ÁLEX JIMÉNEZ

Hola de nuevo, soy Alex y os voy a contar una nueva experiencia, esta vez sucedió junto con mi  pareja, Bea. Fue durante un cursillo de monitores en el cual participábamos. Como ya sabéis por mi relato anterior  Bea y yo nos hicimos pareja mientras trabajábamos de monitores de tiempo libre. Durante este curso para reciclar a los monitores, tuve una experiencia única y maravillosa y os quiero hacer partícipes de lo que sucedió.

Bea y yo seguíamos colaborando juntos y continuábamos con las actividades al aire libre con los más pequeños. Cada vez que nos tocaba salir al campo de excursión, siempre elegíamos el mismo asentamiento para acampar y seguíamos el mismo itinerario. Por supuesto días antes, recorríamos el camino en bicicleta para asegurarnos de que todo estaba bien y ni que decir tiene, que cuando llegábamos a la orilla del rio, siempre hacíamos el amor en la hierba, como en nuestra primera vez. Era increíble lo mucho que disfrutaba con Bea, era una mujer extremadamente ardiente y fogosa, le encantaba el sexo y me lo demostraba a diario, no había día en que no hiciéramos el amor, cualquier excusa era válida para poder follar.

Follar con Bea era impresionante, era capaz de hacer que me corriera de gusto, sin ni tan siquiera tocarme con sus manos. Era una autentica experta en cabalgarme; se ponía encima de mí y tras ensartarse mi polla erecta, comenzaba un movimiento de mete saca a un ritmo bestial…….hasta que me corría.

Bea tenía el coño estrechito y sus paredes vaginales aprisionaban mi polla, dándome un placer indescriptible. Era capaz de correrse varias veces pero nunca paraba hasta ver como yo eyaculaba, lo cual siempre conseguía rápidamente…… ya que, era increíble sentir el glande de mi polla aprisionado y deslizándose a gran velocidad entre tanta estrechez.

Lo que más me gustaba de follar con Bea, era cuando me corría en su interior y a pesar de que ella sabía que me había corrido y que le había llenado de semen su coñito, no paraba y seguía subiendo y bajando sin parar……. Al final, como casi siempre, le tenía que rogar que parase entre gritos y jadeos.

Bea, que ya la conocéis de mi anterior relato, fue  la que nos apuntó a un cursillo de reciclaje para monitores de tiempo libre que se iba a celebrar en  el municipio. Sería durante un fin de semana e iríamos a un antiguo refugio forestal enclavado en plena naturaleza, a debatir las nuevas tendencias y tecnologías al alcance del personal encargado de organizar actividades para jóvenes.

La idea me pareció fantástica y era una buena oportunidad para compartir experiencias con monitores de otros lugares.

La cita tendría lugar el próximo fin de semana y todo hacía prever que el tiempo acompañaría, luciría el sol todo el fin de semana  y eso en pleno bosque era genial, para poder realizar actividades al aire libre.

Llegó el tan ansiado fin de semana y nos dirigimos al refugio en mi coche. Bea estaba espectacular, llevaba puesto un pantalón corto color caqui y una camiseta de tirantes de color blanco junto con unas botas de senderismo, parecía una  boy scout……Con esta indumentaria Bea reafirmaba que era una autentica modelo, lucia unas magníficas piernas que acababan en un perfecto culo y la camiseta mostraba unos pechos espectaculares. Estaba claro que iba a ser el objeto de muchas miradas…… Bea estaba acostumbrada, ya que, siempre se oía lo mismo entre los jóvenes participantes en las actividades que ella organizaba: “Jo….., que buena está nuestra monitora”

Yo por mi parte llevaba unos pantalones y botas de senderismo y una camiseta técnica, pero he de reconocer que Bea estaba guapísima, sexy y coloquialmente………. muy buena.

No sabíamos a quién nos íbamos a encontrar, ya que, era un curso al cual asistían monitores de toda la Comunidad Autónoma.

Llegamos sin dificultad y al aparcar el coche nos dimos cuenta de que no éramos los primeros, puesto que, ya había otros vehículos allí.

Bajamos nuestra maleta y al dirigirnos al refugio vimos a una monitora que conocíamos los dos, era Pilar, una monitora de un pueblo cercano, con la que ya habíamos trabajado anteriormente en una ocasión.

– Hola chicos, que alegría veros, dijo Pilar

– Hola guapa, dijo Bea, tú también por aquí?

– Sí, no sabía que vendríais vosotros, dijo ella.

– Hola Pilar dije yo, que bien ver a alguien conocido

– Pues sí, así ya sé con quién juntarme, dijo Pilar

Pilar era una mujer muy guapa también, tendría más o menos los mismos años que Bea, puede que alguno más, era una mujer alta, delgada, con una bonita figura. Iba vestida con una camiseta de tirantes color azul y unos pantalones de verano del tipo “perroflauta”. A través de la camiseta se marcaban perfectamente un buen par de pechos, una talla más grande que la de Bea por lo menos y esos pantalones dejaban al descubierto un culo, que a pesar de no ser tan redondito como el de Bea, sí que se veían dos cachetes muy sueltos y apetecibles, me imagino que gracias al tanga que llevaba. El atuendo se completaba con unas gafas de sol. Tanto a Pilar como a Bea les gustaba llevar gafas de sol y era difícil apreciar de qué color tenían los ojos.

Yo estaba contento, puesto que, por lo menos conocíamos a alguien y además Pilar y Bea hicieron buenas migas cuando trabajamos juntos, por no decir claro está, que si venía con nosotros iba a ser el hombre más envidiado de todo el curso. Eran dos mujeres muy guapas y sexys.

