FRAN REL

En el tren, ella se pasó el viaje dormida y yo viendo una película y luego pensando. Seguía sin creerme la noche que había pasado con Sonia y lo tranquila y segura que se la veía ahora, para nada nerviosa o angustiada por las barbaridades de la noche. Y pensaba en lo que engañan las apariencias, una pareja tan engreída y seca como Sonia y el novio, y menuda marcha dura les gustaba… jamás lo hubiera imaginado.

Al llegar a nuestra ciudad, recogimos las maletas y nos separamos con un simple «hasta el lunes». Era sábado y teníamos el fin de semana para descansar. Me fui a mi casa. Gema estaba trabajando por lo que me fui a la cama directamente.

Me desperté varias horas más tarde al escuchar ruido. Era Gema dándose una ducha, ya había vuelto. Cuando terminó, me levanté, la saludé y me di también una ducha. Al salir, Gema había preparado café y algo de merendar y fui a ponernos al día después de 3 semanas sin vernos.

La verdad es que nuestra relación es muy atípica. Llevábamos como dos meses sin follar pero nos lo contábamos todo. Ella ahora estaba saliendo con un tío pero yo no lo conocía, solo sabía que le gustaba mucho y que estaba casado o con pareja. Cuando me lo contó hace unas semanas, pensé «los líos de Gema» porque a veces tiene relaciones tóxicas o raras. La noté muy «enchochada» de él, pero es algo que suele pasarle, ella es de estar 2-3 meses super enganchada a alguien y luego pasar de él o ella. Pero cuando empezó a hablarme de él, yo andaba con muchos problemas en el trabajo y casi no le hice caso, además, fue justo antes de irme a Madrid esas tres semanas. Le dije de hablarlo a mi vuelta y ella entendió que yo no estaba con la cabeza para esas cosas.

Tenías ganas de que ella me contara sus cosas, siempre me ponen, pero en cuanto empezamos, en vez de dejarla hablar, me lancé yo a hablar, estaba ansioso por contárselo y no dudé en relatarle lo que me había pasado. Tenía claro que en el trabajo no iba a contar nada a nadie, eso por descontado, aunque Sonia es una cabrona en el trabajo, es muy profesional y es buena, hacerle eso es un putadón, es echarla de la empresa, así que ni hablar de contar nada. Pero Gema es otra cosa distinta, es mi mejor amiga y necesitaba contárselo a alguien. Además, Gema conocía a Sonia.

Hace como 3 meses hubo un evento en mi empresa y fuimos a una cena con parejas, y yo llevé a Gema porque en ese momento no estaba con nadie y Gema está muy buena así que es un placer llevarla de pareja para fardar con los compañeros, ya entendéis jeje. Y allí, Gema conoció a Sonia y a su novio. En cuanto los vio, se quedó loca, según ella resaltaban muchísimo frente al resto de hombres y mujeres, los dos super atractivos. Gema me llegó a decir «joe, si me das a elegir a cual follarme, no sabría elegir jaja». Recuerdo que le dije que eran muy estirados y engreídos y Gema me contestó «mejor, seguro que en la intimidad son unos bestias en la cama, estos son de los que luego en el sexo se relajan y son muy distintos jaja». Gema intentó hablar con ellos, Sonia pasó de ella totalmente, a Gema le dio igual pero me cayó mal lo borde que fue Sonia con Gema. En cambio, con el novio sí logró conversar. Luego me dijo «sí, es muy engreído, pero está muy bueno, me lo follaba, y a ella también, sin duda, un trío con ellos sería perfecto jaja». Por tanto, si le contaba mi aventura, ella iba a entender perfectamente mi sorpresa y asombro, al haber conocido a Sonia y haber visto en persona como es con la gente.

Empecé contándole el estrés del trabajo, las jornadas interminables,… ella me escuchaba pero distraídamente. Cuando le dije que la última semana me había quedado solo con Sonia empezó a interesarse, intuía algo. Y entonces le conté lo de la cena, y como bajó vestida. Aquí me paró y me hizo contarle con detalle como iba vestida, su pelo, zapatos… todo. Cuando terminé me dijo
– Es que con ese porte que tiene, ese tipazo… me la imagino y estoy mojando las bragas, de verdad jajaja

Entonces le conté lo de las medias cuando se sentó en el taxi y Gema me puso cara de salida total
– ay, dios, me encantan esas medias, me ponen muchísimo, de verdad que estoy mojando las bragas jajaja

