PENÉLOPE

Mi madre estaba siempre trabajando, era comercial y tenía que viajar mucho. Mi hermana y yo nos encargábamos de la casa, aunque vivía con nosotros el novio de mi madre pero es estaba siempre tumbado en el sofá, fumando hierva. 

Cuando cumplí los 18 años, ya era toda una mujer, totalmente diferente a mi madre, alta, guapa, buen cuerpo, pero sentía inseguridad y miedos, supongo que era debido a la soledad que sentía y a la falta de apoyo. Mi madre todo lo pagaba con regalos, comidas fuera, pero nada mas. Nunca tenía tiempo para escuchar nuestros problemas.

El mamarracho se pasaba todo el día colocado, algo hacia en la cocina. en invierno tumbado en el sofá tapado con mantas viendo la televisión, en verano lo mismo, pero desnudo en el sofá.

Al principio no me llamaba la atención, pero cuando empecé a conocer chicos, me fije en su polla. Una polla larga y siempre doblada, pero era grande, había visto en el instituto a algún chico en los baños o en el gym y no tenían ese tamaño, pero me fije los primeros días y lo comparé y después me olvidé. Era como mueble. 

En el instituto me daba miedo tener relaciones sexuales con chicos, no se porque, pero me daba miedo, así que cuando empecé a tontear con chicos, cuando querían algo, yo siempre les decía que estaba con la regla y así me dejaban tranquila, pero a cambio les tocaba la polla hasta que salía el liquido. Así todos estábamos contentos.

Un fin semana que mi madre se marchaba por trabajo, el vago se quedó a cargo de mi hermana y de mi, y así empezaba el fin de semana. El sábado me levanté mas tarde, como siempre y organicé mi habitación como todas las semanas, cambié las sabanas y coloqué la ropa del armario. Después fregué los  cacharros de la cocina y la dejé limpia.

Para estar por casa como siempre, llevaba una camiseta y bragas. Pues limpiaba todo mientras mi hermana estaba por su habitación, y si me fijé en algo extraño, el vago siempre estaba tumbado y como era a principios de verano y hacia calor, estaba tumbado en el sofá y su polla no estaba como siempre hacia un lado, había crecido hacia arriba, pero no le di mayor  importancia, seguí con mis cosas.

Así durante todo el día. Prepare la comida para los tres y comimos como siempre cada uno en un sitio diferente. Después de comer, yo me senté en el sofá viendo televisión, mi hermana en el otro sofá escuchando música con unos auriculares, frente al vago y el vago tumbado en el sofá grande y fumando su caca. Me quede dormida sin darme cuenta.

Cuando desperté por los murmullos que oí, me di cuenta de que había dormido casi tres horas, era de noche y al incorporarme del sofá vi a mi hermana tumbada desnuda con el vago y fumando los dos. Tuve que mirar otras veces porque no podía ser, no creía que estaba viendo y dije que qué pasaba, qué vergüenza, y los dos se pusieron contra mi, me insultaron y me dio pena ver esa escena . Me Levanté y me fui a mi habitación, quería salir de esa mierda.

Me tumbé en mi cama y cogí el iPod para escuchar música y cerré los ojos, intentaba repasar la esa escena de mi hermana desnuda con el vago. Al rato noté como unas manos me tocaban las piernas… abrí los ojos, y estaban los dos… el vago tiraba de mis piernas para abajo y mi hermana trataba de quitarme las bragas.

Empecé a gritar que me dejaran, me resistí todo lo que pude pero empezaron a amenazarme. Mi hermana me decía que ella disfrutaba con el vago y que se lo pasaba bien y que si me negaba le dirían a mi madre que yo me acostaba con el vago porque también fumaba hierva como él.

Pero yo me resistí y no pudieron hacerme nada, lloré y de madrugada salí para ir al baño y a comer algo y vi como mi hermana estaba teniendo sexo con el vago. Calle y espere a que mi madre viniera y tratar de contarle lo que estaba pasando.

