ECONOMISTA

Capítulo 20

Una vez pasadas las fiestas navideñas, necesitaba quemar los tres kilos que había cogido esos días y después de Reyes quedé con Vero para ir al gimnasio. Nos habíamos tomado unos días de vacaciones, pero ya era hora de retomar las rutinas de entrenamiento.

Entramos Y nos saludó Hugo, que como siempre estaba por la zona de acceso al gimnasio para la gente que quisiera hacerse gratis un masaje deportivo.

―Hola chicas, Feliz año 2020, ¿os animáis luego?, todavía tengo un par de huecos…

―Feliz año Hugo, yo de momento estoy bien ―le dije.

―¿Y tú Vero?

―Yo igual, otro día puede…

Mientras nos cambiamos le pregunté a Vero por su cambio de actitud, cada vez estaba más claro que su relación con Hugo se había enfriado desde la noche en la que les dejé solos.

―A ti te pasa algo con Hugo y no me lo has contado…estás muy rara desde la noche que te quedaste con él.

―No, no sé por qué lo dices…

―Venga Vero, antes estabas deseando siempre ir a que te hiciera el masaje, estabas todo el día diciendo que si estaba buenísimo, que si no sé qué y ahora nada…no dices nada de él, no quieres ir a que te haga el masaje…

―Bueno, tú tampoco vas…

―Vale, si no me lo quieres contar no pasa nada…tampoco tienes porqué hacerlo…

―Joder…

Entonces Vero se sentó en el banco de madera y de repente se derrumbó, se tapó la cara con las manos y parecía que hasta le temblaban cuando comenzó a llorar. No podía aguantar más su secreto, necesitaba contármelo.

―Joder tía, la cagué, pero bien, 

ufffff

f…

―No llores Vero, perdona, no quería que te pusieras así ―dije sentándome a su lado y pasando una mano por su hombro.

―Me acosté con él…¿eso querías saber?, pues ya lo sabes…¡me acosté con Hugo!

―Lo siento Vero, yo no quería…

―He arriesgado mi relación con Luis por un puto polvo…es que soy idiota…

―No llores tía…

―Hugo no tiene la culpa de nada, es un chico majísimo, pero ahora estoy muy rallada con esto…

―Ya, te entiendo…

―No, no lo entiendes, no ha sido algo de una noche, yo quiero mucho a Luis y quiero seguir con él, pero lo que pasó con Hugo…no hago más que pensar en ello, creo que no lo voy a poder evitar, necesito repetirlo otra vez…

―B

ufffff

, no te entiendo Vero…¿repetirlo, por qué?

―No lo sé, me gustó, me sentí viva otra vez, deseada, fue salvaje, no tiene nada que ver con el sexo con Luis…

―¿Y qué vas a hacer?

―No lo sé, no quiero que vuelva a pasar, no me gusta engañar a Luis, nunca lo había hecho, ya lo sabes, estoy hecha un buen lío…

―Si necesitas hablar, aquí me tienes…cuéntame lo que quieras…

―Gracias Cris, la verdad es que me va a venir muy bien hablar esto contigo, ahora que te lo he contado me siento mejor…

―¿Y Luis sabe algo?

―Noooooo, no se lo digas a nadie, por favor, ni tan siquiera a Dani…

―Tranquila…no se lo diré a nadie, sabes que puedes confiar en mí…

Aquella tarde Vero se desahogó conmigo y en las siguientes semanas siguió evitando a Hugo. Quizás lo que pasó esa noche entre ellos quedara como un simple desliz, o quizás no. Entonces llegó un parón forzoso en nuestras vidas, sucedió algo con lo que nadie contaba.

La llegada de una pandemia a nivel mundial que nos tuvo encerrados en casa desde el mes de Marzo. Llegó el puto Coronavirus de los cojones.

