ALMUTAMID

Llegué a la residencia justo para la cena. Mis compañeros me felicitaron en persona mientras les contaba como había ido la semana. Tras la cena me quedé charlando con Ángela en el pasillo pues nuestros respectivos compañeros de dormitorio estaban en los nuestros y no tendrías intimidad.

La noté seria pero al preguntarle negaba que pasara nada. Así que yo le fui contando mi semana. Decidí contarle lo que había pasado con Alba y así que ella se soltara y me contara cuál era su preocupación.

-Bueno ha ocurrido algo más…
-Huy, huy- respondió- veo cierto brillo en los ojos.
-¿Te acuerdas de la niña que te conté que me atraía después de Semana Santa?
-Claro.
-Pues…nos hemos enrollado…

Ángela se puso seria y noté cierta preocupación en su cara así que me expliqué:

-…sólo nos hemos enrollado. No estamos saliendo ni nada. Lo tenemos hablado, pero es que ha sido increíble en Feria cantando, bailando con ella. Conectamos mucho y al final ella me besó y no pude evitarlo.
-¿De verdad te gusta tanto?
-Me gusta mucho, pero hemos decidido no salir mientras estemos separados.
-Eso es muy inteligente. Pero, Luis. ¿Qué va a pasar con Marta?, bueno o Claudia.
-¿Marta?
-Bueno, como estabais últimamente tan juntos.
-Es que con ella nunca se sabe. La quiero mucho pero no sé cuales son sus intenciones conmigo o que esperaría de una relación y no quiero que me vuelva a pasar otra vez lo mismo con ella.
-Ya. ¿Y Claudia?
-He atado clavos y creo que sería un error reintentarlo con ella. La separación ha hecho mucho daño y ninguno de los dos hemos sabido llevarla.
-Eso está bien por tu parte, no echar toda la culpa.
-Soy consciente de mis errores pero ya empiezo a ser también consciente de los suyos.-sentencié.-Pero, oye, cuéntame tú. Algo te pasa.
-Ofú Luis, qué mala suerte tengo…
-¿Qué te ha pasado?-pregunté con preocupación.
-¿Por qué no encuentro una persona como yo? Que sintonice conmigo, que tenga los mismos intereses, o al menos complementarios.
-¿Te ha pasado algo con Karina?¿Habéis cortado o algo?
-No. Que va.
-¿Se ha arrepentido?
-Ojalá fuera eso…
-Hija, entonces ¿qué pasa? No me entero.
-Te conté que Karina nunca había estado con una chica antes.
-Sí. ¿No le ha gustado?
-Ese no es el problema. Le ha gustado. Demasiado. Ha pasado de sólo querer cariñitos a querer sexo a todas horas.
-Eso no es malo, jajajaja.-reí.
-Tonto, el problema es que dice que he despertado en ella algo dormido y que quiere experimentar.
-Entonces habéis cortado.
-Que noooo. No hemos cortado. Pero quiere seguir acostándose con tíos aunque sea mi novia, y mater a terceras personas y rollos raros.
-Vaya. Pues eso sí es un problema.
-Menos mal, sabía que tú me entenderías. Quiere que seamos pareja pero abierta. Que no tengamos exclusividad. Pero además quiere que yo experimente con ella.
-¿Y qué le has dicho?
-Que tengo muy clara mi tendencia.
-¿Y cómo se lo ha tomado?
-Me ha dicho que si yo no quiero participar, que le dé libertad para hacerlo a ella. Que le da mucha pena porque quiere vivir experiencias conmigo.
-Joder con Karina…
-Mierda Luis, ya estoy enganchada a esa niña. Y ahora sé que lo voy a pasar mal. Si la dejo, mal. Si sigo con ella, mal. Mierda, mierda…
-No sé que decirte. Es algo difícil. Yo no podría seguir así. Claudia me dio vía libre cuando se fue y mira lo que paso. No soy el más aconsejado para dar consejo.
-Lo sé. Pero sabes escuchar y ya eso me desahoga. Se lo he contado a Marta. Ella opina que debería decirle lo que realmente siento y ella elija a riesgo de que me deje.
-Marta es sabia.
-Tampoco ella sabe gestionar lo suyo. Tampoco es la mejor consejera. Pero me ayuda saber que cuento con vosotros.
-¿Y Miriam?
-¿Para que se anote un triunfo? Paso. Ya lo pasé mal con ella. Me la tiene guardada, lo sé.