De repente mi imaginación echó a volar y mi polla dio un respingo, estaba deseando hacerme una paja pensando en Pilar y en lo buena que estaba.

Entramos y allí nos dieron el alojamiento, una habitación en la última planta al lado de la habitación de …..Pilar, efectivamente, que suerte la nuestra. Pilar subió con nosotros y nos enseñó donde se encontraba nuestra habitación. Nos despedimos hasta la hora de cenar y nos pusimos a deshacer la maleta.

– Que suerte hemos tenido de conocer a alguien eh? Dijo Bea.

– Sí, es cierto, no sabía que vendría nadie de la provincia, dije.

– Que suerte tienes….tío

– Y eso? Por qué?

– No me dirás que no te mola tener a Pilar cerca, ehhhhh……..dijo Bea, que ya he visto antes esa mirada de depredador……

– Yo? Que dices…..

– Sí, sí…..ahora hazte el tonto

Me acerqué a Bea con una sonrisa y le planté un beso en todos los labios, Bea abrió su boca y atrapó mi lengua, con la cual comenzó a juguetear. Mis manos sujetaron su culo y mientras, con mi cuerpo, me pegaba aún más a ella. Bea comenzó a sobarme la polla, a la vez que con la otra mano, desabrochaba los botones de mi pantalón. Bajó mis pantalones y mi bóxer de un tirón, dejándome con la polla tiesa frente a ella, Bea continuaba besándome y con una mano empezó a pajearme. Yo estaba muy excitado, puesto que, con Bea el sexo era increíble, además estaba enamorado de ella y la quería con locura pero también estaba excitado por el hecho de habernos encontrado con Pilar….

No soy un hipócrita y mentiría si dijera que no me gustaba Pilar, era una mujer muy atractiva y no me importaría follármela, de ahí lo excitado que estaba……

Bea seguía masturbándome, imprimía cada vez un ritmo más rápido, su mano subía y bajaba a un ritmo frenético, tuve que separar mis labios y rogarle que disminuyera la velocidad, puesto que, si no me correría enseguida.

Deslicé mis manos bajo su camiseta hasta llegar a sus pechos, suavemente comencé a acariciarlos, pasaba los dedos por todo su contorno hasta llegar a sus pezones, con las yemas de mis dedos sujetaba sus botones haciéndoles endurecer de inmediato. Bea estaba excitada, despegaba sus labios  y con cada caricia que recibían sus pechos se estremecía un poco más…..

Desabroché sus pantalones dejando que éstos cayeran al suelo, estaba preciosa con su tanga de color blanco, sus labios vaginales se veían perfectamente a través de la tela, deslicé un dedo por toda su raja y ésto hizo que Bea diera un respingo. Llevé mis manos a sus caderas y e hice caer su tanga a lo largo de sus piernas. La desnudez de Bea era indescriptible, aquellas piernas tan bien formadas, ese sexo tan apetecible, ese culo tan firme y redondo que era una tentación……

Atraje hacia mí a Bea, agarrando con mi mano su culo, mientras con la otra mano acariciaba su sexo, mis dedos abrieron sus labios vaginales y se abrieron paso sin dificultad…. Bea estaba empapada, sus jugos mojaban mis dedos y hacían que estos entraran y salieran sin dificultad alguna. Bea había dejado de masturbarme y gemía de placer con cada embestida de mis dedos.

Me puse de rodillas delante de ella y dejé de masturbarla con mis dedos para pasar directamente a saborear su coño con mi lengua, esto era algo que a ella le volvía loca, mi lengua buscaba su clítoris el cual estaba hinchado por la excitación y una vez localizado, comencé a chupar y lamer sin piedad…. Bea gritaba como una posesa, estaba tan excitada y recibiendo tanto placer, que se corrió de gusto mientras mi lengua lamía su botón. Sus jugos empaparon mi boca dejando en mí, un sabor delicioso. Si a ella le gustaba el sexo oral a mí me encantaba…..era increíble sentir como Bea se corría en mi boca.

Bea no era consciente que estábamos en un refugio  y que al lado nuestro, habría  un montón de gente alojada, entre ellas, Pilar….Yo estaba seguro que ella nos habría oído pero no le dije nada y continué con lo que estábamos haciendo.

Coloqué a Bea de espaldas a mi e  hice que se apoyara en el sillón que había en la habitación, con mis manos separé sus nalgas y comencé a lamerla el perineo. Mi dedo encontró su ano y empecé a jugar con él, primero haciendo círculos a su alrededor, luego introduciéndoselo en su vagina para poder sacarlo mojado por sus jugos y finalmente metérselo en  su ano con suavidad.

Bea estaba excitadísima, pero no se esperaba eso, se quedó muy quieta al sentir como mi dedo se introducía en su culo lentamente. Giró su cabeza con una expresión de sorpresa mientras yo la miraba con incertidumbre. Nunca habíamos practicado sexo anal, sí que es verdad, que alguna vez habíamos hablado sobre ello, pero no lo habíamos puesto en práctica. Yo no sabía muy bien cómo iba a reaccionar y por eso me quedé un poco parado esperando su reacción, eso sí, con mi dedo dentro de su culo….

Bea sonrió y esa fue la señal para que yo continuara.

– Ten cuidado vale!, me apetece que me folles por ahí, pero procura no hacerme daño,  dijo ella.

– No te preocupes cariño, si te duele paramos, contesté.