Enseguida entré en ERTE en la tienda de ropa y Dani se puso a teletrabajar desde casa. Mi chico se volvió muy paranoico con el tema éste del Covid, no quería salir, ni que saliera yo tampoco, no quería recibir visitas, ni tener relación con nadie. Prácticamente nos quedamos aislados del mundo. Hacíamos la compra desde casa y si había que salir a algo, era yo la que lo hacía. Al volver a casa, Dani me hacía echar la ropa en una bolsa para poner la lavadora y me obligaba a meterme en la ducha. Es lo que tiene vivir con un hipocondríaco.

Lo bueno fue que en esos meses en casa incrementamos nuestra actividad sexual, Dani tenía ganas a todas horas y a mí me pasaba parecido. Un día se me ocurrió juntar en una carpeta todas las fotos de mis salidas nocturnas en los últimos dos años, muchas las habíamos utilizado otras veces para calentarnos, como parte de los previos. En la mayoría de fotos estaba con otros chicos que me agarraban por la cintura, estaban las fotos con Adrián, con Javier, con otros desconocidos y también las que me hacía con Vero saliendo de fiesta o las mías en las que estaba desnuda en el vestuario del gimnasio.

Nos pusimos a verlas en el ordenador mientras follábamos despacio, yo estaba sentada de espaldas a él, con su polla dentro e iba pasando las fotos mientras las comentábamos. Cuando llegamos a las fotos de Javier me incliné hacia atrás para darle un beso, noté que Dani se excitó mucho, pero no me quiso preguntar por él, ni comentamos nada, luego llegamos a las fotos de mi hermano Adrián y me dijo que dejara una fija en pantalla, había una que le ponía especialmente cachondo cuando Adrián me sobaba el culo embutido en aquellos vaqueros blancos.

―Joder como te toca el culo tu hermano…seguro que le gustó…

―¿Tú crees?

―Seguro, esa noche se folló a alguna de sus amiguitas pensando en ti…

―Mmmmmmmmmm…

―¿Qué pasa zorra, te pone caliente que tu hermano piense en ti mientras se folla a otra?

―Me da lo mismo, que piense en quien quiera…

―Te pegó una buena sobada de culo ese día, ¿ehhhh?…

―Ya lo creo, se puso las botas…¿te pone imaginarme con mi hermano?, de verdad que eres un puto enfermo…

―Y tú una guarra…

―Sí, ya lo sabes…soy tu guarra…

―¿Le harías una paja a tu hermano?…

―Pero ¿qué pregunta en esa?, ¡¡eres un puto cerdo!!, ¿eso te gustaría?, si se la hago a otros te enfadas y te pasas dos semanas sin hablarme, pero a Adrián…

―No es lo mismo…

―¿Vas a correrte así, viendo como mi hermano me soba el culo?

―Siii, voy a correrme así y quiero que tú también te corras viendo esta foto, vamos joder, mueve el culo más rápido…

―Ahhhhhhhhhhhhhhh, dime que soy una guarra, vamosssss, llámame guarra de mierda ―dije empezando a botar fuerte mi culo contra sus piernas.

―¡¡Eres una guarra, ahhhhhhhhhh, me voy a correr!!

―¡¡¡Llámame guarra de mierda, guarra de mierda!!!

―Mira a tu hermanito guarra de mierda y córrete, vamos córrete, ahhhhhhhhhhhhhhhhh…no puedo másssss, ahhhhhhh, siiiiiii…

―¡¡Me corro, me corrroooo, mmmmmmmmmm!!!

A los pocos días se nos ocurrió la idea de introducir las mascarillas en nuestros juegos sexuales, recuerdo que estábamos viendo la tele y salió una política muy famosa con ella puesta.

―Joder que morbo me da esa tía con la mascarilla, con ese pedazo de pandero que tiene ―soltó de repente mi chico.

―¿Te gusta la chica o que lleve la mascarilla?

