SUSURRO

Versión de él

Hola me llamo José, tengo 61 años y esta es la historia de cómo se fue a la mierda mi vida con mi mujer a pesar de que se lo advertí.

                Por culpa de una enfermedad cardiaca tengo que tomar una medicación que me elimina la lívido, vamos que no se me pone dura, de esto ya hace 9 años.

                Antes nuestra vida sexual era bastante activa, la verdad que a mí me encanta follar a todas horas, vamos que soy un salido, pero solo me gusta follar con mi mujer, Reyes, he salido de copas con amigos y acabar en casas de putas, pero nunca se me ponía dura, además pensaba en mi mujer y no era capaz de traicionarla, estoy muy enamorado de ella, realmente ella es la única mujer con la que he hecho el amor en toda mi vida, con ella estoy lleno.

                A Reyes no le gustan muchas cosas de las que yo quisiera probar, nada de comerle el coño, nada de sodomizacion, nada de tragarse mi semen, solo el misionero, a cuatro, alguna que otra  cubana, alguna mamada,  pero nada más, pero a mí me llegaba.

                Reyes es cuatro años más joven que yo, tenemos tres hijos ya independizados, nuestra hija la mediana nos ha dado dos hermosos nietos que son nuestra alegría, somos muy felices a pesar de no tener sexo o eso creía yo.

                Pero hará cosa de dos años me empecé a paranoia con que mi mujer necesitaba tener sexo, tenía miedo que me dejara, que se acostara con otro, se lo plantee y ella me contesto que no tenía necesidad de sexo, que estaba bien, que era feliz así, que no me preocupara, pero dentro de mi cabeza solo pasaban escenas donde ella se acostaba con otras personas, en un momento dado hable con mi médico y le pedí que me recetara algún estimulante sexual, me receto Viagra, pero me dijo que tuviera cuidado pues con mi enfermedad podía tener efectos secundarios, compre la Viagra y le dije a Reyes.

                Nena mira he comprado Viagra, cuando tengas ganas de hacer el amor me lo dices la tomo y lo hacemos.

                Ella me contesto que de acuerdo y paso el tiempo, yo no le volví a insistir, pero por mi cabeza pasaban un montón de escenas en la que ella se acostaba con otra u otras personas.

                Lo peor fue cuando descubrí esta página, empecé a leer relatos de infidelidad y entonces ya fue la locura, no dormía, lloraba, Reyes me noto extraño, me preguntaba que me pasaba, yo le decía que nada que no se preocupara, pero mi locura iba en aumento.

                Hasta que explote, una noche se lo conté todo a Reyes, mi locura, los relatos, lo que soñaba, ella me abrazo y me dijo que jamás pasaría nada, que me quería, que no me preocupara, que de verdad no tenía necesidad de sexo y cuando tuviera ganas me lo diría tomaría la pastilla y haríamos el amor, yo más tranquilo le dije.

                Reyes eso me lo dices ahora, pero algún día entrara una persona en tu vida que te excitara y acabaras acostándote con él, pues es lo que necesitas que alguien te eche un polvo, que te folle, no que te haga el amor sino que te folle.

                Ella se echó a llorar y me juro que eso nunca pasaría, que me quería y que nunca sería capaz de acostarse con otra persona que no fuera yo, le volví a decir que caería, ella se cabreo y me dijo que no quería volver a hablar del tema y así fue no volvimos a hablar de ello.

                Un fin de semana me dijo que le apetecía hacer el amor que me tomara la pastilla, me la tome y para que haga efecto es necesario estimularse, me metí en internet y busque una página porno, estuve como media hora mirando escenas de sexo desenfrenado y no se me ponía dura, entonces entre en todorelatos y me puse a leer relatos de dominación, y tampoco, volví a las paginas porno y al cabo de una hora conseguí una medio erección, me imagine que en cuanto me acostara con Reyes y empezáramos los prolegómenos se me pondría totalmente dura, fui al salón le  dije a mi mujer que estaba listo, fuimos para la cama, nos desnudamos, comencé a besarla a comerle las tetas a mordisquearle los pezones, ella se puso cachonda, pues le encanta que le mordisquee los pezones, le acaricie el  coño, busque su clítoris, lo acaricie, lo pellizque, Reyes cada vez estaba más excitada, pero mi polla no acababa de ponerse dura, ella me pidió que la penetrara, me puse encima de ella, enfile mi polla hacia su coño y la penetre, pero mi polla no respondía, no se ponía totalmente dura, es más se puso flácida, no sabía lo que me pasaba, pero no era capaz de penetrarla, mi polla seguía flácida, me tumbe de lado y comencé a llorar, ella me abrazo y me dijo que no pasaba nada, que hacía mucho tiempo que no lo hacíamos y que era lógico que no me empalmara, pero yo me sentía frustrado, realmente necesitaba hacerle el amor, sentirme dentro de ella, no paraba de llorar, no podía reprimir esas lágrimas, me levante, me fui al despacho encendí de nuevo el ordenador, me puse de nuevo a ver videos porno, pero nada que no se ponía dura, al final me resigne, me fui para cama, me acosté al lado de ella, le pedí perdón, ella me dijo que no me preocupara que estaba bien, que otra vez lo volveríamos a intentar, que hablara con el médico y que le explicara lo sucedido, para que me diera una respuesta, al final nos quedamos dormidos desnudos a abrazados.