La abracé besándola en la sien y le dije:

-Pase lo que pase, aquí me tienes. Que para eso estamos los amigos.
-Lo sé Luis, lo sé…

Nos despedimos yendo cada uno a su cuarto. Me fui con la sensación de que mis tribulaciones al final terminaban bien. Que me metía en líos, pero conseguía salir airoso. Y remedando a Calderón de la Barca pensé:

“Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó…”

Pobre Ángela. ¿Cómo podía lamentarme de la puerta que cerraba con Claudia si se me había abierto, no una ventana, sino una puerta alta y ancha la irrupción de Alba en mi vida? Sólo tenía que pensar de que modo cerrar bien la puerta. Pero tenía claro que echaba el cerrojo a ese capítulo de mi vida. ¿Será cierto eso que dicen de que un clavo saca a otro clavo?

A la mañana siguiente recibí la felicitación de mis compañeras de clase con abrazo de Marta y 20 tirones de oreja incluidos. También me enteré de algo desagradable. El jueves el equipo había perdido. Nadie me había mandado ningún mensaje para avisarme. El partido había sido un desastre con discusiones y peleas permanentemente. Dani desconocido subiendo al ataque sin sentido y la queja de otros compañeros. ¿Qué había pasado? El rival no era de los más complicados. Ya no dependíamos de nosotros para ganar la liga. Nadie me quiso contar, pero el martes había entrenamiento y me enteraría.

Quedaban dos semanas de clase y empezarían los exámenes. Así que tenía que ponerme las pilas después de la Feria. Marta se ofreció a dejarme los apuntes y mientras yo los copiaba y le preguntaba dudas le serviría a ella de repaso. De ese modo empezamos a pasar de nuevo las tardes juntos. Empezamos aquel lunes en que tras comer nos fuimos a su casa. En un descanso me dijo:

-¿Has hablado con Ángela?
-Sí, anoche.
-Pobre, ¿verdad?
-Pues sí, estaba muy pillada por esa niña, pero no le doy mucho tiempo a esa relación.- expliqué con naturalidad.
-Sí, anoche me dijo que no lo veías claro.
-¿Hablasteis anoche?- pregunté extrañado.

Marta se quedó pensativa pero después contestó:

-Después de hablar contigo se puso a darle vueltas a la cabeza y en vez de molestarte a ti habló conmigo.
-Me alegro de que os llevéis tan bien. Creo que más de una vez habéis criticado a Miriam, jajajaja.
-¿Tú crees? Jajaja.

A media tarde dejamos el estudio para que yo tuviera tiempo de salir a correr y me saltó con la siguiente ocurrencia:

-Me voy a correr contigo.
-¿Te ha dado por el deporte?
-Yo siempre he hecho deporte ¿o tú qué te crees?
-Ya, lo sé, pero nunca me habóas dicho nada de eso.
-Pero no quiero quedarme todo el día estudiando y así charlamos mientras corremos.
-Vale…-dije extrañado.

Salí de su dormitorio para que Marta se cambiara. Al minuto salió con unos leggins de infarto que le hacían un culazo con top corto ajustado a sus tetitas y la barriguita al aire con su piercing puesto como la primavera anterior. Tuve que disimular mi asombro con mi exnovia. Fuimos a la residencia para que yo me cambiara y dejar mis cosas. Al llegar a la puerta le pregunté si me esperaba o me acompañaba. Prefirió subir:

-Así veo tu cuarto.

En la habitación me cambié delante de ella poniéndome unas calzonas y una camiseta suelta de deporte mientras Marta curioseaba mi mesa. Salimos a correr. Aguantó perfectamente mi ritmo aunque no mis esprints, pero lo que más tuvo que aguantar eran las miradas de los tíos que la veían pasar corriendo a buen ritmo con su culito respingón y su estómago plano.

