FERNANDO

¿Que lleva a una persona a perdonar una infidelidad?, pueden ser muchos los motivos, aunque es muy duro aceptar que la otra persona busque algo que tu quizás no sepas darle, que el morbo de lo prohibido le altere las hormonas para gozar del sexo como nunca lo haría contigo o que ese alguien la haga gozar de una manera que tú nunca serias capaz de lograr. De todas formas, saber que, en este caso tu mujer, se está tirando a otro tío, y además tener que aceptar la situación, si o si, descubrirlo de la manera más cruel, y esta es viéndolo en directo, es en esos momentos cuando miles de preguntas se agolpan en tu cabeza, la rabia, la humillación, el cabreo y la excitación de ver a tu mujer ensartada por una buena polla, hace que no se piensen las cosas con claridad, lo normal sería haberse liado a guantazos y haberse ido  de esa casa y de su vida, pero amaba a Blanca con todo mi ser.

Blanca, era la mujer más excitante y complaciente que había conocido, tiene 28 años y un cuerpo de infarto cumple todas mis fantasías y perversiones, nunca decía que no a nada, llevamos más de tres años viviendo juntos, tres años de sexo y desenfreno, la amaba con cada una de las células de mi cuerpo y ese fue mi motivo para no mandar todo a la mierda. El día que cambio mi vida fue cuando Blanca me dijo que había invitado a cenar a Marc un compañero de trabajo y que en su día fueron pareja, porque lo habían trasladado de ciudad y quería despedirse de él, sabia por ella que aunque habían roto hacía tiempo, la amistad seguía y se llevaban muy bien, pero me temí lo peor.

Y efectivamente mis temores no eran infundados, en esa cena Blanca más exultante y provocativa que nunca y vestida con un modelito que no dejaba nada a la imaginación, Marc se folló a mi mujer delante de mis narices, la folló por todos sus agujeros, y se corrió donde quiso con el beneplácito de Blanca, pero lo peor es que lo consentí, y lo más humillante, me excito ver cómo le metía ese pollón que calzaba hasta los huevos y Blanca ponía los ojos en blanco de puro placer, tuve que masturbarme delante de ellos y eso a Blanca le dio alas.

Al final, sentados los tres en el salón, tomando un café, con mi mujer desnuda y cubierta de semen del otro tipo y el tal Marc delante de mis narices y con su polla desafiándome, mi cabreo empezó a subir como la espuma, Blanca viendo lo que podía suceder tomo la iniciativa y me dejo las cosas muy claritas…..

               —Te quiero mucho, y contigo disfruto una barbaridad… pero también necesito que Marc y su tremenda polla me den caña de vez en cuando. Si lo aceptas, pues muy bien; pero si te niegas a ello, quizás sería mejor que dejásemos lo nuestro.

Ahí fue cuando me vino a la mente una frase….”En una relación, quien menos ama es quien manda”…Fue categórica y no dio replica a nada, eran sus condiciones, mi cabeza decía que la mandase a la mierda pero mi corazón, mi maldito corazón, me decía que me quedase con ella, de momento acepte lo que me decía, en frio sopesaría los pros y los contras. Asentí con la cabeza, de acuerdo le dije, será como quieras, ella esbozo una sonrisa y me fue a besar, pero aparte mi cara, todavía tenía chorretones de esperma por toda su cara y así se lo hice saber….

               —Perdona cielo, me dijo Blanca, voy a lavarme un poco.

Blanca se levantó y se fue hacia el baño de nuestro cuarto, me quede hipnotizado mirando el contoneo de su culo, era prefecto.

               —Bueno, dijo Marc incomodo al estar él y yo solos, será mejor que me vaya.

               —Si será mejor, le respondí.

Se levantó y empezó a recoger su ropa esparcida entre el salón y el dormitorio, y allí me quede solo, delante de una taza de café vacía e intentando digerir lo que había vivido esa noche. Tan absorto estaba en mis pensamientos que no me percate que esos dos tardaban más de la cuenta, me levante y me dirigí a nuestra habitación y allí estaba mi mujer en la cama y con Marc encima de ella, Blanca le abrazaba con brazos y piernas, mientras el bombeaba como un animal en el coño de mi mujer…

               —Más fuerte Marc……asiiiiiiiiiii…..dioooosssss que gusto, follame, no me cansare de tu polla nunca…..Ahhhhhhhhhh!!!!…………no paressssss….me estas matando de placer cabrón…dame más fuerteeee….Siiiiiii……aggggggg…..siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii………….

Vi como Blanca convulsionaba del tremendo orgasmo que estaba teniendo, se abrazó aún más si cabe a Marc mientras este bufando, y con su polla bien clavada dentro de su coño, descargaba su leche en el útero de mi mujer.

No me quise quedar a ver más, ya había tenido suficiente por esa noche, a los veinte minutos salió Marc vestido y con un, —Nos vemos, salió de nuestra casa. Me acerque a nuestra habitación, Blanca dormía profundamente, no me quise acostar con ella, las sabanas estaban pringadas por todos los lados y ella no se había duchado, la habitación olía a sexo, a un sexo que no había tenido conmigo y me dio asco, apague la luz y cerré la puerta, me fui al salón, y recogí los cuatro cacharros que quedaban, metí todo en el lavavajillas y me fui al baño a ducharme, lo vivido esa noche hizo que tuviese otra erección dolorosa, fue como ver una película porno en directo y la estrella es tu mujer.

