ECONOMISTA

Capítulo 17

Al día siguiente me desperté cansada, no era demasiado tarde, sobre las diez y Dani ya no estaba en la cama. Cuando me levanté estaba en la cocina desayunando una buena taza de café caliente mientras leía el periódico en la Tablet.

―Buenos días Cris, ¿te preparo un café?

―Sí, por favor.

Estuvimos desayunando juntos sin hacer mención a lo que había pasado unas horas antes. Yo por lo general suelo ser bastante abierta y extrovertida para estos temas, pero aquella mañana estaba un poco avergonzada. Mi novio me había pillado masturbándome furiosamente en la cocina con los pantalones y las braguitas a medio bajar y la situación era algo incómoda para los dos mientras desayunábamos, parecía que ninguno quería sacar el tema.

Entendí que para él también era en cierta manera humillante, Dani era de mentalidad muy tradicional y al pillarme haciéndome un dedo se había visto herido en su masculinidad, como si yo hubiera tenido que hacer eso, porque él no había sido capaz de satisfacerme.

―¿Salimos luego a comer a un restaurante? ―me dijo, aparentando normalidad.

―Por mi estupendo, así no preparamos la comida, además me apetece bastante…

―Pues busco algo, a ver dónde podemos comer…

Me senté en el sofá echando una ojeada al móvil y al correo electrónico, luego al revisar las fotos reviví lo que había pasado unas horas antes. Ahora lo veía distinto, me había levantado con la sensación de que había hecho algo muy sucio la noche anterior, pero al repasar las fotos con mi hermano Adrián no me pareció para tanto, eran incluso divertidas, quizás hasta me había montado una película con él de lo que había pasado la noche anterior. Al final el que más disfrutó con las fotos fue Dani, que se corrió en mi boca como un cerdo, mirando las fotos de Adrián, mientras me sobaba el culo.

Hablando de la noche anterior, de la que no tenía noticias era de Vero, no sé cómo habría terminado la noche con Hugo, no me había dicho nada, así que le mandé un mensaje.

Cris 11:17

Buenos días, ¿qué tal acabaste anoche?…que no me has contado nada

Les había dejado solos en la barra y Vero llevaba unos días que no pensaba en otra cosa que follar con Hugo, pero sinceramente pensé que a última hora mi amiga se iba a arrepentir, no podía hacerle eso a Luis, su novio de toda la vida. Seguramente tonteara con él, se tomarían un par de copas juntos y quedarían de nuevo para la semana que viene, para que Hugo le hiciera un par de masajes en el gimnasio.

A mediodía salimos a comer y llegamos pronto a casa para echarnos la siesta. Yo me desperté tarde, casi a las 19:00 y miré el móvil, Vero había recibido mi mensaje, pero no me había contestado, no era muy buena señal. Incluso llegué a preocuparme por si le había pasado algo. Era muy raro que Vero ni tan siquiera me contestara.

Durante todo el domingo no hicimos mención a lo que había pasado la noche anterior, fue un día muy tranquilo, de salir a comer, siesta y luego manta y película.

Al día siguiente me esperaba otro día duro de trabajo, estábamos ya en diciembre y era la época del año que más curro teníamos. Llegó Javier, el proveedor para traernos más ropa.

―¿Qué tal ha pasado el finde la encargada más guapa?

―Pues la encargada más guapa no sé, yo soy la tonta que cubre su puesto sin cobrarlo…

―Buenoooo, pues ¿qué tal ha pasado el fin de semana la empleada más guapa?

―Muy bien, aunque salí de fiesta el sábado y estoy hecha unos zorros, una ya tiene una edad…lo voy a pagar toda la semana.

―Anda, anda, pero sí todavía eres muy jovencita…¿cuántos años tienes por curiosidad, 25?

―Uyyyy 25, donde los habré dejado ya, tengo 28 para 29 majo…

―28, estás en lo mejor….estás estupendísima…

―Jajajaja, gracias, tú que me ves con buenos ojos…

―Por cierto, vengo de la otra tienda y la chica esta, ehhhhh Ana, es la que se está encargando un poco del tema de la cena de navidad de vuestra empresa, creo que quería juntar a la gente de las dos tiendas de ropa, me ha dicho que si quería ir a la cena…no sé qué hacer, no conozco a nadie y sois casi todo chicas…

―¿Qué pasa, te intimidamos o qué?

