MOISÉS ESTÉVEZ
Eric llevaba pensando en el asunto de Robert más tiempo del que en
realidad podía dedicarle. Tenía la obligación de acudir a otros menesteres, que
sin duda para él eran mucho más importantes, y que ya no podían esperar
más.
Había hecho un par de llamadas a sendos amigos que tenía en común
con el matrimonio Fox, para ver si ellos podían saber algo sobre la historia de
la esposa infiel. A estos le sorprendió la noticia, por lo que lógicamente le
aportaron poco, eso sí, cayó en la cuenta de ser un tanto indiscreto, pero
tampoco le preocupaba mucho, no tenía ganas de andarse con demasiadas
tonterías.
Le apetecía un café y a la vez tomar un poco el aire, por lo que decidió
no disfrutarlo en el despacho, como lo hacía normalmente.
Salió del edificio, cruzó la avenida y entró en el Starbucks donde se
daban cita todos sus compañeros y demás trabajadores de la zona, aunque a
esas horas apenas si había alguien. – Mejor, así estaré más tranquilo. – Se dijo.
Lo pidió ‘take away’, y al salir se sentó en la terraza del local y encendió
un cigarrillo. Lentamente iba inhalando calada tras calada, dispuesto a tomar
una decisión sobre qué tipo de ayuda le aportaría a Robert con respecto a su
adúltera esposa…

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s