Me sentí mal conmigo mismo por esos sentimientos tan encontrados, por una parte me cegaba la ira, pero por otra era lo más excitante y morboso que había vivido, ¿Qué es lo que fallaba en nuestra relación?, tenía que reconocer que la polla que se gastaba el tal Marc era impresionante, se me ocurrió medirme la mía, hacía muchos años que no lo hacía, salí a por un metro y la medí……21 cm. calculando, la del otro debía de andar dentro de los 26 cm. Y era algo más gruesa que la mía y marcada por muchas venas, era soberbia, majestuosa, me sentí un poco acomplejado.

Me duche, y me tumbe en el sofá, estuve mucho tiempo pensando, y llegue a una conclusión, que bajo ningún concepto quería perder a Blanca, podían más los sentimientos que la humillación de esa pasada noche y las que viniesen, ya se vería como poder vivir con eso, y así me quedé dormido.

Al día siguiente un dulce beso en los labios me despertó, abrí los ojos y vi la bella cara de Blanca a escasos centímetros de la mía, se había duchado y se había lavado la boca el olor era inconfundible…….

               —Buenos días mi amor, tengo que pedirte perdón por lo de anoche y mi falta de tacto, creo que se me fue de las manos, pero lo siento no podía parar, esta mañana al despertar y no verte a mi lado me he asustado, pero al verte aquí dormido y como olía la habitación y yo misma te entendí. Quiero que sepas una cosa, por nada del mundo quiero engañarte, antes de lo de anoche me acosté con Marc una vez y me sentí muy mal conmigo misma, pero necesito esa polla, así que cuando volvió decidí hacerlo delante de ti y a Marc le encantó la idea, no me arrepiento de nada de lo que he hecho, ni me arrepentiré, es mi vida y si quieres formar parte de ella va a tener que ser así.

               —Veo que no me dejas alternativa, dije muy serio, pero te amo demasiado para dejarte, mi mente me dice que salga corriendo, pero mi corazón te quiere más de lo que piensas, solo dame algo de tiempo para asimilar esto, entiende que la humillación que sufrí ayer no se olvida fácilmente.

               —Entiende otra cosa, y esta es muy importante, dijo Blanca. Lo mío con Marc es solo sexo, única y exclusivamente sexo, cuando estoy con el solo soy un cacho de carne que se puede follar, no hay sentimiento, solo lujuria. A ti te quiero, te amo y quiero compartir mi vida contigo, y contigo hago el amor, y me encanta porque lo hacemos con amor y con lujuria a la vez, sé que es difícil de entender, pero es así.

Ese fue el comienzo de una especie  de pesadilla que yo consentí y que ocurría unas tres veces por mes, Marc venía a nuestra ciudad por motivos de trabajo, avisaba a Blanca, que se lo llevaba a casa, y follaban hasta que él se tenía que ir, eso ocurría la mayoría de las veces entre semana, pero si coincidía en fin de semana se quedaba a dormir en mi casa en mi cama y con mi mujer, al principio incluso me dejaron participar, pero Blanca solo quería que la follase Marc, a mí  no me dejaba acercarme….—A Marc le tengo tres veces al mes, a ti todos los días, déjame disfrutar de él no seas egoísta, me decía Blanca…. hasta el propio Marc la llamo la atención por no atenderme, pero las condiciones las ponía ella. Empecé a ausentarme cuando él venía, Blanca me indicaba si se quedaba a dormir, si en el mismo día se iba o si se quedaba el fin de semana, así hacia yo mis planes, y me ausentaba para no ver ni oír todo eso. Estuve un año entero, poniendo buena cara a algo a lo que no era capaz de acostumbrarme, mi relación con Blanca aunque parezca increíble gano en enteros, ella estaba más pendiente de mí que nunca, y el sexo con ella paso a ser increíble, pero mi actitud hacia ella empezó a ser más fría, eso la espoleaba, aunque no renunciaba a verse con Marc, quería por todos los medios que todo fuese como antes.

Yo trabajo en un laboratorio farmacéutico, estoy doctorado en químicas, y me dedico a la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos, en mi departamento soy el responsable de un equipo de ocho personas, que hacen, hacemos un trabajo increíble. Dentro de ese equipo hay una chica, Ana, con la carrera de farmacia que es un amor de persona, siempre optimista, con una sonrisa en su boca en todo momento y simpática como ella sola, capaz de arrancarte una risa en tu peor día y una profesional que merecía todos mis respetos, por eso era mi mano derecha y entre los dos cosechábamos grandes resultados……

               —Luis, ¿puedo hablar contigo en privado por favor?, dijo Ana.

               —Claro, ¿hay algún problema?

               —Aquí no, Luis, en privado.

La saque del laboratorio y nos fuimos a mi despacho que estaba fuera, una vez dentro Ana se dio la vuelta y me miro muy fijamente, su expresión era seria, de preocupación….

               —¿Hace cuánto nos conocemos Luis?

               —Ufffff, me has pillado, pero hace mucho Ana, ¿Qué te ocurre, tienes algún problema?

               —No Luis, ¿Qué te ocurre a ti?, llevo observándote meses, y algo te pasa, te conozco bien, estas cometiendo fallos que hasta un estudiante de primero de carrera no cometería, todos tus informes los reviso y los corrijo, nunca te ha pasado eso.