―Pues sí, la verdad, sois muy guapas y muy jóvenes todas, no sé qué pinto yo allí…

―Bueno, viene también algún jefe de zona y esos son más de tu edad…

―¿Martín viene?

―Sí, creo que sí, ¿le conoces?

―Sí, somos amigos desde jóvenes, me gustará verle, hace años que no le veo…

―Así que eres amigo de uno de los jefes…

―Eso parece ¿y tú vas a ir Cris?, eres con la que mejor me llevo, si no no voy, ehhh

―Sí, sí que voy claro, nos lo solemos pasar genial es esas cenas…pues claro vente…nos echamos una copa y un baile, tiene pinta de que contigo lo vamos a pasar muy bien…

―B

ufffff

f, hace un montón que no salgo, lo del baile bien…lo de la copa, hace mucho que no bebo alcohol, por unos problemas que tuve…bueno que no bebo alcohol…

―Pues una Coca Cola y un baile…

―Eso sí, hecho…me ha dicho que es para el sábado 14 de diciembre…

―Sí, eso es, en la Parrilla de San Telmo…

―Bueno, pues no sé si te veré la semana que viene, si no pues allí nos vemos el sábado que viene…tengo ganas de verte vestida de calle, a ver que tal, que siempre os veo aquí con el pantalón ese negro y la camisa blanca…

―Jajajaja, a lo mejor te llevas un desengaño…

―No creo…ya te diré…

―Mmmmmmmmmmmmm vale vale…

―Gracias guapa por ser tan simpática, ya me has alegrado la mañana.

―Y tú a mi Javier, ciaoooo.

―Nos vemos.

Cuando terminé con todo el jaleo de colocar la ropa volví a mirar el móvil, seguía sin saber nada de Vero.

Cris 9:57

¿Qué pasa contigo, que no me contestas, vamos a ir luego al gimnasio?

Empecé a preocuparme de verdad, luego ya me puse a trabajar y se me olvidó un poco el asunto y justo antes de terminar la jornada le eché una ojeada al móvil y Vero al menos me había contestado.

Vero 14:23

Hoy no me apetece mucho, estoy cansada del fin de semana.

Cris 14:24

Pues mejor, así sudamos el alcohol, me tenías preocupada, ayer no me contestaste, ¿qué tal terminaste la noche?
Vero 14:24

Bien, bueno ya te contaré.

Cris 14:25

Entonces, ¿vamos luego o no al gimnasio?
Vero 14:25

No, hoy no tía, ¿quedamos mañana mejor?, hoy me apetece descansar.

Cris 14:26

Venga pues vale, quedamos mañana.


Me pareció rara la actitud de Vero, estaba bastante callada y apenas decía nada, pero bueno por lo menos no se escondía de ir al gimnasio como había pensado en un primer momento, yo sí que fui el lunes por la tarde, necesitada sudar el alcohol del fin de semana y activarme, después de haber estado todo el domingo tirada en el sofá. En cuanto entré, al primero que vi fue a Hugo.

―Hola ¿qué tal?, anda y ¿hoy no viene Vero?

―No, no tenía muchas ganas, estaba cansada del fin de semana, qué habréis hecho para estar tan cansada ―le dije de bromas.

Hugo no me dijo nada, solo sonrió e incluso me pareció que llegó a ruborizarse, en ese momento no me pareció tan seguro de sí mismo ni que tenía la confianza de mi hermano, a pesar de que Hugo era muy guapo y extrovertido, era un poco más discreto en estos temas, incluso creo que llegó a incomodarse por mi comentario.

El que no estaba incómodo era mi hermano, que estaba en la sala de pesas juntos con otros dos colegas, me acordé de lo que me había dicho, que para él y sus amigos era la que mejor culo tenía de todo el gimnasio. Aquello no me importó en absoluto, es más, me animó a darles un buen espectáculo y con mis mallas negras marcando bien los glúteos me puse a hacer mis típicos ejercicios para endurecer nalgas y piernas. Ahora sabía con seguridad donde tenían posados los ojos los amigos de Adrián.

