te paso la factura, no creo que beban como cosacos, dile que tranquila que Rober se encarga.
  • Gracias amigo.
  • Gracias a vosotros, así lleno el local, nos vemos a la noche, a la primera ronda invito yo, supongo que todo tu personal tendrán tarjetas identificativas.
  • Si.
  • Pues  que la presenten a la entrada y les dejaran pasar.
  • Que buena idea.
  • Así es más fácil controlar.
  • Otra vez gracias Rober.
  • De Nada Lorena y felicidades, os lo merecéis, habéis trabajado mucho, Jorge me estuvo contando el esfuerzo que hicisteis.
  • Gracias Rober, nos vemos a la noche.

Colgué el móvil.

  • Vale chicas pues ya está, tenéis prácticamente la discoteca para vosotros.
  • Gracias cariño.
  • Ahora me voy al trabajo, Lorena vas a ir por casa.
  • Si, sobre las ocho estaré en casa, nos cambiamos y vamos a la disco.
  • No sé si ir, es vuestra fiesta.
  • Anda ven, tú también te has sacrificado, eres parte del triunfo.
  • Vale iré un rato, nos vemos.

Salí del despacho, me despedí de algunos de los trabajadores y me fui al trabajo, había pedido un par de hora libres para estar con Lorena esperando los resultados, como todo salió bien no era necesaria mi presencia por más tiempo, además tenía cosas que hacer, si quería estar a las ocho en casa tenía que espabilar, me pase el resto del día atendiendo llamadas de nuestros ingenieros de Portugal, teníamos un problema con algunas piezas de un nuevo modelo de avioneta, que requería ser estudiado a fondo, estuvimos como cinco horas haciendo simulaciones en los ordenadores hasta que dimos con el problema y dimos con la solución, eran las siete y media cuando salí de la oficina camino de casa, cuando llegue como siempre últimamente Lorena no estaba, entre en mi habitación, me di una ducha rápida y me vestí de forma informal, no tenía intención de estar mucho tiempo en la fiesta, era la fiesta de Lorena, sus socias y sus empleados, yo pintaba poco, sobre las nueve llego Lorena.

  • Ya estas vestido.
  • Si llegue a las ocho.
  • Me retrase, es que llame a Lucas para ver si estaba en Madrid para invitarlo.
  • Y esta en Madrid, no estaba en Paris, no estuviste allí hace tres semanas para arreglar no sé qué problema, lo que no entiendo es cómo funcionaba esa empresa, siempre con problemas, como se las apañarían antes de estar vosotros, cuanto tiempo estuviste, diez días no.
  • Si diez días.
  • Llegaste echa polvo, estabas tan cansada que ni siquiera me saludaste, te metiste en tu habitación, te duchaste y te acostaste sin darme ni siquiera un beso.
  • Ya te lo explique, estaba tan cansada, que no me di cuenta, ya te pedí perdón.
  • Si, ya lo sé, y lo entendí, demasiado estrés, mucho trabajo, pero ahora ya termino, pronto volveremos a la normalidad, no.
  • Bueno aún queda arrancar, en dos semanas vamos a Londres a firmar el contrato, después tengo un viaje a Lisboa con Lucas, solo te pido algo más de tiempo.
  • Cuanto Lorena.
  • Seis meses.
  • Joder Lorena eso no es lo que hablamos la última vez, quedamos que en cuanto salieran los resultados de los concursos, volveríamos a nuestra vida anterior.
  • Ya lo sé, pero solo te pido un poco más de tiempo, después te compensare con creces.
  • Lorena, me estas pidiendo mucho, tanto sacrificio no sé a dónde nos llevara, cuando hicimos el amor por última vez, ya ni me acuerdo, llevamos casi un año durmiendo en habitaciones distintas, apenas nos hemos visto en este tiempo, y tú me pides ahora que aguante seis meses más, no lo sé Lorena, tengo que pensarlo.
  • Vamos Jorge, por favor, confía en mí, te prometo que solo serán seis meses.
  • Eso mismo dijiste la otra vez y ahora pides una prórroga, mira vete tu sola a la fiesta, no tengo ganas de ir, prefiero quedarme en casa y pensar en nosotros.
  • Jorge, ven por favor, lo pasaremos bien.
  • No Lorena no voy, no estoy de humor para fiestas.
  • Vale, joder ya estas cabreado.
  • Claro que estoy cabreado, no sabes lo que me cuesta no poder estar contigo, si no estás en la oficina, estas de viaje, no sé lo que es tener un fin de semana para los dos, coño Lorena, si parece que no estamos casados, parecemos dos vecinos que se saludan en el portal, se dan los buenos días y las buenas noches y nada más.
  • Anda dúchate y vístete, disfruta de la fiesta y pásalo bien con tus empleados, dale saludos a Rober, al final va tu jefecillo.
  • Quien Lucas, si llega a Madrid a las once y me prometió que se pasara por la fiesta.
  • Pues muy bien, que suerte tiene, el pasa más tiempo contigo de lo que paso yo.
  • Vale tú mismo, no me vas a amargar la fiesta, si no quieres venir es tu problema.
  • Mia Lorena, vete a la mierda, no tengo ganas de discutir, vete y pásalo bien, a lo mejor me voy a pasar el fin de semana a mi casa de la sierra, total para estar solo, allí por lo menos puedo pasear por el bosque.
  • Has lo que quieras.

Ella se fue a su habitación, al cabo de media hora apareció por el salón vestida con una ropa que enseñaba más de lo que tapaba, pero no tenía ganas de discutir, que valla como le dé la gana.

  • Me voy, no me esperes despierto, llegare tarde.
  • No creo que este en casa, me parece que voy a preparar una maleta y me voy a la sierra, a lo mejor no vengo en una temporada.
  • Jorge no seas así.
  • Así como Lorena, no me pidas más sacrificios, todo tiene un límite, te daré esos seis meses pero ni un solo día mas.
  • Gracias, no te arrepentirás.
  • Ya estoy arrepentido.
  • Me voy.
  • Adiós.

Salió por la puerta de casa y ni siquiera un amago de darme un beso o un te quiero, me fui a mi habitación, metí en una bolsa de deportes algo de ropa y me fui para la sierra, necesitaba pensar.

Después de llegar de Rabat, pase algunos días cansada, necesitaba recuperarme, estaba tan cansada que me quedaba dormida en el despacho, eso no podía seguir así, llame a Lucas.

  • Hola, Lucas, necesito que me hagas un favor.
  • Dime, tu siempre pidiendo.
  • Necesito coca, sabes de alguien que me la pueda proporcionar.
  • Si claro, pero ten cuidado, eso engancha.
  • No te preocupes es solo para estos días, es que estoy hecha polvo después de lo de Rabat, fueron muchos días sin apenas dormir y demasiado trote para mi cuerpo, aunque lo disfrute mucho, no te preocupes que yo lo controlo.
  • No si a mí como si te enganchas, me la suda, a ver toma nota de este teléfono, le dices que vas de mi parte, le pides la cantidad que quieres le pagas por Bizum y él te lo envía por un mensajero, siempre cantidades pequeñas.
  • Dime el numero

Me dio el numero lo anote en el móvil.

  • Gracias Lucas, ahora mismo lo llamo, cuanto es lo mínimo.
  • Con 10 gramos vas bien, tienes para unas cien rayas, con esto estarás servida una buena temporada.
  • De nuevo gracias.
  • No te olvides que aún tenemos un viaje pendiente a Paris, y después Lisboa, a Paris dentro de cinco  meses más o  menos.
  • Si lo estoy deseando, tengo ganas de repetir.
  • No en Paris seremos menos gente más o menos unos vente, pero estarás más días, unos diez días.
  • Me pongo cachonda solo de pensarlo, bueno gracias por el teléfono, ahora mismo lo llamo por cierto como se llama.
  • Se llama Juan, no te olvides decirle que vas departe de Lucas el de la multa, en ya sabe.
  • Perfecto, de nuevo gracias.

Colgué la llamada, marque el número que me dio Lucas y al quinto tono contesto.

  • Hola te llamo departe de Lucas de la multi.
  • A vale, dime que quieres.
  • Veras quería algo de polvos blancos.
  • Cuanto.
  • Unos diez gramos.
  • Son quinientos euros, te doy un número de cuenta y me lo ingresas por Bizum, después de que tenga el ingreso confirmado, te envió a la dirección que me digas el paquete.
  • Bien dame el número de cuenta.