Diciendo esto, me enseño varios informes con mi firma que los había pasado a ensayo, enseguida me di cuenta de los fallos que había cometido, fallos imperdonables que pondrían en riesgo la vida de alguien si se hubiese llevado a cabo.

               —¿Esto es mío?, pregunte incrédulo.

               —Si Luis, tuyo y con tu firma, y estos otros son los corregidos por mí.

Cogí, el informe que me dio Ana, y lo revise, todos los errores estaban corregidos y comprobados, me sentí avergonzado, sin darme cuenta una lagrima cayó sobre el informe, Ana se dio cuenta agacho su cabeza y me miro desde abajo, mis ojos eran ya dos ríos……

               —Joder Luis, esto es peor de lo que yo pensaba.

Me quito el informe y me abrazo con fuerza, yo me abrace a ella como si mi vida dependiera de ello y rompí a llorar con desesperación, toda la rabia, todo el cabreo y toda la impotencia que sentía por la situación que vivía estallo de golpe, pero lo que más me dolió fue saber que estaba afectando a mi vida profesional….

               —Luis vamos, tranquilízate, tenemos que hablar y buscar una solución a lo que te pase, pero ahora tranquilízate……..

Me separe de ella, tenía los ojos rojos e inundados de lágrimas, la mire y vi en su mirada desesperación por verme así….

               —Esta tarde cuando salgamos de trabajar, dijo Ana, te vas a venir a mi barrio, ¿conoces El Cubanito?

Asentí con la cabeza….

               —Vale, quedamos allí y hablamos, ahora debo de salir de aquí, no quiero que te vean así, te juro que me encantaría quedarme contigo, pero no es el sitio ni el lugar, me voy al laboratorio, tranquilízate y sigamos trabajando.

Diciendo esto me beso en la frente y salió por la puerta. Me quede en el despacho, revisando los informes, había cometido muchos errores, demasiados, y el primero había sido consentir el que Blanca follase con Marc cuando ella quisiera, aunque no lo reconociese, me estaba afectando más de lo que creía. Paso más de media hora cuando entre de nuevo en el laboratorio, nadie me miro, nadie dijo nada, solo Ana levanto la vista y me sonrió, el resto del día paso sin más.

Cuando llego la hora de salir, me quede un rato más, comprobando todo el trabajo del día, no quería que me sucediera lo que me había mostrado Ana, cuando termine me dirigí con el coche al barrio de Ana, entre Al Cubanito, y allí estaba Ana esperándome en la barra y tomándose una cerveza, según me vio se le ilumino la cara y me recibió con la mejor de sus sonrisas…….

               —Hola Luis, ¿más tranquilo?

               —Ana, estoy muy avergonzado, he pensado todo el día en cómo enfocar esta conversación y no sé por dónde empezar.

               —Muy sencillo Luis, ahora estamos fuera del laboratorio, somos amigos, y tenemos todo el tiempo por delante, empieza por el principio.

Le explique todo lo que había ocurrido desde aquella noche hasta el día de hoy, Ana no me interrumpió en ningún momento aunque las expresiones de su cara me lo decían todo, cuando terminé, me miro muy seria, pidió otra cerveza y con toda tranquilidad me dijo….

               —Resumiendo, tu mujer hace un año se tiró a un tío delante de tus narices, se la follo como quiso y cuanto quiso por todos sus agujeros, y tú te limitaste a cascártela delante de ellos viendo la escena y a admitir esa situación hasta el día de hoy, por que la niña no puede vivir sin sus polvos mensuales con ese tío…. ¿es eso o me he dejado algo?, dijo Ana con ironía.

               —Sí, más o menos lo has resumido muy bien.

               —Vamos a ver Luis, ¿Qué te ha llevado a soportar semejante humillación?

               —La amo Ana, mi corazón no quiere separarse de ella, aunque lo que pienso es totalmente opuesto

               —Ya…..otra cosa Luis, ¿en este tiempo me imagino que te habrás acostado con otras mujeres…no?

Luis bajo la cabeza, y una negación casi inaudible salió de su boca…

               —Joder Luis, tú tienes un grave problema, si ya de por si es denigrante que tu mujer se tire a otro y tú lo permitas, más grave es aún mantenerte casto y puro para ella, lo siento pero tienes que pagarla con la misma moneda, y si tiene que acabar vuestra relación que acabe, pero no lo permitas por más tiempo, te está afectando en tu faceta personal y profesional. 

               —Bien, y como lo hago, entro a la primera que se me ponga a tiro y le cuento la historia, y luego la digo que la voy a utilizar para follar, y ella seguro que estará encantada de ayudarme y no pondrá peros a nada de lo que le diga……..venga Ana por dios, esto es más serio, es jugar con los sentimientos de una persona.

Ana miro fijamente a Luis, razón no le faltaba, su situación era complicada, su mujer no tenía ningún tipo de moralidad, pero Luis se preocupaba de la gente, era demasiado bueno, y eso le estaba pasando factura. Estuvieron varios minutos sin hablar, Ana seguía mirando a Luis fijamente a los ojos, Luis no aparto la mirada en ningún momento…….

               —Vámonos a mi casa, necesito una ducha, duchándome pienso más fácilmente, y tranquilo Luis que veras como se arregla todo, o para bien o para mal, pero tienes que terminar con esto.

La casa de Ana estaba muy cerca de El Cubanito, tardaron poco tiempo en llegar, al llegar Ana se fue directamente a su habitación…….

