ECONOMISTA

Capitulo 23

Una compañera del trabajo se casaba a primeros de septiembre, no nos había invitado a la boda por el tema del coronavirus y al final se había decidido a hacer una celebración familiar, sin embargo las compañeras del trabajo quisimos hacer para ella una especie de cena amistosa, sin llegar a ser despedida de soltera. Tan solo era una cena en plan tranquilo, luego una copa y darle un regalo entre todas.

Así que a finales de agosto, un sábado salimos ocho compañeras de trabajo y nos fuimos a cenar a un Japonés, yo me quise poner bien guapa, con un vestido rojo muy provocativo, con una falda bastante corta y que me marcaba unas curvas de infarto, acompañados de unos zapatos con mucho tacón. Ya le había dejado a Dani nervioso en casa cuando me vio así vestida, le dije que durante la noche le iría enviando alguna foto si ligaba con alguno.

Mientras estábamos cenando nos hicimos varias fotos en el restaurante y publiqué una en el Instagram, Dani en cuanto la vio me manda un WhastApp.

Dani 00:55

Estás guapísima, ufffff, como te queda ese vestido.

Ni tan siquiera le contesté, iba a hacerle rabiar un poco, además solo quería pasármelo bien esa noche, sabiendo que dos días más tarde iba a coger el coche y me iba a perder por la costa gaditana yo sola una semana.

Eso sí, lo que al principio iba a ser una noche tranquila, se acabó desmadrando, lo que suele ser normal, empezamos por los chupitos, brindando con la novia y al final salimos del restaurante ya bastante contentas cantando en plan despedida de soltera.

Fuimos a otros dos bares y estuvimos con unos chicos que intentaron ligar con nosotras, nos hicimos varias fotos con ellos e incluso una de las compañeras de trabajo que no tenía novio, desapareció con uno de ellos. Yo le mandé un par de fotos a Dani al WhasApp sin decirle nada, en una foto estaba en medio dos chicos que me abrazaban por la cintura y en otra estaba con dos compañeras del trabajo. Al rato me contestó.

Dani 2:25

Ya veo que te lo estás pasando bien.

Cristina 2:25

Ni te lo imaginas, luego te cuento.

Cuando ya era tarde, estaban a punto de cerrar el último bar, algunas del trabajo dijeron que ya se iban para casa, pero a mí no me apetecía nada, me lo estaba pasando muy bien, como hacía tiempo, me estaba olvidando de todo, hasta de la puta mascarilla que llevaba enganchada en el codo desde hacía un buen rato.

―Ahora ya lo único que va a quedar abierto es la TNT ―dijo una de las compañeras.

―Pues yo me apunto.

Y para allá que fuimos las tres últimas supervivientes de la cena, a la TNT. Era una discoteca con varias plantas y distintos ambientes. La verdad es que se estaba muy bien, tuvimos que esperar un poco para entrar porque no se podía superar el 50% del aforo o algo así, pero luego cuando entramos se estaba muy bien, sin el agobio de otras veces con tanta gente.

Nos subimos a la planta digamos más comercial, con música reggeaton y más moderna y nos echamos un par de bailes. Cuando llevábamos una hora allí es cuando le vi la primera vez, no me lo podía creer, pero allí estaba mi ex Rafa con una chica y algún amigo, él me estaba mirando y seguro que ya se había fijado en mí desde hacía tiempo, por suerte no me dijo nada, ni se acercó. Mejor, tampoco teníamos nada que decirnos, era mejor pasar de él, como si no estuviera.

Volví a la barra con mis compañeras y nos pedimos otra copa, luego salimos a bailar a la pista, nos lo estábamos pasando genial e incluso llegué a olvidarme de que Rafa estaría cerca observándome, aunque no era fácil, a veces tenía la sensación de que los ojos de él estarían constantemente mirando hacia donde yo estaba y eso me hacía a veces pensar en él.

