MOISÉS ESTÉVEZ

Nos han mandado en la escuela rezar cien padres nuestros seguidos
como medida de castigo – ya te queda poco de estar ahí – le dijo su padre. No
tuvieron opción. Las únicas plazas disponibles para matricular a su hijo eran las
de aquel colegio. Un colegio que albergaba los últimos vestigios de un
profesorado y una educación franquista. A pesar de que el dictador había
muerto, aún quedaba mucho camino por recorrer y demasiado terreno que
recuperar, y la dificultad se multiplicaba cuando se trataba de gente con una
posición social humilde como aquella…

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s