Continué con mi dedo haciendo círculos dentro de su culo, para intentar dilatar su esfínter hasta que noté que ya lo estaba un poco. En ese momento, cogí mi polla con una mano y me acerqué a ella, fue en el momento de sacar el dedo cuando quedó su agujerito un poco abierto y  aproveché para metérsela despacio. Yo no quería hacerle daño y lo hice con la mayor delicadeza que pude. Al principio costaba un poco, no estaba lo suficientemente dilatada para acoger mi polla erecta, pero empujando suavemente logre que mi glande se metiera dentro de su culo.

Bea notaba como mi polla intentaba entrar, estaba relajada pero no entraba, era demasiado gorda, sentía dolor y dejó escapar un pequeño grito cuando notó el glande de mi polla  entrar.

– Ahhhhhhh, que daño diossssss

– Para Alexxxx, me vas a romperrrrr

Yo deje de empujar y me quede quieto con mi glande ya dentro, esperando que Bea se acostumbrara  a tener mi polla dentro de su culo.

Para mí era un sueño, habíamos hablado de hacerlo por detrás pero nos daba un poco de miedo a los dos y ahora estaba follándome a Bea por el culo y esto no había hecho nada más que empezar.

Cuando Bea se acostumbró al dolor y a la sensación de tener mi polla dentro, me pidió que continuara. Empecé a embestirle despacio y fui testigo de cómo mi polla entraba totalmente en su culo, si Bea ya tenía el coño estrecho su culo lo era aún más, mi polla estaba aprisionada y el roce que producía al empujar era la mejor sensación que había tenido nunca…..

Mi polla se introducía lentamente mientras Bea se estremecía con cada embestida.

– Ahhhh, aaahhhhh….   Ahhhhhhh, gemía de placer Bea.

Poco a poco fui incrementando el ritmo, mi polla entraba ya sin dificultad en su culo, aunque Bea sentía que con cada empujón, se iba a abrir en canal. Estaba sintiendo una mezcla de placer y dolor al mismo tiempo, aunque al final se acostumbró y era el placer el que prevalecía.

Bea estaba disfrutando por fin y estaba contenta de haber sido Alex, con  el que perdiera la virginidad de su culo, ya que, él nunca le haría daño, sabía que tendría cuidado con ella.

Bea continuaba gimiendo cada vez más fuerte, sus gemidos se escuchaban perfectamente en todo el pasillo y casi seguro que en las habitaciones colindantes.

– Más fuerte Alex, dame  mássssss, aaahhhhhh que gustooooo, voy a corrermeeeeee

– Yo también, que gozadaaaaaaa, aahhhhhh me encanta follarte este culo, aaahhhhhh

Tanto Bea como yo gemíamos de gusto y el tono de voz fue incrementándose a la par que el placer que sentíamos. Llegamos al punto de no retorno y ambos nos corrimos de gusto a la vez. A Bea le temblaban las piernas y yo caí desfallecido sobre su espalda. Había sido maravilloso, una sensación única y placentera. Habíamos pasado del miedo inicial a disfrutar del sexo anal como nunca habríamos imaginado.

En la habitación de al lado estaba Pilar, estaba atónita por todo que había escuchado. Estaba claro que sus amigos estaban follando, pero había escuchado perfectamente como Alex le decía a Bea que le encantaba follarse su culo. Ella que siempre había querido ser follada por atrás…..y eran sus amigos, los que estaban al lado, quienes estaban follando.

Pilar había escuchado como gemían, sobre todo Bea, seguramente estaba disfrutando de un buen polvazo y quizás de un buen pollón.

Qué envidia sentía, llevaba una temporada sin follar, solamente se había masturbado de mil maneras; con sus dedos, con su consolador en forma de polla, con un vibrador que se había comprado por internet….pero llevaba mucho tiempo sin sentir una buena polla taladrándole el coño. Y saber que Alex le estaba dando por el culo a Bea era algo que le ponía más caliente si cabe.

Pilar se tumbó en su cama, aún tenía tiempo antes de ver a sus amigos para ir a cenar, se quedó completamente desnuda, abrió sus piernas dejando a la vista un precioso coño que estaba depilado por completo y mostraba unos abultados labios vaginales.

Pilar tenía unos pechos preciosos, más grandes que los de Bea e igual de redonditos. Cerró los ojos y comenzó a acariciarse el contorno de sus pechos, se imaginaba que era Alex el que con sus manos le estaba acariciando, después siguió con sus pequeños pezones, los cuales se pusieron duros de inmediato al sentir el tacto de sus yemas. Una mano se deslizó hasta su entrepierna, su dedo índice localizó sus labios y empezó a dibujar una línea de arriba a abajo haciéndole estremecer. Pilar estaba empezando a excitarse y continuaba imaginando que Alex era el dueño de ese dedo.

Acarició suavemente su clítoris y  un escalofrío recorrió toda su espalda, estaba excitada y sus dedos comenzaron a incrementar el ritmo, frotaban su botón a una velocidad endiablada hasta que Pilar no pudo evitar correrse de gusto, sus jugos empaparon sus labios y  sus dedos comenzaron a entrar en su coño sin ninguna dificultad.

Siguió masturbándose pensando en su amigo, se imaginaba en la habitación de al lado, siendo follada por Alex, sintió envidia de su amiga Bea, le encantaría cambiarse por ella, tenía que ser increíble ser amada y follada por ese hombre. No dejaba de pensar en cómo sería perder la virginidad de su culo, nunca lo había hecho por detrás y Alex hubiera sido el candidato ideal. Mientras pensaba todo esto, sus dedos no dejaban de moverse, entraban y salían de su coño velozmente hasta que Pilar sintió que volvería a correrse de gusto.

