ESRUZA

Te escucho decir “Te amo”

y mi corazón se regocija,

pero me falta la certeza.

La frase sale, dulce,

tal vez espontánea.

La frase alegra, satisface, emociona,

Pero, no siempre son certezas.

¿Qué hace falta para que

sean certezas las palabras?:

Las acciones.

Eros sale a flote, y me mueve,

a tal punto me mueve

que quisiera tenerte cerca,

como en esa primera vez

que tanto te mueve, si certeza es.

Pero, me falta la certeza y

las acciones que dan la certeza:

La persistencia, la constancia,

la comunicación, la comprensión,

que me ames como soy, porque

de mí tienes la certeza del amor y

te amo tal como eres.

En un juego así, el que ama más,

pierde más, y yo no quiero perder.

Así que intentaré que mi amor

no sea una certeza, ¿cómo?

Cerebralmente, no amándote tanto.

Ya no más noches de vigilia.

No más pensar en ti.

No más extrañar tu voz.

No más no saber de ti.

No más treguas a medias por naderías.

¿Puede ser posible?

Yo creo que sí,

cuando el cansancio llega,

porque no me amas como soy, y

yo te amo como eres.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s