Me dio el número, le hice la transferencia por Bizum y  al cabo de un rato.

  • Perfecto a que dirección quieres que te la mande.

Le di la dirección del despacho, mi nombre y le dije que el mensajero preguntara por mí, al cabo de dos horas mi secretaria me dijo que un mensajero preguntaba por mí que traía un paquete para entregar en mano, salí de mi despacho, llegue a recepción le firme el conforme al mensajero y recogí un paquetito pequeño, volví a mi despacho, me encerré en el baño, abrí el paquete y dentó había una bolsita de parafina con cocaína, salí del baño, cogí un espejito que usaba para acicalarme de vez en cuando, volví al baño, me prepare dos rayas y las esnife con un canutillo echo con un billete de cinco euros, note como llegaba la coca a mi cerebro, comencé a sentirme eufórica, dispuesta a comerme el mundo, guarde el resto en mi bolso y me puse a trabajar como hacía tiempo que no lo hacía, durante  toda la mañana estuve activa, atendía las llamadas, despachaba con los empleados, consultaba los papeles para el concurso, todo perfecto, a partir de ese día, me vetea varia rayas en todo el día, así durante los seis meses que duro el trabajo para el concurso.

Ahora estamos todos en las oficinas celebrando nuestro triunfo en el concurso, tenemos todo el mundo, excepto, Estados Unidos, Rusia y China, las más importantes, pero todo era alegría, me metí en mi baño, me metí un par de rayas, necesitaba estar despierta, dispuesta, estaba hablando con mis socias cuando me sonó el teléfono era Paolo, entre en mi despacho, descolgué, estuve hablando con él un buen rato, me explico que las consultorías de los países que no ganamos era cuestión de política, que ganamos lo máximo, me volvió a felicitar y me despedí quedando con él en Londres dentro de dos semanas, para firmar los contratos, teníamos que ir las tres socias, salí del despacho, felicite a todo el mundo les dije que se tomaran el día libre que por la noche lo íbamos a celebrar en una discoteca que conocíamos, entramos Claudia, Luisa y yo en el despacho, le pedí a Luisa que llamara a la discoteca para reservas bebidas para todos, ella me dijo que hablara con Jorge, pues su amigo Roberto la había comprado salí del despacho le hice una seña a  Jorge, se acercó, le pedí por favor que llamara a Rober, y le dijera si podíamos hacer la fiesta en el Coliseum, le llamo y no puso pegas, Jorge se despidió, quedamos a las ocho en casa para cambiarnos y salir para la disco, llegue a casa después de las nueve y tuve una fuerte discusión con Jorge, me dijo que no iba a la disco, que no le apetecía, y más se cabreo cuando le pedí seis meses más de sacrificio, no lo entendía, tenía que sacar todo adelante, sé que le prometí que en cuanto ganáramos los concursos volveríamos a nuestra vida de matrimonio, pero no podía dejar las cosas así, además no me apetecía, tenía más planes, me fui a mi habitación me vestí lo más provocativa posible, quería cabrear a Jorge, pero en cuanto me vio no dijo nada, le dije que no me esperara que llegaría tarde, él me dijo que se iba a su casa de la sierra y salí de casa, llegue a la discoteca y la mayoría de los empleados ya estaban bebiendo, me senté en un sofá con mis socias y pedimos una botella de champan.

  • Sabéis que va a venir Lucas.
  • Lucas tu amante.
  • Pero que dices.
  • Vamos Lorena se te ve a la legua, cada vez que nos reunimos con él, se te  caen las bragas, seguro que sois amantes, tantos viajes y tantos días cuando el trabajo que llevas se resuelve en dos días, no intentes engañarnos, te conocemos bien, lo único que me da pena tu marido, no se merece esto, pero es tu vida, has con ella lo que quieras, pero yo tengo un marido como Jorge que se ha sacrificado por ti más de lo que se le puede pedir a ningún hombre, pero ya te digo no te juzgo, es tu vida y tu cuerpo, mientras no afecte a la empresa como si te follas a toda la oficina, es tu problema.
  • Tanto se me nota.
  • Si el día que vinimos a celebrar los primeros contratos, te masturbo delante de tu marido, tienes unos ovarios que no veas, pero ya te digo no te juzgo.
  • Pues yo sí, con confianza para mí, eres una puta, tu marido no se merece lo que le haces, es una excelente persona, se ha sacrificado un montón, no sé cómo puedes verle a la cara, perdona que sea tan franca, pero me sienta fatal lo que le haces a Jorge, me parece una cabronada, es mas a partir de ahora te pediría que solo habláramos de lo profesional, no me siento a gusto en tu compañía y aun por encima tienes la cara dura de traerlo a nuestra fiesta para que te masturbe otra vez y dime donde esta Jorge.
  • No quiso venir, le pedí seis meses más.
  • Pero tú estás loca, porque, no sabes delegar, para que estamos nosotras, parece que nos menosprecias, no confías en nosotras, te recuerdo que este trabajo lo hemos hecho entre todos los de la empresa ha sido cosa de todos, para eso hemos contratado a los mejores, para una vez conseguido los contratos delegar, para poder tener más tiempo libre para nosotras, no te entiendo Lorena, estas casada con un hombre maravilloso, que te ama con locura, que se ha sacrificado por ti como no creo que lo hiciera ningún hombre y tu aun le pides más sacrificios.
  • Lo que pase entre mi marido y yo es cosa nuestra.
  • Pero como lo que pase, si el pobre no se entera de nada, cuánta razón tiene el que dijo que no hay más ciego que un hombre enamorado, joder parece que lo pones como un cornudo consentidor y el pobre no sabe ni la misa la mitad, además no sé qué le ves a ese Lucas, si es guapo, pero el pobre es un engreído, se cree el ombligo del mundo, el día de la cena me cayó como una patada en los ovarios, su comportamiento fue de lo más impresentable, pero tú misma lo siento más que nada por Jorge, te repito que él no se merece esto, ahora si me disculpas me voy y ya sabes a partir de ahora entre tú y yo solo cosas del trabajo, por cierto, espero que tu comportamiento no influya en tu trabajo, porque en el momento que nos dejes tiradas con la empresa seré la primera en echarte de la presidencia, sabemos de tus devaneos con la coca, a veces te pones tanto que insultas a los empleados, tienes que cambiar de aptitud, todas fumamos un porro cuando estuvimos en la universidad, pero de eso a meterte coca, si coca, cuando en tu baño se notan los restos de polvos de coca, muchas veces al ir una de nosotras cuando tenemos una reunión, se ve por el suelo restos de coca, tienes que tener más cuidado, es tu salud, pero esto está empezando a afectar a la empresa y como ya te dije, estoy dispuesta a échate de la presidencia si no cambias.
  • Para eso hacen falta dos.
  • Lorena yo digo lo mismo que Claudia, si tu comportamiento pone en peligro la empresa no dudes que apoyare a Claudia sin dudarlo, lo mismo harías tu y yo también me voy, no estoy de humor para fiestas.

Las dos se levantaron y se fueron,  ellas no iba a amargarme mi triunfo, si porque era mi triunfo, por mucho que esas dos arpías dijeran que es de todo el personal, eso era mentira yo sacrifique todo por la empresa, horas de sueño, sin comer apenas, pasando los fines de semana metida en  mi despacho de casa, mi marido claro que se sacrifica, pero es lo mínimo que puede hacer por mí, somos un matrimonio y la cosa va de sacrificios, vale que él se sacrifique más, pero es que él no tiene ambiciones, se conforma con lo que tiene, si yo tuviera que sacrificarme por él lo haría sin dudarlo, o eso creo, necesitaba meterme una raya, me levante me fui al baño de mujeres me metí en un cubículo, saque de mi bolso mi espejito, de la bolsita unos poco polvitos con la tarjeta de crédito me hice un par de rayas y me las esnife, sentí como los efectos empezaban a llevarme a la alegría suma, recogí todo, lo metí en el bolso y volví a mi butaca, cogí la botella de champan me serví una copa y bebí, a mi salud.

  • Estas aquí zorra.
  • Hola mi señor, que tal el viaje.
  • Bien, ahora échate a un lado, sírveme una copa y ábrete de piernas, que tengo ganas de tocarte el coño.

