ECONOMISTA

Capítulo 16

Al día siguiente quedé para cenar con Vero, solíamos ir a un restaurante de pinchos que nos gusta mucho y está por el centro. Mi amiga se había vestido espectacular, con botas altas, unos leggins negros y una camiseta de manga larga con escote palabra de honor y yo llevaba zapatos de tacón, unos vaqueros blancos súper ceñidos y un jersey fino con cuello de pico muy ajustado al cuerpo.

―¿Y qué tal ayer con Hugo?

―Uffffffff, como siempre, una pasada, no sé qué me pasa, pero cada vez me pongo más cachonda con él, te lo digo en serio, ya no me corto un pelo, ayer prácticamente me desnudé entera para el masaje, bueno me dejé puesta una camiseta negra, pero nada más…

―No fastidies…¡¡menuda puta!!

―Sí, no me gusta dejarme el tanga cuando me masajea las piernas y el culo, así que me lo quito, me pone mucho estar así desnuda, delante de él…no veas como llegué a casa de mojada…

―¿Y te dijo algo Luis?

―No le di ni tiempo, me lo follé nada más entrar…

―Jajajaja.

―Voy a terminar haciendo una locura, uffff tía, bueno espera a ver si no la hago esta noche…

―¿Y eso?

―No te enfades, pero le dije a Hugo que hoy íbamos a salir y que lo mismo nos pasábamos por La Cabaña, por si están allí…

―¿Eso le dijiste?

―Sí y al final en bromas hemos medio quedado luego, sobre las dos allí, bueno si te parece bien…

―¡Yo alucino contigo!, o sea que quedas con él sin contar conmigo…pues nada yo me iré y te dejo allí con él.

―Pero ¿qué dices tía?, que no hemos quedado así en plan cita ni nada, que le dije que, si iban a estar, que a lo mejor nos pasábamos y ya está…

―Ya veremos…

Terminamos de cenar, nos fuimos a un bar de copas que suele estar tranquilo y nos sentamos en una mesa para hablar un rato. Me había dejado confundida lo que me había dicho antes Vero de quedar con Hugo, una cosa es un juego y otra quedar con él de verdad. Vero y Luis llevaban juntos de toda la vida y a mi amiga nunca la había visto así, hablando siempre de otros chicos como si quisiera ligárselos. Con cierta frecuencia solemos salir ella y yo solas, a cenar o tomar algo, pero últimamente parecía que Vero quería quedar más a menudo.

―Oyes Vero, ¿va todo bien con Luis?

―Sí, claro, ¿por qué lo dices?

―No sé, es que antes cuando me has dicho lo de Hugo me he quedado así…

―No le des importancia, solo hemos quedado, así en plan…no sé amigos…

―¿En plan amigos?, pero tú te estás escuchando, Hugo tiene 21 años, ellos no saben lo que es quedar en plan amigos, si quedas con él es que quieres algo, o eso es lo que seguramente esté pensando…

―Ayyyy, no sé tía…no sé ni lo que estoy haciendo, no te enfades conmigo.

―No me enfado Vero.

―No sé lo que me pasa, a Luis le quiero mucho, llevamos 12 años juntos…

―Pero…porque tal y como lo has dicho hay un pero después…

―Ufffffff, no sé ―dijo mi amiga agachando la cabeza.

―¿Te estás planteando terminar con Luis?, no lo puedo creer, se os ve muy bien…

―Noooooooooo, no quiero terminar con Luis, por favor…pero no sé qué me pasa, llevo unos meses que…a ver cómo te digo esto, ¡pues que me apetece follar con otro!

―¡¡Joder Vero!!

―Sí tía, siento haberlo dicho así, pero es lo que siento, tengo muchas ganas de follar con otro y Hugo me pone que no veas, además es el candidato perfecto, joven, guapo y encima bastante maduro para su edad…

―¿Lo has hablado esto con Luis?

