EDRAPECOR

 Viernes 14 de Agosto 2015. Día 0. 

El Beechcraft G58 Baron descendió serenamente en la pista de tierra..

Tim “Truck” Ravell lo adoraba.. Una máquina confiable, segura, eficiente. Era el paraíso terrenal para cualquier piloto que midiera menos de 1,85 mts. No para él que tenía sus 1,95 mts y sus 130 kilos.

— Lo hicieron para enanos- musitó para nadie , su expresión recurrente y favorita cuándo comenzaba la aproximación a aterrizar donde fuera.

58wg30Suib5jqzDXjqo-abNGpm10Z589DX1l8wyr-0aC4G8LGQNKkA05ySWwTKDCSlgogpd7X2Z6SOPl-6EV3ndY_wwngp7PqZJBVeT0PiuLlW0w1sI6x_SxzjhaLMJpX-d8F10D

Cerca del mediodía, mil kilómetros al sur de Daly Waters, estaba el campo 3NTE. 22 cristianos en medio de nada, laborando sin interrupciones, terminada la perforación y terminando la instalación de bombeo para dar el anuncio. Un pozo productivo, rentable,dual, petróleo liviano  casi calidad del de Arabia Saudita y como complemento gas de muy buena calidad.De esa forma las posibilidades económicas eran para soñar 

Lastima, ahora que el hidrógeno y la electricidad están matando el mercado.–pensó llegando a las instalaciones prefabricadas.

— Todavía quedan unos 10 años. Hay que aprovechar– dijo apagando los motores del avión y descendiendo trabajosamente.

— Estos bastardos definitivamente son adictos a trabajar– exclamó al ver que nadie venía a recibirlo– Si creen que voy a cargar todo yo sólo se equivocaron de bus.

Miro alrededor. Nadie.

Despreocupadamente caminó hacia la instalación principal, comedor, pequeña oficina.

Entró al comedor. Todo bien

 Aire acondicionado encendido. El lugar sólo. Ni una persona. Fue a la cocina. Todo normal. En diez minutos reviso todos los contenedores acondicionados…fue al contenedor  oficina , comedor otro, fue a la lavandería , al contenedor refrigerado para comida,caminó hasta  el contenedor de cosas generales, el generador eólico solar de electricidad funcionando bien, y los dormitorios  cuarto con sus baño integrado

Con más extrañeza que otra cosa llamó .

— Hola muchachos. No es gracioso. No se ustedes. Yo tengo un horario que cumplir.Hay que bajar los suministros.

Salió otra vez fuera.. Miró el pozo y en la torre que estaban comenzando a desmontar la guaya fina, pues el cabezal todavía estaba colocado en el pozo para sustituir por una bomba contrapeso .

Vio las herramientas colocadas  en el suelo.

— Falta bastante trabajo– dijo notando que no había nadie. Hasta que entendió que realmente no había nadie.

— Maldita sea. . La gente terminó su labor, se fueron;  algún imbecil con idiota programó un vuelo de suministros innecesario.Ya me van a oir.

Decidido caminó hasta su avión y llamó a su base.

Explicó la novedad, mientras recordaba que no hubo ningún vuelo de retorno de personal a Daly Waters. Era una escala obligada para repostar.

— Ellos están ahí– fue la respuesta de su base– Nos comunicamos con oficinas de Sidney y están ahí.

Tim “truck” miró nuevamente. Nadie.

— Voy a pasar un video de Whassap. Conozco a esta gente. Y no son de hacer este tipo de bromas– informó  descendiendo entre maldiciones y groserías, filmó con su Iphone el campamento.

— Ahí tienen — dijo simulando indignación.La realidad es que era una de la tarde, el sol de siempre, la brisa de siempre, sin embargo no era normal. No. Definitivamente no lo era.

— Esto no es bueno– comentó parado en medio de la soledad.

II

Yorlett Clara Hernández Fleming; cuarta generación australiana caminó en Sydney con su uniforme de la Policía Federal Australiana, era otra reluciente agente de primera clase.

Estaba conociendo la ciudad tanto en auto como a pie.Recién graduada de Criminología en la Universidad de Melbourne, fue reclutada casi de inmediato por la Policía Federal de Australia.

Se vio obligada a exigirse de más en el entrenamiento de acoplamiento, pues no llegó de la Escuela Federal de Policía; y si bien todos eran muy amables, enmarcados dentro de la institución, tenía en el ambiente algo así como ser “bicho raro”.Suponía que con el tiempo se iría disipando la sensación.

 Sus conocimientos de criminología eran bien apreciados, no cabía duda que iría a un departamento específico. Pero parte de su aprendizaje incluía trabajo de campo y no era otro que “curtirse” en las calles de Sidney.

Por eso , para ser parte de su vida , estaba asignada a una reluciente patrulla Kia Stinger y un oxidado agente, pronto a jubilarse, quien le dio la bienvenida diciendo.

— Ni se te ocurra tocar el volante– le dijo el Sargento Ben Caster cuando la asignaron.

Caster le proporcionó el paseo turístico mas grande sobre Sidney, limitándose a decirle “buenos días”, “hasta mañana” en todo el dia

En realidad agregó otra frase; en una redada antiislamica ordeno metalicamente

— “Detrás de mí todo el tiempo”.

Un mes de trabajo ininterrumpido; Caster casi la mató cuando le dijo.

— Terminamos el primer mes de asignación. Estoy muy orgulloso. Hasta el lunes.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s