               —Tardo poco, dijo en voz alta, en la nevera hay cervezas y en el mueble del salón ron y wiski por si quieres algo más fuerte.

               —Gracias Ana, tomare una cerveza…

Se oyó cerrarse una puerta y al momento el agua de la ducha caer, Luis se fue a por su cerveza, y curioseo un poco por el salón, Ana tenía una estupenda biblioteca, le gustaba leer como a él, estuvo curioseando libros, todos marcados con un ex libris y su nombre, se le fue la noción del tiempo entre libro y libro y no escucho como Ana se acercaba por detrás…….pegó su cuerpo desnudo a la espalda de Luis y le pasó los brazos por debajo de los suyos acariciándole el pecho…..

               —¡¡¡ ANA….. ¿QUE HACES?…..!!!! Dijo Luis asustado.

               —Shhhh….cielo, relájate, estas muy tenso, solo quiero que sientas, siente mis manos y mi cuerpo pegado al tuyo….

Las hábiles manos de Ana empezaron a desabotonar la camisa de Luis, lo hacía sin prisa, recreándose en cada movimiento, los dedos serpenteaban por su torso, eran como pequeñas descargas de placer, Ana le quito la camisa y sus manos empezaron el juego mágico de la seducción……..bajaron lentamente hacia sus pantalones y le desabrocho el cinturón…..solo el cinturón….

               —Dime Luis… ¿te gusto como mujer?

               —Ufffff……Ana…. ¿Es una pregunta trampa verdad?….

               —Se sincero, por favor….

Las manos de Ana no estaban quietas, solo con su torso y notando las tetas de Ana pegadas a su espalda y el calor de su cuerpo pegado al suyo, había conseguido que Luis tuviese una erección muy dolorosa, sabia como excitar a un hombre no cabía duda, intento por todos los medios visualizar su imagen……y lo que le venía a la mente no era sensual ni excitante….

               —Creo que esta tarde es la segunda vez desde que nos conocemos que te veo vestida de calle, tu vestuario es poco atractivo, tienes una bonita cara, pero nunca te maquillas, me imagino debido al trabajo que realizamos, siempre que te veo es con el mono blanco de seguridad y la capucha, todo muy aséptico, tu pelo siempre recogido en un moño muy casto….nunca vienes a tomar nada con los demás, nunca vienes a las cenas de empresa de navidad……Pero me encanta tu manera de ser, tu simpatía, tu optimismo y tu inteligencia.

               —¡¡¡Uhhhh!!! Dijo Ana irónicamente, eso suena “mu” sexy y erótico, pedazo de hembra debo de estar hecha, esto último sonó a reproche.

               —Lo siento Ana, he sido sincero.

Las manos de Ana no dejaron de estimular en ningún momento a Luis, bajó por su pecho y su abdomen hasta llegar nuevamente a sus pantalones, y desabrocho el botón….solo el botón…..Luis estaba muy excitado y su erección no se disimulaba…Ana siguió hablando…

               —Es culpa mía que me veas, que me veáis así, no quiero rollos de trabajo ni malos entendidos, ya sabes lo que dice el refrán….”Donde tengas la olla……”, pero contigo voy a violar mi primen mandamiento….No liarme con nadie del trabajo. Tú me vas a utilizar Luis, y yo a ti, vamos a follar como si no hubiese un mañana y Blanca tiene que intuirlo, si como dice ella te quiere y te ama, esto no lo va a soportar, y hará que se replantee su relación con el tal Marc, créeme las mujeres somos muy posesivas y territoriales.

Las manos de Ana, seguían haciendo su trabajo, bajaron la cremallera del pantalón de Luis y este cayo a sus tobillos, Luis se quitó los zapatos y como pudo se quitó el pantalón sin perder contacto con el cuerpo de Ana. Una de las manos de Ana se fue hacia su miembro y lo recorrió en su totalidad….

               —Joder Luis, ¿Qué escondes aquí?

               —A mi hermanito pequeño que está deseando conocerte, pero antes de eso me gustaría ducharme, sé que no es muy normal pero es una manía.

Ana, giro muy lentamente a Luis, y quedo frente a él, Ana le abrazo fuertemente y le beso con pasión, buscando su lengua con desesperación, las manos de Luis acariciaban la espalda de Ana…..la piel suave sintiendo las tetas de Ana pegadas a su pecho……su boca mordiendo suavemente el lóbulo de la oreja mientras le susurraba amorosamente…

               —Déjame lavarte, cielo.

Diciendo esto se separó de Luis y por primera vez vio a Ana en su totalidad…….solo llevaba un tanguita blanco minúsculo como vestimenta, se transparentaba completamente, era como si no llevase nada.

               —Dios mío Ana, eres…. eres una diosa, una preciosidad de mujer, eres bellísima, pero si casi no te reconozco……

Luis estaba impresionado de la belleza de Ana, se había maquillado ligeramente dando a su rostro una belleza que no conocía…su pelo caía sobre sus hombros de manera deliciosamente desordenada, su pecho era una obra de arte, tenía unos pechos generosos sin ser exagerados, una aureola rosadita y un pezón pequeño, vientre plano y cinturita marcada, unas caderas muy sensuales, sexo depilado y rosadito, y unas piernas preciosas y muy torneadas….Ana vio en la expresión de Luis lo impresionado que estaba e hizo algo que a Luis le volvió loco……girándose y sin doblar sus piernas se quitó el tanguita……el culo de Blanca era una maravilla…..el de Ana era una obra de arte, al  flexionar dejo a su vista su anito rosado, perfecto, y su sexo brillante de jugos, era la viva imagen de la lujuria…….Ana volvió a abrazar a Luis y ronroneando le dijo al oído…..