―¿Cómo le voy a contar eso?, un día se lo medio insinué si él había pensado alguna vez en estar con otras chicas y se lo tomó a broma, además no es nada celoso, como si estuviera seguro que nunca le voy a ser infiel…

―Entiendo…

―Me dijo así riéndose que podíamos hacer un intercambio con vosotros, por eso salió el tema el otro día.

―Ahhhhhhhhhhhhh, o sea que lo habíais hablado antes, Dani y yo nos quedamos un poco descolocados.

―Sí, un día lo habíamos hablado, pero vamos fue más cosa de Luis…no te ofendas, pero a mí la idea no me pone nada, ni me acostaría con Dani y menos aún me gustaría que tú te follaras a Luis…

―No, no, nosotros tampoco…

―Lo sé, pero vamos que, si por ellos fueran, mira qué cara pusieron los dos el otro día, Luis estaría como loco por follarte y creo que a tu chico también le gusto yo, aunque sea un poquito…

―Un poquito no, bastante, joder como no le vas a gustar con lo guapa que eres…¡¡y esas pedazo de tetas que tienes!!, el otro día ibas sin camiseta y vamos, hasta a mí me gustaba mirártelas…

―Jajajaja.

―Bueno anda, pues no sé qué decirte, eres mi mejor amiga y Luis también, ¿tienes pensado hacer algo con Hugo esta noche?

―Pues no descarto nada, sinceramente hoy he salido muy decidida a hacerlo, no me importaría que fuera con Hugo, o incluso con tu hermano que está más bueno todavía, ¿pero eso sería un poco fuerte, ¿no?

―Pues un poquito, ni se te ocurra tía…

―Luego no podría contarte detalles de lo que hicimos o como tenía la polla, jejeje…

―Anda Vero, déjalo ya…no quiero ni imaginármelo…serás cabrona…

―Que rabia que Adrián sea tu hermano, le conozco de toda la vida…no sé, sería raro…a Hugo también, pero es distinto…

―Bueno, vamos a otro sitio, que como sigamos sentadas aquí nos quedamos planchadas…

―Venga, vamos a bailar…

―Ahhh, por cierto, lo de la foto de ayer, genial, no veas como le gustó a Dani…

―Lo sabía, no falla, eso les gusta a todos los chicos…

―Hoy me gustaría hacer alguna más…

―Las que quieras Cris, ¿qué quieres, que Dani te esté esperando despierto cuando llegues a casa?

―Pues no estaría mal…

Fuimos a otro bar que tenía bastante ambiente y había mucha gente, era ideal para bailar y las luces estaban muy bajas. No hacía más que pensar en Vero, en lo que me había contado, se supone que la que iba a salir de fiesta excitada era yo, pero creo que mi amiga todavía estaba más cachonda y eso que ella había follado la noche anterior con Luis. La pillé un par de veces mirando la hora.

―Qué pasa, ¿qué quieres que sean ya las dos?

―No, noooo, ¿por qué lo dices?

―Por nada, porque parece que miras mucho la hora…

―Venga anda, vamos a hacernos una foto…

Justo había allí un grupo de 4 chicos y Vero le dejó el móvil a uno de ellos.

―¿Os importa hacernos una foto?

―Claro que no…

Nos abrazamos poniendo varias poses mientras saltaba el flash tres o cuatro veces y luego el chico nos devolvió el móvil. Estuvimos mirando las fotos y habían quedado genial, al momento me las envió Vero por el WhatsApp y yo le mandé a Dani dos de las que estábamos más sexys, Vero de frente luciendo tetas y yo de medio lado posando a lo Pataky, para que se me viera bien el culo. No era la foto que estaba pensando mandarle a mi chico, pues me hubiera gustado que fuera con algún desconocido mientras me agarraba de la cintura, pero aquella noche no había surgido la oportunidad.

Cris 1:18

Espero que te guste.