―Pues no sé, creo que las dos cosas, ella me da mucho morbo, no sé por qué…

Ahí quedó el comentario, como una anécdota, pero cuando Dani lo dejaba caer era por algo, entonces decidí darle una sorpresa por la noche. Estaba tumbado en la cama mirando el móvil y me metí en el baño, me desnudé por completo y tan solo me puse una mascarilla blanca de dibujos, luego cogí una FFP2 de la mano y salí del baño.

Dani se quedó sorprendido al verme así desnuda, tan solo llevaba la mascarilla puesta, le tiré a su lado la otra que llevaba en la mano.

―¡¡Joder Cris!!, ¿qué haces?

―Ponte eso ―le ordené.

―Pero Cris…

―Que te la pongas…

Dani hizo lo que le pedí, luego me subí a la cama desnuda, tal y como estaba hice que se tumbara y le saqué la polla para sentarme encima de él. Comenzamos a follar con las mascarillas puestas, no sé si sería por el morbo de hacerlo así, o porque nos costaba más respirar, pero nos excitamos mucho con la situación. No dejé de cabalgarle hasta que se corrió dentro de mí. Menudo orgasmo tuve.

Esa fue solo la primera vez, estando confinados follamos muchas más veces con la mascarilla puesta, a Dani le gustaba metérmela por el culo a cuatro patas o follarme de pie poniéndose detrás de mí, incluso una vez le dije que, si se quería correr por mi cara para empaparme la mascarilla, podía hacerlo, aunque esta idea a Dani no le gustó tanto.

Otro día durante el confinamiento, íbamos a ver una película española y Dani eligió una que se titula “Demonios tus ojos”, que trata de dos medio hermanos que se reencuentran con el tiempo y al final terminan follando en una escena muy morbosa. No creo que fuera casualidad que mi chico eligiera esa película, el caso es que cuando terminó la peli follamos como locos en el sofá.

―¿Te ha gustado como follaban, ¿eh? ―dijo Dani mientras me la metía a cuatro patas igual que habían hecho los protagonistas de la película.

―Cállate y sigue…

―¿Te ha dado morbo?, vamos dímelo, estás muy cachonda…

Yo movía el culo contra él buscando que me la metiera más fuerte.

―Vamos fóllame cerdo…

―Y tú que eres, que te pones cachonda viendo follar a dos hermanos…

―Sigue, sigueeee, córrete encima de mí, vamosssss….

―Ahhhhhh, tomaaaaaa ―dijo Dani sacando la polla y llenándome el culo y la espalda de semen.

A mi este tema del incesto empezó a excitarme en serio. Durante el confinamiento comencé a buscar información por la red y a leer relatos eróticos del tema, ya no solo me interesaban los relatos de infidelidad consentida, ahora buscaba también este tipo de historias más tabú. Puedo decir que encontré varios relatos que me encantaron y me pusieron cachondísima, no sabía por qué, pues había sido un tema que nunca me había atraído nada este de las relaciones familiares, pero estaba claro que cada vez me daba más morbo.

Fantaseaba que estaba en el gimnasio y Adrián y sus amigos me miraban el culo y hablaban de mí, mi hermano me sobaba el culo en mallas delante de ellos y finalmente me bajaba las mallas y me follaba en el vestuario mientras sus colegas se pajeaban mirándonos. Me masturbé varias veces fantaseando estas cosas, estaba empezando a obsesionarme con el tema y sobre todo después de lo que había pasado con Adrián una noche en La Cabaña, donde llegó a insinuarme que se había fijado en mi culo y que no le importaría terminar la noche conmigo. Aquella conversación que tuve con Adrián nunca se la llegué a contar a mi chico, ni tampoco se me fue de la cabeza, aunque habían pasado meses. Para no estar continuamente pensando en ello y obsesionarme con esto del incesto, también leí muchos relatos de infidelidad consentida.