Pensé «bueno, si te pones así por esto, verás cuando te cuente lo fuerte», pero seguí con mi relato. Le conté la cena, como me dijo de salir a tomar algo, como nos divertimos en el local y cuando le conté el morreo al salir del bar, se quedó con cara de flipada mirándome
– noooooo
– sí, de verdad
– jajaja, que fuerteeeeee ¿ella a ti?
– sí, aunque está muy buena, ni me había planteado atacarla, en serio, si ya sabes como es y está todo el puto rato que si mi novio esto, mi novio aquello… no veía ni la más mínima posibilidad
– jajaja, que fuerteeeeee, sigue, sigue

Le conté el primer polvo, ella me paraba constantemente para darle detalles sobre Sonia, estaba flipada y envidiosa de mí. Cuando terminé ese primer polvo, Gema dijo
– Entonces es buena en la cama ¿no?
– Sí
– Lo sabía, ya te lo dije, ese tipo de persona, luego en la intimidad cambia
– Pufff, no lo sabes tú bien, espera que aún no he terminado
– ¿Queeeeé? ¿Aún hay más???
– Vas a flipar jeje

Y le conté la bordería de Sonia, los insultos y como fue el segundo polvo. La cara de Gema era un poema, entre flipada del todo y vicio total. Esta vez estaba tan en shock que casi no me paró, al finalizar el relato del segundo polvo se quedó unos segundos calladas con cara flipada. Al final dijo
– ¿En serio le va la sumisión?
– Joe, ya te digo
– Pero eso es sumisión total
– Ya, ya
– Y humillación
– Sí
– Que fuerteeeee
– ¿Te parece mal?
– No, no, me mola que le guste eso pero no me lo esperaba para nada jajaja
– Ni yo, te lo aseguro
– Joe, tengo calor, me ha puesto a 100, vaya con la señorita engreída y estirada jaja
– Pues espera, que aún queda
– ¿Queeeé???

Y le conté la conversación post segundo polvo y luego el tercer polvo. En este caso, ya no era cara de flipada, es que no podía cerrar la boca con un perpetuo asombro en ella. No me interrumpió ni una vez, le conté todo con detalle y del tirón. Al acabar, se me quedó mirando con esa cara de asombro total y entonces, se abalanzó sobre mí, a besarme diciéndome
– Joder, que cachonda me has puesto, fóllame, rápido

Y allí, en el sofá, nos desnudamos y echamos un buen polvo rápido pero intenso, los dos nos habíamos puesto muy cachondos.

Al terminar, nos vestimos y Gema seguía en estado de asombro total. Entonces me dijo
– Fran ¿tienes planes para esta noche?
– No
– Podemos salir los dos solos, hace mucho que no lo hacemos
– Pues sí
– Y así te cuento yo también algunas cosillas de mi chico, te van a gustar, ya verás, vas a flipar también (riéndose)

Le dije que bien, me molaba la idea, salir a cenar y luego a divertirnos por ahí. De su chico pensé que me podía imaginar lo que era, ella me dijo una vez algo de que empezaron en su trabajo así que supuse que era o su jefe o algún compañero de allí, y que lo hacen allí mismo, a Gema le gusta el riesgo, las situaciones apuradas, morbosas… la verdad es que estaba impaciente por saber lo que me tenía contar, muchas veces me ha puesto como una moto contándome las cosas que hace.

Como ya he explicado, Gema es un poco loca en sus relaciones, por eso me esperaba cualquier cosa. Por ejemplo, mis únicos tríos han sido con ella, y fueron cuando ya no éramos pareja, fueron con parejas femeninas de ella y la primera vez no me lo esperaba para nada porque estaba super enganchada de aquella chica, pero un día, de repente, me invitó a participar. U otro día, llegué a casa y pasé por su cuarto, estaba allí follando con un tío y me invitó también a participar, pero esa vez pasé.

Bueno, vuelvo al relato, que me he ido por una rama, la de Gema, y esa es muy densa. 

Nos arreglamos para salir. Como es normal, tuve que esperarla, pero mereció la pena porque se arregló en serio. Apareció con un vestido ajustado, negro, medias negras, tacones… salvando las distancias, muy en la línea de la forma de vestir de Sonia el día de la cena aunque el de Gema estaba abierto por arriba, es decir, con algo de escote, y el busto de Gema está muy lejos del de Sonia en cuanto a tamaño. Estaba muy sexy pero no tenía ese deje elegante de Sonia.