                Pasaron las semanas con la rutina de siempre, cuidar de mis nietos, mis padres son muy mayores y aunque viven solos, nosotros vamos todos los días a comer con ellos pues vivimos muy cerca de ellos, nuestra vida continuo su ritmo, un día me decidí a ir al médico y comentarle lo sucedido con la Viagra, el me comento que a veces ocurre que no se pone erecta, me dijo que en lugar de 50 gramos probara con la de 100 Gramos, me extendió una receta y me fui para casa, al llegar le dije a Reyes lo que me dijo el médico y le volví a decir que cuando quisiera volveríamos a probar.

                Pasaron varios meses y un fin de semana me dijo que lo volviéramos a intentar, pero ella me dijo que sería ella la que me estimulara, ese sábado me tome la pastilla por la noche, me senté al lado de ella, me desabrocho la camisa y comenzó a jugar con mis pezones, a mordérmelos, mientras me metía la mano dentro del pantalón del pijama, agarro mi polla y la saco fuera, comenzó a masturbarme, mi polla se puso un poco dura, me dijo que me desnudara, mientras me quitaba la ropa ella también se desnudó, me cogió de la mano y me llevo a la cama, se sentó en el borde de la cama me agarro por la cintura y se metió mi pene en la boca, comenzó a chupármela, a acariciarme las nalgas, a subir sus manos por mi vientre y acariciarme los pezones, yo mientras tanto, solo pensaba en ella, en poner mi polla dura, en follarla, no hacerle el amor, sino en follarsela, mi polla se puso erecta, la tumbe en la cama, me puse encima de ella, agarre sus pechos y comencé a lamerlos, a mordisquear sus pezones, mis labios buscaban los suyos no besamos con pasión, mi mano bajo a su coño acaricio sus labios mayores, los aparto con dos dedos, busco su clítoris y lo acaricio, ella estaba a mil, me mordisqueaba la oreja, lamia mi cuello, comenzó a gemir, en un momento dado me pidió que la penetrara, yo le pedí que se pusiera a cuatro, me puse detrás de ella, agarre mi polla totalmente erecta a la entrada de su coño y la penetre, ella pego un grito de placer, comencé a bombear y de repente todo se fue a la mierda, de la erección paso a la flacidez, yo me desespere, empecé darme de golpes en la cabeza con las manos, a blasfemar, a llorar otra vez, empecé a temblar, mi corazón iba a mil por hora, me dolía el pecho, mi mujer se puso nerviosa, me dijo se llamaba a una ambulancia, yo le dije que no,  que me calmaba, me levante, fui a la cocina y me serví un vaso de agua, me senté y comencé a pensar.

                Esto no me puede estar pasando a mí, no es culpa de ella, su cuerpo me vuelve loco, me encanta sus pechos, sus piernas, todo en ella es apetecible, al final llegue a la conclusión que el problema era que yo ya no volvería a tener una erección en mi vida, me levante, fui a la habitación, Reyes estaba apoyada en el cabecero de la cama totalmente desnudo, dios que hermosa es, me senté a su lado y le dije.

                Nena no lo vamos a intentar más, está claro que lo mío no tiene solución, jamás podres hacerte el amor de nuevo, te amo con todo mi corazón, pero está claro que yo no te puedo dar lo que seguramente necesitaras en algún momento.