―Hola hermanita, ¿hoy no ha venido Vero contigo?

―No, hoy me ha dejado sola…

―Pues cualquier cosa que necesites me dices, ¿luego te veo en la clase de Spinning?

―Sí, claro.

Y se acercó a darme un beso en la mejilla antes de irse a la zona de pecho y bíceps, actuando con total normalidad, como si el sábado no hubiera pasado nada entre nosotros. Tampoco es que hubiera pasado mucho, pero a mí me pareció entender que estaba insinuando algo así como que no le importaría tener sexo conmigo. De hecho, me lo había dicho al oído.

“Y sí, estaba insinuado eso que estabas pensando”. ¿De qué podría tratarse si no?

En la clase de Spinning me puse en la segunda fila y mi hermano y su amigo estaban delante de mí. Menudas dos bestias, me fue imposible no fijarme en ellos, especialmente en Adrián, como se le marcaban los tríceps al levantarse del sillín de la bici, con que intensidad pedaleaba, vaya culo que tenía, parecía que estaba duro como una piedra, se miraba con el colega y se picaban entre ellos a ver quién de los dos le daba más caña, sudaban muchísimo y no bajaron la intensidad ni un segundo durante toda la hora de clase.

“Estos tienen que follar como animales”, fue lo primero que pensé. ¿Pero qué me estaba pasando?. Me fijaba en el cuerpo de mi hermano, en su culo, en sus musculados brazos, en sus amigos de 20 años, me estaba empezando a pasar como Vero. Pasar allí una tarde en el gimnasio era una pequeña tortura. Me metí en la ducha con un buen calentón, deseando llegar a casa para follar con Dani y eso que Hugo no me había puesto las manos encima.

Mientras estaba en la ducha de agua caliente, donde se supone que me tenía que relajar y disfrutar de la mejor parte del día, no hacía más que pensar en sexo, me tuve que contener en meter la mano entre las piernas y no sería por falta de ganas.

Después de cenar le dije a Dani que tenía ganas de sexo, que apagara la tele y que nos fuéramos al dormitorio, eran las 23:00 de la noche y me apetecía pasar un buen rato con él.

―¿Qué tal en el gimnasio?, parece que vienes muy excitada…

―Bien, bueno normal, hoy no ha ido Vero.

―¿Y eso?

―Me ha dicho que estaba cansada del fin de semana.

Dani se quedó solo con el bóxer y yo en ropa interior, con un conjunto de braguitas brasileña y sujetador de color blanco. Me puse encima de él restregándome contra su polla.

―¿Estaba tu hermano también? ―me soltó de repente.

―Shhhhhhhhhhhh, hoy no ―dije poniéndole el dedo en la boca para que cambiara de tema.

―Vale, perdona…

―Sí quieres te cuento algo de mi ex, alguna de mis historias, de lo que me hacía…

―¿Todavía te acuerdas de él?, eh…

―Mmmmmmmmmmmmm, sí mucho…

―El otro día cuando te pillé en la cocina, ehhhhhh, ¿estabas pensando en él?

―Y eso que más da…yo no te pregunto en quién piensas cuando te pajeas, ¿o tú no te haces pajas?

―Bueno…

―Pues ya está…es lo mismo ―dije cortándole otra vez.

―¿Y por qué estás tan caliente hoy?, ¿de qué quieres hablar?

―Ya te lo he dicho, de mi ex, me apetece contarte alguna historia más que no sepas ―dije volviéndome a frotar un poco más contra él.

―Mmmmmmmmmmmm vale…

Me acuerdo un verano hace 8 o 9 años que nos fuimos un fin de semana a un camping de Santander, íbamos un grupito de 12 personas, todos amigos de Rafa, en nuestra tienda de campaña estábamos él y yo y otra pareja de novios colegas de Rafa.

