MOISÉS ESTÉVEZ

Capítulo 4.0
Abandonó el apartamento en cuanto recuperó la compostura con una
pequeña brecha en la cabeza que le sangraba imperceptiblemente y los
bolsillos vacíos de información, salvo el hecho de que alguien no quería que
algo saliera a la luz. No tenía la menor idea de lo que podría ser.
Encaminó sus pasos hacia su apartamento que no quedaba lejos, a tres
manzanas. El paseo despejaría ideas y con un poco de suerte el frescor de la
brisa callejera le paliaría un poco el dolor de mollera. De paso pararía a
tomarse un café, lo necesitaba, más aún que aplicarle hielo al jodido golpe
recibido, eso lo haría más tarde en casa después de darse una buena ducha y
haberse limpiado la herida.

  • Hola Tony. Un americano por favor –
  • ¡Marchando! No tienes buen aspecto, ¿un mal día? –
  • No preguntes. Los he tenido mejores, aunque también peores –
  • Bueno, nada que no pueda empezar a arreglar un buen café servido
    con cariño. Aquí tienes. –
  • Muchas gracias. Quédate con el cambio –
  • Hoy invita la casa –
  • Oh! vaya, pues gracias de nuevo. Eres un encanto. No sé qué haría sin
    ti y tus cafés –
    Tony le despidió con una sonrisa de esas que hacen gala pocas
    personas, que ven en cada día una nueva oportunidad de disfrutar de la vida,
    lo que a ella no le pasaba desde hacía bastante.
    El café luchaba por derramarse del vaso con el movimiento y ella por
    todo lo contrario mientras lo endulzaba con azúcar, hasta casi hacer montaña,
    y nuez moscada…
    g-sayah

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