               —Dime Luis…. ¿Te gusto como mujer?

               —Gustarme es poco, me tienes fascinado con tu belleza, eres la mujer más bella y sensual que he conocido, me has dejado sin palabras.

Ana beso con pasión a Luis, le miro con agradecimiento y agarrándole de la mano le llevo al baño, Luis no podía apartar la mirada de ese movimiento sensual de su culo……le desnudo y cuando tuvo su miembro delante en todo su esplendor se quedó con la boca abierta…

               —Dios mío Luis, creo que es la polla más bonita que he visto en mi vida, es enorme.

Ana decía esto mientras acariciaba su miembro con devoción, Luis la tuvo que parar, porque estaba al borde del orgasmo y así se lo hizo saber….Ana le metió en la ducha y empezó a lavarle, muy sutilmente, con mucho cariño, cuando estaba bien enjabonado le empezó a aclarar, se centró en su polla y sus huevos…..debían de quedar bien limpios, decía….pero Luis estaba a nada de correrse, la situación le desbordaba, entonces Ana hizo algo que le hizo explotar….hecho su prepucio hacia atrás dejando el glande a la vista…..beso la punta y seguidamente empezó a engullir su polla hasta que desapareció totalmente en su boca…….ella le miraba con pasión y Luis noto como el orgasmo empezaba en sus huevos y tomaba fuerza….

               —ANAAAAA………DIOS MIO…….QUE GUSTOOOO…ME VOY A CORRER, POR DIOSSSSSSSS…….

Cuando Ano noto el primer espasmo saco de su garganta la polla de Luis y empezó a juguetear con su lengua mientras Luis se corría abundantemente en la boca de ese ser maravilloso que acababa de descubrir, lamio y chupo hasta que esa magnífica polla quedo reluciente, Luis se recuperó de ese fabuloso orgasmo y la ayudo a levantarse, la beso notando el sabor de su propio semen eso le excito aún más……Ana le seco y lo llevo a su habitación, lo tumbo en la cama y se puso encima de el……

               —Te voy a confesar una cosa, hace años que deseo follarte, esta tarde cuando me has contado la historia, he visto mi oportunidad, y te aseguro que me voy a cobrar el favor con intereses….

Luis sonrió y girándose quedo entre las piernas de Ana, se incorporó….beso su frente y fue bajando muy delicadamente hasta llegar a las tetas de Ana, beso, lamio y acaricio con cariño su pecho arrancándola gemidos….bajo por su tripita, besando y lamiendo, haciendo que las caderas de Ana empezasen a moverse buscando atención….. Luis se arrodillo a su lado….su mano empezó a jugar con su sexo…..pasaba un dedo a lo largo de su rajita, notando su humedad……

               —Luis…mi vida…….necesito sentirte dentro………….

               —Shhhh…. Cariño, ahora me toca a mí hacer que disfrutes, solo…siente……

La empezó a masturbar. Encontró su clítoris  lo frotó con sus dedos, al tiempo que trazaba círculos alrededor de su cerrado anito. Ana gimió de placer, meneó las caderas, llena de gozo. Placer que aumentó cuando Luis la masturbó más intensamente, yendo de su clítoris a su vagina.

No resistió el placer cuando la punta del dedo que acariciaba su culo presionó y entró.  Se agarró con fuerza a Luis y se corrió, apretando los dientes. Todo su cuerpo fue recorrido por intensas descargas de placer. Él no dejó de frotar ni un momento. Solo se paró cuando el cuerpo de Ana se quedó flojo, sin fuerzas.

Se quedó mirando a Ana, con admiración y cariño, ella recuperaba la respiración poco a poco pero Luis empezó a besarla la frente, bajando por su naricilla, beso sus labios y su cuello, que Ana le ofreció con gusto, volvió a chupar, lamer y besar sus pechos, Ana volvía a mover sus caderas con desesperación…….

               —Follame ya por favor Luis, te necesito dentro de mí.

Luis beso sus labios callándola, volvió a besar su barriguita y se tumbó entre las piernas de Ana, la visión de su coñito, abierto, brillante, le cautivo….

               —Ana tienes un coñito precioso…

Ana sintió algo de vergüenza, pero la excitación la hizo sentirse deseada y gimió de placer cuando la boca de Luis se fundió con su sexo.

Luis besaba succionaba y maltrataba con la lengua el clítoris de Ana……..

               —Diossss….Luis que ricoooo…..no pareees.

               —Ana, sabes riquísima, no me voy a cansar de tu sabor.

Las caderas de Ana no se estaban quietas, intentaba que la boca de Luis la diera el máximo placer, con sus manos agarro la cabeza del hombre y le apretó contra ella, la lengua de Luis serpenteaba por todo el coñito de Ana, que notaba como su orgasmo se iba acercando de nuevo, no pudo reprimirlo cuando los labios de Luis atraparon su clítoris y su lengua lo martilleo delicadamente hasta conseguir que un orgasmo arrollador atravesase su cuerpo…..Luis no dejo de lamer y besar, flexiono las piernas de Ana dejando el anito abierto y expuesto, dedico sus atenciones a besarlo y a chuparlo, metiendo la lengua dentro, mientras que con dos dedos atrapo el inflamado clítoris de Ana y se dedicó a estimularlo, Ana se retorcía nuevamente de placer y otro intenso orgasmo volvió a invadir su cuerpo.