La verdad es que desde hacía semanas notaba diferente la actitud de Marta pero si idea de venirse a correr conmigo me gustó. Me hacía compañía, no me hacía perder el ritmo y además estaba guapísima con su pelo recogido en un coleta y su ropa deportiva. Además cuando llegamos a los aparatos del parque donde yo me trabajaba brazos, hombros, espalda y abdominales me ayudó con las series e incluso ella hizo alguna demostrándome sus años de gimnasia con una elasticidad sorprendente y fuerza concentrada en ese cuerpecito.

Pero el martes yo tenía otra papeleta que solventar. Después de comer me fui a la residencia a por la ropa de deporte. Me cambié y me fui a casa de Marta donde seguimos pasando mis apuntes. Por la tarde me fui al entrenamiento sabiendo que había cierto mal rollo desde el último partido. Intentaría que con mi peso dentro del equipo solucionar los problemas.

Cuando llegué varios compañeros se alegraron de verme diciéndome cuanto me habían echado de menos en el último partido. Agradecí sus halagos pero pregunté qué había pasado. Según me contaron todo había empezado cuando Dani se empeñó en que jugara Mario en mi sitio. Se me encendió la bombilla entendiendo lo que pasaba pues Mario era el chaval al que yo había visto liándose con Dani en el vestuario. Estaba claro que Dani quería de alguna forma recompensar a su ¿amante?. El resto del equipo no entendió la imposición pues no eran los cambios habituales que hacíamos, hubo discusión. Y para colmo de males no funcionaba la fórmula en el partido y llegaron al descanso perdiendo.

Quitaron a Mario, pero Dani empeñado en arreglar su error varias veces dejó su puesto de cierre del equipo cuando atacaba subiendo con el balón de modo que en un par de contraataques el equipo contrario marcó condenando al equipo a la derrota. Tras el partido se produjo otra fuerte discusión y ni siquiera fueron juntos al pub habitual. Me pedían que mediara pues todavía había una posibilidad de ganar la liga si ganábamos el jueves y el equipo de EF no lo hacía.

Yo me quité importancia pero cuando llegó Dani me obligaron a hablar con él. Desde luego es lo último que quería y más con ese asunto, pero tampoco quería defraudar al equipo. Intentaría ser diplomático e intentar no descubrir que yo sabía el tipo de relación que tenía Dani con Mario.

Mientras los compañeros entrenaban Dani y yo nos apartamos a un lado para hablar. Empezó reconociéndome que había tenido un mal partido. Pero yo le expliqué que el equipo no entendía su obsesión por Mario en mi sitio. Se justificó con que el chaval tiene buen regate y cambio de ritmo, que se parecía jugando a mí y le pareció la mejor opción para sustituirme.

-No lo niego- respondí- pero es una decisión que hay que tomar en equipo, no imponiéndola.
-Ya sé que me equivoqué y que he perjudicado al equipo.
-Bueno, ¿y por qué no ejerces de capitán y se lo cuentas al equipo?
-No puedo.
-¿Cómo no vas a poder?- pregunté sorprendido.
-Luis, no puedo. En serio.
-Joder, nos jugamos la liga el jueves y tú me saltas con que no puedes. Sólo es admitir que te equivocaste no consultando con el equipo.

Me extrañaba la actitud poco altanera de Dani tan contraria a su carácter habitual. Algo había que yo desconocía. Y aunque sospechaba por donde iba el problema yo no podía darlo a entender. Temía a Dani pese a que estaba actuando como un cordero en ese momento. Por fin fue él el que seguramente agobiado me dijo:

-Luis, tengo un problema.
-Pues si te podemos ayudar a solucionarlo será mejor para ti y para el equipo.
-No puedes.
-Me estás preocupando. ¿Tiene Mario algo que ver?

Dani se quedó en silencio y yo no sabía como sonsacarlo pero estaba claro que necesitaba confesarse y sorprendentemente iba a confiar en mí.

-¿Te acuerdas lo que pasó entre tú y yo cuando te quedaste en mi casa?
-Prefiero no hablar de eso.-confesé.
-Ya. Y por eso me has demostrado que se puede confiar en ti. Sé que no le has contado a nadie el trío con Blanca ni mi “afición”…Pero todo el mundo no es como tú.
-¿Algún tío del gimnasio?- pregunté haciéndome el loco.
-No. Mario…
-¿Te has liado con Mario?
-Shhhh. Que no nos oigan.