– Ahhhhhhh, aaaaaahhhhhhhhh, me corrooooooo, gritó Pilar.

Ella misma se dio cuenta de lo fuerte que gritó, pero no pudo evitarlo……se estaba corriendo como nunca, pensando en Alex. Su coño chorreaba y la cara interna de sus muslos estaba empapada con sus jugos. Pilar quedó exhausta encima de la cama, su corazón palpitaba a una velocidad increíble. Había sido un orgasmo brutal……..

Alex que estaba en la habitación colindante, concretamente en el baño, oyó perfectamente los gemidos de Pilar y comprendió que su amiga Pilar acababa de correrse, de eso no tenía dudas…..

Bea y Alex se arreglaron para la cena y pasaron a buscar a su amiga Pilar. Alex llevaba unos pantalones de lino y una camiseta y Bea llevaba un vestido veraniego de tirantes. Pilar abrió la puerta de su habitación y Alex pudo comprobar lo buena que estaba, llevaba un vestido que sin ser lycra  se ajustaba perfectamente a su bonita figura, se marcaban perfectamente sus curvas, Alex se sintió afortunado por estar al lado de dos mujeres como aquellas, sería la envidia de todos los monitores. Juntos bajaron a cenar.

La cena trascurría sin novedad, la gente charlaba animadamente y tras las presentaciones comían a la vez que intercambiaban opiniones y experiencias. Yo estaba sentado entre “mis” dos chicas, estábamos en el extremo de la mesa ocupando los últimos sitios. Yo no  dejaba de mirar a ambos lados, ya que, la conversación era amena entre nosotros y  además tanto a Bea como a Pilar se le marcaban los pechos perfectamente, yo sabía que Bea no llevaba sujetador primero porque no le hacía falta (tenía los pechos erguidos) y segundo porque me había vestido con ella, pero me di cuenta que Pilar tampoco llevaba. Su vestido ajustado mostraba perfectamente el contorno de sus pechos y unos pequeños pezones.

Con esta situación mis ojos no paraban de mirar a ambas mujeres y mi imaginación empezó a volar una vez más…….

Acababa de follarme el culo de Bea y volvía a estar excitado, me encantaba estar al lado de estas dos espectaculares mujeres, mi polla comenzó a endurecerse sólo de pensar en lo increíble que sería follar con ellas a la vez. Cada vez pensaba más en ello. Lo cierto es que no era algo que pudiera pasar, pero me gustaba soñar y pensar en ello. Además si hacerlo con Bea ya era para mí una pasada como iba a aguantar con dos mujeres como esas a la vez……

Mi polla con tanto sueño erótico se puso dura como una piedra, mis bóxer no podían sujetar semejante erección y a través de mis pantalones de lino se marcaba perfectamente. Disimuladamente cogí la mano de Bea y la llevé por debajo de la mesa hasta mi calentura, Bea se dejó llevar y mostró una cara de asombro al notar lo duro que estaba mi pene. Sin dejar de mirar a Pilar con la cual estaba hablando, Bea comenzó a acariciar mi polla haciendo que ésta creciera un poco más si cabe. En ese momento se me ocurrió hacer una “locura”, mientras Bea seguía sobándome y poniéndome más caliente, me eché un poco hacía atrás para que se me viera mejor y le dí un golpe a Pilar con mi pierna. Pilar automáticamente miró hacia abajo y pudo ver como la mano de Bea sobaba mi polla. Bea al percatarse de lo ocurrido quitó su mano con rapidez dejando a la vista mi tremenda erección.

Pilar levantó su mirada hasta encontrarse con la mía, su cara mostraba asombro pero aun así, continuó mirando hacia abajo, creo que estaba encantada con lo que estaba viendo…………..

Llegamos al final de la cena y pasamos todos a un salón  para tomar una copa y seguir charlando. Bea y yo aprovechamos que Pilar estaba hablando con unos colegas para salir del edificio y dirigirnos al jardín trasero. Prácticamente me llevé de allí en volandas a Bea, continuaba muy excitado y no quería desaprovechar aquella ocasión. Apoyé a Bea contra un enorme árbol  y comencé a besarla.

– Ummmm como me has puesto cariño, dije.

– Me encanta cuando me tocas, continué.

– Anda que ya te vale!!  Pilar lo ha visto todo, vaya corte!!!! dijo ella.

– ¿y?

– Cómo qué y…..? Pues que se ha dado cuenta de todo, que vergüenza. dijo Bea

– No será para tanto mujer….. no creo que se asuste por lo que ha visto, dije.

Seguí besando a Bea y mis manos comenzaron a sobar sus tetas, estaba tan cachondo que quería follarla allí mismo. Sus pezones reaccionaron de inmediato a mis caricias, se pusieron duros y daba la impresión de que atravesarían la tela del vestido. Deslicé un tirante del vestido y al caer mostró su pecho en toda su hermosura. Acerqué mi boca hasta su pecho y comencé a lamer suavemente su pezón, estaba delicioso, sabía a gloria……pasé mi lengua por todo su contorno, hasta que, introduje parte del mismo en mi boca, era una auténtica delicia………

Bea gemía suavemente, estaba encantada con mis atenciones, apoyada en el árbol cerraba los ojos y se dejaba hacer.