Pero lo que si tiene Gema es más gracia, salió sonriente
– ¿Te gusta? (girándose mientras lo decía)
– ufff, estás tremenda, ese vestido te marca la línea de una forma brutal
– jaja, lo sé, me hace muy buen tipito ¿verdad?
– Ya te digo, menudo culito tienes preciosa
– jajaja, y mira, mira

y se levantó un poco la falda para mostrarme unas medias de encaje
– ¿Qué te parece?
– super sexy
– sí jaja, a mí también me pone mucho follar con medias de encaje
– ¿Ah? ¿es que va a seguir la fiesta luego?
– Claro, tengo un par de ideas para luego, a ver como termina la noche ¿no? (riéndose)

Me acerqué a ella y la besé, cogiéndole el culo con ambas manos. Gema me devolvió el beso pero luego me apartó
– A ver, no empecemos, eso para luego, que si no, no nos vamos (riéndose)

Y nos fuimos a un restaurante que nos gusta y tiene mesas con algo de intimidad para poder charlar tranquilos. Pedimos bebidas y charlamos de tonterías hasta que de pronto ella dijo
– Me muero de ganas de contarte cosas de mi chico
– venga, cuenta
– vas a flipar
– jeje, no tanto como tú antes con lo de Sonia
– jaja, vas a flipar aún más, de verdad
– lo dudo, pero venga, deja de mantener la intriga y cuenta
– Mira, te enseño una foto de mi chico

Me da el móvil para enseñarme el whatapps y veo un chat que ponía Javi. Lo abro y le doy a la foto y me quedo de piedra. La miro y ella se descojona
– que cara tienes, te lo dije jajaja
– ¿En serio?
– Lee, lee

Miré el chat y leí rápidamente por encima, estaba lleno de guarradas
– Pero ¿desde cuándo?
– ¿Desde cuando follamos?
– Sí
– No sé, unos días antes de irte tú de viaje
– Que fuerte
– jajaja

Resulta que el nuevo ligue de Gema es ¡¡el novio de Sonia!! Le pregunté
– Pero ¿cómo?
– El día que nos conocimos en la fiesta le dije donde trabajaba, a lo que me dedico, y se pasó por allí a comprarse varias cosas, luego se pasó otro día, tomamos un café y, joder, mira que bueno está, está como un queso, pues en cuanto pude, me lo tiré jaja

Estaba casi en shock, en serio, no me lo esperaba para nada. Gema siguió
– Pues tiene mucha gracia, la parejita perfecta buscando sexo fuera (descojonada de risa)
– Que fuerte (descojonado yo también)
– ¿A que sí? te dije que ibas a flipar mucho jajaja
– Joder, ya te digo

Gema estaba que se le saltaban las lágrimas de tanto reír. Cuando se calmó le pregunté
– Pero estos dos ¿de qué van? ¿son de ideas liberales en el sexo o qué?
– Noooo, que va, Javi dice que si Sonia se entera, lo mata
– ¿Y si él se entera de lo de Sonia conmigo?
– Pues no sé, si quieres le pregunto
– Nooo jajaja, que tú estás muy loca y eres capaz
– jaja, no sé, lo mismo hasta le pone porque no te haces una idea de lo que cuenta de ella
– ¿El qué?
– Javi se queja de que Sonia tiene muy poca imaginación en el sexo
– ¿Queeeeeé? pero que dice!!!
– jajaja, pues eso me cuenta
– Pero si es buenísima follando
– jajaja, parece que folláis con chica distinta jaja
– En serio ¿a él no le gusta eso de que sea sumisa?
– Ahí está el tema, es que no lo es para nada, según él cuenta, ella es mandona hasta en la cama
– ¿Quéeee?
– Sí, sí, es que Javi es el sumiso, conmigo también
– ¿Cómo???
– A ver, no sumiso como de humillarlo y pegarle como hiciste con Sonia, pero sí de que no coge las riendas, ya me entiendes
– no, para nada
– Que le cuesta llevar el mando
– ¿Que espera a que le digas lo que tiene que hacer?
– No, no tanto… a ver, antes en el sofá, yo me lancé a por ti, pero rápidamente tú has marcado el ritmo del polvo, eres claramente dominante
– Pero no te he obligado a nada
– Nooo, no es eso, digo que marcas el ritmo, sin ordenar ni mandar, solo con tu hacer ¿entiendes?
– ¿Y eso está mal?
– Noooo, eso mola, pero Javi no es así, se deja marcar el ritmo, se nota muchísimo
– ¿Y eso no os gusta?
– Sí, también mola, pero no siempre, es un juego entre la pareja, a mí, de normal, me gusta que el chico lleve el ritmo, sentirme dominada, con chicas, muchas veces me gusta a mí llevar el ritmo
– Entonces ¿Javi folla mal?
– Nooo, me mola mucho pero es diferente, además, yo no soy una mandona como Sonia, le dejo más libertad
– Pues no entiendo por qué Sonia se ha comportado así conmigo
– Yo tampoco, es que no tiene nada que ver a como la describe Javi
– ya, ya, alucinando estoy
– aunque tengo una teoría
– dime
– en el primer polvo, se sintió dominada por ti, diferente a como es Javi, y le gustó, y quiso ir más allá pero sin pedírtelo directamente, por orgullo
– no fui dominante en el primer polvo
– seguro que marcaste el ritmo, siempre lo haces aunque no te des cuenta
– yo no me veo así
– pues lo eres, cariño
– no sé
– Ah, y espera, el sexo anal, Javi nunca se lo ha hecho a Sonia
– ¿Nunca?
– No, es que él ni se lo ha planteado ni ella a él, nada de nada, se excitó muchísimo la primera vez que se lo pedí, se corrió casi sin metérmela
– ¿La he desvirgado?
– A saber jaja
– Cerrado lo tenía, eso seguro
– Quizás lo hacía antes con otros, pero con Javi no, pregúntale
– ¿A Sonia? Pufff, que va, hoy ha estado muy seca, ésta no quiere ya nada
– Pues yo pienso seguir tirándomelo, eso seguro, que está buenísimo y me mola en la cama
– Ya veo y bueno, una curiosidad
– ¿Cómo la tiene?
– jajaja, sí
– jajaja, lo sabía… la tiene grandecita, ni enorme ni pequeña
– ¿Cómo la mía?
– sí, más o menos, pero más delgadita, pero es bonita, me gusta jaja
– ¿Y no puede ser que Sonia sepa algo de lo vuestro y lo mío haya sido un polvo de venganza?
– Nooo, no creo, que antes de iros habíamos follado una vez