Cuando íbamos a la playa me magreaba delante de sus amigos todo el rato, si me tumbaba boca abajo a tomar el sol pues él me tocaba el culo, metiendo la mano entre mis piernas, si le dejaba echarme crema, me sobaba las tetas, así se pasó el día.

Yo entre el calor que hacía y lo que me estaba tocando, me puse bastante caliente. Una de las veces que nos fuimos a bañar, comenzamos a besarnos en el agua y no tardó nada en pegar su polla contra mí y yo le rodeé con las piernas por su cintura.

Pensé que no iba a pasar de ahí, pero Rafa me llevó a una zona un poquito más alejada de sus amigos y se puso a tocarme el coño, otro día quizás no le hubiera dejado, pero ese día ya estaba a mil y me apartó el bikini y me metió dos dedos dentro, en cuanto noté sus dedos entrar en mí ya sabía que me iba a dejar follar, a pesar de que había más gente bañándose cerca de nosotros.

Y vaya si me folló, no tardó en sacarse la polla, echarme el bikini a un lado y metérmela, yo le seguía rodeando con las piernas, en un primer momento no me concentraba, entre las olas, mirar alrededor a ver si nos miraba alguien, pero en cuanto empezó a follarme duro me dio todo igual, me agarré fuerte a él, puse mi cabeza en su hombro y disfruté como una zorra hasta que Rafa se corrió dentro.

Luego por la noche salimos de fiesta, cuando llegamos de madrugada a la tienda de campaña, Rafa otra vez tenía ganas de hacerlo, pero la otra pareja de la tienda también, comenzamos a morrearnos las dos parejas dentro de la tienda, yo veía como el otro chico le sobaba las tetas a su novia y ellos podían ver perfectamente como Rafa me tocaba a mí las tetas y el culo.

En un momento Rafa se sacó la polla delante de ellos, le dije que, si estaba loco, que no íbamos a hacer nada delante de sus amigos, así que salimos para fuera.

Estuvimos buscando algún sitio para follar, serian sobre las cuatro de la mañana, e íbamos andando por el camping que estaba todo a oscuras y más o menos en silencio, al final nos metimos al baño de los chicos.

Ni nos molestamos en escondernos, me puso contra la pared y me la metió rápidamente, ya nos habíamos puestos muy calientes con los previos en la tienda de campaña, con tal mala suerte que cuando estábamos follando entró un chico al baño y nos pilló en plena acción. A mí me dio mucho corte y le dije a Rafa que parara, por lo que nos tuvimos que ir a otro sitio.

Cada vez estábamos más calientes con tanta interrupción, como no encontrábamos ningún sitio, volvimos a la tienda de campaña y Rafa le pidió las llaves del coche a su colega, yo no llegué a entrar, pero me dijo que les pilló follando a sus amigos. Salió de la tienda con las llaves del coche y nos metimos en el asiento de atrás, ahí terminamos jodiendo yo subida sobre él hasta que se corrió dentro de mí. Luego estuvimos un rato dentro del coche, con las lunas empañadas y Rafa me pidió que si antes de dormir le hacía una mamada. Yo le masturbé un rato, luego se la chupé e hice que se me corriera encima de mi cuerpo.

―Uffffffffff, menuda historia Cris, me has puesto a mil ―dijo Dani apartándome las braguitas.

―¿Qué es lo que más te ha gustado?

―Todo, sobre todo la parte final, cuando le hiciste una paja en el coche y se te corrió encima…

―Mmmmmmmmm, ¿eso te gusta?, que se me corran encima…eso te daría morbo, que otro me eche su semen caliente sobre mi cuerpo…

―Vamos Crissss, deja que te la meta, no puedo mássss, como te sigas restregando contra mí me voy a correr…

―Mmmmmmm, ahhhhh, antes métemela, mmmmmmm, la siento bien dentro…asiiiiiiii, mmmmmm ―dije cuando comenzamos a follar.

―¿Le hiciste muchas pajas en el coche a tu ex?

―Muchísimas, en el coche me hizo de todo, luego se compró él un coche viejo y follábamos mucho allí…

―Mmmmmmmmmmmmm…

―¿Sabes que esta mañana he vuelto a ligar?…

―¿Ah sí?, con quién?