Cuando me terminé la copa me fui a los baños, había cuatro o cinco chicas esperando, así que me bajé a los de la planta baja que suelen estar más vacíos, para ir a esos baños había que pasar por la planta anterior y luego bajar unas escaleras que tenían un pequeño pasillo y ahí estaban los baños al fondo. Entonces mientras iba por el pasillo subterráneo escuché que alguien me llamaba.

―¡¡Ehh Cris!!

Me giré pensando que era algún conocido y al darme la vuelta me encontré con mi ex, que venía deprisa detrás de mí.

―Hola Cris, te he visto antes, estabas arriba con unas amigas…

―Mira Rafa, esto empieza a ser molesto, parece que me sigues a todas partes…

―Ya te gustaría a ti…estoy arriba con mi novia.

―Pues vete con ella, ¿entonces para qué has bajado?, ¿me estás siguiendo?

―No, ha sido casualidad, estábamos en la planta de abajo y he venido al baño, te he visto a lo lejos, se te ve bien con ese vestido rojo…

―Vale y lo de estar todo el día comentando mis publicaciones del Instagram, ¿qué le parece a tu  novia?

―A ella le da igual, ella seguro que también mira los perfiles de otros chicos…además empezaste tú, que le diste un me gusta a una de mis fotos…

―Fue sin querer…

―Entonces es que estabas mirando mis fotos…

―No voy a discutir contigo, me aburres, anda chico que te aguante tu novia…

―¿Hoy no ha venido tu novio contigo?

―A ti que te importa.

―Veo que estás sola con otras chicas.

―Pues no, no ha venido, estamos de despedida de soltera…

―No te pega mucho, la verdad…

―¿Quién?

―Tu novio, el tío ese no pega nada contigo…

―Y a ti que cojones te importa si me pega o no me pega…estaba mucho mejor contigo, segurísimo, ahora no podría ni entrar por la puerta del baño de los cuernos que tendría…

Entonces mi ex se rió intentándose tapar la boca, seguía igual de guapo y cabrón que cuando íbamos a la universidad y había refinado un poco su vestuario, aunque no mucho, al menos llevaba una camisa de cuadros algo pija que no iba mucho con su estilo, pero que le quedaba muy bien, eso sí, la pulserita de plata que le colgaba de la muñeca indicaba muy claro que por mucha camisa pija que llevara, seguía siendo un macarrilla de barrio.

―¡Te queda espectacular ese vestido!, sigues estando muy buena…

―Ahhh, ¿y ahora quieres ligar conmigo?, ¡¡lo que me faltaba!!

―Sí, ¿por qué no?, y tú seguro que también, si no no te hubieras parado a hablar conmigo.

―Bueno majete, que te vaya muy bien, vete con tu novia ―le dije dándole dos palmaditas en el hombro.

―¿En estos baños follamos muchas veces?, ¿te acuerdas? ―dijo mirando en dirección a los servicios.

―Veo que sigues igual, madura un poquito chico…pásatelo bien…y ahí tienes a tu novia para follártela si quieres…

Y me dí la vuelta para entrar en el baño de las chicas. Me parecía increíble lo que me acababa de decir, me acordaba perfectamente, en aquella discoteca hace años, cuando incluso tenía otro nombre y no era la TNT, habíamos terminado follando muchas veces en aquellos baños de la planta baja y no éramos los únicos, durante una época eran un buen picadero para parejas que no tenían sitio donde montárselo, unos baños amplios, con muchos reservados y con gente entrando y saliendo constantemente, era muy normal encontrarse chicos saliendo del baño de las chicas y al contrario.

Es verdad que aquello había cambiado y durante una etapa tuvieron que poner un portero en los baños para controlar aquello y también el trapicheo de droga que había, ahora se puede decir que no había nada de eso y si lo había era muy esporádico. Me miré en el espejo, mientras escuchaba la música retumbando de fuera. No me creía que acabara de tener una discusión con Rafa, no sé ni porqué había hablado con él y encima con toda su chulería me había propuesto follar en los baños.