Cogí a Bea con ambas manos y la aupé, seguía con la espalda apoyada y se aferró a mi cuello. Con una mano desabroché la lazada de mi pantalón y me bajé tanto el pantalón como el bóxer saltando mi polla como un resorte. Aparté el tanga de Bea con la mano y sin quitárselo siquiera se la metí con una fuerte embestida

– Aaahhhhh, gimió ella.

Bea estaba lubricada, por lo que mi polla entró sin dificultad, estaba tan caliente que no quería alargarlo mucho. Quería follarla allí y ahora. Dejé caer un poco a Bea y esta se acopló perfectamente a mi polla. Mis embestidas se sucedían con rapidez, quería que se convirtiera en un polvo salvaje.

– Aaahhhhh, aahhhhh, aaaaaahhhhh, Bea cada vez gemía más fuerte.

– Me encanta follarte cariño, aahhhh que gusto, dije yo.

Mis manos sujetaban su culo mientras seguía follándola sin parar. Quería que ella se corriese rápido y yo también quería hacerlo, estaba muy cachondo por todo lo que había pasado en la cena.

– Ten cuidado, aún me duele el culo, dijo Bea.

Cuando estaba a punto de responder, me di cuenta que a mi derecha se movía algo, había visto una sombra detrás de un arbusto cerca de allí. Yo seguí embistiendo a mi chica pero mi cerebro estaba alerta. Estaba convencido de que alguien estaba observando como follábamos pero a Bea no le dije nada para no asustarla ni para terminar, deseaba por encima de todo, follarme a Bea allí mismo y me daba igual quien me viera. Bea seguía gimiendo….

-Aahhhhhhh, me voy a correr Alex- Que gustoooooo

– Aaaaahhhhhhh me corrrooooooooo, aaahhhhhh

Yo estaba disfrutando como nunca, sentí claramente como Bea se corría, mis huevos chocaban con su coño y oía un chapoteo cada vez que la embestía.

De repente a un par de metros de mí, escondida tras un arbusto del jardín vi claramente como Pilar asomaba su cara y nos observaba. Estaba tan cerca que tenía una visión privilegiada de nosotros. Yo no quise descubrirla y miré para otro lado haciéndome el despistado. Aunque esta visión sirvió para dar rienda suelta a mi imaginación.

Vaya situación…….yo follando con Bea y mientras ésta se corría de gusto, tenía a mi amiga Pilar de voyeur, siendo testigo de todo…….ufffffffffffff

Mi mente dio un giro de trescientos sesenta grados a la situación, dejé de embestir a Bea y ante el asombro de ésta le dije:

– Bea quiero correrme en tus tetas, me dejas?

Esto lo dije bien alto para que Pilar fuera testigo de todo y no se perdiera nada. Bea que estaba tan excitada como yo, accedió a mi petición. Dejó de colgarse de mí, sacando mi polla de su encharcado coño.

Deslizó sus tirantes del vestido y éste cayó dejando su torso a la vista, tenía unas tetas preciosas que esperaban ser embadurnadas con mi leche y eso me excitó aún más. Bea se agachó hasta que su boca quedó a la altura de mi polla y comenzó a chupar mis huevos mientras con la mano me masturbaba, acto seguido dejó de masturbarme para coger mi pene con sus labios y empezar una espectacular mamada, sus labios se centraron en mi glande, chupaba con maestría y jugaba con su lengua haciéndome estremecer.

Pilar miraba furtivamente a sus amigos, escondida tras el arbusto veía perfectamente a través de las hojas como Bea se la estaba chupando a Alex. No podía negar que estaba excitada, había salido en busca de sus amigos tras charlar con un colega en el salón y se había encontrado con aquella situación en el jardín, los jadeos de Bea le habían delatado y ahora estaba allí espiando a sus amigos y ya no podía irse sin riesgo de ser vista.

Bea tenía unas tetas preciosas, un poco más pequeñas que las suyas pero eran firmes y tenían una aureola y unos pezones preciosos. La polla de Alex era magnifica, de un buen tamaño y estaba depilada lo mismo que sus testículos, lo cual le daba un aspecto apetecible. Pilar estaba cada vez más caliente, viendo como Bea se la chupaba. Se imaginaba que era ella la que lo hacía y eso le ponía cachonda. Comenzó a tocarse bajo el vestido, apartó su tanga y sus dedos comenzaron a jugar con su clítoris mientras seguía disfrutando del espectáculo. Su coño reaccionó de inmediato humedeciéndose por la excitación. Con un dedo frotaba su botón, haciendo círculos sobre él, mientras se introducía otro dedo en su vagina. Pilar seguía mirando como Alex seguía gimiendo por el gusto que estaba recibiendo, su cara lo decía todo. Sus dedos incrementaron el ritmo hasta que llegó el esperado orgasmo.

– aahhhhhhhhh gimió Pilar sin poder silenciar su voz.

Alex que estaba pendiente del arbusto, oyó un gemido ahogado y pensó de inmediato que su amiga Pilar hacía algo más que mirar.

Bea estaba absorta de todo lo que ocurría a su alrededor, estaba haciéndole una magnifica mamada a su chico, notaba como Alex gemía de placer y eso le encantaba. Decidió incrementar el ritmo para que por fin llegara al orgasmo.

Alex sabía que no aguantaría mucho más, saber que Pilar estaba siendo testigo de todo e incluso intuir que se estaba tocando era algo tremendamente excitante, por no decir, lo bien que lo estaba haciendo Bea, su chica no paraba de chupar y sentía ya próximo el momento de eyacular. Alex acariciaba los pechos de Bea con sus manos, pellizcaba los pezones con delicadeza y llegó el momento de no retorno.