Un día que estaba aburrida en casa comencé a fisgar en el Instagram de mi ex, Rafa, tenía el perfil abierto, igual que yo con más de 1500 publicaciones y casi 2000 seguidores. Tenía muchas fotos publicadas con distintas chicas, seguía igual de guapo que siempre y con las mismas pintas de chulo, aunque bueno, al menos se había modernizado un poco y ahora vestía algo mejor, más o menos como los guaperas estos que salen en la tele en esos programas de buscar pareja. Entonces mirando una foto detenidamente, al ampliarla y sin querer le di dos toques a la pantalla y se me encendió el corazón en el móvil, que es como dar a Me gusta en la foto. Cuando intenté quitarlo ya era tarde, casualmente Rafa estaba conectado con su Instagram y lo vio, entonces me mandó dos mensajes privados.

Hola Cris, que haces viendo mi perfil de Instagram…

Reconozco que yo también he mirado el tuyo muchas veces, te voy a empezar a seguir, sígueme tú si quieres…

Que mala suerte, no me apetecía nada hablar con él y con lo que chulo que era me supo fatal que se enterara que había estado viendo sus fotos. Yo también tenía mi perfil de Instagram abierto, no me importaba que la gente viera mis fotos, tenía unas 500 publicaciones con fotos de todo tipo, sobre todo en el gimnasio, o probándome ropa en tiendas y también en biquini en la playa luciendo culo. Por lo que se ve, Rafa también estuvo visitando mi perfil y me volvió a escribir media hora más tarde.

Uffffff, menudas fotos, estás todavía mejor que cuando salíamos.

Yo por supuesto que no le contesté, pero luego por la noche se lo comenté a mi chico lo que había pasado. No le gustó mucho que mi ex me mandara esos mensajes privados, Dani no estaba muy puesto en estos temas de las redes sociales y entonces me preguntó.

―¿Y por qué sabía Rafa que estabas viendo su perfil?, ¿es verdad que lo estabas viendo?

―Sí…le estaba echando una ojeada, le di a una foto sin querer y lo ha visto…

―¿Y por qué estabas viendo su perfil?

―Ayyy Dani no sé, pues por curiosidad, estaba aburrida y yo que sé…tenemos algún conocido en común y algunas veces me saltaba su perfil en recomendaciones, pues me saltó y le eché una ojeada, tampoco te creas que estoy todo el día mirando sus fotos, de hecho, hoy es la primera vez que entraba a verlas.

―Vale Cris, no quería molestarte con mi pregunta…

Estábamos en la cama tumbados y me puse sobre él.

―¿Te gusta que me haya escrito?

―No empieces Cris…

―Que no empiece el qué ―dije frotando mi muslo contra su paquete.

―Pues con esto…

―Mmmmmmm ya la tienes dura, te digo que mi ex me ha escrito un mensaje privado en el Instagram y te empalmas…¡joder como eres!

―No se me ha puesto dura por eso, sino por ti…

―Entonces no quieres que te cuente ninguna historia con Rafa.

―A lo mejor la que quiere contármela eres tú, que veo que te has calentado viendo sus fotos…

―Ni te lo imaginas…

―Vale Cris, no me hace gracia este tema…

―Pues tu polla no dice lo mismo, espera que me voy a desnudar…

―Crissss…

―¿Así te gusta más tener mi cuerpo desnudo sobre ti?

―Ufffffff…

Entonces le saqué la polla y me la metí dentro mientras seguía tumbada sobre él, con nuestros cuerpos pegados y abrazados, comenzamos a follar muy lentamente.

Cuando llevaba saliendo con Rafa dos años me invitó a la boda de una prima suya, yo tenía 21 recién cumplidos. Me acuerdo que llevé un vestido amarillo ajustado muy escotado y la falda me llegaba justo por debajo de las rodillas y me fui a la peluquería por la mañana a que me hicieran un recogido de pelo. Estaba muy guapa. Durante todo el día, Rafa me estuvo mirando con cara de deseo, varias veces me dijo que estaba muy buena y que estaba como loco por follarme.