                Ella me miro a los ojos y me dijo que estaba bien, que podía pasar tranquilamente sin tener sexo, que me quería, que estaba bien conmigo, que no me preocupara, que nos dedicáramos a nuestros nietos, a mimarlos, cuidarlos y ser felices.

                Pasaron los meses, salíamos a cenar, organizábamos comidas con la familia en el monte, cosa que nos gusta mucho, los fines de semana íbamos al pueblo con mis padres y desde allí íbamos a pueblos cercanos para hacer rutas de senderismo, cosa que nos encanta, éramos felices.

                Reyes tiene un grupo de amigas que se conocen desde que nuestros hijos iban al colegio, todas son más o menos de la misma edad, todas felizmente casadas, los maridos no conocemos que no intimamos tanto, este grupo hace una cena una vez al año.

                Un día me dijo, este sábado tenemos la cena del grupo de las madres, iremos a un restaurante a cenar y luego a una discoteca a bailar.

                Vale le dije yo, pero dentro de mi cabeza se cruzó un cable, y empecé de nuevo a comerme el tarro con la idea que ese sería el momento en que me seria infiel, yo no dije nada, pero me pase toda la semana nervioso, procuraba que ella no lo notara, llego el sábado, ella se ducho, se metió en la habitación y  cuando salió me quede de piedra, estaba espectacular, con un vestido ajustado que realzaba todo sus curvas, con un gran escote, se notaba que no llevaba sujetador, cosa muy rara en ella, es más jamás la vi vestida sin sujetador, pero lo que más me extraño es que no llevar bragas, le pregunte si no llevaba nada debajo del vestido y ella me dijo que llevaba un tanga, en ese momento se me vino a la cabeza todas las ideas de cuernos del todo el fin de semana.

                Me puse nervioso, ella lo noto y me pregunto lo que me pasaba, yo no pude reprimirme mas y le conté mis pensamientos, ella se echó a reír y me volvió a insistir que no me preocupara, que su vestimenta era porque una de las madres aposto quien era la que fuera más sugestiva a la cena y decidieron que todas irían lo más sexis posible, pero que de eso no pasaba nada, yo le pedí que por favor no fuera a la cena, que tenía un mal presentimiento, ella se enfadó y me dijo que no fuera tan niño que no iba a pasar nada, que no preocupara, que volvería pronto a casa, que cenaría, iría un rato a la discoteca, pues a ella le encanta bailar, cosa que a mi poco, en fin me convenció que no iba a pasar nada, yo me calme un poco, pero al volverla irse así con ese vestido y como se marcaba su precioso cuerpo en el me  puse frenético pero no dije nada, la deje ir, le di un beso en la boca y le dije que lo pasara bien,  ella se marchó, yo me quede en casa nervioso.

                En cuanto cerró la puerta, encendí la tele y me puse a ver una serie que me gustaba mucho, pero mi mente seguía barrenando en la posibilidad de que esa noche pasara lo que tanto me temía, llevaba como dos horas viendo capítulos de la serie, serian como las doce de la noche, cuando me di cuenta que encima de la mesita del salón estaba el móvil de Reyes, hay me puse más nervioso, quería llamar a alguna de sus amigas y decirle que se había dejado el móvil en casa, pero desistí, me dije a mi mismo que no iba a pasar nada, que no me rompiera la cabeza, que la dejara disfrutar, que se lo merecía, que era un mal marido, en fin que me dijo todas esas cosas para calmarme, seguí viendo la tele y comencé a prestarle algo de atención, por lo que tuve que volver como siete capítulos para atrás para poder volver a cogerle el hilo a la serie.

                A las tres de la mañana comencé a preocuparme, ella me había dicho que volvería pronto, decidí esperar una hora más y si no volvía llamar a una de sus amigas con la excusa de que se dejó el móvil en casa para saber dónde andaba, la verdad que parecía un marido celoso y realmente lo era, pero es que dentro de mi cabeza no paraba de pensar que esa noche sería la de mi muerte como marido.

                Al cabo de una hora no pude más, cogí el teléfono de Reyes y llama a Carlota, su mejor amiga en el grupo, marque el número y al cabo de dos tonos cogió el teléfono.

 Hola Carlota le puedes decir a Reyes que se dejó el teléfono en casa me acabo de dar cuenta ahora mismo, es más que nada para que no crea que lo perdió.

Carlota me contesto que Reyes hacia como una hora que se había marchado diciendo que se iba a casa con unos chicos que estaban aquí en la disco con los que estuvimos bailando que se ofrecieron para llevarla, no creo que tarde mucho en llegar.