– Bea, me voy a correr yaaaa

Bea dejó de chuparle la polla a Alex y pasó a cogerla con su mano para culminar la paja, tras un par de movimientos Alex arqueó la espalda sintiendo una descarga a lo largo de la columna vertebral. Bea al ver el gesto, supo que la corrida estaba a punto de llegar, se incorporó un poco más haciendo que sus pechos quedaran a la altura de su miembro y esperó a que Alex se corriera de gusto.

La corrida llegó de inmediato, varios chorros de semen cayeron directamente en los pechos de Bea dejándoselos totalmente impregnados.

– Aaaaahhhhhh, yaaaaaaaaa, me corrooooooo, gritó Alex.

Bea estaba satisfecha, tanto por el polvo que había echado con Alex, como por la excelente felación que le había hecho a su chico. Ver a Alex correrse de aquella manera le hacía sentir bien.

Pilar por su parte estaba excitadísima, ver como Alex se corría de gusto y encima, ver cómo había puesto a Bea perdida de leche, era algo que le excitaba. Nunca había estado con otra mujer pero en esos momentos le dieron ganas de abalanzarse sobre Bea, besarle los labios, comerle la boca y distribuir todo el semen de Alex por sus pechos.

Bea y Alex se arreglaron y volvieron al refugio. Alex antes de entrar volvió la cabeza y fue testigo de cómo Pilar salía de su escondite, arreglándose el vestido. Se vieron luego los tres en el salón. Pilar y Alex se miraban mientras ambos pensaban en lo que acababa de ocurrir, su cuerpo estaba en el salón pero su mente no estaba allí precisamente.

El cursillo transcurrió con normalidad y el penúltimo día  celebramos una cena de despedida. Organizamos la cena en un restaurante cercano, la cena se desarrolló en un ambiente agradable y luego llegó el turno de bailar un poco, había una pequeña discoteca y allí nos tomamos unas copas relajadamente. Tanto Pilar como Bea bailaron un montón, llevaban unas copas encima y a las dos les encantaba bailar. Bailaron con muchos compañeros y éstos se mostraban encantados, ya que, las dos iban vestidas muy sexys y junto con su belleza eran las dos mujeres que más destacaban del grupo. Yo por mi parte me reservé un poco con el tema de la bebida, tomé un par de copas pero no quise más, puesto que, tenía en mente un plan y no quería que el alcohol lo arruinara, necesitaba estar a tope.

Llegó el momento de irnos y fui a buscar a mis dos chicas, llamamos a un taxi junto con un compañero para que nos llevara de vuelta al refugio. Montamos en él, ocupamos el asiento trasero y yo me puse entre Bea y Pilar, ambas estaban contentas y entre risas contaban como lo habían pasado bailando. Bea se movía constantemente y se acercaba a Pilar para contarse cosas al oído, estallando en carcajadas después. Tenían el puntillo típico del alcohol y se lo estaban pasando de miedo. Pilar tampoco paraba quieta y se arrimaba a mí para poder cuchichear con Bea.

Esta situación me encantaba, tener a estas dos mujeres tan guapas y sexys tan cerca, era una gozada. Se acercaban, me tocaban, sentía sus cuerpos pegados a mi……mi polla no tardó en reaccionar y se puso dura de inmediato.

Bea se puso a besarme y notó con claridad la dureza de mi miembro, dejó de besarme para acto seguido hablar con Pilar en bajo. Ambas volvieron a reírse y esta vez observé como Pilar miraba mi entrepierna con descaro, después miró a Bea  y tras un gesto de fingida sorpresa volvió a reírse. Bea continuó besándome, esta vez no se cortó nada y sus labios no se separaron de los míos, jugaba con mi lengua y la succionaba con pasión. Yo cerré los ojos y me dejé llevar.

Bea al ver que yo la besaba con los ojos cerrados, tomó la mano de Pilar y la acercó a mi polla, dejándola caer encima, para posteriormente comenzar a acariciarla.

Yo sentí como una mano se posaba encima de mi miembro y comenzaba a sobarme, era increíble la sensación, por la excitación y por el sitio, no olvidemos que estábamos en un taxi y junto a nosotros había dos personas más……

Pilar estaba excitada y asombrada a la vez, su amiga le acababa de decir que Alex tenía la polla dura y tiesa como un garrote, cosa que le había hecho mucha gracia, pero no esperaba que le hubiera cogido la mano y se la hubiera dejado caer encima del paquete de su chico y mucho menos que le hubiera invitado a acariciársela. Alex dio un respingo al sentir como le sobaban la polla…….

Bea seguía morreándose y debido al puntillo que llevaba decidió dar un paso más, con una mano cogió el pantalón de Alex, primero soltó los botones y luego apartó el bóxer  y con la otra mano cogió la mano de Pilar que no paraba de acariciar el paquete de Alex y se la introdujo dentro de su bóxer. Pilar ahora pudo acariciar sin tela de por medio, el pene de Alex. Pilar estaba ahora ya totalmente desinhibida y muy excitada, paso de acariciar a masturbar directamente a Alex. Su mano subía y bajaba haciendo disfrutar a Alex mientras éste seguía besando a Bea sin percatarse de nada.

Alex intentó dejar de besarla pero Bea le cogió la cara y siguió sin separar los labios.

Pilar que estaba mojada por lo excitada que estaba, tuvo el impulso de meterse la polla de Alex en su boca y sin pensarlo así lo hizo, se metió todo el miembro en su boca y empezó a masturbarle con rapidez.