―Con Javier, el proveedor, me ha dicho que si iba a ir a la cena de empresa…

―¿Y qué le has dicho?

―Pues que sí…que si venía nos echábamos una copa juntos y un baile…aunque me ha dicho que no bebe, pero lo del baile sí estaba dispuesto…

―¿Quieres bailar con ese tío delante de todas las compañeras de trabajo?

―Claro, quiero que me desee, que ponga las manos sobre mi cintura mientras bailamos, que se vaya caliente a casa a follarse a su mujer…

―Mmmmmmmmmm Crisss…si bailas con él, va a hacerse una paja pensando en ti, antes de follarse a su mujer…

―¿Tú crees?

―Por supuesto…

―Si es un tío mayor, podría ser mi padre…

―Da igual, seguro que se hace pajas pensando en ti…en tu culo.

―Pues tendré que dejarle que me lo toque, ¿no?

―Ni se te ocurra, este culo es mío ―dijo arañándome un glúteo mientras seguíamos follando.

―¿No le dejo ni un poquito?

―No Crissss, eso no…

―Venga, solo un poco, lo justo para que se le ponga dura, ¿no te daría morbo?, que me tocara el culo delante de todas las compañeras de trabajo y alguna hasta se diera cuenta…

―¿Te dejarías hacer eso?

―Sí, ¿por qué no?, me daría morbo y me pondría muy cachonda, llegaría a casa y tendría que despertarte para que me follaras después de que otro me haya puesto así…¿qué te parece?…

―Ahhhhhhhh…

―Tú en casa dormidito y yo de fiesta con otros, dejándome tocar el culo, serías un poquito cornudo…

―¡¡Yo no soy un cornudo!! ―dijo Dani enfadado.

―¿Ah no?, cornudo…

―¡¡¡Que no soy un cornudo joder!!!! ―protestó Dani quitándome de encima de él y poniéndose de rodillas en la cama.

Parecía que estaba enfadado, incluso me levantó el dedo en tono amenazante, pero era muy cómico con la polla erecta como pocas veces le había visto.

―¡¡Ni se te ocurra volver a llamarme eso!!, ¿me has oído?, ¡¡no me vuelvas a llamar cornudo!!

Yo me puse a cuatro patas en la cama y me abrí el ojete con la mano.

―Perdóname cariño, ¿me vas a castigar?…

―Joder, por supuesto que te voy a castigar…te voy a romper el culo, ¡¡por puta!!, y ni se te ocurra volver a llamarme eso, te lo digo en serio, ¡¡¡no me gusta nada!!!, dijo dándome un buen azote en el glúteo, antes de dejar caer un salivazo entre mis dos nalgas para lubricarme el culo.

Al día siguiente había quedado con Vero para ir al gimnasio, era martes y sabíamos que a Hugo no le tocaba hacer prácticas ese día. Cuando nos estábamos cambiando en el vestuario le pregunté a Vero que tal con Hugo y noté a mi amiga bastante rara, lo mismo que por teléfono, era como que no me quería contestar o lo hacía con evasivas.

―Bien, nos tomamos una copa y ya está, tampoco estuvimos hasta muy tarde…

―¿Pero no me dijiste que habías llegado tarde a casa?

―Bueno sí, era tarde, pero tampoco tanto, yo que sé, tampoco miré la hora, estás muy preguntona Cris…

―Perdona, parece que te molesta que te pregunte, vale da igual…no vuelvo a sacar el tema…

―No Cris, no es eso, sabes que no me enfado contigo…

―Sí no me lo quieres contar pues nada…

―Vamos a entrenar que se nos hace tarde ―dijo mi amiga cambiando de tema.

Cuando terminamos le pregunté sí volvíamos al gimnasio el día siguiente.

―Sí claro, mañana tenemos clase de Spinning.

Por lo menos no estaba rehuyendo a Hugo. Al día siguiente nos le encontramos nada más entrar, se saludó con Vero de una manera fría y ésta apenas le miró cuando nos cruzamos con él. En el vestuario no quise sacar el tema viendo como se había puesto Vero el día anterior, pero empezaba a sospechar muy seriamente que entre ellos había pasado algo.