Sin querer, se me vinieron a la mente los recuerdos de lo que hacíamos Rafa y yo cuando nos metíamos en esos reservados, solían ser unos polvos, rápidos, sucios y salvajes. Jamás en la vida había follado así con Dani, entonces escuché que se abría la puerta del baño y entró Rafa. Vino decidido hasta donde estaba yo, justo cuando salían dos chicas de un reservado.

―¡¡Tú que coño haces aquí, esto es el baño de chicas!! ―le dijo una de ellas.

No me dio tiempo ni a reaccionar, Rafa les dijo algo y ellas le volvieron a recriminar que se hubiera metido allí.

―Estoy aquí hablando con una amiga, ¿algún problema? ―les dijo Rafa de forma chulesca.

―¡Menudo imbécil! ―le contestó una de las chicas cuando se fueron.

Entonces nos quedamos solos y Rafa se me quedó mirando.

―¿Pero qué haces aquí, tú estás tonto?, ¿te crees que es como en las películas que entras aquí y nos liamos?…

Sin decir nada me agarró fuerte de la mano y seguro de sí mismo tiró de mí hacia uno de los reservados del fondo, me metió dentro y echó el cerrojo de la puerta, se me quedó mirando fijamente sin decir nada más, puso las manos contra la pared una a cada lado de mi cabeza y se acercó a mí.

―Aquí estamos solos tú y yo…dime que me vaya…y me voy.

Miré hacia la puerta y comprobé que el cerrojo estaba echado, me había dejado encerrar en el baño como una estúpida y lo que es peor no podía articular palabra, quería decirle algo, insultarle, empujarle, decirle que era un gilipollas y un puto chulo, darle un rodillazo en los huevos y salir de allí, pero me quedé callada, mirándole fijamente a los ojos y el corazón comenzó a latirme a mil pulsaciones.

Fui yo la que me lancé contra su boca y él me correspondió el beso comenzando a morrearnos salvajemente, Rafa no perdió el tiempo y bajó las manos para meterlas bajo mi vestido y me arañó  con fuerza los glúteos, apretándome contra su cuerpo. Volví a sentir su enorme polla pegada a mi y Rafa me bajó el tanguita dándome la vuelta contra la pared.

Se desabrochó el pantalón y unos segundos más tarde sentí su polla entre las piernas como había hecho mi hermano en el pueblo, me giré un poco buscando su boca y Rafa me pegó dos muerdos antes de volverme a empujar contra la pared. Me restregó la polla entre los labios vaginales y me dio tanto placer que ahí supe que me iba a dejar follar por mi ex, en aquel momento no me acordé de Dani, ni de nada, no pensé en las consecuencias de aquello, solo quería que me la metiera y pasar un buen rato, estaba segura de que Rafa me iba a hacer correr de una manera salvaje. Antes de metérmela me golpeó el coño con su palpitante polla.

―¡¡Te voy a follar zorra!!

Pero yo me tapé el coño impidiendo que lo hiciera, no quería eso, ya que estábamos allí quería que me hiciera suya, hacer algo muy guarro, entonces le agarré la polla y me encantó volverla a sentir entre mis dedos. Era tal y como la recordaba, grande y muy dura. le pegué un par de sacudidas disfrutando otra vez de sentir su polla en la mano y luego le guié para que la pusiera a la entrada de mi ano.

―¡¡Dame por el culo!!, vamos…¡¡métemela por el culo!!

Me hubiera encantado ver la cara de chulo que ponía cuando le dije eso, no tardé ni tres segundos en notar un salivazo entre mis glúteos y luego el dedo de Rafa explorando mi entrada trasera.

―¡Veo que sigues igual de guarra que siempre!, ¡te voy a reventar!