Le serví una copa, me remangue un poco el vestido, abrí mis piernas y le permití que su mano entrara en mi coño, yo con mi mano aparte un poco la tela del tanga para que el tuviera mejor acceso a mi clítoris, comenzó a masturbarme, notaba como mi coño se mojaba, como la cocaína hacia su efecto, mis pezones se pusieron súper duros, mis manos fueron a su entrepierna, comencé a acariciarle la polla a través de la tela del pantalón, notaba como crecía.

  • Sácamela fuera, quiero que me la chupes.
  • Aquí, están todos mis empleados, no me parece correcto.
  • No discutas, sácamela fuera y majéame.
  • De acuerdo.

Le baje la cremallera, metí mi mano, aparte el slip y la saque para fuera, comencé a mastúrbalo, me encantaba sentir aquella verga en mi mano, aunque lo que más me apetecía era chupársela, me arriesgue y me agache un poco, le di un beso en el glande, la metí un poco en la boca, que sensación más placentera, como me gustaba chuparle la polla, la extrañaba tanto después de Paris, o Paris como disfrute, éramos menos que en Rabat, pero fue más intenso, fueron ocho días de follar a todas horas, de comerme pollas y coños a reventar a ponerme ciega de coca, gastamos tantos preservativos, que tuvimos que pedir más a la farmacia, me follaron por todos mis agujeros, me pusieron pinzas en los pezones con contrapesos, me pusieron a prueba a ver cuántos gramos aguantaban mis pezones, y supe resistir hasta el kilo de peso, Lucas estaba encantado de mí, decía que era su mejor puta en mucho tiempo, acabe muerta, es por eso que en cuanto llegue a casa ni mi pare a saludar a mi marido, solo quería descansar, fueron ocho días de locura, pensaba en todo esto mientras me metía de nuevo la polla de Lucas en la boca, el me cogió por la cabeza y me obligo a tragarme casi todo, me ahogaba, pero me encantaba la situación, me soltó la cabeza, me levante, le mire a los ojos y mis labios fueron al encuentro de los suyos.

  • Que haces.
  • Besarte.
  • Con tu boca llena de mi polla, ni se te ocurra, además cuando te bese yo.
  • Nunca.
  • Pues eso, no eres mi amante, eres mi puta y a las putas no se le besa en la boca, ahora mastúrbame, por cierto y el cornudo.
  • No quiso venir, nos enfadamos.
  • Porque.
  • Le pedí seis meses más de sacrificio.
  • Joder que ovarios tienes, el cornudo me cae fatal, pero hay que reconocerle que esta colado por ti, yo no me sacrificaría así por mi pareja en la vida.
  • Porque no crees que me lo merezco.
  • Si claro eso y más, anda no me jodas, sigue masturbándome.

Comencé a subir y bajar mi mano a través de esa tranca, mientras el me acariciaba el clítoris, tuve un primer orgasmo, el siguió castigándome el clítoris, tuve dos nuevos orgasmos.

  • Hola Lorena, donde esta Jorge.

Retire rápidamente mi mano de la polla de Lucas, saque su mano de mi coño, como pude me recompuse la falda.

  • Hola Rober, no quiso venir, no le apetecía, dijo que era la fiesta de mi empresa y que él no pintaba nada.
  • Me presentas a tu amigo.
  • Lucas este es Roberto, el mejor amigo de mi marido.
  • Hola un placer.
  • Igualmente, ahora si me disculpas me tengo que ir acabo de llegar de un viaje y estoy cansado, solo me pase para saludar a Lorena y felicitarla.
  • Ya lo vi, nada hasta luego.

Lucas se fue, no sabía lo que Rober había visto, la sala estaba muy oscura, espero que no viera nada.

  • Mira Lorena, no sé lo que te traes con ese tío, estabais como decirlo muy acaramelados, espero que solo sea un amigo, me jodería que traicionaras a Jorge después de los sacrificios que está haciendo por ti, no se merecería que lo engañaras, es un gran hombre, integro, honesto, te ama con locura, ahora te dejo  tengo que atender a unos clientes, ya sabes si quieres algo pídeselo a los camareros.
  • Gracias Rober y no te preocupes, Lucas es solo un amigo y responsable de la zona noroeste de la multinacional para la que trabajamos.
  • Ah el de Rabat y Paris.
  • Si ese.
  • Ya me hablo Jorge de él, por lo que parece no le cae bien.
  • Si no se llevan bien, pero no tienen que convivir con él, en cambio yo tengo que pasar muchos días con él.
  • Y con tu marido.
  • También.
  • Vale hasta luego.
  • Adiós.
  • Roberto se fue, me serví una copa de champan, estaba nerviosa, parecía que no me había visto masturbar a Lucas, me levante me apetecía bailar, me fui a la pista y comencé a bailar y como siempre que me pongo a bailar me olvide del mundo éramos la música y yo, estaba en la gloria, cuando note unas manos que me agarran por la cintura, me gire con la intención de darle una bofetada a la persona que me estaba tocando, levante la mano y el me la cogió antes de bajarla.
  • Tranquila Lorena, soy yo Marcos, tu compañero de baile.
  • Hola, tu por aquí.
  • Vengo todos los días, para ver si te veo, tenemos muchos bailes pendientes, podemos empezar ahora.
  • Por mi bien.

Me volvió a coger por la cintura metió su pierna en el medio de las mías y comenzamos a bailar, al cabo de un rato, teníamos un coro a nuestro alrededor, lo estaba disfrutando el me llevaba en volandas, me cogía por las nalgas y me meneaba como nunca un hombre lo hizo, el marcaba el ritmo, yo solo era esa pareja que se deja llevar, estaba en la gloria, el me masajeaba todo el cuerpo, se ponía en mi espalda, me cogía por los pechos, me estaba excitando, se pegaba a mí y notaba su pene, estaba erecto, se restregaba contra mis nalgas, me daba la vuelta y se pegaba a mí y lo notaba en mi vientre, dios que gusto.

  • Marcos necesito descansar, te apetece sentarte conmigo, te invito a una copa de champan o lo que te apetezca.
  • Vale pero prefiero una cuba libre.

Le cogí de la mano y lo lleve a mi sofá, cuando paso un camarero por nuestro lado le pedí una cuba libre y un gin tonic, mientras esperábamos comenzamos a charlar.

  • Veo que estáis de celebración, la mayoría de la gente habla de no sé qué de un concurso.
  • Si es el que te dije que nos íbamos a presentar.
  • O sea que lo ganasteis.
  • Si la mayoría.
  • O sea que ahora estas libre.
  • Bueno más o menos.
  • Me dijiste que en cuanto ganarais el concurso, volverías aquí para ser mi pareja de baile.
  • Si y lo mantengo, pero aún falta un poco.
  • No una promesa es una promesa, dijiste que quedaríamos un día a la semana para bailar.
  • Me acuerdo perfectamente lo que te dije, tienes razón, pon tu un día.
  • Los jueves, por la noche.
  • Me parece bien, pues nada los jueves por la noche, ahora bebamos por los jueves.
  • Por los jueves.

Chocamos nuestros vasos, y brindamos, no sé porque pero aquel chico me excitaba, cuando estábamos bailando su contacto me gustaba, me moje al sentir su polla frotarse contra mi culo, se me pusieron duros los pezones cuando metió su pierna entre las mías y froto su rodilla contra mi coño, joder estaba caliente, pero que muy caliente, después de la paja que me hizo Lucas, tenía ganas de polla.

  • Vamos a seguir bailando.
  • De acuerdo.

Nos levantamos, fuimos a la pista y bailamos tan pegados que parecía que estábamos dando un espectáculo erótico, así estuvimos como una hora, no parábamos de restregarnos con ansia, la música ayudaba, bachata, salsa, música para pegarse y rozar los cuerpos, dios como disfrutaba, eran las tres de la mañana cuando la música ceso, era la hora de cerrar.

  • Si quieres vamos a otro local que pone música hasta las seis de la mañana.
  • Pues me apetece.
  • Cogemos un taxi.
  • No vamos en mi coche, pero antes me voy a despedir del dueño.
  • Conoces al dueño del Coliseum.
  • Si es el mejor amigo de mi marido.
  • A pero estas casada.
  • Sí, es un problema.
  • No que va.
  • Bueno espérame fuera, me despido y salgo.
  • De acuerdo.
  • Me fui a la barra y le pregunte a un camarero por Rober.