El mundo se me vino encima, le di las gracias a Carlota, colgué y me puse a llorar, mis mayores miedos estaban pasando, hacia una hora que se había ido y desde la discoteca a casa no tardaría más de diez minutos, me dije a mi mismo que seguramente estaría tomando un café con aquellos chicos, que no pensara mal, pero el mal ya estaba hecho, mi mente pensaba muy rápido, pero decidí darle un margen, le daría una hora más.

                Paso una hora y otra más y ella no llegaba, mis nervios eran de loco, mi mente no paraba de pensar, en eso que me acerco al balcón y escucho a unos chicos decir.

 Vamos putita no tardes mucho coge el móvil y vuelve aquí que tenemos que seguir dándote lo tuyo.

 Yo me asome más al balcón y me quede de piedra, a quien trataban de esa manera era a Reyes y ella se reía de sus ocurrencias, les mandaba besitos por el aire.

 Me aparte para que no se diera  cuenta que estaba viéndola y escuchando a aquellos niñatos decirle esas cosas, entre en casa, cerré el balcón, me senté en el sofá y me pues a ver la tele, escuche el sonido de la cerradura, y la vi entrar y entonces ya no podía dudar de lo que había pasado, tenía todo el pelo revuelto, el maquillaje totalmente corrido, la ropa mal puesta.

                Ella se sorprendió de que estuviera despierto, me dijo que solo venía a buscar el móvil que estaban las chicas abajo esperando por ella para ir a seguir bailando en otro sitio y después ir a desayunar a alguna cafetería, yo la miraba asombrado, asustado, esa no era mi mujer, era otra persona, la mire a los ojos y le dije.

 Acabo de verte en la calle con esos chicos y escuchar las cosas que te dicen, de mirar cómo les mandabas besos y les reías sus gracias, por favor dime la verdad, te has acostado con ellos.

                Ella me miro y me dijo que si, que solo era sexo, que no me preocupara que me seguía queriendo.

                Yo le dije que entonces porque se volvía a ir con ellos, ella me dijo que necesitaba más que estaba muy salida, que la habían tratado de una manera que no se podía imaginar y que los chicos la volvían loca, le pregunte como la habían tratado y ella me dijo  que con dureza con brusquedad que la llamaban puta, zorra, que le pegaron, que le escupieron, que se las mamo a todos y que se bebió su semen, que la sodomizaron, que jamás se podía imaginar lo puta y la cantidad de orgasmos que tuvo.

                Yo conforme iba hablando me ponía más nervioso, me temblaban las piernas me tuve que sentar, mi mente no era capaz de asimilar todo aquello.

                La mire a los ojos y le recordé que se lo había dicho y que ella me juro que eso no iba a pasar y que estaba pasando, le pedí por favor que se quedara en casa, que nos sentáramos y que habláramos de lo sucedido, pero ella no me hizo caso, cogió el móvil y se encamino a la puerta.

                Entonces me levante la agarre del brazo y le dije.

                Si sales por esa puerto no vuelvas, pues cogeré todas tus cosas las meteré en las maletas y las pondré en la entrada, llamare a un cerrajero y  cambiare la cerradura, no te das cuenta que me estas matando, que te amo con todas mis fuerzas que llevo tiempo diciéndote que esto pasaría y que tú lo negaste mil veces, por favor no te vallas.

                Ella se soltó el brazo, me miro con pena y me dijo que hiciera lo que me diera la gana, pero que ella se iba, abrió la puerta y desapareció.

