MOISÉS ESTÉVEZ

Salió a la calle con una copia del informe forense que Bryan le había
proporcionado, dejando a su antiguo compañero en el café. Le apetecía
tomarse un momento ‘chill out’ a solas.
Nuestra investigadora se dirigió a casa con la intención de estudiar el
documento, aligerando el paso por la impaciente curiosidad que albergaba,
eso, y que sobre el cielo se cernían unas nubes oscuras que amenazaban con
descargar en breve, lo que la sorprendió, ya que unos minutos antes era un sol
radiante el que vigilaba la urbe.
Era consciente de la suerte que tenía al obtener cierta información por
parte de la policía para realizar su trabajo como detective privado, y lo mejor
era que aquello se hacía con el permiso del jefe, que lo sabía y no ponía
objeción casi nunca, con la única condición de que la colaboración fuese
recíproca, un ‘quid pro quo’ que interesaba a ambas partes. El departamento
en general y dicho jefe, el capitán Gregson en particular, tenían un buen
concepto de ella en lo profesional, y no sólo por su pasado como inspectora,
también por su actual currículum de investigaciones cerradas con resultados
inmejorables, resolviendo casos harto difíciles a pesar de no disponer de todos
los recursos.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s