Vale. No me había descubierto para mi tranquilidad.

-Lo tanteé y vi que le iba el rollo con tíos.-me explicó- Y nos hemos enrollados varias veces. No es como tú. A ti se te notó desde el principio que no te iba el tema aunque eres morboso, pero él actuaba activo y pasivo.
-¿Y qué tiene que ver eso con el partido del jueves pasado?
-Me está chantajeando.

Se me subió la ceja con la cara de asombro que se me quedó.

-Me ha amenazado con contar nuestros rollos si no se gana un puesto titular en el equipo.
-¿Y a quién se lo va a contar? A mí vuestras historias me dan igual.
-No te das cuenta, Luis. Yo tengo una imagen. Ya lo sé que soy un cabrón, que me follo todo lo que quiero tías y tíos, pero me ha mandado una captura con el Facebook de mi novia del pueblo. Y eso sí que no, que tengo una reputación.
-Con la vida que llevas aquí tarde o temprano se iba a enterar.
-Pero si ella sabe que le he puesto los cuernos. Lo que no iba a poder soportar es que se supiera que me he liado con tíos.
-Es su palabra contra la tuya. Seria fácil desmontarlo.

Entonces Dani se sacó el móvil del bolsillo y buscó algo en él. De algún modo el chaval le había hecho una foto comiéndole la polla. Se le veía perfectamente la cara con los ojos cerrados, media polla del chaval y su bajo vientre.

-Este tío está fatal. Hay que echarlo del equipo.
-Nooooo. Si hacemos algo me jode.
-Bueno, aquí hay dos problemas por lo que veo.-dije hablando casi como mi padre- Por un lado este tio se esta aprovechando para ganarse en el equipo el hueco que no se ha ganado con su juego. Y por otra parte tu problema.
-¿Qué problema?
-Joder, Dani. Tu doble vida. Pareja ideal en el pueblo, sexo como sea y del que sea en la universidad. Si te va lo segundo deja a tu novia.
-Pero es que yo la quiero y ella a mí.
-Joder pues bien se lo demuestras.
-Ella sabe que tengo líos, lo que no sabe es que me van las pollas. Pero eso es un juego de machos, ya te lo dije.
-Machos, machos…
-No me estás ayudando.
-Yo creo que sí. Si no te preocupara lo que piensa tu novia no estarías acojonado con Mario. Luego hay engaño, y ahí está el fallo. Tío, yo he pasado por eso y me ha costado mi relación. No quiero volver a pasar por ahí. O asumes tu bisexualidad con tu novia o tarde o temprano vas a tener un susto.
-¿Y qué hacemos con Mario?
-Sólo se me ocurre una cosa que decidamos como equipo que no juguéis ninguno de los dos el próximo partido. No se sentirá perjudicado y no te echará la culpa a ti.
-Joder. Me duele no jugar el último partido, puede que sea el último pues no creo que siga el año próximo en el equipo si voy aprobando este año.
-Decídete y llamo a los compañeros.
-Vale…

Convoqué a los compañeros que peloteaban en la pista incluido Mario. Expliqué que tras hablar con distintos miembros del equipo y el propio Dani, este reconocía su mala actuación y haber impuesto a un jugador sin acordarlo con el equipo y que tras hablarlo con el capitán lo había admitido y se le iba a sancionar con un partido menos.

Mario miraba desconfiado. Entonces otro de los compañeros habló de la importancia del partido siguiente y propuso una alineación que fue secundada por la mayoría. Evidentemente Mario iba al banquillo.

Cuando terminamos el entrenamiento se me acercó Dani y me dijo:

-Muchas gracias Luis. Perdona por haber dudado de ti y haberte forzado a algo que no querías, pero hoy has estado de mamazo…
-Mejor no…jajajaja- reímos juntos.

Pero entonces me empecé a sentir mal. ¿Había yo forzado demasiado a Alba? Ella no quería hablar del tema aunque nuestras conversaciones desde el domingo habían sido normales. ¿Se arrepentiría?

