MOISÉS ESTÉVEZ

Sorprendentemente, el jefe de María no le puso objeciones para que en
un par de semanas pudiera pillar unos días de vacaciones, ya que la política de
la empresa era la de no pagar horas extras, compensándolas en descanso, y la
verdad es que el volumen de trabajo obligaba a la mayoría de empleados de
dicha empresa exceder su horario ordinario, y ella no era una excepción.
Vincent se encargó de preparar la escapada a Suecia, se moría de
ganas por volver a Fjälbacka, y sobre todo con María. No le cabía ninguna
duda de que iban a pasar unos días estupendos. Nada de pasar calor, dando
largos paseos, intercalados con agradables ratos de lectura, momentos ‘fika…
ella y él, solos, disfrutando el uno del otro, insistiendo en que su relación se
fuera consolidando, conociéndose aún más, apostando por el cariño como
vehículo sentimental, cultivando un amor cual adolescentes en los primeros
años de instituto…
g-sayah

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