Entonces hizo presión y su polla empezó a desgarrarme las entrañas, el dolor fue punzante y me llegó de repente, tuve que cerrar los ojos y morderme los labios, aunque con Dani también practicaba sexo anal no tenía nada que ver el tamaño de sus miembros y el músculo del ano se me debía de haber cerrado un poco.

―¿Qué pasa, tú novio no te folla el culo?, lo tienes muy estrecho ―dijo Rafa empujando un poco más.

―Cállate joder, ahhhhhh, métemela…vamos

―¡Que puta eres!, tienes mejor culo ahora que cuando salíamos, te lo voy a follar pero bien.

Y de un golpe de cadera me introdujo toda su polla hasta el fondo. Le sentía por dentro rompiéndome, llenándome entera, un placer que me llevó al cielo y que hizo que literalmente me meara encima cuando empezó a follarme.

―¡¡¡Joder te estás meando, serás guarra!!! ―dijo Rafa apartándose como si le diera asco que le manchara las zapatillas.

Yo me quedé apoyada en la pared avergonzada, metí la mano entre las piernas acariciándome el coño y seguí ofreciéndole a Rafa mi culo que apenas me había follado durante 15 segundos. Nunca me había pasado eso de orinarme encima, ya me había detenido, pero de mis labios vaginales seguían escurriendo unas gotas de pis. Cuando Rafa vio que había parado de mear volvió a ponerse detrás de mí y esta vez de un solo golpe me la volvió a clavar por el culo.

―En mi puta vida se me había meado una zorra encima ―dijo embistiéndome desde atrás.

Yo no decía nada, solo dejaba que Rafa me follara, mientras me sujetaba de la cintura. No podía ocultar el gustazo que me estaba dando, me daba igual, ese placer solo me lo podía dar él, gemía bien alto para que me escuchara.

―¿Te gusta eh, guarra?…

―Siiii, siiii, me gusta, ahhhhhhhhhhh, dame un azote, dameeeee…

―Sigues igual de GUARRA que siempre ―dijo estrellando su mano contra mi culo, PLASSSS, en un azote tan fuerte que me hizo ponerme de puntillas.

Y en cuanto me llamó eso comencé a correrme, un orgasmo intenso, duradero, no podía parar, como si no fuera dueña de mi cuerpo, eran micro orgasmos consecutivos, no sé cuanto tiempo estuve así, un par de minutos por lo menos, teniendo un orgasmo tras otro. Uno tras otro. Gritaba, bueno gritar no, chillaba de puro éxtasis y placer a cada embestida que Rafa me daba.

―Eso es, córrete, vamos, ¡¡córrete guarra de mierda!!

―¡¡¡DIME LO QUE SOY!!!, AHHHHHHHHH, DIME LO QUE SOY!!!!!! ―dije girándome para que me viera la cara.

―¡¡Pues una puta guarra de mierda, ya lo sabes!!, siempre lo has sido, ¡¡UNA PUTA GUARRA DE MIERDA!!.

―Siiiiiii, siiiiiiiii, ahhhhhhhhhhhhhhhh…

―Voy a correrme joder, te voy a llenar el puto culo…

―Siiiiiii, ahhhhhhhhhhhh, córrete dentro de mí, córrete ―dije estirando el brazo hacia atrás para rodear su culo y no dejarle salir.

Rafa se apoyó en mí y con un último golpe de cadera empezó a correrse dentro de mi culo sin parar de follarme. Creo que yo también volví a tener otro orgasmo sintiendo como me iba llenando con su semen caliente. Pero no quería que aquello terminara así, tenía que demostrarle que seguía siendo la mejor. Su guarra de mierda. Me aparté de él y me giré rápidamente, luego me agaché y me puse de cuclillas, inmediatamente sentí su corrida bajar entre mis piernas y gotear hasta el suelo, le agarré la polla que acababa de tener en mi culo y me la metí en la boca lo más profundo que pude,  limpiándosela con la lengua, mientras le miraba a los ojos con cara de zorra.

