FRAN REL

Ya se acercaba mi oportunidad de oro para intentar algo con Sonia, nuestro viaje para el final del trabajo con el que estábamos. Pero justo en la última semana, mi plan se torció por culpa de problemas inesperados en el trabajo. No conseguíamos solucionarlo del todo, más broncas… y Sonia me propuso que yo me quedara con el equipo y ella iba al cliente, para que, si pasaba algo, yo estuviera en la oficina pendiente de todo. Por este tema, Sonia y yo tuvimos nuestra mayor bronca. Yo estaba cegado con lo de irme con ella, lo confieso, y no atendía a razones. Ella, en cambio, con buen criterio, veía necesario que me quedara, y propuso irse ella con uno de nuestros jefes y yo quedarme solucionando los últimos detalles. Mi cabreo era monumental, y la acusé de querer ir con un jefe para ponerse la medalla, y cosas así, le dije cosas muy feas.

Al final, ella se salió con la suya y se fue, dejándome sin mis posibilidades de mojar con ella. Y para colmo, resulta que surgieron más problemas y que ella tuvo razón en dividirnos… cosa que me sentó aún peor, y me enrabieté… me comporté como un niñato, lo reconozco. En cambio, ella ni me lo echó en cara ni nada, solo se preocupaba de que todo saliera bien.

La primera noche que ella estuvo fuera, llegué a casa con un cabreo total y desanimado, ni follé con Gema. Gema me propuso invitar al día siguiente a Javi a dormir, es decir, otro trío. Le dije que de acuerdo, total, ya que me quedaba sin Sonia, al menos follaría bien con Gema.

Al día siguiente fue cuando aparecieron los problemas y tuve un día de perros entre esos problemas y mi mala leche. Llegué a casa tarde y muy cansado. Allí estaba Javi todo feliz. Me estaban esperando para cenar y yo con un humor de perros. Me duché, cenamos, pero el mal humor no desaparecía. Gema incluso me dijo de decirle a Javi que se fuera pero le dije que no, que quería follar y desfogarme.

Pero cuando nos fuimos a la cama, no tenía ganas de jueguecitos de tríos. Cogí y me follé a Gema solo. Le dije a Javi
– tú mira y aprende como se folla a una tía, a ver si de una puta vez le echas un polvo en condiciones a la zorra de tu novia

El polvo fue de los brutos. Gema lo disfrutó porque le molaba que la follara duro y que lo viera Javi. A Javi le gustó, se le puso dura rápidamente. Le dije que se tocara pero prohibido correrse hasta que yo dijera. Durante el polvo, solo le decía a Javi como:
– ¿Quieres que me folle así a la zorra de tu novia?
– ¿Le rompo así el culo?
– ¿La enseño a chuparla así?

Me corrí dentro de Gema y tras hacerlo, le dije a Javi que se corriera sobre las tetas de Gema, cosa que hizo rápidamente.

Me fui al baño a orinar, aún con mal humor a pesar del desahogo del polvazo con Gema, que estuvo magnífica como siempre, o las humillaciones con Javi. Y estaba orinando cuando entra Gema y se me pone al lado y me dice bajito
– Javi te ha mirado más a ti que a mi
– Claro, es lo que le he dicho, que aprendiera
– noooo, que te miraba cachondo
– ¿Cachondo?
– ¿Te interesa que te la chupe? porque si se lo dices, te aseguro que lo hace

Me quedé asombrado, tanto que casi se me corta la orina
– Pero ¿qué dices?
– Sí, te lo aseguro (con sonrisa de vicio)
– ¿Y eso te pone?
– Mucho

Me quedé pensando, mirando a una Gema con cara de vicio total. Entonces ella me dijo
– Venga, termina, que yo también tengo que hacer pis

Terminé de orinar y llamé a Javi, que vino de inmediato. Le dije a Gema
– Estás muy sucia con la corrida de este cabrón, métete en la ducha y que te limpie

Gema me sonrió con malicia y se metió en la bañera. Javi la siguió. Cogió el gel pero le dije
– No, la limpias con la lengua

Javi me miró sorprendido. Le señalé las tetas de Gema, aún brillantes de su leche. Javi se puso a lamer y chupar las tetas de Gema, limpiándolas de su propia leche. Tras un buen rato, con Gema mirándome con su cara de vicio y placer, le dije
– Ahora el coño, límpiaselo bien

Javi ni lo dudó, se puso de rodillas y le lamió el coño donde me había corrido hacía unos minutos y donde aún quedaba bastante lefa mía. La cara de Gema de sorpresa, placer, vicio eran indescriptibles… me miraba todo el rato mientras Javi seguía su comida, hasta que Gema se corrió apretándole la cabeza contra su coño.

Entonces llegó el turno a la última locura humillante. Pero quise darle una salida al chaval. Le dije
F: Ahora toca una lluvia ¿sabes lo que es?

Puso cara de no entender. Gema dijo
G: Lluvia dorada nene
J: ah (con cara de asombro)
F: ¿Te lo han hecho antes?