Alex al notar su polla dentro de la boca de alguien, se separó de inmediato de Bea para poder ver que es lo que pasaba. Vio estupefacto que era Pilar quien se la estaba chupando y siendo honesto, lo hacía muy bien. Esto le gustó tanto, que no hizo nada para acabar con aquello, dejó que Pilar continuase a pesar de que se encontraban en un vehículo con unos desconocidos.

Bea vio la reacción de Alex y permitió que su amiga continuase, hasta se permitió el acariciar la cara de su amiga con delicadeza. Pilar al sentir la caricia, levantó la mirada, sin sacar la polla de su boca, eso sí, y observó tanto la cara de Alex como la de Bea, él estaba disfrutando y ella sonreía como dando su aprobación.

Pilar tuvo que parar enseguida, puesto que, estaban llegando ya al refugio y tanto el taxista como su compañero no podían darse cuenta de nada.. Alex volvió a recomponer su ropa y al terminar se acercó a Pilar, le dio un cálido beso en la boca y de sus labios salió un:

– Gracias guapa, ha sido maravilloso, me ha encantado.

Llegaron al refugio, pagaron y tras despedirse de su compañero subieron a la última planta hacía sus habitaciones. Bea y Pilar iban agarradas y se iban contando confidencias entre risas, yo iba a su lado  abriendo camino por el pasillo hasta que llegamos a la habitación. Abrí la puerta y entré, dejando ésta abierta, noté como las chicas tardaron un poco más de lo debido pero no le di importancia.

Bea entró, llevaba de la mano a Pilar, una vez que entraron, ésta cerró la puerta  y ambas se plantaron delante de mí.

Bea se situó detrás de Pilar, desabrochó la cremallera de su vestido haciendo que éste cayera a sus pies, como no llevaba sujetador, Pilar quedó delante de Alex, simplemente vestida con un tanga negro de encaje. Estaba preciosa, su cuerpo era una delicia, sus bonitos pechos se mantenían firmes y erguidos desafiando la gravedad. Bea comenzó a acariciar los pechos de Pilar con una mano mientras que con la otra deslizaba sus dedos hacia su sexo, Pilar gemía de gusto con cada caricia, cerraba los ojos y se dejaba hacer.

– Te gusta  lo que te hago, Pili? Le preguntó Bea.

-Sssí me encanta, susurraba Pilar.

– Y a ti Alex, te gusta lo que ves?, volvió a preguntar Bea.

– Desde luego que sí, dije sin poder apartar los ojos de Pilar.

Bea había alcanzado con sus dedos el coño de Pilar y estaba introduciéndole dos de ellos, Pilar que estaba totalmente mojada sentía como éstos entraban y salían sin dificultad y cada vez disfrutaba más con sus acometidas.

Yo me desnudé de inmediato, mi polla estaba dura y creo que tan larga  como nunca la había visto. Era increíble tener a esas dos mujeres  allí delante. Me situé frente a Pilar que aún seguía con los ojos cerrados disfrutando de la masturbación de Bea. Suavemente tomé la mano de Pilar hasta acercarla a mi polla e hice que la cogiera. Pilar abrió los ojos al sentir el cálido tacto de mi miembro erecto, colocó su mano e inició una lenta masturbación. Bea seguía acariciando sus pechos, los cuales mostraban unos pequeños pero ya duros pezones. Mientras Pilar me tocaba yo aproveché para lamer esos perfectos pechos, mi lengua saboreaba todo su contorno hasta llegar al pezón, allí mis labios succionaban hasta sacar un gemido a Pilar.

-Ahhhh que gusto diosssss, me estáis llevando a la gloria, decía Pilar.

Bea dejó de masturbar a Pilar y cesó en sus caricias, para poder desnudarse también. Una vez desnuda se situó a mi lado, se agachó y comenzó a lamer mis testículos mientras Pilar seguía masturbándome, Bea alternaba mi polla con el coño de Pilar, al cual le dedicaba unas generosas pasadas con su lengua.

Pilar estaba enloqueciendo, estaba disfrutando como nunca lo había hecho, era la primera vez que una mujer lamía su coño y era delicioso, Bea sabía muy bien cómo hacerle disfrutar. Estaba muy excitada y pronto llegó su primer orgasmo. Avisó a su amiga de la inminente llegada pero ésta no hizo nada por apartarse, lo cual significó que Bea acabara con su cara empapada por los jugos de Pilar.

A Bea le encantó sentir la corrida de su amiga en su boca y cara, Pilar tenía un bonito coño depilado, sabía realmente bien y no le importó lo más mínimo ser empapada por semejante néctar.

Pilar dejó de masturbar a Alex y se agachó junto a Bea para entre las dos chupar y lamer la polla de Alex como era debido. Sus lenguas luchaban por cada centímetro de carne, lamían el glande con maestría, se encontraban y se mezclaban con lujuria.

Alex estaba alucinado, su chica y su amiga le estaban haciendo una mamada histórica, si Bea ya lo hacía bien, Pilar tampoco se quedaba atrás. Pero lo que más le alucinaba era ver como ambas se lamían y se besaban, nunca lo habría dicho, pero esto era un sueño que se estaba haciendo realidad.

Bea se levantó, cogió de la mano a Pilar y juntas se fueron al dormitorio, se acostaron en la cama y llamaron a Alex inmediatamente.