Y seguimos un buen rato con Gema contándome detalles íntimos de ellos dos
– Javi dice que follan bastante, 2 o 3 veces a la semana
– les va bien entonces
– Pero son polvos rápidos, en la cama, antes de dormir, él encima y ya está
– muy clásicos
– sí, pero a veces ella quiere sexo de verdad y entonces sí tienen sesiones largas, con sexo oral, más posturas, en el sofá, en la ducha… pero siempre que ella quiera, ya ves, ella manda
– me cuadra con como es ella
– Pero eso solo pasa de vez en cuando, una vez al mes o así
– Y llegas tú que eres bestial en la cama y claro, lo tienes tonto
– jajaja Y le he dicho que le preponga un trío conmigo jajaja
– ¿Y qué dice?
– Puso cara de susto, en la vida le propone éste algo así, si no es capaz de pedirle sexo cuando tiene ganas, imagínate proponerle un trío jajaja

Terminamos de comer, nos fuimos a bailar, nos enrollamos… y mientras nos besábamos me dice Gema
– Luego quiero que me folles como a Sonia
– Pero si no hice con ella nada que no hagamos tú y yo ya
– Quiero probar el papel ese de sumisa total
– ¿Que te insulte?
– Sí
– Pero si tú misma te dices que eres muy zorra, que te lo diga yo no va a ser muy morboso
– jajaja, es verdad, pero lo probamos ¿vale? y me puedes pegar también en el culo
– No sé como esas cosas os pueden gustar
– Me mola que me aten, ya sabes, pero eso de pegarme por chica mala no lo he probado en serio, y me ha puesto mucho cuando me lo has contado
– Estas loca

Cuando llegamos a la casa, nos duró la ropa un suspiro. Gema solo se dejó las medias y añadió otro elemento… no se quiso quitar los tacones. La verdad es que la experiencia de dominación y sumisión fue muy diferente, mientras que con Sonia todo eran silencios y miradas por su parte, con Gema era todo hablar y actuar. Nos enrollamos y ella no paraba de decir
– dime lo zorra que soy, llámame puta, guarra…

O mientras me la chupaba de rodillas
– ¿la chupo como una puta? ¿te gusta que sea tan puta?

Y cosas así, era ella la que se auto insultaba, más que yo a ella. El polvo estaba siendo bueno pero muy lejos de lo excitante que fue con Sonia. Entonces, como no callaba, decidí actuar. Estaba de rodillas, chupándomela y sin parar de llamarse puta. La cogí del pelo y la levanté
– Ayyy, eso duele

La empujé contra una pared y le tapé la boca. Me pegué casi a su cara y le dije muy serio
– Ahora vas a ser una buena putita y vas a dejar de hablar

Ella me miró con ojos sorprendidos
– solo vas a hablar cuando yo te pregunte y solo con sí y no ¿entiendes zorra?