Me dijo que estaba en su despacho, me presente y me acompaño por un pasillo subimos unas escaleras y me llevo a un despacho grande lleno de pantallas de televisión, sentado en una silla estaba Rober, mirando unas imágenes.

  • Hola Rober me vengo a despedir.
  • Tienes un minuto, quiero enseñarte algo y después hablar contigo.
  • Si claro.

Me senté a su lado y puso unas imágenes en las que se me veía bailar con Marcos, era imágenes muy subidas de tono, casi pornográficas, corrió las imágenes para adelante y se miraba como Marcos acariciaba mis nalgas, como me sobaba los pechos, como me abrazaba por la espalda y se restregaba contra mí.

  • Veras Lorena, no sé cómo le llamarías tu a esto, pero yo le llamo descaro, Jorge no se merece esto, te has comportado como una cualquiera, no sé cómo describirlo, es tu vida, pero le estás haciendo daño a mi mejor amigo, no sé tú, pero a mí me duele, no me creo que Jorge no quisiera venir porque no pintaba nada, además tu aptitud con ese tal Lucas, me intriga.
  • Pero quien cojones eres tú para juzgarme.
  • No soy nadie, sino fueras la mujer de mi mejor amigo me importaría una mierda como bailaras, con quien bailaras y con quien te arrimas, pues con ese tal Lucas estabais bien acaramelados, es mas no puedo jurarlo, pero me parecía ver cosas inapropiadas, te juro que si le haces daño a Jorge lo pagaras muy caro, él te ama con locura y tú se lo pagas así, te vienes sin él, te comportas como si fueras la novia de ese tal Lucas, y después te pones a bailar como una gogo con ese chico que podía ser tu hijo, joder Lorena que te pasa, estas muy cambiada, antes no eras así, no me dejas más solución que hablar con Jorge, tengo que contarle todo esto, es mi mejor amigo y tiene que saberlo, te doy de plazo un mes, si no se lo dices tú, se lo diré yo, y estate segura que me enterare, entre Jorge y yo no hay secretos nos lo contamos todo, se los sacrificios  que está haciendo por ti y tu le pagas así, comportándote como una  zorra, perdona que te lo diga, pero lo de hoy es de vergüenza, te repito que si fueras otra persona me importaría una mierda, pero Lorena eres una esposa y aun por encima de mi mejor amigo, Lorena recapacita, habla con Jorge, aclararos los dos, si no le quieres díselo, no le hagas daño.
  • A Jorge lo amo, que no te quepa duda, y lo que haga con mi vida es mi problema.
  • De acuerdo Lorena, lo dicho un mes, después hablare yo.
  • Rober, has lo que quiera ahora déjame en paz.

Salí de la oficina echa una fiera, cogí mis cosas y salí de la discoteca, fuera estaba Marcos esperándome.

  • Tardaste un poco, creí que me ibas a dar plantón.
  • No me entretuve con Rober, hablando de cosas.
  • Bien vamos a la sala de baile.
  • Si claro, pero vamos en mi coche.

Llegamos al aparcamiento y le di a las llaves, en cuanto Marcos vio iluminarse las luces de mi BMW clase 8.

  • Joder tía este es tu carro.
  • Si.
  • Te debió de costar un pastón.
  • Barato no fue, venga sube.
  • Me dejas conducirlo.
  • Claro, además tú sabes dónde está la sala de baile.

Le tire las llaves del coche me senté en el lado del copiloto, me abroche el cinturón, el entro le dio al botón de star y arrancamos, durante el trayecto, pensaba lo que me dijo Rober y su amenaza de hablar con Jorge, tenía que convencerle para que me diera un poco más de tiempo, no podía meterme ahora en problemas con Jorge, no en estos momentos, con la carga de trabajo que se nos venía encima, cogí el móvil y llame a Rober.

  • Hola Rober, mira una cosa, sé que me has dado un mes para hablar con Jorge, pero quería pedirte un favor, dame un poco más de tiempo.
  • Como cuánto.
  • Seis meses es el tiempo que le pedí a Jorge, tengo mucho trabajo y además entre yo y Jorge no pasa nada los dos estamos bien, no es cosa de asustarlo con tonterías.
  • Lorena no son tonterías, tu aptitud me preocupa, sabes que siempre me caíste bien, y te considero una amiga, es por ello que te concedo tres meses, pero deberías hablar con el antes, aclarar vuestra situación, si ya no le quieres díselo cuanto antes.
  • Pero si le quiero con locura, le sigo amando como el primer día.
  • Eso espero, lo dicho tres meses, ahora con franqueza dime que paso entre los dos, para que Jorge no viniera a la fiesta.
  • Nada una tontería que le pedí que me diera seis meses más de confianza, para poder acabar de arrancar todo y se mosqueo, ahora debe de estar en la casa de la sierra, pero mañana le llamo sin falta y le digo que venga a casa y hablamos.
  • Eso espero le pides tantos sacrificios que al final lo vas a perder, tú no te das cuenta de lo que sufre por los dos, lo noto en nuestros encuentros con los muchachos, esta alicaído, con pocas ganas de pasarlo bien, te extraña mucho, me cuenta que apenas te ve, que habláis poco, que te pasas los días en el trabajo y cuando llegas a casa, te duchas y te metes en tu despacho, eso no es bueno Lorena, es perjudicial para vuestras relación, dedícale un poco de tu tiempo, habla con él, pregúntale cómo le va en el trabajo, yo que sé, charlar de vuestra vida, ser un matrimonio, demuéstrale que le sigues queriendo.
  •  Te hare caso, mañana le llamo y te prometo que le dedicare más tiempo, pero a su debido tiempo, por favor confía en mí, le quiero no lo dudes.
  • Vale Lorena tres meses.
  • Gracias no te arrepentirás.

Colgué, mire para Marcos.

  • Todo bien.
  • Si, cosas de familia.
  • Problemas con tu marido.
  • Discutimos, solo eso.
  • Y se puede saber por qué.
  • Porque le pedí más tiempo para llevar a cabo mis planes.
  • Y que pasa que te pone pegas.
  • Algo así.
  • Joder que cabron, no quiere que progreses.
  • No es tan sencillo, la cosa viene de lejos, le pido muchos sacrificios, la verdad es que a veces le pido mucho, pero sé que todo merece la pena, al final el bien será para los dos.
  • Ya estamos llegando, aparco y vamos a mover las caderas.

La sala estaba en la carretera de la Coruña, cerca de la casa de la sierra de Jorge, apenas a unos pocos kilómetros, aparco y entramos en el local, era un local grande, con un sola barra y una pista de baile enorme, donde la gente se estaba divirtiendo bailando.

  • Quieres tomas algo.
  • Si un gin tonic, los baños.
  • Abajo, vas por allí ves unas escaleras y las bajas.
  • Ok.

Hice el recorrido que me dijo, entre en los baños, me metí en un cubículo, saque mis utensilios y me prepare dos rayas, quería estar a tope para bailar, eran las cuatro de la madrugada y apenas había dormido tres horas la noche anterior, necesitaba recargar las pilas, me metí las dos rayas, cogí con la uña un poco de coca y me la lleve a las encías, frote bien y note el subidón, ya estaba lista para el baile, subí me acerque a Marcos, cogí mi copa.

  • Nos sentamos un rato a tomar la copa tranquilamente.
  • De acuerdo.

Nos sentamos en una especie de reservado, pensado para que las parejas tengan intimidad, pusimos nuestras copas en la mesa.

  • Vienes mucho por aquí.
  • Casi todos los viernes.
  • Es el mejor sitio para bailar, lo que pasa que hasta que llegaste tú nunca encontré la pareja adecuada.
  • Me alagas.
  • Solo digo la verdad, bailas de fábula y los dos nos compenetramos muy bien.
  • La verdad es que si, somos una buena pareja de baile.
  • Me gustaría ser algo más.

El acerco sus labios a los míos y me beso, yo no me opuse, me apetecía, nuestros labios se juntaron, abrí la boca y recibí su lengua, me cogió por el cuello y me beso con pasión, me gustaba la sensación, sabia besar jugaba con su lengua recorriendo mis encías, nuestras lenguas se juntaban, sus manos comenzaron a recorrer mi espalda, sus abrazos me excitaban, tenía para mí a un chico joven, guapo, que sabía bailar y que besaba de fábula, se separó de mí, acaricio mi cara.

