MOISÉS ESTÉVEZ

Se escucha ese ‘pi’ infinito, tan irracional como desconcertante que
utilizaban a modo de tortura. Todavía le parece notar su intenso eco en aquella
fría sala después de tantos años. La tildaron de cobarde hace años cuando no
denunció lo ocurrido, pero prefería dejar pasar aquel infame episodio de su
vida. No creía en la justicia, por lo que esta vez, lo dejaría estar de nuevo. No
le iban los largos procedimientos dentro de una burocracia lenta e ineficaz.
Haría una cosa mejor, más práctica, aunque mucho más arriesgada y con unas
consecuencias que podrían ser fatales para con ella…

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s