Luego estuvimos en la barra y nos bebimos otra copa más, se nos acercaron dos chicos y estuvimos hablando un rato con ellos, pero viendo que apenas mostrábamos interés se fueron rápido. Eran cerca de las dos de la mañana, se acercaba el momento que había estado esperando Vero toda la noche.

―Son las dos, cuando quieras vamos a La Cabaña…

―No hace falta que vayamos, si no quieres ir ―me contestó Vero.

―No, que me da igual…si habías quedado.

―Tampoco habíamos quedado en nada, es una tontería…

―Vaaaamos anda, que me apetece, allí siempre ponen buena música y es nuestra sitio favorito…

―Bueno, pero luego no digas que vamos porque he quedado con Hugo, eh…

―Que no digo nada…

Sobre las 2:30 llegamos a La Cabaña, un bar que había en el barrio en el que nos habíamos criado. Allí estaban Adrián y su grupo de amigos, junto con unas chicas, enseguida vi a la morena que hacía unas semanas se estaba enrollando con mi hermano, pero esta noche no parecían estar juntos, de hecho, Adrián hablaba con otra morena con la que tonteaba descaradamente. Por allí andaba Hugo que también charlaba con una rubia que tenía todo el brazo derecho tatuado. En cuanto nos vio nos saludó con la mano, antes de que se acercara mi hermano a nosotras, dándonos dos besos.

―Hola hermanita…

―Como que hermanita, oyes que soy la mayor, jajaja.

―¿Qué hacéis por aquí sin los novios?

―Pues anda, no les necesitamos para nada, hoy hemos salido solo de chicas.

―Muy bien, pasadlo bien…

―Espera Adrián, haznos una foto, anda…

Y le dejé mi móvil para que nos hiciera otra foto a Vero y a mí, cuando ya estaba lista, fue Vero la que dijo que si queríamos una juntos.

―Me parece una buena idea, hace mucho que no nos hacemos una foto de hermanos, ven aquí Adrián…

Y mi hermano se puso a mi lado agarrándome por la cintura, me acordé de Dani, que me había pedido una foto así y no sé por qué tuve una sensación muy extraña, morbosa, sucia, no sé muy bien cómo definirla. Quizás incestuosa.

En un movimiento gracioso me volví a girar como había hecho antes con Vero, poniéndome de lado y mostrando mi culo a la cámara y casi instintivamente Adrián estiró la mano cubriéndome el culo sobre el vaquero blanco, pero sin llegar a tocarme y poniendo una cara de asombro mientras abría la boca. Así Vero nos hizo dos o tres fotos con esa pose.

―Oyes tú, sin tocar, ehhhhh…

―No he tocado, jajajaja, aunque ahora sí ―dijo mi hermano plantándome la mano en el culo.

Así Vero nos hizo otras tres fotos mientras Adrián me sobaba medio en broma.

―¡¡Que buena estás hermanita!!, ¡¡menudo culo!!

―Anda quita, menudo ligón estás tú hecho…seguro que ya tienes alguna esperando para esta noche…

―Puede ser…

―¿Estás saliendo con la morena esa del otro día?, aquella de allí…

―¿Lucía?, no, es solo una amiga del grupo, de vez en cuando follamos y ya está, pero sin compromiso…

―¿Y con quién estás hoy?

―Hoy estoy con Paula…

―Ya te vale, como sois los jóvenes de hoy en día…tenéis muchas amigas, no quiero ni preguntarte con cuantas de esas de ahí has estado.

Adrián comenzó a reírse mientras se rascaba la barbilla con cara de pillo.

―¡¡Venga no me fastidies!!, ¿con todas?

―Eso no se dice.

―Serás cabrón…y encima son todas guapísimas, a unas cuantas las he visto por el gimnasio…

―Pues no preguntes…sí, es verdad son guapas, aunque si te digo la verdad, ehhhh, ninguna está tan buena como tú…jajajaja…

―¡Oyes que soy tu hermana!…

―¿Y qué?, ¿qué pasa que no te puedo decir que tienes el mejor culo del gimnasio?, mis colegas también lo dicen, ehhhh…

―¿Cómo, cómo?, ¿qué es eso de que tus colegas dicen…?