  • Quieres ir a bailar o nos vamos a un motel.
  • Podemos hacer las dos cosas, bailamos un rato y después vamos a donde tú quieras, es temprano, tenemos todo el día y si me apuras todo el fin de semana.
  • Pues nada vamos a bailar.

Fuimos a la pista, todo era música caribeña, nuestros cuerpos se juntaron como si fuera uno, el me llevaba, notaba su erección, sus manos me acariciaban todo el cuerpo, sin dejar nada sin tocar, estuvimos bailando como una hora.

  • Nos sentamos, me apetece otra copa.
  • Claro, vete a el reservado, voy a por las copas, otro gin tonic.
  • Si por favor.

Lo vi alejarse, ese cuerpo joven, bien formado, con sus tatuajes, y ese pendiente en su pareja derecha, su media melena, rubio, sus ojos verdes que me hechizaban,  llego con las copas, me dio la mía le di un trago, él se sentó a mi lado y deslizo su mano por debajo del vestido, iba acariciando mi pierna, avanzaba un poco y volvía para atrás, me volvía loca, quería que llegara a mi coño de una vez que me acariciara, que me masturbara, estaba tan mojada que notaba como estaba manchando el sofá, mientras jugaba con su mano, sus labios recorrían mi cuello, mi besaba, buscaba mis orejas, las lamio, me mordisqueaba los lóbulos, joder estaba tan excitada, que me iba a correr y ni siquiera me había tocado el coño.

Era muy delicado, me acariciaba con parsimonia, como no teniendo prisa, era totalmente diferente a Lucas, el chico buscaba mi disfrute, me besaba por el cuello, la cara, buscaba mis labios, me besaba con dedicación, sus manos jugaban con mi cuerpo, una de sus manos se apropió de mis pechos, me acariciaba  a través de la tela del vestido, dios que placer con una mano acariciaba mi pierna sin llegar a mi coño y con otra acariciaba mis pechos a través de la tela.

  • Vámonos a mi dúplex, allí estaremos solos, tengo ganas de follar.
  • Que prisa tienes, vamos despacio.
  • Pero es que estoy muy excitada, necesito que me folles, que me penetres, que me acaricies, que me lamas todo el cuerpo, necesito sentir tus labios comiéndome el coño, lamiéndome las tetas.
  • Tranquila todo llegara, ahora vamos a bailar, me apetece.

Me cogió de la mano me llevo a la pista, yo iba como en una nube, si quisiera follarme en la pista de baile me dejaría, estaba tan mojada, que mis flujos me caían por las piernas, pero él no tenía prisa, disfrutaba del baile, nos juntábamos nos sobábamos nuestros cuerpos nos restregábamos, el me subía la falda y me acariciaba las nalgas, metía su pierna entre las mías y restregaba todo, yo cada momento que pasaba estaba más caliente, pusieron música lenta y me abrace a le, lo empecé a besar en la boca, me correspondía, dios que placer sentir esos labios tan jóvenes, notar como sus brazos abrazaban mi cintura.

  • Marcos no aguanto más, quiero que me folles.
  • Vale, cuando quieras nos vamos a tu dúplex.
  • Ahora mismo.

Cogimos nuestras cosas, salimos de la sala de baile y emprendimos camino de Madrid, llegamos a el edificio donde tengo mi dúplex, metimos mi coche en el garaje, y nada más subir al ascensor, le baje la cremallera del pantalón, metí mi mano y le  saque la polla, comencé a masturbarlo, la tenía como la de Jorge, pero era linda, le masturbaba mientras nos besábamos, llegamos a mi dúplex el ascensor se comunica directamente con la vivienda, entramos besándonos, él se separó de mí, me miro.

  • Eres más bella, ahora con toda la luz observo tu hermoso cuerpo, eres hermosa, toda una diosa, me gustas desde el primer día que te vi, deseaba que llegara este momento desde el primer baile, no sabes la cantidad de pajas que me he hecho pensando en nosotros dos follando.

Se acercó a mí, me beso y tiro de los cordones de mi vestido, este cayó al suelo y me quede en ropa interior delante de él, se volvió a retirar un par de pasos, me miro con pasión, se acercó de nuevo a mí, y me volvió a besar, su aroma me embriagaba, sus manos buscaban mis pechos, mis nalgas, mi sexo, todo eran caricias, sin prisa, nos besábamos, nos acariciábamos, entonces fui yo  la que se separó.

  • Desnúdate.

El comenzó a quitarse el polo, tenía un cuerpo cuidado, se notaba que hacia deporte, se quitó las zapatillas deportivas, se quitó el cinturón, desabrocho el pantalón.

  • Ahora sigue tú.

Me acerque a él, baje la cremallera del pantalón, me arrodille, y fui lentamente bajando el pantalón, conforme iba cayendo, se descubrían unos bóxer de color negro, levanto sus piernas para dejarme terminar de quitarle el pantalón, lo tire lo más lejos posible, mis manos fueron a por sus bóxer, los baje lentamente, recreándome en las vistas, de su polla, mis manos tiraron el bóxer en la misma dirección que el pantalón, se apropiaron de aquella tranca y comencé a chupársela, mi boca subía y bajaba por aquella polla, el mientras tanto me acariciaba la cabeza.

  • Jode que bien lo haces, mucho mejor que las chicas de mi edad, está claro que no hay nada como una madurita para saber  lo que es el buen sexo, me estas llevando al nirvana.

Sus palabras me alentaban, quería hacerle la mejor mamada de su vida, recorría con mi lengua su glande, me la sacaba de la boca y con la lengua recorría toda su extensión, la volvía a meter en la boca y me la tragaba toda, con los dientes le mordisqueaba el glande, él se retorcía de placer, al cabo de cinco minutos, apretó mi cara contra su polla y se corrió, notaba como su semen invadía mi boca, yo la cerré para que no se me escapara ni un sola gota, notaba el calor, como llegaba a mi garganta y bajaba hasta llegar a mi estómago, como me gustaba ese sabor, esa sensación, cuando se quedó totalmente flácida, la saque de la boca.

  • Ha sido la mejor mamada que me han dado en toda mi vida, que bien lo haces.
  • Gracias.

Me levante le bese en la boca, aun con restos de sus semen en mis labios, el acepto el beso y con sus labios relamió los míos, lo cogí de la mano y subimos a mi habitación, termine de desnudarme, me tumbe en la cama, abrí mis piernas.

  • Ahora te toca a ti.

El obedeció se arrodillo, metió su cabeza entre mis piernas y empezó a chuparme los labios mayores, jugaba con ellos como si no tuviera prisa, yo estaba tan excitada que a la segunda lamida me corrí, dios que orgasmo, desde Paris que nadie me había comido el coño, y estaba deseosa, el continuo lamiéndome, metió un dedo en mi coño y comenzó a darle giros, dios  que placer, con su lengua busco mi clítoris, lo lamio y tuvo otro orgasmo, su lengua iba de mi esfínter a mi coño, lamia mi ano, lo untaba de saliva, bajaba a mi coño y me comía el clítoris, estaba en la gloria, me corrí como dos veces más.

  • Vamos follame ya.

No se hizo de rogar, se levantó, yo de la mesilla de noche saque una caja de preservativos le di uno, él se lo puso y puso su polla en la entrada de mi coño, poco a poco fue metiendo su polla en mi coño, joder que placer hacia tanto tiempo que no tenía una polla dentro de mí que me volví a correr, su polla entraba con una facilidad pasmosa estaba tan lubrificada, que casi no la notaba.

  • Dame más fuerte.
  • Tranquila, vamos a hacer el amor primero, después si quieres te follo, pero ahora hagamos el amor.

Me penetraba despacio, disfrutando de cada embestida, mientras me penetraba sus labios buscaban los míos, me besaba con pasión, nuestras lenguas se encontraban, nos acariciábamos, disfrutábamos de nuestros cuerpos, era totalmente distinto a mis encuentros con Lucas, con el sexo era más salvaje, más bruto, más depravado, en cambio con Marcos era más pausado, más romántico, más sensual, dios que diferencia pero lo que tenía claro era que me gustaban los dos tipos de sexo, me estuvo follando durante media hora antes de correrse, tuvo varios orgasmos, en cuanto se corrió se tumbó en la cama a mi lado.