―¿Luego te vas a quedar a que te haga Hugo un masajito?

―No puedo, hoy tengo un poco de prisa, lo mismo el viernes sí me quedo…a ver que tal estoy…

―El viernes yo no vengo, voy a ir de compras con Dani, ya sabes que los sábados no me gusta ir de compras y para el siguiente finde tengo cena de empresa, me quiero comprar unos leggins nuevos y una camiseta así elegante…

―Ah vale…yo no sé qué haré, lo mismo si no vienes tú, yo tampoco…

Entramos en la sala de musculación y estaba mi hermano con otro amigo machacándose los bíceps y el pecho, esta vez Vero no hizo ninguna referencia a lo buenos que estaban. Seguía pensando que a Vero le pasaba algo, Adrián nos saludó con la mano cuando nos vio y siguió entrenándose, luego nos le encontramos en la clase de Spinning y estuvimos hablando un rato antes de entrar, Vero y yo nos pusimos en la primera fila y mi hermano y su colega detrás de nosotras.

Esta vez el que se tuvo que fijar como botaba mi culo durante una hora fue Adrián, casi lo prefería, no quería volver a tener esas imágenes incestuosas de mi hermano mientras me duchaba, me costaba no masturbarme pensando en sus brazos, en su prieto trasero y lo portento físico que era. Al terminar me quedé un rato estirando con una toalla en el cuello y Adrián pasó a mi lado, chocándome la mano.

―Buen trabajo hermanita, has tenido buena intensidad durante toda la clase…

―Gracias.

Al decirme eso, evidentemente quería decir que se había estado fijando en mí, por lo que me ruboricé un poco, yo creo que hasta Vero se dio cuenta, pero no quiso decir nada. Tampoco hizo comentario alguno de lo buenos que estaban tanto mi hermano, como su amigo. Cosa bastante rara en ella.

Como le había dicho a mi amiga el viernes salí de compras con Dani, en ocho días iba a tener la cena de empresa y me apetecía comprarme unos leggins de estos súper ajustados y quería que me acompañara mi chico para que lo viera. Entramos en una tienda que es donde los suelo mirar y estuve viendo algún modelo.

―Estos son los más ajustados, son unos especiales que nos han traído hace poco, se están vendiendo muy bien ―me dijo la dependienta de la tienda.

―Pues me los querría probar.

―Claro…ahí tienes los probadores.

La chica tenía razón, los leggins negros que me estaba probando eran demasiado ajustados, pero a la vez lo suficientemente gruesos para no pasar frío en invierno. Me miré en el espejo y se me pegaban al cuerpo como una segunda piel, se me marcaba perfectamente el coño y se me metían entre los glúteos como si no llevara nada. Salí fuera para que me viera mi chico.

―Esos te quedan genial, además con un cuerpo, así como el tuyo, son ideales ―se adelantó la chica de la tienda.

―¿Qué tal Dani?, ¿cómo los ves?

Mi chico no sabía que decir, yo estaba adivinando sus pensamientos, le parecían demasiado provocativos, pero no se atrevía a decirlo delante de la dependienta.

―No sé, no te quedan mal…

―¿Mal?, mejor no la pueden quedar ―insistió otra vez la chica.

―Pues entonces, no hay más que hablar, me los llevo ―dije yo.

―Ahora tenemos una promoción especial de Navidad, el segundo leggin se te queda en el 30%, tenemos este igual, pero en gris, o en imitación de cuero…esos también te quedarían ideales…

―Vale, pues me llevo los de cuero también…me han gustado mucho.

Salimos de la tienda y Dani estaba acalorado, seguramente no le hacía mucha gracia imaginarse que iba a salir así vestida.

―No me han gustado nada esos leggins, ¿en serio te vas a poner eso?, joder, pero si es como si fueras desnuda, se te marca el cuerpo perfectamente…

―Pues claro que me los voy a poner, son unos leggins normales…

―Normales no, estos son de esos que llevan algunas extranjeras del Instagram que parecen busconas, son exagerados, ¿has visto cómo se te meten por el culo?, ¡¡es demasiado!!