―Sí, que dicen que de todas las chicas eres la que mejor culo tienes, ya sabes, a veces salen esos temas de conversación en los vestuarios del gimnasio…

―O sea que habláis de mi culo y tú no les dices nada a tus amigos? ¿no te da vergüenza?

―Pues no, ¿por qué?…

―Anda que ya te vale y me lo sueltas así, como si nada…

―¿Qué quieres que te diga?, además ¿sabes una cosa? ―dijo acercándose a mi oído.

―¿Qué me vas a decir?

―Pues que tienen razón, ¡¡tienes el mejor culo y con diferencia!! ―dijo volviéndomelo a tocar, pero está voz palpando fuerte mis glúteos.

―¡¡Quita anda!!, que ya lo que me faltaba, mi hermano tocándome el culo ―dije apartándole la mano.

―No te enfades Cris…

―Anda vete a follarte a alguna de tus amiguitas, idiota ―le dije en bromas.

―Me voy, pero porque me echas…

―¿Qué pasa, te quieres quedar conmigo toda la noche o qué?

Adrián se encogió de hombros y dando un trago a su Coca Cola Zero me soltó.

―Pues no me importaría.

Entonces me le quedé mirando fijamente, aquella frase no me gustó ni un pelo. Una cosa era tontear un poco e incluso que me tocara el culo inocentemente y otra insinuar que se quedaría conmigo toda la noche, con el mensaje que eso llevaba implícito. O lo mismo no quería decir eso y yo lo había malinterpretado, al fin y al cabo, había sido yo la que le había ido a buscar para hacernos la foto y luego había posado mostrando mi culo e incluso dándole pie a Adrián a que me lo tocara. Me quedé mirándole seria.

―¿Qué quieres decir con eso?

―¿Tú que crees?

―¡¡Adrián!!, ¿pero de qué vas?, es que no sé qué me quieres decir…no sé qué estás insinuando…

Justo en ese momento volvió Vero con las copas.

―Pues ya estoy aquí…

Adrián y yo nos mirábamos fijamente. Yo intentaba aparentar enfado, pero mi hermano tenía una medio sonrisa de suficiencia y seguridad en sí mismo, con la confianza del que sabe que prácticamente ninguna chica le rechazaba. Entonces le vi como un crío de 21 años, joven, guapo, cansado de tirarse cada fin de semana a alguna de sus amigas y que necesitaba ponerse retos más difíciles, casi imposibles.

¿Y qué reto más difícil había que intentar follarse a su propia hermana?

―Pero ¿qué os pasa, ya habéis discutido? ―preguntó Vero.

―Os dejo, luego nos vemos…

―Que si interrumpo me voy…

―No tranquila, ya me voy yo ―dijo Adrián.

Entonces volvió a acercarse a mí y me dio un beso en la mejilla.

―Y sí, estaba insinuando eso que estabas pensando ―me susurró al oído.

Y se fue dejándome con cara de tonta y la mirada perdida.

―Tomas Cris, pero ¿qué te pasa?, parece que has visto un fantasma…

―No nada, nada…

―Anda que vaya magreo te ha pegado antes tu hermano en las fotos, ¡¡joder que envidia!!, ya me gustaría que me hubiera tocado a mí así…

―Vale Vero, deja el tema…

―Joder, sí me habéis puesto hasta cachonda…

―¡¡Vero!!, para ya…

―Es que estoy que 

ufffff

f, mira Hugo que bueno está…

―Vete a hablar con él anda, que lo estás deseando…

―De eso nada, que venga él a hablar conmigo, no te fastidia.

―No sé yo si vendrá, parece que hoy ya tiene compañía…

―Vas a comparar esa conmigo, jajajajaja.