  • Ha sido fantástico, contigo todo es distinto, me gustas.
  • Eres un buen amante, hacía tiempo que no me hacían el amor como me lo has hecho tú, eres un buen amante.

Estuvimos follando todo el fin de semana, ni siquiera llame a Jorge, solo quería sentir a Marcos dentro de mí, que me follara con delicadeza, me hacia el amor, no me follaba, me sentía a gusto con él, el domingo por la mañana nos duchamos, nos vestimos y lo lleve a su apartamento, nos despedimos en el coche con un beso y quedamos para el jueves en el Coliseum, para bailar, pero solo para bailar, le puse claro que en hay solo iríamos a bailar y sin ser estridentes, después algún viernes podíamos ir a la sala de baile y pasar toda la noche juntos en mi dúplex, a él le pareció bien, llegue a casa, me metí en mi habitación llame a Lucas y me masturbe para él, lo hacía siempre, hasta lo hice el sábado por la mañana y el domingo mientras Marcos dormía, me relajaba y me excitaba masturbarme para mi macho, pero me faltaba Jorge, después de colgarle a Lucas, llame a Jorge.

  • Jorge, donde estas.
  • En el trabajo, hoy decidí ir temprano.
  • No me llamaste en todo el fin de semana.
  • Lo mismo digo.
  • Sigue cabreado.
  • Pues sí.
  • Porque no quedamos a comer en casa y hablamos.
  • No voy a comer a casa, si quieres a la noche, si no estás muy ocupada charlamos.
  • Me parece bien, no llegare tarde.

Era mentira que no la llame, le llame como cinco veces y  no me contesto, siempre me salía el buzón de voz, me preocupe por ella, por eso llame a Roberto el Sábado.

  • Hola Rober, sabes algo de Lorena.
  • No, sé que se marchó de la disco al cerrar.
  • Vale, me voy a acercar a casa a ver si esta, no me coge el teléfono.
  • Estará de resaca, fue una fiesta por todo lo alto, me dio pena que no vinieras, si quieres podemos quedar más tarde y charlamos, Lorena me dijo que discutisteis.
  • Sí, me parece bien, te parece si comemos en la de Manolo.
  • Perfecto, te parece bien a las dos.
  • Si, ahora voy a casa, estoy en la sierra tardare como una media hora en llegar a Madrid, a las dos me parece bien, hasta luego.
  • Adiós Jorge.

Salí de la sierra preocupado, donde estaría esa mujer, llegue a nuestra casa, me fui directamente a su habitación y la cama estaba sin deshacer, no había dormido en casa, joder le habría pasado algo, la volví a llamar, no me contesto, tenía el móvil apagado, eso me mosqueo un poco, si le hubiera pasado algo me llamarían, yo era su contacto en caso de accidente, me dije que seguramente bebió tanto que se fue a dormir a su dúplex, me entraron ganas de ir a ver, pero me dije que no, que no la molestara, además seguía enfadado con ella, no tenía ganas de verla ni de discutir, me di una ducha y me fui a la de Manolo, era casi las dos, cuando llegue Rober ya estaba, hablaba con Manolo de su querido Atleti, Rober es del Madrid, discutían por todo, fichajes, resultados, a mí personalmente el futbol no me va, los deje discutir un rato más antes de llamarles la atención.

  • Es que nadie atiende en este cuchitril, vamos ponme una tónica Manolo y dinos que tienes de menú.
  • Marchando una tónica y el menú es ensaladilla rusa y cocido.
  • Vale pues dos menús.

Nos sentamos Rober y yo en una mesa.

  • Estoy un poco preocupado por Lorena, anoche no fue a dormir a casa.
  • No te preocupes estará en el despacho o en su dúplex, o en un hotel, seguro que está bien, además déjala que recapacite.
  • Recapacitar lo que.
  • Nada, me dijo que discutisteis.
  • Si, joder Rober, me pidió otros seis meses.
  • Ya lo sé, me lo dijo, es duro.
  • No lo sabes tú bien.
  • Pero son solo seis meses.
  • Si pero seis meses sumados a otros ocho meses total prácticamente dos años, me parece excesivo para esa mierda de contrato.
  • Sabes cómo es Lorena, no es que la defienda, pero ya sabias como era antes de casaros.
  • Por eso le doy lo que me pide, porque espero que después todo vuelva a la normalidad.
  • Seguro que sí, ahora comamos, que tengo hambre.

Comimos tranquilamente, Manolo se nos unió, la verdad que no había muchos clientes, domingo y en agosto, poca gente en Madrid, empezamos a contarnos anécdotas de juventud, y nos partíamos de la risa, me hacía falta desahogarme así, lo estaba pasando bien, la sobre mesa la hicimos hasta las nueve de la noche, se nos pasó la tarde corriendo, decidí irme a dormir a la sierra, pasarme el domingo paseando por los montes, despejar mis ideas, llegue a casa a las once de la noche y me acosté temprano, no tenía ganas de pensar, me levante temprano, me puse un chándal, llene una cantimplora de agua y una mochila con un par de bocadillos y me fui a recorrer un par de rutas de senderismo, me relajaba, mirando los paisajes me olvidaba de todos mis problemas de Lorena del trabajo, de mi sequia de sexo, de todo, cuando me di cuenta eran las ocho de la tarde, me di la vuelta, llegue a casa me di una ducha y me acosté, no tenía ganas de volver a Madrid, me levantaría temprano y me iría a trabajar directamente, me acosté y me quede dormido al momento, a las seis de la mañana sonó el despertador, me duche y Salí para Madrid, llegue temprano al trabajo y decidí desayunar en la cafetería al lado del trabajo, después subí a mi despacho cuando sonó mi móvil, era Lorena.

  • Jorge, donde estas.
  • En el trabajo, hoy decidí ir temprano.
  • No me llamaste en todo el fin de semana.
  • Lo mismo digo.
  • Sigues cabreado.
  • Pues sí.
  • Porque no quedamos a comer en casa y hablamos.
  • No voy a comer a casa, si quieres a la noche, si no estás muy ocupada charlamos.
  • Me parece bien, no llegare tarde.

Íbamos a hablar, me tenía que explicar muchas cosas donde anduvo metida durante dos días, que planes tenia para nosotros, si entraba yo en esos planes y como iba a ser nuestra relación a partir de ahora, seguiríamos durmiendo separados estos seis meses, eso ya no lo soportaba, otros seis meses sin dormir juntos no, por eso no pasaba, muchas cosas que aclarar, muchos interrogantes, estaba empezando a perder la confianza en ella, estaba demasiado cambiada, tenía cambios de humor difíciles de explicar, no era ella, había cambiado, no sé lo que esperar, con todos estos pensamientos se me paso el día, comí un bocadillo, me puse a trabajar, me llamo el jefe a su despacho.

  • Tú dirás Juan.
  • Dentro de ocho meses se jubila Herbero, te interesa el puesto.
  • Pues si me interesa, piensa en mí para él.
  • Y ese cambio de aptitud.
  • Nada cosas mías, me lo he pensado mejor, tengo que pensar en mi futuro.
  • Ya era hora, estabas poco aprovechado, tienes mucho potencial, eres el mejor ingeniero con mucha diferencia, eres un gran activo para la empresa, entonces cuento contigo.
  • En principio sí, todo depende de cómo se desarrollen estos seis próximos meses, pero si cuenta conmigo.
  • De acuerdo, lo trasmitiré a Berlín.
  • Gracias.
  • A ti.

Salí del despacho pensando en mis palabras, porque me ofrecí para el ascenso, yo que siempre me negué, tan mal iban las cosas entre Lorena y yo, que por una vez en la vida me planteaba mis prioridades antes que la de los dos, estaba siendo egoísta, aceptar la proposición sin hablar con ella, bueno lo hablaría hoy con ella, sin darme cuenta la tarde se me paso rápido, a las seis termino mi jornada, me despedí de mi secretaria y me fui a casa, en cuanto llegue me di una ducha y me puse cómodo, me fui a la cocina a preparar la cena, una ensalada de tomate y lechuga y unos tacos, nada complicado, saque de la nevera una botella de vino blanco, y una botella de agua, puse la mesa y encendí la tele para esperar a Lorena, esta llego como siempre tarde, sobre las diez de la noche.