Mis dudas sobre como habría interpretado Alba mi vehemencia y mi descontrol con ella cuando ella en realidad no quería dar aun ese paso se acrecentaron aun más con la actitud de Marta. Se le notaba deseosa de pasar el mayor tiempo conmigo no sólo estudiando, que yo lo agradecía, sino también cuando salía a correr. Pese a las agujetas que tuvo el martes por haberme acompañado el lunes el miércoles me propuso acompañarme.

Era un espectáculo verla correr. ¿Cómo había podido follarme yo a una cosa tan preciosa? El miércoles se presentó con un short cortito de deporte ajustado y otro top corto. Su barriguita con su piercing y sus muslos al aire, tan morena, tan menuda y a la vez dando esa sensación de fuerza embelesaban a cualquiera que la viera pasar. Admito que cuando pasábamos por un sitio más estrecho y me adelantaba me era imposible no mirarle el culo. Y un par de semanas antes la había tenido en topless a mi lado. Soy racional pero había momentos en que me costaba controlar el impulso.

Me agradaba su compañía pero en ocasiones me ponía nervioso. Si me era difícil concentrarme para hacer abdominales mientras ella me sujetaba las piernas apoyándose en mis muslos, imaginaros que pasaba cuando eran mis manos las que sujetaban los suyos. Quizá todo era un problema mío y de mis hormonas, pues ella se comportaba con naturalidad como había hecho el día que habíamos estado tomando el sol casi en la azotea de su casa.

O no. Y esa era mi gran duda. Quizá me estaba provocando. Pero yo no iba a hacer nada que pudiera estropear la relación que tenía en ese momento con ella. Si ella quería dar algún paso que lo diera pero yo desde luego no. Estaba empezando algo bonito con Alba, no necesitaba complicarme más por mucho que Marta me gustara, pues nunca había dejado de gustarme. Aunque yo estuviera enamorado de Claudia, siempre supe que Marta y yo habríamos sido buena pareja si no se cruza María en nuestra relación. Ya no estaba Claudia, pero yo tenía una atracción muy fuerte por Alba, me parecía mi compañera ideal y no me iba a dejar arrastrar. Así que me tenía que acostumbrar a esa fuerte tensión sexual entre los dos cuidándome de no ser yo quien la rompiera pues dudaba de que Marta lo hiciera.

El partido del jueves lo ganamos por supuesto pese a que no jugó Dani que sí estuvo en la grada con nuestra hinchada femenina apoyando. Mario ni se quitó la sudadera, pero como el capitán no estaba no podía culparlo de su ostracismo. La victoria fue agridulce. Pues aunque nosotros cumplimos el equipo de Educación Física también, llevándose el título. Desde luego no iba a ser yo quien se lo reprochara a Dani cuando yo me había quitado de en medio para irme a la Feria, pero otros compañeros no lo veían igual y se quejaban en el vestuario mientras nos duchábamos.

Pese a todo nuestra hinchada nos esperó a la salida de los vestuarios cantando nuestros nombres y aplaudiéndonos, gesto que agradecimos con el alma. Por supuesto estaban mis amigas que me abrazaron felicitándome por la temporada. No faltaba ninguna, gesto que de verdad me llenó de orgullo, pues estaban Marta y Miriam, que eran de la facultad y solían venir, pero es que vino hasta Carlota, Ángela con Karina y muchas compañeras de la clase. La que no asomaba por ninguna parte era Blanca. Hasta tenía mensajes en el móvil de Alba y Viqui preguntándome por la liga, pues les había contado la importancia del partido. Y Pablo, y mis amigos de mi ciudad. Estaba decepcionado por el resultado pero a la vez contento por mis amigos.

Fue tan así que terminamos en el pub como todos los jueves sabiendo que era el último de la temporada y con un ambiente de alegría que hizo cambiar la actitud de los compañeros más críticos con Dani. Celebramos todos juntos brindando por más títulos, y después nos dispersamos con nuestras amigas más cercanas.