Aún no se lo había mandado, quería ver como reaccionaba, no pasarme. Por parte de Gema, sabía que ella lo había hecho una vez con una novia, pero nunca se lo había hecho a un tío. Gema estaba impaciente, se le notaba con ganas de hacerlo
J: no
F: pues Gema tiene ganas
J: vale
F: abre la boca

Y Gema descargó sobre su cara y boca. Él lo recibió bien, sin poner cara de asco ni echarse para atrás, a pesar de que salió bastante fuerte. Eso sí, cerró los ojos. Gema lo miraba y me miraba, con su cara de vicio. Cuando terminó, Javi estaba chorreando. Lo levantó y lo besó, y luego encendió la ducha y se limpiaron riéndose.

Nos fuimos a la cama tras ambos secarse. Javi estaba empalmado, no se le había bajado en ningún momento. Yo aún no estaba con ganas, la escena había sido morbosa pero no me había puesto lo suficiente, no como a ellos. Les dije
– Vosotros follad, que yo ahora vengo

Y me fui al salón, y pronto los escuché follar, estaban los dos de un cachondo total. En el salón cogí el teléfono y le escribí a Sonia, eran solo las 11 de la noche
– Hola ¿cómo estás? ¿Dormida?
– hola, no, estaba mirando cosas del trabajo
– Ya, no descansas
– No, estoy nerviosa ¿sigues enfadado?
– No, te escribía para disculparme, soy un gran gilipollas, lo siento
– Ya
– Tenías razón en todo, lo reconozco
– Ya
– y lo que te dije, en fin, sé que no eres una trepa, perdona, era el enfado
– Ya
– ¿Estás tú enfadada?
– No tengo tiempo para eso, estoy de los nervios
– Lo sé
– Pero pensaba echarte una buena bronca al volver
– Me la merezco
– claro
– soy un gilipollas, lo sé
– ¿Crees de verdad que no preferiría que estuvieras tú aquí en vez de el tonto baboso éste? (refiriéndose a nuestro jefe)
– pues no sé
– Solo hace babear mirándome las tetas, que asco
– Bueno, yo también te las miro
– después de lo que hicimos, si no me las miraras, pensaría algo raro jaja
– no, tranquila, te las miro mucho, por eso no te preocupes
– Lo sé jaja
– Bueno, duerme, que mañana será un día complicado
– Lo mismo digo, hasta mañana

Esta conversación me sentó como gloria, de verdad, me cambió el humor negro que tenía. Me fui al dormitorio con ganas de guerra.

Me los encontré con ella a 4 patas sobre la cama y él follándola desde atrás pero por el coño. Gema me vio entrar y me sonrió
G: cari, vente

Me acerqué y la besé, y luego ella me cogió la polla y me dijo que me tumbara. Se puso a chupármela mientras Javi seguía follándosela a un buen ritmo. Luego, Gema se puso encima mía a follarme y Javi aprovechó para metérsela por detrás, en una buena doble penetración hasta que los dos se corrieron casi a la vez. Javi tenía un condón así que no ensució nada y se tumbó a nuestro lado mientras Gema seguía encima mía pero no se movía, recuperándose del orgasmo. La giré y la tumbé entre los dos.

Nos quedamos así varios minutos, ellos dos recuperándose de sus orgasmos y yo medio empalmado. Gema se giró hacia mí y me besó, cogiéndome la polla para masturbarme mientras me besaba. Se la notaba cansada y estuve a punto de decirles que nos fuéramos a dormir pero ahora era yo el que estaba cachondo, la conversación tonta con Sonia me había animado mucho.

Estaba pensando en como volver a poner cachonda a Gema cuando me acordé de una cosa que le gusta mucho. Le dije a Javi
– Tócale los pies, pero sin hacerle cosquillas, como un masaje

Gema inmediatamente me miró sonriendo, como diciendo «como me conoces». Javi obedeció y le masajeó los pies un buen rato, mientras yo le chupaba los pezones y la besaba por el cuello, poniéndola a punto. Entonces le dije a Javi
– Chúpaselos

Javi se puso a lamerle los pies, los dedos… Gema estaba otra vez cachondísima. Le toqué el coño, de nuevo muy mojado… sí que la conozco bien. Ella me tenía la polla agarrada, bien dura, moviendo la mano lentamente. Después de un buen rato dejándose lamer y besar los pies, Gema se incorporó. Se puso a 4 patas para chupármela, dándole el culo a Javi. Le dije
– Cómeselo bien, y el coño

Javi obedeció de nuevo con ansia. Lo vi levantarse para poder comérselo bien y estaba de nuevo empalmado, el chaval era de excitación rápida. Gema chupaba mi polla entre gemidos y suspiros y de pronto paró y dijo
G: Javi, ven

Javi se acercó y ella le ofreció mi polla
G: chúpala

Javi ni lo dudó, se metió mi polla en su boca… este tío no dejaba de sorprenderme, y Gema como lo había calado. Y encima, el tío no lo hacía nada mal. Me sentía raro pero Gema me miraba con esa carita de perra viciosa, pufff… luego le ayudó en la mamada y ahí los tenía a ambos, chupándome la polla. Al rato, Gema se incorporó para ponerse de nuevo encima mía. Me dijo
G: estoy a punto, igual que tú

Y a Javi le dijo
– Tú por detrás, como antes, pero sin condón, quiero sentiros a los dos correros dentro de mí

Y así nos corrimos rápidamente, los tres a la vez, quedándonos dormidos casi inmediatamente.

La complicidad entre Gema y yo era total, era fantástico como nos entendíamos. Y Javi, una comparsa total pero muy placentera para ambos.

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