MOISÉS ESTÉVEZ

Al final del pasillo estaba aquel dormitorio de tan infausto recuerdo.
Hacía años que no pisaba aquel apartamento, donde un individuo que se hacía
llamar padre lo estuvo atormentando durante tanto tiempo. Una vez hubo
fallecido, quiso hacer una última visita, tenía que cerrar una página negra y
desgraciada de su vida. Aquella celda fue un infierno. Noche tras noche en
medio de una oscura soledad silenciosa y con la connivencia de madre.
Durante aquel pretérito tiempo que debió ser inocente y feliz, la infancia le fue
arrancada de cuajo. En aquel dormitorio del final del pasillo…

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