―Jajajaja.

Efectivamente Vero se quedó conmigo y media hora más tarde Hugo se acercó hasta nosotras.

―Hola, ¿qué tal chicas?

―Pues bien…

―¿Qué tal Vero el masaje de ayer?, ¿estás mejor?

―Desde luego, me quedaste genial…

―Me alegro…para eso estamos…y tú Cris puedes volver cuando quieras también…

―Gracias Hugo, ahora de momento estoy bien…

―¿Queréis tomar algo?

―Sí claro, vamos a pedir…

―Ahora vuelvo, me voy al baño un segundo ―les dije yo.

Dejé a Hugo y a mi amiga solos yendo en dirección a la barra mientras yo entraba en el wc de las chicas. Todavía le estaba dando vueltas a lo que me acababa de pasar con Adrián, no sabía muy bien cómo interpretarlo, ni que hacer. Mi hermano me había insinuado que estaría dispuesto a tener relaciones conmigo, justo después de decirme que sus amigos y él comentaban en los vestuarios que tenía el mejor culo del gimnasio. Saqué el móvil y tenía un mensaje de Dani desde hacía más de una hora.

Dani 1:23

Mmmmmmmmmmmmm, menuda foto, estáis ligando mucho?

Entonces miré las fotos que con mi móvil nos había hecho Vero a Adrián y a mí, por un momento estuve hasta a punto de borrarlas, pero luego tuve una idea mejor, cogí una en la que me tocaba bien el culo y la edité rápido pixelando a mi hermano la cara y el cuerpo, así no se podía adivinar quién era el que me tocaba y se la mandé a Dani. No sabía ni lo que estaba haciendo, primero me enfadaba con mi hermano, pero luego era capaz de mandarle esa foto a Dani. Además, no podía dejar de mirar las fotos que nos había hecho Vero, ¡menudo reportaje!, diez fotos de los dos, primero con Adrián agarrándome la cintura, luego yo de lado mostrando mi trasero a la cámara y por último mi hermano sobándome el culo. Sin querer se me había agitado la respiración y me desabroché el pantalón antes de sentarme a mear. Seguí mirando las fotos, mientras la música retumbaba fuera del baño, no tenía ninguna prisa en salir, no me apetecía nada estar delante viendo como Vero coqueteaba con Hugo. Cuando terminé me subí el pantalón, pero sin abrocharme, luego recibí un mensaje de Dani.

Dani 3:17

Joder Cris, ¿quién es ese?, ¿por qué le has tapado la cara?

Cris 3:18

Así te da más morbo, ¿no?, sin saber quién es…
Dani 3:18

Dime quién es, ¿es tu hermano?

Cris 3:19

Podría ser cualquiera, ¿qué más da?, igual es un desconocido, solo le he borrado para que no le veas, ¿te gusta cómo me soba el culo un desconocido?
Dani 3:19

Pues claro que no, después de lo de la otra vez que sabes que no me gustó, ¿y ahora me mandas esta foto?

Cris 3:20

Sí me encanta, que te enfades, pero que te excites a la vez, tranquilo que ya no estamos con esos chicos, ahora estamos solas Vero y yo
Dani 3:21

Me da igual que ya no estéis con ellos, si antes te ha tocado el culo…

Cris 3:22

Te voy a dejar, luego hablamos, no te enfades, un besito


Me metí la mano por dentro del pantalón y me acaricié el coño por encima de las braguitas, estaba excitada, el juego éste con Dani y mi hermano se me había ido de las manos, no quería estar tan caliente, pero no lo podía evitar, me imaginé a Adrián y a sus amigos hablando de mí en el vestuario, comentando lo redondo, perfecto y duro que tenía el culo. Me apoyé contra la pared sacando las caderas hacia atrás y gemí.

