ECONOMISTA

Capítulo 10

El sábado siguiente quedamos para cenar en casa de Luis y Vero, tengo que reconocer que nuestros respectivos habían hecho muy buenas migas entre ellos cuando se conocieron y Dani estaba muy a gusto cuando salíamos los cuatro. Aquella noche nos habían invitado a su casa, otras veces venían ellos a la nuestra.

Luis y Vero son una pareja genial, muy buena gente los dos, me encanta como se toman la vida y como hablan de todo con mucha naturalidad. Cuando terminamos de cenar nos fuimos al sofá y nos pusieron una copa. De vez en cuando nos deleitaban con alguna anécdota sexual.

―Anda que el otro día, me encontré a este pajeándose en el baño, ya le he dicho que por lo menos cierre la puerta ―dijo Vero en plan de broma.

―Eso te pasa por venir sin hacer ruido, jajajaja, pensé que estabas durmiendo la siesta.

―Te voy a dar yo a ti siesta.

―Tendrás tú queja, cuando no cumpla en la cama me puedes decir lo que quieras.

Eran muy graciosas estas cosillas que alguna vez nos contaban y también cuando se ponían a discutir, hablaban de sexo sin ningún complejo, Dani y yo nos cortábamos más, sobre todo por la parte de Dani que prefería guardarse esos temas para la privacidad.

―Oyes Dani, ten cuidado que éstas van mucho al gimnasio ahora ―le dijo Luis cambiando de tema.

―Ya, ya lo sé, menudo peligro tienen…

―A ésta le dan buenos masajes, desde que se los hacen no veas lo cachonda que viene y yo encantado, ¿y Cris no se hace masajes?

―No, de momento no, aunque quizás dentro de poco ―intervine yo y mirando a mi novio mientras levantaba las cejas con una sonrisa picarona.

―Ten cuidado Dani, ten cuidado, que cuando empiezan…

―La semana que viene tendré que empezar, tengo bastante cargado el glúteo y es verdad ―dije yo.

―Sí, ya, tú como Vero, pues vete preparando Dani, que le van a pegar un buen magreo a Cris…

―Pues a Luis le encanta que me hagan masajes ―dijo Vero.

―No, no me gusta el masaje, lo que sí me gusta es lo que cachonda que vienes después, jajajaja.

―Jajajajajaja.

―Vaya dos.

―Y por la cara que ha puesto Vero ya se ha puesto caliente de solo pensarlo, me parece a mí que esta noche cuando os vayáis va a haber tema ―bromeó Luis.

―Eso te gustaría a ti ―dijo Vero dando una patada en bromas a su novio.






Al rato nos fuimos para casa, al día siguiente teníamos comida familiar en casa de mis padres, a parte también venían mis tíos y dos primos, esas comidas ya le gustaban menos a mi chico.

―Y mañana a casa de tus padres, que pocas ganas ―dijo Dani mientras se ponía el pijama.

―¿Ya lo estás pensando?, anda olvídalo…ven aquí, que me han dado envidia Luis y Vero, yo también tengo ganas de temita esta noche…

―Mmmmmm, eso ya me gusta más…

―Sí quieres te cuento una cosita de lo que me pasó una nochebuena en una cena familiar, así te animas ―dije desnudándome y quedándome de pie frente a mi chico.

―Joder Cris.

―¿Quieres que te lo cuente o no?

―Claro…

―Tiene que ver con mi ex…

―Mmmmmmmmmmmmmm, vete más despacio…vamos a la cama, espera, todavía no me cuentes nada de él ―dijo Dani desnudándose también.

Nos subimos a la cama y Dani comenzó a hablar de Vero y de Luis, estaba claro que todavía no quería sacar el tema de mi ex, eso se lo reservaba para cuando ya estaba muy cachondo. Para empezar, le apetecía hablar de Hugo y lo que estaba pasando en el gimnasio.

―La semana que viene me gustaría ir un día contigo al gimnasio.

―¿Sí y eso?

―Pues para ver lo que hacéis allí, tiene razón Luis, en que tenéis mucho peligro Vero y tú, rodeados de tantos jovencitos con ganas de follaros.

―Eso te gusta, ¿eh?…que me miren el culo y luego se hagan pajas pensando en tu novia, ¿verdad que eso te pone muy caliente? ―dije masturbándole despacio.