―Pues tú bien que miras a esas tías en el Instagram.

―Una cosa es que yo las mire ahí y otra es mi novia vaya así vestida…

―Pues el sábado me los pienso poner en la cena de empresa…no sé si los negros o los de cuero…

―¿Vas a ir con eso puesto, en serio?

―Por supuesto y no hay nada más que hablar y ahora me quiero comprar una camiseta también…con la americana negra voy a ir genial…

Terminamos de comprar y nos subimos a la planta alta del centro comercial a cenar. Después nos fuimos para casa y por el camino Dani no me habló nada, se había enfadado y cuando lo hacía era como un niño pequeño, apenas soltaba palabra o se quedaba callado. Al entrar en casa quise zanjar rápidamente su enfado.

―¿Por qué estás así?

―Ya lo sabes…

―A ver Dani, no me gusta que te pongas así, no quiero que seas un novio celoso de esos que me diga lo que me puedo poner o lo que no, por ahí sí que no voy a pasar, nunca me has dicho nada de mi manera de vestir, no sé por qué te pones así ahora…

―Nunca te he dicho nada, porque siempre has vestido muy bien, vale, alguna vez te pones vestidos cortitos y vaqueros ajustados, pero lo veo normal, además me gusta que te miren y presumir de novia, pero esos leggins de…joder…no sé, esos “leggins de buscona” no me gustan, se van a pensar que eres una zorra y no quiero que piensen eso de mi novia.

―Venga no te enfades, anda ven aquí ―dije empujándole al sofá.

―Estoy enfadado Cris, ahora no me apetece nada…

―¿No has pensado en lo que me van a mirar los tíos cuando me vean con ellos puestos?, ehhh, ¿cuántos se van a pajear pensando en mí? ―le dije sacándole la polla.

Me encantaba ese juego, Dani se hacía el ofendido y yo le provocaba. Siempre terminábamos igual, se le ponía la polla dura como una piedra y en ese estado le era más difícil mostrar un poco de dignidad.

―No Crisss, no…para…

―Shhhhhhhhhh…sabes que sí, el sábado que viene, el día de la cena quiero que se corran pensando en mi culo muchos tíos, más de cinco, o más de diez…¿qué te parece? ―le susurré empezando a masturbarle.

―Ohhhhhhhh ohhhhhhhhh…

―Quiero que me miren los compañeros de trabajo…e incluso Javier, el proveedor, se va a quedar alucinado cuando me vea así…¿tú crees que se correrá luego pensando en mí?

―Pues claro, no va a esperar ni a llegar a casa, preferirá hacerse una paja pensando en tu culo antes que follarse a su mujercita…

―¿Y te encanta pensar eso, ¿verdad?

―Ahhhhhhhhhhhh…

―¿Entonces me pongo los leggins o no?, alguno puede que no se contenga y me toque el culo, ya sabes que estos días de cenas de empresa muchos van pasados de alcohol…posiblemente llegue cachonda a casa con una buena sobada de culo…lo mismo hasta Javier me lo toca, aunque sabes que soy una chica buena y no me dejo hacer esas cosas…

―Mmmmmmmm Crisss, vas a hacer que me corra…

―¿Qué pasa, te quieres correr imaginando que me porto mal?

―No puedo másssss…

―¿Tú crees que si se la meneo así a Javier se correría?

No tuve que decir nada más, la polla de Dani comenzó a salpicar en todas las direcciones mientras mi mano se movía a toda velocidad subiendo y bajando destrozándole el rabo.

―Anda límpiate, voy a ir guardando la ropa…

Dani se había quedado medio recostado en el sofá, salpicado de su propia corrida por encima del jersey, por los pantalones y hasta en el cuello le había impactado el semen. Otra vez se había quedado sin palabras. Sabía que el sábado que viene su novia iba a salir a la cena de empresa vestida bien elegante, pero con unos leggings de auténtica puta que no iban a pasar desapercibidos para ningún tío.

Todavía le estuvo palpitando la polla un minuto después de correrse, seguro que me estuvo imaginando el sábado con esos leggings puestos.

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