PENÉLOPE

Los viernes me gustan, marcan el fin de semana, aunque los sábados trabajo, son más relajados. Llegué a mi apartamento y debía prepararme porque Mark venía a buscarme para ir a cenar. Así que sin entretenerme fui al dormitorio, me desnudé y pase al baño para darme una ducha. 

Wow, cuando me vi en el espejo, los pelitos del coño empezaban a asomar, buff no podía acudir a mi cita así, esta noche acabaría la noche con un buen polvo con Mark y me gusta sentir las yemas de sus dedos cuando rozan mi pubis. Tenía que depilarme, no había otra. 

Cogí la cuchilla rosa, especial para la mujer y apoye la pierna derecha él la taza del w.c. Y empecé con cuidado a quitar esos desagradables pelitos, pensaba… porque no inventaran alguna crema que te pongas y desaparezcan, porque no tengo tiempo para ir a hacerme un láser, bueno un día tendré que ir porque así no puedo seguir con estos contratiempos. 

Y así inmersa en mis pensamientos, miraba en el espejo y veía mi coño abierto, con el roce de la cuchilla y mis dedos abriendo los labios, me di cuenta que mi clítoris había crecido. No podía ser, se estaba despertando y no tenía tiempo…. cambie de pierna y empecé con la depilación por el otro lado, notaba un cosquilleo que me estaba avisando de que tenía que hacer algo. 

Termine la depilación y me toque el coño para notar la suavidad y para asegurarme de que no había quedado ningún pelo revoltoso. Que gustito, que suavidad, sin darme cuenta me estaba tocando más de la cuenta. Mis pezones se habían puesto alerta, instintivamente me los toque y me miraba en el espejo…..

No pude más y me dejé llevar, ummmmmm mi coño estaba mojado, goteaba ese líquido tan suave, metí un dedo y después otro, los sacaba al mismo tiempo que los pasaba por mi clítoris. Me llevé los dedos a la boca para sentir mi sabor…. no está salado, es suave y fino. Lo olí…. huele bien, huele a mi sensualidad….. estaba en otro mundo, de pronto se había parado el reloj y seguí metiendo los dedos y sacándolos.

Me agache de cuclillas y mi coño se abrió del todo, ahora cabían tres dedos, ummmmm que placer, que sensación, empecé a mover mi cadera y los dedos más deprisa. Uff estaba a punto, pero quería probar el grifo del agua tibia a presión sobre mi coño. 

Me levanté y me metí en la ducha, abrí el grifo todo lo que daba y enfoque la presión a mi coño. Wow, que pasada, me erizo todo, abrí las piernas y metí dos dedos de mi mano derecha en la vagina y con la mano izquierda me apuntaba la presión, lo centré en el clítoris y no podía controlar el placer que sentía, quería tocarme los pechos pero me faltaban manos. Me apoye en la pared de la ducha y fui resbalando poco a poco, hasta quedarme sentada abierta de piernas. 

Movía la presión de arriba y abajo sin parar de meter y sacar los dedos. Sin poder remediarlo me corri fuertemente, fui consciente al despertarme mis propios gemidos. Ufff, fue bestial, saqué los dedos y los tenía empapados de mis jugos. 

Cuando me recupere un poco me di la ducha y salí corriendo a terminar de prepararme. 

www.womanpenelope.es

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