Aunque Ana rogaba a Luis que parara el siguió, estimulando el clítoris y lamiendo desde el anito hasta el coñito de Ana…el cuarto orgasmo fue tan arrollador que se quedó sin aire en los pulmones, los dedos se le agarrotaron y su espalda se separó de la cama, quedo inerte, recuperando la respiración, con los ojos cerrados recuperándose del más intenso orgasmo que recordaba en toda su vida.

Luis se subió sobre ella y empezó a clavarla su enorme polla….

               —Querías sentirme dentro de ti…. ¿no?

Ana puso los ojos en blanco, el placer que estaba recibiendo no lo había experimentado nunca, notaba como ese tremendo ariete se iba abriendo camino dentro de su vagina, se sentía totalmente llena, saciada, palpo con su mano y vio que todavía quedaba un buen cacho de polla por meter, lo rodeo con firmeza con sus piernas y lo empujo contra ella terminando de entrar toda la polla en su coñito…..Ana lanzo un grito de puro placer, lo quería dentro de ella siempre, estaba notando cosas que nunca había notado, Luis empezó a moverse con delicadeza, sacaba casi completamente su polla y se la volvía a meter….al hacerlo arrastraba su clítoris y con ello aumentaba el placer…

               — Aggg, dios… sí…sí…no dejes de follarme….más…más…no quiero que esto termine, te quiero dentro de mí para siempre……

               —¿Te gusta cómo te follo?

               —Dioss….siii……….

Ana no pudo terminar de hablar, otro orgasmo la estaba atravesando, Luis noto las contracciones de su vagina exprimiendo su polla y noto su orgasmo que se acercaba implacable….

               —Ana, me voy a correr, ya no aguanto más….eres maravillosa.

               —Córrete dentro, por lo que más quieras, quiero sentir tu leche dentro de mí.

               —¿Seguro?

               —Seguro mi vida, quiero que me llenes con tu leche.

Esa fue la señal que él esperaba, saco una vez más su polla y la volvió a meter clavándosela hasta que sus huevos chocaron con su culo, Luis empezó a correrse abundantemente en el interior de Ana, llenado su útero de leche, ella al notarlo encadeno otro orgasmo, notando las contracciones de la polla de Luis y los latigazos de semen en su interior…….. Estuvieron unos minutos sin hablar, casi sin moverse. El único sonido era el de sus respiraciones. Ana seguía abrazando con brazos y piernas a Luis fuertemente, no quería que acabase esa sensación, el levanto la cabeza y miro con cariño a Ana, empezó a cubrir su rostro con delicados besos, Ana estaba como en una nube, todavía sentía la polla de Luis enterrada en lo más hondo de su ser dando pequeños espasmos que hacía que sintiese un cosquilleo placentero en su vagina…….

               —Luis, ha sido increíble, en mi vida había gozado tanto con un hombre como lo he hecho hoy contigo, eres maravilloso.

Ana beso con cariño a Luis y sus lenguas se juntaron buscándose ávidas de sensaciones….Luis se separó de ella y se dio cuenta que no sentía ningún tipo de remordimiento por lo que había hecho…. ¿cómo lo podía sentir?, si llevaba más de un año soportando la infidelidad de Blanca…

               —¿Tu mujer es tonta, no?, dijo Ana, ¿Cómo teniéndote a ti como pareja, se le ocurre tirarse a otro?, lo entendería si fueses mal amante, pero cielo…..me has demostrado que sabes cómo sacar lo mejor de una mujer y hacerla perder la cabeza, he perdido la cuenta de los orgasmos que he tenido…… ¿Qué pasa, que la tiene más grande?

               —Mujer, no me he puesto a medírsela, pero calculo que 5 o 6 cm. mas, sí que tiene, también es un poco más gruesa que la mía.

               —Recuerda Luis, más cantidad, no significa más calidad, no dejes que eso te acompleje.

Ana, se quejó, ligeramente, todavía seguía encima de ella y con mi polla dentro, me libero de su abrazo con las piernas y lentamente empecé a sacar mi miembro de su interior…Ana cerro los ojos mientras se mordía el labio inferior y gemía, cuando salió toda, un sensual hilillo de su esencia se quedó colgando entre mi glande y su vagina, era como si no quisieran perder contacto nuestros sexos.

               —Es una sensación muy extraña, me siento muy vacía ahora….como si faltase una parte vital de mí.

En esos momentos sonó el móvil de Luis, se levantó a buscarlo y miro la pantalla, era Blanca…

               —Dime Blanca…

               —Luis, ¿dónde andas?, me tienes preocupada.

               —Estoy en el laboratorio, terminando unos informes de un medicamento que vamos a presentar. Perdona por no avisarte, se me ha ido el santo al cielo.

               —Son las 10 de la noche,  ¿vas a tardar mucho más?

               —No, ya he terminado, dentro de veinte minutos estoy allí.

               —Vale, ahora te veo, diciendo esto Blanca colgó.

Luis, se quedó mirando el móvil, echo en falta alguna palabra amable, cariñosa….Volvió a notar a Ana abrazándole por detrás y dándole besos en sus hombros y su cuello…..