  • Joder Lorena, quedamos que íbamos a hablar y llegas tarde.
  • Perdona mucho trabajo, con esto de los contratos no paramos.
  • Estoy hasta los huevos de los dichosos contratos, parece que estés casada con eso en lugar de conmigo.
  • Bueno me doy una ducha, cenemos y después nos sentamos a hablar.
  • De acuerdo.

Se metió en su habitación, al cabo de vente minutos salió, nos sentamos a cenar, sin hablar estaba realmente cabreado, no soportaba mas esta situación, terminamos de cenar, ella se fue al balcón a fumar un cigarrillo mientras yo recogía la mesa y fregaba la loza, al terminar, le llene una copa de vino, me serví una tónica, fui al salón deposite las bebidas en la mesa.

  • Lorena cuando quiera charlamos.
  • Ya voy, termino el pitillo.
  • De acuerdo.

Al cabo de cinco minutos llego, se sentó le dio un trago a la copa de vino.

  • Tú dirás.
  • Lorena esto no puede seguir así, estoy cansado de dormir en la otra habitación, de no poder abrazarte, de que no hagamos el amor, de que te vayas por la mañana y no regreses hasta las tantas de la noche, de que te pases los fines de semana encerrada en tu despacho o en la oficina, esto tiene que acabar, no esto dispuesto a pasar ni una noche más alejado de ti, ya habéis ganado el dichoso concurso, ahora me prometiste que empezarías a delegar, me pides seis meses más, no te  parece que me pides demasiado, que estas estirando tanto la goma que se puede romper, yo te quiero con locura, pero todo tiene un límite y te juro que me falta poco para rebasarlo, estas son mis condiciones, volveremos a dormir juntos, cenaremos los dos en casa, los fines de semana son para nosotros, nada de trabajo, intentaras recortar lo máximo  que puedas los viajes, están Claudia y Luisa para eso, ellas están solteras y no tienen compromisos, iras delegando algunas de tus funciones para que volvamos a ser un matrimonio, ya ves que no te pido mucho.
  • Jorge, podemos volver a dormir juntos, por eso no tengo inconveniente es más lo deseo, necesito tenerte en nuestra cama, sentirte cerca, intentare estar en casa todos los días para cenar, excepto algunos viernes que iremos a cenar las chicas, además de los jueves que vamos al pub y al Coliseum a bailar, tu si quieres puedes venir, los fines de semana serán para los dos, eso te lo prometo, con respeto a lo de los viajes te prometo que una vez trascurridos estos seis meses, delegare en Claudia y Luisa, pero solo después de dejar todo dispuesto, eso es innegociable, delegare algunas funciones para poder pasar más tiempo juntos, te lo prometo.
  • Vale pues no se hable más, cambio todo lo de mi mesilla de noche para nuestra habitación y esta noche dormimos juntos.
  • Me parece bien.

Lleve todos mis trastos de una habitación a la otra, de nuevo me sentía en mi casa, iba a meterme en el baño.

  • Jorge no lo de los baño y los vestidores si no te importa seguiremos teniéndolos separados, me he acostumbrado a tener mi propio espacio.
  • Está bien.

En cuanto terminamos de hacer la mini mudanza, me fui a mi vestidor me puse un pijama y me acosté en mi cama después de casi un año, estaba deseando abrazar a mi mujer, me metí en la cama, ella llego con un pijama, se acostó, apago la luz fui a abrazarla.

  • Jorge estoy muy cansada, mejor lo dejamos para otro día.
  • Pero qué te pasa, no voy a poder abrazarte.
  • Hoy no.
  • Porque.
  • Porque me molestas.
  • Joder Lorena, va a ser así a partir de ahora, vamos a dormir en la misma cama sin poder tocarte.
  • No cariño solo algunos días que llegue cansada, entiéndelo necesito descansar, además este fin de semana se me fue de las manos, con la fiesta y todo me fui a dormir al dúplex, y apenas dormí arreglando cosas del trabajo, déjame dormir ahora, te prometo que te compensare.
  • Vale, te amo.
  • uuuhh.
  • Que dices.
  • Nada, anda duerme.

Me di la vuelta valla comienzo, dormir en la misma cama, pero separados por una barrera imaginaria, lo que más me mosqueo fue su contestación a mi palabras de amor, eso uuuhh, era la primera vez que me lo decía, otra consecuencia del cansancio, me quede dormido entre malos presentimientos.

Me desperté a las seis de la mañana no era capaz de dormir, la aptitud de Lorena no me gustaba nada, sus palabras, no se no me encontraba a gusto así, durmiendo pero no durmiendo, me levante me fui a mi baño, otra cosa que me cabreaba, me di una ducha me puse un chándal y salí a correr, era lo único que me relajaba últimamente, salí de casa, me  corrí unos diez kilómetros llegue a casa sobre las siete, me pegue otra ducha me vestí le deje una nota a Lorena diciéndole que vendría a comer y me marche a desayunar a la cafetería al lado de las oficinas, no tenía el cuerpo para hablar con ella, desayune me metí en mi despacho y estuve toda la mañana atendiendo a los demás ingenieros, preparando proyectos, y revisando otros tantos, a media mañana me llamo Juan.

  • Dos veces que me llamas al despacho en menos de un mes, es para echar fuegos.
  • Cállate que me acaban de llamar de Berlín, están encantados de que por fin te plantees asumir la responsabilidad de la ingeniería de todo el mundo, lo estaban deseando desde hace tanto tiempo, saben que eres el mejor, y no dudan que lo desempeñaras con profesionalidad y con la misma eficacia que hasta ahora, quiere conocerte, quieren que vayas a Berlín en dos semanas.
  • Yo a Berlín, bueno pues nada iré.
  • De verdad.
  • Sí, porque no, así conozco la central y veo un poco de la ciudad que dicen que es increíble.
  • Lo es Jorge es una de las ciudades más cosmopolitas del mundo, mezcla de culturas y con grandes museos y monumentos, te va a encantar.
  • Vale pues hablo con mi secretaria y que me reserve los billetes.
  • Que billetes, la empresa te manda un avión privado.
  • No me jodas, que no hace falta, que viajo bien en un vuelo comercial.
  • Ellos son los que mandan y si quieren que vallas en un avión de la empresa iras.
  • Vale, si no queda más remedio, me vas informando.
  • Desde luego.
  • Vale pues me voy, tengo mucho trabajo.

Salí del despacho alucinando, un avión privado, no me creía merecedor de tantas atenciones, tenía que decírselo a Lorena, pero en la comida, termine mi jornada de mañana me fui a casa antes pare en la pescadería compre dos lubinas, tenía tiempo para prepararlas como le gustaba a Lorena a la sal, me metí en la cocina y me puse manos a la faena, me quedo espectacular la lubina, tenía una pinta increíble, prepare la mesa, puse una botella de vino de la denominación de origen que tanto le gusto en el restaurante, la descorche y espere, sobre las tres de la tarde sabía que Lorena no iba a venir, metí lo que quedo de pescado en el horno, cerré la botella de vino y me fui a trabajar, al terminar del trabajo volví a casa, puse de nuevo la mesa saque la lubina del horno metí una ración en un plato y lo metí en el microondas, espere por ella hasta las once de la noche, no apareció, mi cabreo no tenía limites, no podía más, el primer día y ya fallaba, me senté en el sofá encendí la tele y espere por ella, era martes, el primer día de nuestro acuerdo y ya lo incumplía, Lorena llego sobre las doce de la noche.