“Puta guarra de mierda”

Cerré los ojos sin dejar de masturbarme y comencé a fantasear con mi ex novio Rafa, cuando nos encerrábamos en los baños a follar como animales, él estaba de frente a mí con las manos apoyadas en los azulejos mirándome fijamente y me intentaba besar, yo me apartaba, para no dejar que lo hiciera.

―Pero ¿qué haces idiota?, ya sabes que tengo novio…

―Date la vuelta joder y bájate los pantalones…

Yo lo hice y me bajé los pantalones junto con las braguitas mientras me seguía tocando con los ojos cerrados, fantaseando cada vez más excitada, no tardé en sentir la polla de Rafa entre mis piernas y cuando giré la cabeza para besarle era Adrián el que estaba detrás de mí.

―Voy a follarte hermanita…

Aceleré el ritmo de la masturbación y cuando estaba a punto de correrme me detuve.

“No, no, ¿pero ¿qué estoy haciendo?”, dije subiéndome los pantalones y tirando de la cadena antes de salir sofocada de los baños, sin haber llegado al orgasmo.

Cuando regresé Vero estaba hablando con Hugo como me había imaginado, no quería estar con ellos en plan sujeta velas y mi amiga al verme levantó la mano para que fuera con ellos, me acerqué pensando en una excusa para dejarles solos.

―Tienes aquí la copa…

―Gracias…creo que me voy a tomar ésta y ya me voy…

―¿Ya?, pero si es muy pronto ―dijo Hugo.

―Así os dejo más tranquilos…

―Anda, ni se te ocurra irte y dejarme sola…

Al final me quedé con ellos, pero la situación era incómoda al estar los tres, no sabíamos de qué hablar y por cómo se miraban mi amiga y Hugo estaba claro que yo sobraba allí, me tomé la copa lo más rápido que pude y les dije que me marchaba a casa.

―Espera un momento ―me dijo Vero.

Pensé que me iba a decir que se venía conmigo, pero estaba equivocada, cada vez la veía con más ganas de terminar la noche con Hugo. Me acompañó hasta la salida.

―No te vayas Cris, como me dejes sola, no sé si voy a hacer una tontería…

―Yo me voy ya, tú haz lo que quieras…

―Joder Cris…¿qué hago?, 

ufffff

 no sé, estoy hecha un lío, es que le miro y p

ufffff

, que guapo te lo jura tía, que estoy cachondísima…mierda, mierda…

―¿Lo quieres hacer, ¿no?

―Sí y no…

―Yo me voy…

―Deja que por lo menos te acompañe hasta que llegue el taxi…

―Pues claro.

―Ahora vuelvo ―le dijo Vero a Hugo antes de dejarle solo en la barra.

Salí sin despedirme de nadie y estuvimos en la parada un rato hasta que llegó el taxi. Luego me di un abrazo con Vero. No nos dijimos nada, no hacía falta. Mientras se alejaba el coche mi amiga entró de nuevo en La Cabaña para quedarse a solas con Hugo. Fue lo último que supe de ella aquella noche de chicas.

Cuando llegué a casa sobre las cuatro de la mañana Dani me estaba esperando despierto.

―¿No tienes nada que decirme?

Cogí el portátil, el cargador del móvil y le enchufé al ordenador, luego busqué las fotos, le dije a Dani que se pusiera a mi lado, antes de ir pasando las fotos de la noche una a una, tampoco es que hubiera muchas, alguna que le había hecho a Vero sola, otras que me había hecho ella a mí, las que estábamos las dos juntas y las últimas de La Cabaña cuando me puse con Adrián. Las fui pasando todas, una a una en el ordenador y al llegar a la última volví a ponerlas mientras Dani miraba atento a la pantalla sin apenas pestañear, recreándose en cada foto.

―JO-DER…

Le saqué la polla del pijama y me agaché para metérmela en la boca, estaba tan empalmado que incluso sin usar las manos podía notar lo dura que la tenía. Me sujetó con las manos en la cabeza obligándome casi a chupársela sin dejarme apenas respirar.