                Me senté en el suelo y comencé a llorar, no sabía lo que hacer, mi mente intentaba digerir todos los sucesos, mi corazón me iba a salir del pecho, tuve que levantarme ir a la habitación y  coger una cafinitrina en la mesilla de noche me la metí debajo de la lengua me tumbe en la cama e intente calmarme, poco a poco mi corazón volvió a la normalidad, pero no paraba de llorar, tenía  que tomar decisiones rápidas, me serene, asimile que lo sucedido no tenía marcha atrás, fui a la habitación de los invitados, abrí el armario cogí todas las maletas que había, las lleve a la habitación abrí nuestro armario y comencé a meter toda la ropa de Reyes en ellas, vacié el armario de su ropas, abrí el cajón de su mesilla de noche también lo vacié en las maletas, fui a baño y metí todas sus cosas, maquillaje, cepillo de dientes, secador del pelo, en fin absolutamente, todo, cuando comprobé que en la casa no quedara nada suyo sin meter en las maletas, las saque todas al descansillo en total cinco maletas, busque en internet un cerrajero de guardia, le esplique lo que quería, me dijo que sin problema que me iba a salir caro, pero me daba igual le pregunte cuanto tardaría en venir y cambiar la cerradura y me dijo que en dos horas tenía todo echo, le dije que sí, vino cambio la cerradura, me dio el juego de llaves le pague con la tarjeta y me metí en la cama, no era capaz de dormir, de repente comenzó a sonar el móvil, eran WhatsApp que entraban en tromba, encendí la luz y me fije que eran del móvil de Reyes, los abrí y lo que se miraba me hundió por completo, eran fotos de ella mamando las pollas de los chicos, con la boca abierta llena de semen, siendo follada por todos sus agujeros, pero no solo eran fotos, también había videos en los que se le escuchaba decir que era un cornudo, que nunca fui capaz de satisfacerla, que nunca me amo, que siempre me mintió, que mis hijos realmente no eran míos, en fin me denigraba, apague el móvil y de repente sonó el teléfono, mire quien llamaba y era mi hija, descolgué y le pregunte que pasaba, ella me dijo que le pasaba a Reyes que le acababan de llegar unos WhatsApp donde se veía a ella con unos chicos en situaciones comprometidas, yo al oírla comencé a llorar, ella me decía papa que pasa, pero no era capaz de articular palabras, colgué y ya no pude más, me levante cogí el frasco de pastillas para dormir, me tome una y me acosté en el sofá hasta quedarme totalmente dormido.

                Me desperté escuchando como aporreaban la puerta de la entrada, me levante, mire por la mirilla y vi a un chico joven, le pregunte quien era y que quería, me dijo gritando que era uno de los amantes de Reyes y que quería entrar para hablar, yo le dije que no había nada que hablar que con las fotos y videos ya estaba todo dicho, entonces él se enfadó se puso a gritar como un loco y comenzó a golpear más fuerte la puerta, yo le dije que se marchara que si no llamaría a la policía, él se retiró y al cabo de un rato sonó el timbre, volví a mirar por la mirilla y era Reyes.

Que quieres le pregunte, volver a casa me dijo ella, eso es imposible le conteste, ella suplico, se puso a llorar, a jurarme que no volvería a pasar, pero yo me mantuve impasible.

                Reyes coge tus cosas y vete a vivir con esos hijos de puta que tanto quieres, me insultaste, me has dicho cosas muy duras y aun por encima están las fotos y los videos, como quieres que te deje entrar, para ti estoy muerto y tú para mí también, ahora por favor vete.

                Me senté en el sofá, eran como las doce de la mañana, cogí el móvil y llame a mis hijos, les pedí por favor que vinieran por casa lo antes posible, los tres me dijeron que en menos de una hora estarían en casa, al cabo de una hora estábamos los cuatro reunidos en el salón.

                Me imagino que ya habéis visto las fotos y los videos de vuestra madre, todo eso ha sucedido esta noche, la he echado de casa, no puedo vivir con ella después de lo que me a echo y más habiéndola advertido que eso pasaría y ella negándomelo, diciéndome que no necesitaba el sexo, que me quería a mí, no a mi pene, estoy destrozado, necesito saber vuestra opinión y lo que debo hacer, desde luego no me pidáis que vuelva con ella, pues eso no lo pienso hacer.

                Mi hija que es abogada me dijo que solicitara el divorcio exprés que en menos de un mes estaba divorciado y con las fotos y los videos no cree que hubiera problema en conseguirlo y sin necesidad de pasarle una pensión, mis otros dos hijos estuvieron de acuerdo, le pregunte a mi hija si podía pedir una orden de alejamiento de ella y de esos niñatos, y ella me  contesto que se podía intentar, se ofrecieron a quedar a pasar el día conmigo pero yo les dije que necesitaba estar solo, así que nos despedimos hasta el lunes entre lágrimas.

                El teléfono no paraba de sonar, eran mis hermanos, cuñados, amigos, todos aquellos contactos que tenía Reyes en el teléfono y eran amigos comunes o familiares, todos preguntaban si las fotos y los videos eran reales, a todos les contestaban que sí, y todos me animaban, me preguntaban qué había pasado y yo les decía que llamaran a Reyes y se lo preguntaran a ella.

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