―¡¡¡Joder, joderrrr!!! ¡¡me cago en la puta Cris!!, diosssss, no me hagas eso joder, ahhhhhhhhh, que puta zorra sigues siendo, uffffffff…

Cuando terminé me puse de pie y me limpié la boca con la mano, me acerqué a él sin dejar de mirarle y le di un beso, luego giré el cerrojo de la puerta y empujé a Rafa fuera del reservado, mientras se empezaba a subir los pantalones. Yo no era consciente de lo que acababa de hacer. Me daba todo igual, solo estaba cachondísima sintiendo el semen de Rafa en mi lengua y el coño me palpitaba pensando en que acababa de tener su enorme polla dura y venosa dentro de mi boca.

Me giré contra la pared y en ese estado volví a masturbarme otra vez más, sacando las caderas hacia atrás. Esta vez fantaseé con que era Adrián el que me follaba en el baño, el que me daba por el culo, el que me hacía suya.

“Fóllame hermanito, fóllame!!, ¡¡vamos Adrián, dame por el culo!!, dije cuando volví a correrme.

El resto de la noche ya fue muy confusa para mí, todo eran recuerdos borrosos, seguramente mi cabeza quiso hacer que lo olvidara. No me acuerdo ni cuando me despedí de mis amigas, ni como llegué a casa. A las doce de la mañana entraba un poquito de luz por la ventana y me desperté en la cama, sola y medio desnuda.

Me levanté asustada, como si todo hubiera sido un mal sueño, me miré en el espejo y no encontré rastros de nada, por la noche me había desmaquillado tranquilamente antes de meterme en la cama, abrí el armario y el vestido rojo estaba colgado perfectamente en su percha, le saqué y los restos de semen que había en él me devolvieron a la realidad de lo que había pasado la noche anterior.

No había sido un sueño. Me había follado a mi ex en los baños de la discoteca.

Me metí en la ducha y luego preparé la maleta, al día siguiente me iba una semana sola a disfrutar de las playas de Cádiz. Cuando Dani escuchó el ruido del agua se acercó a verme.

―Anda que vaya horitas de llegar, menuda fiesta te pegaste ayer, mañana vas a estar reventada para conducir tantas horas…

―Voy a comer algo y me voy a meter en la cama, cuando me despierte me voy…

―Deja que prepare algo…

―Dani…

―¿Sí?

―Te quiero…

―Yo también, me metería ahora contigo ―dijo abriendo la mampara de la ducha para darme un beso.

―Pues métete…

No tuve que decírselo dos veces, mi chico entró desnudo en la ducha y comenzó a enjabonarme el cuerpo.

―A ver lo que haces en Cádiz…

―No voy a hacer nada, tranquilo, te iré mandando fotitos…

―¿En la playa?

―En el apartamento, dando un paseo, comiendo, en la playa, voy a hacer topless como Vero, ¿quieres que te mande alguna en topless?, se lo diré a algún chico que me haga la foto…

―No me digas eso, uffffff…

―¿Te gusta? ―dije agarrándole la polla y enjabonándosela yo también.

Empezamos a acariciarnos y a lavarnos mutuamente y terminamos follando suavemente en la ducha, hasta que Dani se corrió dentro de mí. Luego comimos y me eché la siesta. Dormí doce horas sin pensar todavía que es lo que había hecho y como le iba a contar a mi novio que le había puesto los cuernos con Rafa. Lo haría a la vuelta de mi viaje. Todavía no lo había asimilado ni yo.

A las 5 de la mañana me levanté, después de desayunar entré en la habitación y me despedí de Dani, que se quedó en la cama.

―Ten cuidado y en cuanto llegues me llamas…

No nos nada dijimos más, bajé al garaje, metí las maletas en el coche y luego puse un poco de música. Tenía un largo viaje hasta Cádiz.

FINAL

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