Cuando Alex llegó al mismo, vio a Bea con el culo en pompa, saboreando el coño de Pilar que estaba tumbada en la cama con las piernas abiertas recibiendo las atenciones de la lengua de Bea. Pilar gemía de placer, estaba muy mojada y su amiga seguía lamiendo su sexo, esta vez centrándose en el clítoris. Alex se colocó detrás de Bea, abrió su culo suavemente con sus manos y empezó a pasar su lengua por su sexo, Bea dio un respingo al sentir la humedad de la lengua, su sexo reaccionó de inmediato y por toda su espalda sintió un escalofrío. El coño de Bea estaba delicioso, Alex no dejaba de lamer y pronto sintió la humedad en su boca, Bea se estaba corriendo de gusto y lo había hecho sin previo aviso, ella seguía lamiendo el sexo de Pilar sin descanso.

Alex estaba tan excitado que dejó de jugar con su lengua, se incorporó y de un envite se la metió a Bea hasta el fondo, ésta gimió al sentir como la polla de Alex se introducía en su coño, Bea había notado como la polla de su chico estaba más dura y larga que de costumbre, lo achacó a la sobre excitación que tendría el pobre, nunca se habría imaginado lo que le estaba sucediendo aquella noche.

Alex seguía follándose a Bea mientras veía como su chica no paraba de lamer el coño de Pilar. Era algo que no olvidaría nunca, dos mujeres bellísimas dándose placer entre ellas y esperando ser folladas por él, ni en sus mejores sueños lo habría imaginado……

Bea estaba en la gloria sintiendo como su chico le estaba follando por atrás mientras ella saboreaba el húmedo coño de su bella amiga, Pilar volvió a correrse de gusto al ver como su clítoris era el objetivo de la lengua de su querida amiga.

– Ahhhhh me corro Beaaaaaa, que gustoooooooo.

Pilar arqueó la espalda y comenzó a convulsionar del tremendo placer que estaba sintiendo, de su sexo  salió un tremendo chorro que empapó la cara de Bea totalmente, Alex que fue testigo de aquello, imprimió más ritmo a sus embestidas hasta que logró sacarle a su chica un tremendo orgasmo.

– Me corroooooo yo también, aahhhhhhhhhhh dijo Bea entre grandes gemidos.

Alex dejó de follarse a su chica porque si continuaba, se correría él también y no podía dejar pasar la ocasión de poder acostarse con su amiga Pilar. Levantó a Bea y al oído le pidió permiso para follarse a Pilar, la situación le indicaba que así sería, pero no quería dar el paso, sin consultárselo a su chica. Este detalle le gustó a Bea y dio su aprobación con un cálido beso en sus labios.

Bea llevó su cuerpo hasta la cara de Pilar y dejó caer su sexo hasta que sus labios tocaron la boca de Pilar, ésta cogió la indirecta rápidamente y separando los labios vaginales con sus dedos comenzó a pasar su lengua por el sexo de Bea.

Pilar lamía con maestría y sentía la humedad de su amiga en su boca, Bea estaba tan excitada como ella, ambas se habían corrido varias veces y era delicioso el sabor que desprendía su sexo.

Pilar sintió unas fuertes manos agarrando su cuerpo pero no cesó en sus atenciones a Bea, notó como Alex se acomodaba a su cuerpo y de repente sintió como una polla dura y caliente entraba en su coño sin dificultad haciéndole estremecer. Hacía mucho tiempo que no sentía algo parecido, Alex empujaba con cuidado, se notaba que quería alargar ese momento todo lo posible y eso le encantaba, hubiera estado toda la noche con aquella pareja de amigos.

Según pasaba el tiempo Alex fue incrementando el ritmo, el coño de Pilar era tan estrecho como el de su chica y era increíblemente placentero sentir como sus paredes atrapaban su polla haciéndole sentir un  gusto indescriptible.

Bea anunció a su amiga la llegada de un nuevo orgasmo:

– Pilar, me voy a correrrrrr que gozadaaaa  aaaahhhhhhh

Bea se corrió abundantemente sobre la cara de su amiga, varios chorros empaparon su boca, aunque a ésta pareció no importarle, puesto que, no apartó su boca del sexo de Pilar en ningún momento.

Esta visión fue el detonante para que Alex llegara al orgasmo, no podía aguantar más, quizás en otro momento sí, pero aquella primera vez era suficiente para que su excitación llegara al límite.

-Me voy a correr chicas, ya no aguanto másssss.

Pilar apartó el sexo de su amiga de su boca, se incorporó, besó a Bea en la boca y le pidió por favor que le dejara ocuparse de Alex, Bea accedió y tras ver como su amiga se sacaba la polla de su interior fue testigo de cómo Pilar fue tragando cada centímetro del miembro de Alex, hasta que, desapareció totalmente en el interior de su boca. La cara de Alex cambió radicalmente, estaba recibiendo tanto placer que parecía que hasta sufría. Pilar no dejaba de succionar y su lengua jugaba con su glande hasta que llegó el momento de no retorno……

Alex sabía que había llegado el momento y así se lo indicó a Pilar:

-Yaaaa, Pilar  aaahhhhhh  me corrooooo diosssssss que placerrrrr   aaahhhhhh

Pilar no quería desperdiciar ni una gota del néctar de Alex y no cesó hasta que notó como su garganta se llenaba de semen, chorros y más chorros chocaban en  su boca. No quiso dejar escapar nada y se tragó toda la corrida no sin dificultad y  no dejó de lamer hasta que no vio la polla de Alex totalmente limpia.

Esa noche los tres durmieron en la misma cama abrazados como unos verdaderos amantes, aunque antes de dormirse Pilar le dijo a Alex que esto no había hecho más que empezar, que estaba deseando ser penetrada por el culo igual que había hecho con Bea.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s