  • Has incumplido tu promesa.
  • Que promesa.
  • Ya ni te acuerdas.
  • Pues no.
  • La de cenar juntos todos los días.
  • A esa, es que se me hizo tarde, me llamo Lucas y cenamos en un local cerca de las oficinas, perdóname.
  • Y no sabes llamar.
  • Se me paso, no te pongas así.
  • Como quieres que me ponga Lorena, no vienes a cenar, no me avisas, mira has lo que te dé la gana, yo ya no aguanto más, me voy para cama, si quieres destruir nuestro matrimonio vas por buen  camino, cada día, me siento más solo, como si no existiera para ti, parezco un mueble.
  • Cariño, no te pongas así, te prometo.
  • Mejor no prometas lo que no puedas cumplir, sigue con tus proyectos, si prefieres tus concursos a nuestro matrimonio, tu misma, pero yo me estoy cansando de esperar algo de cariño por tu parte, demasiadas cosas para soportarlas, tú tienes tus planes y parece que yo no entro en ellos, si es así dímelo y ahora mismo hago mi maleta y me voy.
  • No Jorge por favor no te vallas, solo te pido un poco más de tiempo, después te prometo que volveremos a ser lo que éramos antes un matrimonio feliz.
  • Joder Lorena, me llevas diciendo eso tanto tiempo que ya no sé qué pensar, te doy todo el tiempo del mundo, pero tu cada vez me pides un poco más, ponte en mi lugar, sería capaz de sacrificarte así.
  • No lo sé cariño, pero solo confía en mí.
  • No lo sé Lorena, no me siento a gusto así.
  • Cariño, vamos para cama y te lo compenso.
  • No, no me apetece hacer el amor hoy, estoy demasiado cabreado, mejor me voy a dormir a mi cuarto de invitados.
  • Por favor Jorge no lo hagas, aunque no quieras hacer el amor, durmamos juntos.
  • Para que, para no poder abrazarte, porque estas cansada, para eso me voy a la otra habitación.
  • Joder Jorge no seas crio, vamos para cama, mañana te prometo que vengo a cenar.
  • Lorena, no es la cena en sí, es que ni siquiera te acordabas.
  • Perdóname es que estoy demasiado estresada, las cosas van muy rápido, perdóname, vamos para cama, abrázame, lo necesito, necesito a mi marido a mi lado.
  • Lorena no entiendes nada, claro que te abrazare, te amare, te quiero, pero parece que tú a mí no.
  • No digas eso, claro que te quiero, te amo, eres el hombre de mi vida, sin estar tu a mi lado no llegaría a donde estoy, de verdad que te quiero, dame tiempo y te lo demostrare.
  • Vale Lorena te creo, ahora vamos a la cama, estoy cansado, necesito dormir, yo sí que estoy estresado, esta situación me está empezando a afectar y eso no me gusta.

Cuando me levante Jorge ya no estaba en la cama, di una vuelta por la casa y no estaba, llame a Lucas, tenía que llamarle como todos los días, me desnude y apoye como siempre el móvil en el espejo, me contesto y me masturbe para él, después de correrme, me dijo que ropa ponerme, sabía que le iba a obedecer ciegamente.

  • Por cierto estoy en Madrid he tenido que venir urgentemente para arreglar unos asuntos, quiero que por la tarde te pases por mi despacho.
  • De acuerdo, pero tengo que estar pronto en casa, le prometí a mi marido que llegaría para la cena, estamos en un mal momento,
  • No me empieces con cosas raras, ven y punto, no sé a qué hora terminare contigo, solo obedece.
  • Por favor mi matrimonio está en peligro.
  • Pero tú te estas escuchando, te acuestas con no se cuanta gente entre Rabat y Paris, dentro de unas semanas iras a Lisboa para otra orgia, porque iras no.
  • Si iré, lo deseo.
  • Pues eso y ahora me hablas de tu matrimonio, no me jodas, a mí no me metas en tu problemas con tu marido, nadie te ata, lo haces porque quieres, puedes dejarlo cuando quieras, es más si lo quieres podemos dejarlo ahora mismo, con decirme que no vienes hoy a la tarde a mi despacho, me vale.
  • No sí que iré, me excito con solo pensar en tener tu verga en mi boca, te deseo a todas horas, necesito esos instantes que tú me das en todo momento, esas orgias, conocer otras maneras de tener sexo, tu dime a qué hora y allí estaré.
  • Pues a las ocho en mi despacho, ahora tengo cosas que hacer, hasta las ocho.
  • Hasta las ocho.

Me vestí la ropa que me mando, me fui al despacho, estuve trabajando toda la mañana, costaba mucho poner a funcionar toda la maquinaria para poder cumplir con las expectativas de nuestros clientes de los antiguos y de los nuevos, apenas cruce palabras con mis socias, solo temas laborales, a mediodía las llame a mi despacho.

  • Que quieres Lorena.
  • Pediros perdón, mi comportamiento del viernes es inadmisible, siento lo que nos dijimos.
  • Vamos a ver,  conmigo no tienes que disculparte, todo lo que dije el viernes es cierto, tú y yo solo cosas del trabajo, nada de copas, ni cosas por el estilo, cuando soluciones tus problemas con tu marido, puedes venir a hablar conmigo, mientras tanto solo lo profesional.
  • Claudia por favor, dame una oportunidad, somos amigas desde hace muchos años, solo te pido algo de confianza.
  • Ya bastante confianza te doy que no voy a junta Jorge a contarle todo, soluciona tus problemas, deja de esnifar coca, céntrate en todos los aspectos, mientras tanto, ándate con ojo, estaré vigilándote, si comentes una sola estupidez en la empresa ya sabes lo que hare, ahora me voy.

Las dos salieron de mi despacho, no había solucionado nada, es mas a partir de ahora tenía que andarme con mucho ojo, me iban a vigilar no podía cagarla en la empresa, en lo demás ya lo solucionaría, me fui al baño me metí un par de rayas y me puse a trabajar, a las siete y media salí de mi despacho camino de la oficinas de Lucas, llegue a su despacho como siempre estaba todos los cubículos vacíos, entre en su despacho y hay estaba totalmente desnudo sentado en su sillón.

  • Vamos puta desnúdate.

Obedecí ciegamente, me  quite toda la ropa, la deposite encima del sofá, camine hacia el bordee, la mesa, llegue a su altura, me metí debajo de la mesa y me metí su polla en la boca, disfrutaba de aquella verga, la lamia, la chupaba, la recorría con mis labios, bajaba a sus testículos los metía en mi boca, los chupaba, notaba como sus venas se hinchaban, me cogió de la cabeza y comenzó unas embestidas brutas, no tenía compasión de mí, me ahogaba, no me dejaba coger aire, me caía la baba por los costados de mi boca, me la metía todo lo que podía, al cabo de un rato se corrió, trague todo su semen, no la saque de la boca hasta que la tuvo totalmente flácida, me cogió de los pelos, me hizo levantar, me llevo a la habitación detrás de su despacho donde comenzó todo, me tumbo  en la cama,

  • Tengo una sorpresa para ti, van a venir unos amigos en común, quieren follarte, y seguro que lo estas deseando, estaba hablando  y se abrieron las puertas de la habitación, eran Cristine y Guillet, ambos se desnudaron y se acostaron cada uno a un lado mío, ella comenzó a besarme en la boca, mientras el me masturbaba, joder como me ponían, él se puso encima mío y me penetro, su polla entraba y salía de mi coño como si fuera un taladro, me perforaba, mientras el me follaba, ella se levantó abrió un pequeño bolso y saco unas pinzas, ya sabía lo que venía y me corrí, puso una pinza en cada uno de mis pezones y empezó a tirar de ellas, yo no podía más, empalmaba un orgasmo detrás de otro, Lucas sentado en un sofá con una copa de disque me miraba y alentaba a mis amantes a usarme como si fuera un objeto, ellos lo hacían a la perfección, no recuerdo la cantidad de orgasmo que tuve, cuando terminaron conmigo eran las once de la noche.
  • Vamos puta vístete y vete a tu casa que el cornudo debe de estar esperándote.
  • Me puedo duchar antes.
  • No, quiero que huelas a sexo, que note tu olor.
  • Por favor déjame ducharme, no puedo llegar así a mi casa, Jorge se dará cuenta.
  • Está bien dúchate.

Me di una ducha, me vestí, llegue a casa y Jorge estaba en el salón, mire la mesa puesta con una botella de vino, dos servicios, eran las doce de la noche, al ver la cara de Jorge sabía que algo no iba bien, discutimos como nunca, me dijo que debíamos plantearnos nuestras prioridades, que si no estaba cómoda con el que se lo dijera y preparaba su maleta y se iba en ese mismo instante, por suerte fui capaz de convencerle, lo necesitaba a mi lado, sé que lo amaba, no sabía explicarlo pero lo amaba, a mi manera pero si lo amaba, cada uno fue a baño nos pusimos los pijamas y nos acostamos, el me abrazo, dios que placer sentir los brazos de mi marido, me encantaba su contacto, me di la vuelta quería besarlo, mis labios buscaron los suyos.

  • Lorena me cuesta decirlo, porque te deseo, pero hoy no estoy de humor para esto, vamos a dormir.

Dios como me dolió, quería hacerle el amor, que me follara, sentir su verga en mi boca, que me penetrara, que me hiciera suya, él se dio la vuelta y se durmió.

Continuara

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