―Te ha sobado bien el culo tu hermano, parece que la gustado tocarte…mmmmmmmmmmm….¿te ha tocado mucho?, ehhhhh, vamos sácate la polla de la boca y contéstame…

Yo lo hice y me quedé mirando directamente a los ojos de mi chico, a la vez que le pasaba la lengua por el capullo haciendo círculos sobre él.

―¿Te has puesto cachonda?, ahhhhhhh ―dijo Dani gimiendo cuando se la agarré con la mano incrementando la velocidad de las sacudidas.

―Mmmmmmmmmmm…

―Contéstame, joder voy a correrme Crissss, ahhhhhh…voy a correrme, mmmmm, diosssss, paraaaa, paraaaaaa, ahhhhhhhhh…no puedo masssssss…

Me la saqué dos segundos, lo justo para decirle mientras le seguía pajeando.

―Eso es, vamos córrete en mi boca, vamos hazlooo, mmmmm…

―Ahhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhhhhh, ―dijo Dani sujetándome la cabeza, mientras descargaba en mi garganta inundándomela con su caliente y espesa lefa.

Prácticamente le había obligado a correrse así, liberando la tensión acumulada toda la noche, luego hice que se tumbara boca abajo y le hice un pequeño masaje en la espalda, le conocía tan bien que sabía que a los tres minutos ya iba a estar dormido. Me quité de encima y tal y como estaba con los vaqueros blancos, sin cambiarme me fui a la cocina. Encendí un cigarrillo con la ventana abierta y miré el móvil para ver si tenía algún mensaje de Vero, pero nada. Cuando terminé volví a asegurarme que Dani estaba dormido y mientras volvía a la cocina ya iba desabrochándome los pantalones.

Apagué la luz y apoyada en la ventana con los pantalones a medio bajar saqué el culo hacia fuera metiéndome la mano entre las piernas. Cerré los ojos y gemí de placer, estaba rabiosa, excitada, con las pulsaciones aceleradas, tenía que reconocer que el que minutos antes Dani se hubiera corrido en mi boca había aumentado más si cabe mi calentura, pero no estaba así por él, estaba tan cachonda por Rafa, por Vero y por Hugo y sobre todo por Adrián. Me solté un buen azote en el culo, sonó duro y fuerte, gemí otra vez de placer y de dolor, así me lo hacía Rafa, me golpeaba duro hasta que el dolor se transformaba en placer, volví a azotarme el glúteo PLASSSS, “siiii, soy una guarra de mierda y voy a correrme”, entonces me acordé de la imagen de mi hermano el día que se estaba morreando con la morenita en La Cabaña y la empalmada que llevaba bajo el pantalón. Ahora estaba detrás de mí con esa potente erección y con la sonrisa de suficiencia que me había enseñado esta noche, se apoyó en mi hombro y escuché desabrocharse los botones de su pantalón uno a uno.

“Estaba insinuando eso que estás pensando, tienes el mejor culo del gimnasio y esta noche te lo voy a follar”

Luego me abandoné al orgasmo que me venía, lento, intenso y profundo, tenía los dedos empapados y me rocé con la uña del dedo corazón en el ano abriéndomelo un poco, me metí un dedo por el culo y con la otra mano volví a masturbarme. Me solté otro azote fuerte en el culo ¡PLASSSS! y cuando estaba a punto de correrme de repente se encendió la luz de la cocina y Dani se quedó sin palabras viendo cómo me pajeaba furiosa con las dos manos llenando todos mis orificios. Yo miré hacia atrás sorprendida, pero no podía más, me dio absolutamente igual, cerré los ojos y me corrí salvajemente moviendo las caderas en círculos.

―¡¡¡¡Pero…Crissss!!!!…

―Ahhhhhh me corroooo, ahhhhhh ahhhhhhh, me corrrooooooooo, ahhhhhhhhh…

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