ANA MARÍA OTERO

Recuerdas, meditas.

¿Quién es esa persona

a la que tan pacientemente esperas?

¿Es alguien a quien has perdido

o que tal vez nunca has tenido?

Quizás te recreas en un recuerdo,

o en un sueño del que nadie más es dueño.

Recuerdos, deseos o sueños

ante los que uno se siente indefenso.

Sí, lo sé.

Vivido o imaginado,

¿qué más da si igual se siente el daño?

http://anamariaotero.com

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