               —¿Ocurre algo?, Dijo Ana.

               —Me tengo que ir, ya es tarde, era Blanca, para saber dónde andaba.

               —Tranquilo cielo…..va a ser raro, verte mañana en el laboratorio y no poder follarte.

Luis sonrió y empezó a vestirse, Ana estaba desnuda delante de él apoyada en el marco de la puerta, no podía dejar de mirarla, era una autentica preciosidad…

               —Ana eres una mujer bellísima, me has dejado muy impresionado, creo que esta noche voy a soñar contigo

               —Gracias Luis, tu también me has sorprendido, pensé que me moriría de vergüenza al estar desnuda delante de ti, pero nunca me había sentido tan bien con un hombre como contigo.

Luis, termino de vestirse, y se despidió de Ana, estrechándola entre sus brazos y dándola un húmedo beso. Cuando llego a su casa el recibimiento de Blanca fue frio, estaba molesta por haber pasado la tarde sola, esperando a que llegase Luis, intento aparentar normalidad, pero su mente estaba al lado de Ana, no se la podía quitar de la cabeza. Las mujeres tienen un sexto sentido que las hace ser más sensibles ante ciertos cambios imperceptibles, Blanca noto raro a Luis….le miraba fijamente intentando descubrir algo más……

               —Y dime Luis, ¿estabas tú solo en el laboratorio, o había más gente?

Luis, empezó a entender lo que quería Blanca y a donde quería llegar, pero no le iba a dar esa información, aunque no le hubiese importado….

               —Como te dije, es la presentación de un nuevo medicamento, estaba todo el equipo, en pelotas por supuesto, parecía una película porno.

               —Bobo, dijo Blanca dándole un suave puñetazo en el hombro, mientras reía la ocurrencia de Luis.

               —No, ahora en serio, estaba toda la planta de investigación y la de análisis, esta noche va a haber gente que duerma muy poco….y hablando de dormir, me voy a duchar y me voy a dormir, mañana me espera un día muy duro.

Al poco de acostarse, Luis noto que Blanca, se metía en la cama y se arrimaba a él, le dio un suave beso en los labios mientras una de sus manos se metía por el elástico del pantalón y agarraba su flácido pene……Luis estaba agotado, aparte de que Ana le había vaciado los huevos y tendría que esforzarse más de la cuenta…..la idea no le atrajo en absoluto….

               —Blanca, mi amor, de verdad que no me apetece, estoy muy cansado y necesito dormir, te prometo que este fin de semana, te voy a dar lo mejor de mí.

La mano de Blanca se paró en seco, y la saco suavemente del interior de los pantalones de Luis, separo su cuerpo del suyo, como si fuese un apestado y no se me pudiese tocar…

               —Este fin de semana viene Marc, estará aquí el viernes a la hora de comer. Dijo Blanca con un hilo de voz.

               —Muy bien, me imagino que se quedara hasta el domingo por la tarde, ya me las apañare, tranquila.

               —Luis cariño, porque no te quedas con nosotros, seguro que lo pasaríamos muy bien los tres.

               —Recuerda que la última vez que lo intentamos tú me rechazaste y no quisiste que te tocara, aparte no quiero volver a ver como otro hombre posee a mi mujer delante de mí y lo único que hago es masturbarme viendo la escena mientras pides más polla y te ríes de la situación, te aseguro que no pienso volver a pasar por ahí.

Luis se dio la vuelta y dio la espalda a Blanca mientras una sonrisa de oreja a oreja se adivinaba en su rostro. Blanca se quedó pensativa y disgustada, lentamente se dio la vuelta y al rato se quedó dormida pero con una rara sensación de malestar.

El despertador sonó, Luis se dio otra ducha rápida y salió corriendo al laboratorio, tenía unas ganas tremendas de ver a Ana. Estaba esperando el ascensor, y una voz sonó detrás de el…

               —Veo que el jefe ha madrugado hoy… ¿no has podido dormir?

               —Hola Ana….la cara de Luis era de felicidad, no he dormido bien, tenía a una personita metida en mi cabeza y no quiso dejarme descansar.

Ana, sonrió halagada, si hubiese sido por ella, se hubiese tirado a su boca y le hubiese comido a besos como si no hubiese un mañana, tenía ganas de sentirlo otra vez…..el ascensor abrió sus puertas y entraron, solo ellos nadie más……seria el momento de besarse…pero en el ascensor había cámaras, la política de la empresa era bastante estricta, no veían con buenos ojos las relaciones entre empleados……los dos guardaron la compostura a duras penas….

               —Ana, ¿te puedo invitar a comer hoy?

               —Lo estoy deseando….vamos al Gino’s del centro comercial, ¿Vale?

Ese era un buen sitio, algo alejado del laboratorio, con lo que nadie conocido iba allí. La mañana transcurrió más lento de lo que debiera, a las dos bajaron juntos y se fueron a comer, cuando estuvieron lejos del laboratorio y de miradas no deseadas, Luis paro su coche, y se besaron con pasión, sintiéndose el uno al otro, parecían dos adolescentes a la salida de clase, llegaron al restaurante la comida fue tranquila y llena de complicidad y cariño, en los postres Ana ligeramente ruborizada hablo….

               —Luis… ¿Esta tarde vas a venir a mi casa?

               —Por supuesto Ana, te deseo y quiero repetir lo de ayer.