Gema asintió. Le quité la mano de la boca y ella dijo
– ufff, esto mola, me has puesto…

Entonces le retorcí un pezón. Ella gritó y le dije
– ¿Qué coño te acabo de decir, puta?
– pero es que…

Le retorcí el otro y ella gritó de nuevo
– ¿Vas a volver a hablar?

Gema negó con la cabeza. Le dije
– Puedes decir sí y no
– no
– muy bien, ahora te vas a arrodillar de nuevo y a chupármela como la puta que eres

Gema se arrodilló y volvió a chupar, esta vez callada. Yo le decía que era muy zorra, que me mirara, que se metiera más en la boca… Gema obedecía. Al rato le dije que se levantara. Ahora se parecía más a la experiencia con Sonia pero con ella eran todo silencios, miradas, seriedad, pequeños gemidos, gestos pequeños de placer, los ojos… con Gema era distinto, con ella se notaba claramente que la situación le gustaba, sonreía, ponía cara de vicio…

La volví a poner contra la pared y le dije que levantara los brazos sobre la cabeza. Obedeció. Le acaricié sus pequeñas tetas, sus pezones duros, su vientre totalmente liso… Le comí un pezón, se lo lamí, chupé… ella gemía, luego hice lo mismo con el otro… luego la besé un rato, con mucha lengua. Gema seguía con sus brazos en alto… le metí un dedo, dos… estaba muy mojada. Le hice unos dedos y le dije que me cogiera la polla. Bajo los brazos para hacerme una paja mientras yo le hacía a ella otra. Le susurré al oído como eran las tetas de Sonia, su cuello, su coño… Gema gemía sin parar hasta que de pronto se corrió.

Le dije que se fuera a la cama pero que se quedara de pie. Le dije que apoyara las manos en la cama, quedándose en un postura que me mostraba sus piernas enfundadas en las medias de encaje, sus tacones y su pequeño pero redondo y duro culo. Se lo acaricié y le pregunté
– ¿Te gusta como Javi te folla el culo?
– Sí
– ¿Sabe follarte bien?
– Sí
– ¿Se ha corrido dentro de tu culo?
– Sí pero con condón

Le di un palmetazo en una nalga. Ella chilló, más de sorpresa que de dolor. Le volví a preguntar
– ¿Se ha corrido dentro de tu culo?
– Sí
– ¿Se ha corrido en tu boca?
– Sí
– ¿En tu cara?
– Sí
– Eres muy puta
– Sí
– ¿Quieres que te azote?
– Sí

Le di otra palmada. Ella se quejó pero no gritó
– ¿Quieres más, zorrita?
– Sí

Le di otra palmada, más fuerte. Esta vez sí gritó
– ¿Quieres más?
– Sí

Pensé «vaya con Gema, como le va la marcha». Otro azote y otro grito.
– ¿Más, zorra?
– Sí

Pero yo ya estaba cansado del juego y quería follar, Gema estaba fabulosa con esas medias y tacones, y yo ya no aguantaba más. Me puse un condón y la follé en esa postura. Luego pasamos a la cama, muchas posturas, Gema tiene una gran flexibilidad así que no tiene problema con nada. Luego pasamos al anal. Tiene un culo pequeño y apretadito, pero para nada tan cerrado como el de Sonia. Con un poco de lubricante, a Gema le entra y folla sin problema. Acabé corriéndome dentro del condón, en su culo, después de una larga sesión… nos quedamos dormidos rápido.

Por la mañana, nos despertamos tarde. Y desayunando, me dice
– Ayer me sorprendiste, se te da muy bien el papel dominador
– Es que no parabas de hablar
– jajaja, es que quería sentirme sucia
– Perdona por el tirón y lo de los pezones
– No, jaja, si me puso mucho, no me lo esperaba para nada
– ¿Que te puso el dolor? No entiendo como os puede gustar que un tío os haga esas cosas
– Bueno, a veces, en el momento adecuado, mola
– Y ayer lo era por el calentón que tenías con lo de Sonia ¿no?
– Sí
– Estabas muy muy sexy con tus medias y tacones
– A que sí jajaja
– Ya te digo, me costó no ponerme a follarte solo verte así
– jajaja, me gustó mucho la experiencia, no es para hacerlo todos los días pero así, de sorpresa y con esas ganas, ufff, me corrí un montón de veces jajaja

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