Después de la cena y el baile de la boda, fuimos a una discoteca con varios familiares, allí me metió en el baño de las chicas, eran muy grandes, como de un centro comercial, habría como siete u ocho reservados y nos metimos en uno. Me puso contra la pared, me subió el vestido y apartándome el tanga a un lado y sin ningún previo más me folló con fuerza, vaya polvazo que me pegó, un par de veces el tanga volvió a su lugar de origen y mientras Rafa me follaba le rozó la polla.

Esa sensación no le gustó, entonces se agachó y me rasgó el tanga con los dientes, pero lo dejó puesto, cuando se incorporó me la volvió a meter y de un tirón me arrancó el tanga con la mano de manera salvaje.

Eso hizo que casi me corriera allí mismo, después me azotó el culo todo lo fuerte que pudo.

Cuando se iba a correr me dijo que me agachara, que me lo iba a echar por la cara. Mientras se corría no dejaba de agitar la polla en todas las direcciones, me puso perdida, tenía varias lefazos por los ojos, la nariz, la boca, incluso por el pelo. Allí agachada y llena de su corrida me masturbé hasta llegar al orgasmo. Cuando me corrí me dijo “Menuda puta, anda arréglate un poco que vaya pintas de zorra que llevas”

Después se subió los pantalones y me dejó en el baño. Me limpié todo lo que pude antes de salir del reservado, pero necesitaba un espejo para poder verme. Cuando salí frente al espejo del baño había dos chicas de la boda, una creo que era prima de Rafa y empezaron a reírse, yo todavía tenía semen por la oreja y por el pelo que no me había podido quitar. Me dio mucha vergüenza limpiarme delante de ellas, no sé qué es lo que pensarían de mí, seguramente hubieran visto salir del baño a Rafa antes que yo y era evidente lo que había pasado entre nosotros. Además, Rafa tenía razón.

¡¡¡Menudas pintas de guarra tenía!!!

Cuando me acompañó a casa entramos en el portal y me volvió a follar de pie, pero esta vez por el culo. Me dejó su semen caliente dentro antes de despedirse.

―Me corro Crisssss, no puedo más…

―No pasa nada, eso es, échamelo todo dentro, muy bien ―dije mientras me movía lentamente sin haber cambiado de posición.

Dani se dio medio vuelta, parecía que estaba avergonzado por haberse corrido tan rápido, era evidente que la historia de la boda y mi ex le había excitado muchísimo. Yo me puse las braguitas y luego me senté en su espalda para hacerle un masaje.

―¿Ya te vas a dormir?

―Si sigues haciéndome eso, claro que me voy a dormir…

―Pues relájate…

―Oye Cris, lo de tu ex, no le contestes, por favor, no me gusta que te haya escrito…es un chulo…

―Tranquilo, no pensaba hacerlo…duérmete anda…

Esta vez quise asegurarme bien de que Dani se había dormido, me esperé un poco leyendo en el Kindle el libro de Jugando con fuego, de Tanatos, que me puso a mil y luego me levanté a la cocina, tenía muchas ganas de masturbarme. Me bajé los pantalones, metí la mano entre las piernas y saqué el culo hacia fuera, “Vamos guarra, eso es, córrete, soy una guarra de mierda”. Cerré los ojos fantaseando con que Rafa me follaba desde atrás, pero también pensé en Adrián que se pajeaba desnudo a mi lado con una polla grande y depilada. Rafa y él se reían y luego mi hermano me ponía su verga delante de la cara. “Chúpamela hermanita”. Me metí el dedo gordo en la boca fantaseando con que le lamía la polla a mi hermano a la vez que Rafa me decía “¿Ves cómo eres una guarra?”.

En apenas un minuto llegué al orgasmo, luego me subí los pantalones y me volví a la cama. Dani seguía completamente dormido.

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