               —Ufffff….joder Luis, estoy empapada de lo cachonda que estoy, no sé si podré aguantar.

               —Tranquila fiera, Luis la miro unos segundos…. Ana, ¿Puedo pasar el fin de semana contigo?, seria desde el viernes a la hora de comer, hasta el domingo por la tarde/noche.

               —Lo dices en serio…

               —Por supuesto Ana.

A Ana se le ilumino la cara, su expresión torno a una de felicidad total, como si le hubiese tocado la lotería….

               —Siiiiiii…siii, decía mientras daba golpecitos en la mesa, por supuesto que sí, me encantara pasar todo el fin se semana contigo, mi sueño se empieza a hacer realidad, despertar a tu lado……me encanta.

Las dos horas de la tarde pasaron rápido, Luis mando un wasap a Blanca diciéndole que llegaría muy tarde que no le esperase despierta, deseaba sentir de nuevo el cuerpo desnudo de Ana, su piel suave y su entrega total a la hora de hacer el amor……..Luis se quedó pensativo….no había pensado en “follar” con Ana, si no en “hacer el amor”….—cuidado chaval, ten claro lo que quieres y lo que estás haciendo y por nada del mundo hagas daño a Ana…pensó. A la salida, Ana se fue antes y Luis se demoró un poco, solo para que la gente no viese que se iban juntos, y aprovecho para darse una ducha rápida. Ana le abrió la puerta, solo se le veía la cabecita y una tremenda sonrisa en su rostro…..cuando cerró la puerta de la calle, vio de nuevo desnuda a Ana, era como ver a un ángel, no llevaba nada se lanzó al cuello de Luis y le comió la boca con pasión rodeándole con sus piernas, la llevo hacia su habitación directamente.

               —Mi vida, pensé que no llegabas, estaba deseando sentirte otra vez, pídeme lo que quieras que te lo pienso dar, mi cuerpo te pertenece….

Luis la fue tumbando cuidadosamente al borde de la cama, y quedo frente a el abierta de piernas con su coñito expuesto, Luis paso su lengua desde su culo hasta su clítoris….

               —Aggggggg!!!!………….cielo, que placer….no te pares….

Luis beso profundamente en sexo de Ana, y empezó a meter la lengua en su vagina mientras que con su nariz le estimulaba el clítoris, con otra mano empezó a estimular el anito de la chica, que se retorcía levantando las caderas buscando su máximo placer…..Luis la llevo a punto de correrse y se detuvo……..Ana lo miro con desesperación….

               —¿Por qué paras?, por dios me tienes a punto……..

Luis se desnudó rápidamente, su polla salto como un resorte pegándose a su tripa, Ana se mordió el labio inferior lascivamente, pensó que iba a entrar dentro de ella, pero Luis se tumbó en la cama…..

               —Vamos a hacer un 69, yo quiero correrme en tu boca mientras te como enterita……

Ana esbozo una sonrisa pícara y puso su coñito en la cara de Luis, ella se quedó hipnotizada nuevamente del tamaño de ese miembro, y empezó a hacerle una lenta mamada, empezó a lubricar bien con su saliba toda la polla de Luis, para darle la mejor mamada de su vida.

Por su parte la visión de Luis, era espectacular, estimulaba el clítoris y la vagina de Ana mientras un dedo suyo penetraba en el culo de la chica, su orgasmo se acercaba y se lo hizo saber a Ana…

               —Ana, cariño, ayer en la ducha vi desaparecer……

No pudo terminar, Ana se había metido los 21 cm de polla en su garganta, la sacaba lentamente y lo volvía a hacer, la sensación era increíble y le dejo sin palabras, redoblo sus atenciones en el coñito y el culo de la chica que con desesperación movía sus caderas, estuvieron así un par de minutos……..Ana, noto el espasmo en la polla de Luis y el primer latigazo de semen en su garganta, a su vez Luis noto como el cuerpo de Ana se tensaba y empezaba a empapar de jugos su cara, fue un orgasmo largo e intenso…….Ana siguió chupando, y lamiendo la polla de Luis, la trataba con cariño, con devoción, la dejo limpia  y reluciente, se dio la vuelta y se quedó tumbada encima de Luis, con su cabecita apoyada en su pecho jugando con sus pelillos, Luis bajo sus manos y por primera vez atrapo el culo de Ana, durito, perfecto, rotundo, lo amasaba con pasión…

               —Veo, que tienes fijación con mi culo, ¿Te gusta?

               —Tienes un culo que me vuelve loco, es lo más bonito que he visto, perfecto.

Como intuyendo la pregunta, Ana se adelantó a Luis….

               —¿Te gustaría follármelo?

               —Me encantaría poder follártelo, pero solo si tú quieres.

               —Nunca nadie ha entrado por ahí, pero quiero que tú seas el primero, lo deseo.

               —Para mi será un honor ser el primero en estrenarte esta preciosidad que tienes por culete. Pero prefiero que sea en el fin de semana, hay que ser muy cuidadoso para que no te duela y eso lleva tiempo, hoy quiero disfrutar de ti y que pierdas la cabeza de los orgasmos que tengas.

               —Ya que te tengo aquí, mañana no voy a ir a trabajar, quiero preparar nuestro primer fin de semana.

               —Mañana por la mañana te echare mucho de menos, sobre las tres estaré aquí.

               —Te estaré esperando cielo.

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