Dani me acarició el culo con las dos manos y cerró los ojos, me lo tocaba con fuerza clavando sus dedos dentro de mis glúteos.

―Mmmmmmmmmmmm, este culo es solo mío, es solo para mí…

―¿No quieres que Hugo me haga un masaje?, yo creo que te encantaría…te pondrías muy cachondo de imaginarlo, estoy deseando que me lo pidas…

―Ufffffff Cris…

―Esta semana puedes venir con nosotros y mientras Hugo me hace el masaje me esperas fuera, ¿te imaginas esperándome mientras Hugo me soba bien el culazo como estás haciendo tú ahora?

―Joder Crissss…

―Te derrites solo de pensarlo…

―Este culo es solo mío, mío…

―¿Ah sí?, jajaja, llegas un poquito tarde, mi ex me lo folló muchas veces antes que tú…

―Joder, joder, no me digas eso…

―¿Te apetece hoy? ―dije sin dejar de masturbarle.

―Que sí me apetece el que…

―Pues eso, metérmela por detrás, como dices que soy una chica mala…

―Sí, me apetece mucho, hoy te voy a dar por el culo a cuatro patas, te lo mereces por ser tan zorra…

―Pero antes tengo que contarte la historia de mi ex, lo que pasó una nochebuena antes de la cena familiar…

―Sí, vamos cuéntamelo, cuéntamelo ahora, pero no pares de meneármela, puffff…



Con Rafa cualquier sitio era bueno para ponernos a follar, un piso, en el coche, en el descansillo del portal, un parque, en los baños de la disco y otro de los sitios donde más lo hemos hecho ha sido en el bar de un amigo suyo. era el típico bar de barrio, allí se pasaban las horas muertas muchos de los amigos de Rafa y también sus chicas.

Tenía como una especie de almacén grande en la parte de atrás que usaban de picadero, el dueño lo había preparado con un sofá grande y bastante cómodo, lo tenía bien apañadito para llevarse allí a las chicas.

Muchas veces nos dejó el sitio a Rafa y a mí, follamos en ese sofá un montón de veces, pero claro no éramos los únicos del grupo de sus amigos que entrábamos al almacén. Recuerdo otra pareja amiga de Rafa que también pasaba dentro y cuando había poca gente en el bar el dueño bajaba la música y se les oía follar perfectamente, mientras se reían todos…”como chilla la puta” es lo que pensé la primera vez que los escuché.

Al principio me hizo gracia, pero luego caí en la cuenta de que nos harían lo mismo a Rafa y a mí cuando entrábamos a follar, posiblemente el dueño y sus amigos escucharían mis gemidos y sobre todo los azotes tan fuertes que me soltaba Rafa. Pensar eso hacía que me pusiera más cachonda y cuando entrabamos intentaba jadear bien alto, quería que supieran que era la chica de Rafa…y también lo zorra que me portaba cuando estaba con él.

Al poco de empezar a salir con Rafa, cuando íbamos a ese bar, yo veía como otras parejas entraban al almacén y recuerdo que pensaba lo guarras que eran esas tías, que no se cortaban en entrar a follar delante de todos, no las tenía muy bien consideradas a aquellas chicas, me parecían chonis de barrio, la mayoría sin estudios, sin trabajo y yo era un poco la nota discordante entre ellas. En privado me llamaban “La pija”.

Aunque me creía superior a ellas, en verdad no era tan distinta, yo también era una chica de barrio, clase media, solo que ellas me veían distinta porque iba a la universidad, pero unas semanas más tarde de esa primera vez que acompañe a Rafa al bar, era yo la que estaba con mis pantalones de marca por los tobillos mientras Rafa me follaba en ese sofá por el que habían pasado “las chonis”.

Un día en nochebuena quedé con los compañeros de universidad a tomar una botellita de champan antes de la cena familiar, lo solíamos hacer como tradición y después me pasé por el bar de su amigo para brindar también con Rafa y su grupo de colegas, luego tenía que ir a cenar a casa de mis tíos.

Pero esa noche Rafa estaba algo contentillo e insistió en que quería entrar a follar al almacén, yo le dije que no me daba tiempo y que no me apetecía, pero al final entramos. Rafa estuvo bastante agresivo aquella nochebuena, me follo como un salvaje poniéndose detrás de mí, después me echó un salivazo entre los glúteos y me dijo que me iba a dar mi regalo de Papá Noel. Una follada por el culo.