Los elogios recibidos contrastaron con un par de comentarios de Karina fuera de lugar. Primero dijo que le gustaba ver deporte pues “era excitante ver a tantos tíos sudorosos chocando unos con otros”. No sé si realmente lo pensaba o sólo quería picar a Ángela que no se daba por aludida. Después empezó a preguntarme por las duchas si eran comunes o individuales. No hacía más que querer dar a entender que se ponía cachonda pensando en tíos deportistas desnudos. Marta y yo tuvimos más de un cruce de miradas de complicidad dándonos a entender que los comentarios de Karina estaban fuera de lugar, pero tampoco nosotros queríamos que Ángela se sintiera violenta. Pero su reacción no se hizo esperar cuando con una sonrisa le dijo:

-Karina , cari, si tanto te gustan aquí tienes un montón, seguro que alguno te echa cuenta.

Pero la chica se abrazó a su novia respondiéndole:

-Sólo son fantasías, cari. Te prefiero a ti.

Miriam no se podía quedar callada y remató la faena diciendo:

-Tiene que ser excitante de verdad ver a tanto tío bueno en pelotas duchándose, jajaja.
-Yo ver por ver no, sólo me pone ver al mío, jajajaja. Al que me gusta.- añadió Marta.
-Que estoy delante- dije- Si queréis me voy a otro lado para que soltéis lo que queráis.
-Luis tú eres uno más de nosotras, jajaja, hay confianza.-añadió Marta.
-Además te hemos visto desnudo todas ya.-rio Miriam.
-Desnudo, no, en calzoncillos- me defendí.
-Yo ni así…- comentó Karina mirándome de arriba abajo haciéndome sentir incómodo por estar delante de Ángela.
-Yo del todo…jajajaja-rio Marta.
-Bueno ¿y qué tal?- preguntó Karina.
-Ahora ya sí que me voy…-dije haciéndome el cortado.
-No seas tonto, jajajaja- dijo Marta- Niñas, Luis está muy bien, jajajaja.

Me puse colorado a reventar con el comentario de mi exnovia y el jolgorio de mis amigas incluida Ángela. Empezaba a darme cuenta de como se debe sentir una niña guapa pasando por delante de una obra notando como te desnudan con la mirada y te piropean con mal gusto.

Se acercaba la hora de cierre de la residencia y aunque al día siguiente no había clases por ser la fiesta del trabajo se mantenía el horario habitual entresemana. Así que Karina se ofreció a acercarnos a Ángela y a mí en su coche. Yo me fui a despedir de los compañeros. A más de uno ya no los vería pues solíamos coincidir poco en la facultad. Dani me apartó un momento para poder agradecerme una vez más lo que había hecho por él especialmente habiendo sido tan borde conmigo después de nuestro “affaire”. Para hacerlo tuvo que levantar de sus rodillas a la niña a la que sobaba el culo por lo que era evidente que estaba relajado y no temía ya a Mario.

-No te vayas todavía Luis que hoy hay que romper la noche.
-Me cierran la residencia. No puedo. Gracias.
-Pensaba llevarme a esta putita a rematar la fiesta en el piso- dijo señalando a la chica que nos observaba desde el asiento que Dani ocupaba antes- pero si quieres vente a dormir.
-Oh, no, no, jajajaja. Gracias pero prefiero evitar ciertas cosas…
-Jajajaja, tranquilo que ya sé que no te va….

Nos abrazamos despidiéndonos con la idea de salir de marcha alguna noche antes de que acabara el curso. Se volvió con la chica que se sentó de nuevo apretando su culo sobre el paquete del capitán del equipo. Aunque era físicamente muy diferente de Blanca me la recordó enormemente. ¿Qué sería de Blanca?

Regresé con las chicas y mientras Ángela se despedía de las demás Karina me preguntó por Dani.

-Es el capitán del equipo- respondí- pero no te conviene. Tienes novia en el pueblo y aquí se folla a todo lo que se le pone por delante.
-Tiene pinta, sí- respondió- porque está muy bueno.

Cada vez me gustaba menos esa niña. Empezaba a molestarme de verdad los desprecios que le hacía a Ángela y me veía en la obligación de decírselo pero con tacto para no hacerle daño.

Nos venía bien acostarnos pronto, pues ese fin de semana se celebraba la fiesta de la Cruz en la ciudad que era la última gran fiesta que disfrutaban los estudiantes antes de los exámenes. Y habíamos quedado en salir juntos todos esos días. No podía imaginarme las sorpresas que tendría.

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