Cuando mi madre regreso de su viaje, yo no encontraba el momento para hablar con ella, y mientras tanto, preste atención a mi hermana y la pille saltándose las clases de la universidad,  quedaba con el vago, fumaban y follaban, y por mas que les pillaba cuando estaban ahí, se reían de mí y me llamaban loca. 

Uno de esos días, que habían estado los dos juntos, por la noche llegó mi madre y tenía ganas de sexo, porque llevaba tiempo sin nada por su trabajo, mi hermana estaba en la cama, y yo en un rincón del salón con los auriculares puestos haciendo como si escuchara música pero los oía a ellos, y él le decía que no, y mi madre empezó a insultarle y perdió los papeles y empezó a bajarse las bragas y se sentó encima de él,  pero no se le levantaba la polla y ella por momentos se ponía más nerviosa y le dio una bofetada y empezó una pelea, nos metimos todos y al final se tranquilizaron y mi madre se fue a la cama y el otro quedo en el sofá.

A los dos días de eso, era sábado y como siempre hacia las labores de siempre y el vago mal nacido como siempre tumbado y con su polla doblada, yo seguía con mis cosas, y no me enteré de que mi madre estaba mirando por ventana desde fuera, yo seguía limpiando, quitando y poniendo todo como estaba y entró mi madre y vio como yo limpiaba y el caca se estaba tocando mirándome sin yo saberlo.

Ahí empezó mi calvario, mi madre me llamo de todo por provocar a su hombre, que se satisfacía y luego con ella no quería nada, y así no se la cantidad de cosas que pudo decirme, sus palabras cada vez eran peores. Fui a mi habitación a llorar y cerré y no recuerdo mas, me quedé dormida completamente.

Al despertar era tarde, ya era de noche y me levanté para ir al baño y al pasar por el salón estaba mi madre como nunca la  había visto antes, solo con una camisa abierta, sin ropa interior  y el vago como siempre, ese no cambiaba. Mi madre se dio la vuelta y me vio y me dijo que pasara un momento a su habitación, que quería hablar conmigo.

Quede con miedo porque estaba chupando un cigarro y no sabia si había fumado mucho o como siempre algunos chupetazos. Le Dije que mejor mañana y se levanto y me dijo que no, que ahora, me cogió del brazo y fuimos las dos a su habitación.

Allí empezó a decirme que como podía haberle quitado a su hombre, como había tenido sexo con el, y de que a él, solo se le ponía la polla dura conmigo. Yo le dije que eso no había pasado nunca, que eso si era cierto pero que era con mi hermana, con quien mantenía relaciones sexuales y en ese momento, me dio dos bofetadas muy fuertes que me dejaron medio mareada.

Y de repente la puerta de la habitación se abrió y entró el vago mal nacido. Me quitaron la camiseta del pijama, las bragas y abusaron de mi todo lo que quisieron, de nada sirvió que dijera que era virgen aun, de nada, metieron su polla en mi vagina, en el an, en la boca. Fui un juguete en sus manos, mi madre me obligó a chupar su vagina, a chupar la polla de él y permitieron que el echara todo su líquido en mi boca y después chupara todo para limpiarla, y después de que mi madre se quedara bien y me obligaron a que chupara su vagina para dejarla bien limpia. Así me tuvieron durante casi tres horas, nada sirvieron mis lloros. Fue tremendo, no se explicar cómo me sentí, fue una historia que no podía superar.

Pero eso fue el principio de lo que venia…

A partir de ese momento, cuando mi madre quería sexo con el mal nacido, tenía que estar presente quisiera o no, unas veces hacían lo que querían de mi y otras me obligaban a mirar y después debía limpiarles con mi boca.

Consejo

No trates de olvidar una mala experiencia, porque siempre te perseguirá, cuanto más tiempo pase, más a menudo aparecerá para atormentarte. Enfréntate a tus miedos y acepta lo vivido. 

Penelope 2020

womanpenelope.wordpress.com

www.womanpenelope.es

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