Estuvo como unos 10 minutos destrozándome literalmente, azotando mis nalgas, me folló todo lo duro que pudo, mientras yo estaba más pendiente de irme a cenar con la familia, aunque al final no pude evitar correrme mientras Rafa descargaba todo su semen dentro de mí. Me dejó hecha polvo, menudo dolor.

Salimos rápido del bar y Rafa me acercó donde mis tíos con la moto, cuando llegué ya estaban todos mis familiares sentados a la mesa, yo llegaba con unos coloretes importantes en la cara, creo que me puse más roja pensando que todos me miraban y notaban algo raro en mí, aunque no me dijeron nada, solo que estaba muy guapa.

Nos sentamos a cenar en la mesa, ahora tenía que ser una chica buena, y sin embargo 15 minutos antes estaba con una polla dentro de mi culo, mientras me lo azotaban fuertemente.

Durante toda la cena pude sentir el semen de Rafa dentro de mí escurriéndome un poco entre las piernas. Cuando pude ir al baño a limpiarme tenía las braguitas echas un asco de su esperma. Aquello me puso más caliente todavía.




Dani no podía más, me detuvo la mano con la que le estaba masturbando y me dijo que me pusiera a cuatro patas.

―Te vas a enterar…menudo culo se te está volviendo a poner desde que vas al gimnasio ―dijo abriéndome los glúteos con las manos.

Me metió un dedo dentro del ano y ese fue el único preliminar que hizo, tenía muchas ganas de follarme, la historia de Rafa le había puesto muy caliente, lo mismo que a mí al recordarla. Yo estaba a cuatro patas y movía las caderas de un lado a otro, mirando hacia atrás con cara de vicio.

―Venga, ¿me la vas a meter, no puedo aguantarme más?, me he puesto muy cerda contándote la historia…

―¡Joder cállate, no me digas eso!

―¡Vamos cariño!, ¡métemela!

Dani me restregó varias veces su polla entre los glúteos y haciendo presión consiguió clavármela por el culo, me sujetó por las caderas dispuesto a follarme, pero apenas se movía, no sabía que le pasaba.

―¡Vamos, fóllame, fóllame!, ahhhh, ¿qué haces?, ¿por qué no te mueves? ―le pregunté lanzando mi cuerpo hacia atrás.

―Para, para…ahhhhhhhhhh, para, ahhhhhhhhhhhhhhh, espera, espera…no te muevas…

Pero yo no dejaba de empujar mi culo contra su cuerpo haciendo que su polla entrara y saliera de mí, Dani me acarició el culo con la mano y cerró los ojos, yo miré hacia atrás y por la cara que tenía mi chico sabía que ya estaba reteniendo su orgasmo, no podía más.

―¡Joder, joder!, ¡¡¡mierda, mierda!!!, ¡¡¡para, para!!! ―dijo sacándola de repente y apretándosela fuerte por la base para intentar no correrse.

Pero yo seguía moviéndome delante y atrás golpeando fuerte con mis glúteos contra sus huevos. Dani se estrangulaba la polla y cerraba los ojos, pero no pudo evitar que el cerebro le mandara la señal a sus huevos.

―¡¡¡No, nooooo, noooo joder!!! ―y al fin soltó la mano que ahogaba su polla dejando salir el semen.

Enseguida noté como me bañaba el culo con su caliente corrida, mientras yo seguía moviendo las caderas golpeando contra su cuerpo.

―Ahhhhhhhh, noooo, nooooo, lo siento Cris, joder se me ha escapado ―dijo tumbándose a mi lado.

―Te vuelves loco cuando te hablo de Rafa, jajaja, no me has podido follar ni cinco segundos…

―No, no es eso, es que es ver tu culo y p ff, además antes me has pajeado de maravilla, me habías dejado a punto ya cuando te has dado la vuelta…

―Sí, sí, eso será…pues ahora me debes un orgasmo, así que quiero que me comas bien el coño y juegues con tus dedos, me has dejado a medias, vamos ven aquí…límpiame antes la espalda y el culo que no quiero poner perdida la cama cuando me dé la vuelta…

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