MOISÉS ESTÉVEZ

Le confesé a mi padre lo que había hecho con algo de temor, pero ni
puta cuenta – hacerme con un arma – Estaba tan borracho que ni siquiera me
escuchó. No estar sobrio era lo único que le importaba, eso y de vez en cuando
sacudirle a mi madre. Yo hasta ahora me había librado, aunque cada vez que
ella sufría la ira de aquel indeseable, era como si la paliza me la propinaran a
mí. Craso error cometió al no atender mi confesión – La próxima vez que toques
a mi madre te descerrajo un tiro…

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s